I will wait for you

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"Expectations" - Christophe Vacher

domingo, 10 de julio de 2011

"La creación entera gime y sufre dolores de parto..."

15º Domingo del Tiempo Ordinario
Color: Verde
Santoral:  Santa Verónica Giuliani, Virgen

Lecturas de la liturgia


Primera Lectura: Isaías 55, 10-11
"La Lluvia hará germinar la tierra"


Esto dice el Señor:

«Como bajan del cielo la lluvia y la nieve y no vuelven allá, sino después de empapar la tierra, de fecundarla y hacerla germinar, a fin de que dé semilla para sembrar y pan para comer, así será la palabra que sale de mi boca: no volverá a mí sin resultado, sino que hará mi voluntad y cumplirá su misión».




Salmo Responsorial: 64
"Señor, danos siempre de tu agua."


Señor, tú cuidas de la tierra,
la riegas y la colmas de riquezas.
Las nubes del Señor van por los campos,
rebosantes de agua, como acequias.

R. Señor, danos siempre de tu agua.

Tú preparas la tierra para el trigo: riega los surcos,
aplanas los terrenos,
reblandeces el suelo con la lluvia,
bendices los renuevos.

R. Señor, danos siempre de tu agua.

Tú coronas el año con tus bienes,
tus senderos derraman abundancia,
están verdes los pastos del desierto,
las colinas con flores adornadas.

R. Señor, danos siempre de tu agua.

Los prados se visten de rebaños,
de trigales los valles se engalanan.
Todo aclama al Señor.
Todo le canta.

R. Señor, danos siempre de tu agua.


Segunda Lectura: Romanos 8, 18-23
"Toda la creación espera la revelación de la gloria de los hijos de Dios"


Hermanos: Considero que los sufrimientos de esta vida no se pueden comparar con la gloria que un día se manifestará en nosotros; porque toda la creación espera, con seguridad e impaciencia, la revelación de esa gloria de los hijos de Dios.


La creación está ahora sometida al desorden, no por su querer, sino por la voluntad de aquel que la sometió. Pero dándole al mismo tiempo esta esperanza: que también ella misma va a ser liberada de la esclavitud de la corrupción, para compartir la gloriosa libertad de los hijos de Dios.

Sabemos, en efecto, que la creación entera gime hasta el presente y sufre dolores de parto; y no sólo ella, sino también nosotros, los que poseemos las primicias del Espíritu, gemimos interiormente, anhelando que se realice a plenitud nuestra condición de hijos de Dios, la redención de nuestro cuerpo.





Evangelio: Mateo 13, 1-23
"Salió el sembrador a sembrar"


Un día salió Jesús de la casa donde se hospedaba y se sentó a la orilla del lago.
Se reunió en torno suyo tanta gente, que tuvo que subirse a una barca, donde se sentó, mientras la gente permanecía en la orilla.

Entonces Jesús les habló de muchas cosas en parábolas y les dijo:


«Una vez salió un sembrador a sembrar, y al ir arrojando la semilla, unos granos cayeron al borde del camino; vinieron los pájaros y se los comieron. Otros granos cayeron en terreno pedregoso, que tenía poca tierra; allí germinaron pronto, porque la tierra no era gruesa; pero cuando salió el sol, los brotes se marchitaron, y como no tenían raíces, se secaron. Otros cayeron entre espinos, y cuando los espinos crecieron, sofocaron las plantitas. Otros granos cayeron en tierra buena y dieron fruto: unos, ciento por uno; otros, sesenta; y otros, treinta. El que tenga oídos, que oiga».

Los discípulos se le acercaron y le preguntaron:
«¿Por qué les hablas por medio de parábolas?»


Jesús les respondió:
«A ustedes se les ha concedido conocer los misterios del Reino de los cielos, pero a ellos no. Al que tiene, se le dará más y nadará en la abundancia; pero al que tiene poco, aún eso poco se le quitará. Por eso les hablo por medio de parábolas, porque viendo no ven y oyendo no oyen ni entienden.


En ellos se cumple aquella profecía de Isaías que dice: “Oirán una y otra vez y no entenderán; mirarán y volverán a mirar, pero no verán; porque este pueblo ha endurecido su corazón, ha cerrado sus ojos y tapado sus oídos, con el fin de no ver con los ojos, ni oír con los oídos, ni comprender con el corazón. Porque no quieren convertirse ni que yo los salve”.

Pero, dichosos ustedes, porque sus ojos ven y sus oídos oyen. Yo les aseguro que muchos profetas y muchos justos desearon ver lo que ustedes ven y no lo vieron, y oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron.

Escuchen, pues, ustedes lo que significa la parábola del sembrador.

A todo hombre que oye la palabra del Reino y no la entiende, le llega el diablo y le arrebata lo sembrado en su corazón. Esto es lo que significan los granos que cayeron al borde del camino.

Lo sembrado sobre terreno pedregoso significa al que oye la palabra y la acepta inmediatamente con alegría; pero, como es inconstante, no la deja echar raíces, y apenas le viene una tribulación o una persecución por causa de la palabra, sucumbe.

Lo sembrado entre espinos representa a aquél que oye la palabra, pero las preocupaciones de la vida y la seducción de las riquezas la sofocan y queda sin fruto.

En cambio, lo sembrado en tierra buena representa a quienes oyen la palabra, la entienden y dan fruto: unos, el ciento por uno; otros, el sesenta; y otros, el treinta».

*  Fuente: 
http://www.aciprensa.com/calendario/calendario.php?dia=10&mes=7&ano=2011

sábado, 9 de julio de 2011

Facundo




"Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera".
Pablo Neruda




 poesía para alentar coraje *: Facundo


"Y yo acá entre cuatro paredes de metal
mirando a los niños correr,
atendiendo a los vecinos
esos que creen que el alimento
sólo es un triste amacijo
de harina, sal y agua;
y yo aquí hermano con radio antigua
pegada al viejo oído izquierdo
que escucha poco,
mientras te acribillaban en Guatemala;
yo acá entre cuatro paredes
con estas ganas de salir corriendo muy lejos
con un poema tuyo enarbolado,
con estas ganas de que mis lágrimas
fuesen compartidas o acaso mi mirada vidriosa,
pensando que siempre fue mentira malparida
de que no fuiste de ninguna parte
o que no tenías porvenir, hermano;
pensando callado en mi kiosco
que tu canto me hace estar tirado en la arena,
o en bicicleta perseguir a Graciela
o como un niño boca arriba
mirando mi breve cielo en el trigal;
pensando tan apenado, que gracias a ti
me puedo mojar los pies en el mar azul
de mi libertad esquiva,
aún cuando está irremediablemente
a kilometros y kilómetros de distancia;
pensando en ti Facundo,
hermano
hermano
que nos hiciste sentir tan hondo,
que la felicidad temblorosa para nosotros,
los que creemos que el pan
es sólo un alimento más,
debe ser y será siempre
nuestro único y humilde
color de identidad."



Fesal Chaín
(Valparaíso, Chile)









"Pudo ser oscuridad; pero decidió ser luz en un mundo plagado de sombras."
Eli Quezada




El cantautor argentino Facundo Cabral fue asesinado hoy a tiros por unos desconocidos en la capital guatemalteca cuando se dirigía hacia el aeropuerto internacional La Aurora, en el sur de la Ciudad de Guatemala.
Un portavoz de la Policía Nacional Civil (PNC) dijo a los periodistas que el artista, de 74 años, quien esta semana ofreció un concierto en la capital guatemalteca, murió a consecuencia de varios disparos. (EMOL 09/07/2011)
Facundo Cabral inició su carrera artística a los ocho años, nació en la ciudad de La Plata, en la provincia argentina de Buenos Aíres, el 22 de mayo de 1937.  Murió a los 74 años de edad.


"Llorar por la muerte es faltarle el respeto a la vida"
"Puedo decir descaradamente que soy un tipo libre y feliz"
"Fuera de la felicidad son todos pretextos, tenemos que ser felices"
Facundo Cabral

miércoles, 6 de julio de 2011

Le dormeur du val

"La literatura es una lesión
 que fluye a través del divorcio necesario entre las palabras y las cosas.
 A través de esta herida, podemos perder nuestra sangre."
 

Carlos Fuentes, La Diana Cazadora o en solitario, Gallimard, 1999.





"Le dormeur du val" - Manuscrito autógrafo - Arthur Rimbaud


1
C'est un trou de verdure, où chante une rivière
Accrochant follement aux herbes des haillons
D'argent; où le soleil, de la montagne fière,
Luit: c'est un petit val qui mousse de rayons.

5
Un soldat jeune, bouche ouverte, tête nue,
Et la nuque baignant dans le frais cresson bleu,
Dort; il est étendu dans l'herbe, sous la nue,
Pâle dans son lit vert ou la lumière pleut.

10
Les pieds dans les glaïeuls, il dort. Souriant comme
Sourirait un enfant malade, il fait un somme:
Nature, berce-le chaudement: il a froid.


15

Les parfums ne font pas frissonner sa narine.
Il dort dans le soleil, la main sur sa poitrine
Tranquille. Il a deux trous rouges au côté droit.



Arthur Rimbaud, octubre de 1870




"L'Homme blessé"  -   Gustave Courbet (1844/54) - Paris, Musée d'Orsay.




El durmiente del valle


Es un surco de verdura donde canta un río
Prendiendo entre risas jirones de plata 
por las yerbas; donde el sol alumbra desde
la altiva montaña: es una vaguada que hierve de fulgor.

Un soldado joven, cabeza desnuda, boca abierta
Y la nuca encharcada entre el fresco berro azul,
Duerme; está tendido sobre la yerba, bajo el cielo,
Pálido en su lecho verde donde llueve la luz.

Duerme con los pies entre gladiolos. Sonriendo
Como haría un niño enfermo, sueña:
¡Mécelo con amor Naturaleza, que tiene frío!
Los aromas ya no estremecen sus sentidos, 

Duerme tranquilo al sol, con una mano en el pecho.
Dos hoyos rojos se abren en su costado.


Versión de Miguel Veyrat









*  Sin duda, uno de los mejores poemas de Rimbaud que se conoce, uno de los más leídos, más comentados e interpretados.  El poema se sostiene por sí mismo.  En el video,  imagen,  música y voz son un perfecto marco al poema.

Música:  Elegía, Op. 24 de Gabriel Fauré, para cello y piano.
Violonchelista y pianista: Océano Guéret y François Micol

Voz:  Léo Ferré

Ilustración:  Le dormeur du val, Stéphane Drouot




* Jean Nicolas Arthur Rimbaud (Charleville 1854 - Marsella 1891) poeta francés, un genio precoz, "l'enfant terrible".   Se le identifica tanto con el movimiento simbolista, junto a Mallarmé, como al decadentista, junto a Verlaine, con quien vivió un tormentoso romance.  Es circunscrito por éste al círculo de los llamados "poetas malditos", al que el propio Verlaine pertenecía.



Comentarios sobre el poema:   Es uno de los primeros poemas de Rimbaud,  de cuando tenía unos dieciséis años,  la misma época en que escribió ese poema magnífico "El barco ebrio",  y cuando se escapó por segunda vez de la casa de sus padres a Charleville.  Este es uno de los primeros poemas que envió a Verlaine,  para conocer su opinión y éste quedó fascinado con  el novel poeta.

Rimbaud utiliza una forma clásica de sonetos del Renacimiento,  con versos alejandrinos,  pero la temática elegida es lo que le confiere novedad a su poesía.

El año en que escribe el poema, marca el fin del Imperio de Napoleón III,  en plena guerra franco-prusiana.

Ya al principio del poema se prevé un final trágico,  ante el sin sentido de que la época del año no es apta para dormitar sobre la hierba.  Desde el inicio el poeta pretende hacer equivocar la mirada al lector,  para finalmente in crescendo irlo conmosionando con la cruda realidad.

En primera instancia parece que nos encontramos ante un joven que dormita en una siesta,  pero los versos van revelando cada vez con mayor claridad,  que se encuentra muerto,  es así como termina:  « Il a deux trous rouges au côté droit »


A través de su descripción de una persona que yace sin vida,  Rimbaud pone de manifiesto el sin sentido de la guerra,  de todas las guerras.  El error de la guerra y el horror de la muerte precoz,  se contrapone a la belleza y el esplendor de la naturaleza plena de vida,  en movimiento, personificada.
Este tópico literario se conoce como “locus amoenus” (lugar idílico,  que nos recuerda el paraíso) que Rimbaud usa como estrategia retórica para golpear al lector.  Para marcar las impresiones recurre a colores brillantes y simbólicos.  Todo esto acentúa la tragedia.  En el 2º cuarteto aparecen los colores fríos:  azul, verde, pálido.

A través de las partes de su cuerpo, boca, cabeza, cuello, labios sonrientes, pies, nariz, pecho, lado derecho. El poeta hace una sucesión de primeros planos para retrasar inteligentemente el descubrimiento final. 

Va utilizando adjetivos negativos que desencadenan el final.  «Les parfums ne font pas frissonner sa narine.» (Los perfumes no alteran su nariz.) Existe una presencia tácita de la muerte,  para ello recurre a la metonimia,  como en «bouche ouverte»  En su idioma original el uso de fonemas dentales y guturales,  junto al uso de puntuaciones fuertes (puntos, comas, dos puntos en medio de los versos), alternan y dan ritmo a la brutalidad en el poema.  «Tranquille. Il a deux trous rouges au côté droit».

Los años siguientes Rimbaud explorará el poema en prosa y las visiones simbólicas y oníricas.

Existe un excelente trabajo de arte audiovisual sobre este poema,  es un film corto de Stéphane Drouot  con Richard-François Léonard y Zakaria Mofril y música de Jullian Angel "Some Dead Survive",   que pueden encontrar en el siguiente link:

Le dormeur du val  -  Stéphane Drouot


NOCHE QUE ESCUCHA

 

"Gone But Not Forgotten" John William Waterhouse (1873)



Noche que escucha,
la lectura de tu hálito.
Mujer metáfora,
escalas por la hipérbole,
de mi admirada sombra.
No mires
Al mundo que cansado,
encoge sus rodillas.
¡Mírame a mí!
Al que estudió el amor,
cuando más me prohibía.



Noche extraña y mimosa,
de errático paladar,
y amargo pomelo.
A la mujer metáfora,
que gatea por el verso;
¡He visto en tu boca,
de colmillos hirientes!
Absuélveme de la culpa,
que envuelve tu inocencia.


Noche sucia,
de improvisada embriaguez,
e improvisado poema.
De lo que surja y nazca,
de esta sangre de silencios.
De mi existencia …suspensiva,
y líneas discontinuas…
Vierte la hemorragia de un diálogo,
en las venas de mi soledad.

Noche, no negocies,
con mi alma gratuita.
No…ni le digas a nadie que…
Cayendo está la pasión
por la comisura imaginada,
… el rosado pezón.
El vientre y el fuelle,
muslo, nalga, comezón.





*  Juan G.Cairós. copyright. 2009



TENÍA QUE SER


"Blade Runner"  -  Juan G.Cairós



Tenía que ser, invisible el silencio,
oculto y tuyo, sólo tuyo,
el velado pensamiento.
Incierta el alma, opaca la sangre,
el refugio tranquilo,
el arroyo bermejo.




Tenía que estar, escondida la ofensa,
orgullosa la culpa, cansada la pena.
Tenía que ser,
el aliento sin miedo,
al pulso del aire,
transparente y no negro.




Tenía que estar, protegida la pureza.


Lo que fui y seré,
seguro y firme,
con la dureza de un diamante,




y lo sutil del viento.


A ratos conmigo, casi siempre contigo,
en el diálogo alimento,
de excursión por la carne,
cuando viajo por tu cuerpo.


Tenía que ser, una vieja canción,
porque ya no soy nuevo.
Poeta porque me molesta,
guardarme lo que quiero.


Pero sólo en mí me aburro,
y tus ojos deseo;
Mi colección de imágenes,
O esta papelera de desesperos.


Al que odia y no avanza,
Al que labra sólo el ego,
Al que prefiere lo que toca,
E ignora lo de dentro.


Al que ya no sabe reír,
sin contar con un tercero,
Al que no supo desprenderse,
Del rencor, que es lo mismo…a estar ciego.




A ese no lo abrazo,
porque con mis brazos no puedo,
lo hago cuando estoy sólo,
como ahora, con un verso
.



Tenía que ser, etéreo el silencio,
oculto y tuyo…callado.
Lo que más amas, o tu esencia,
es lo que yo más echo de menos.





*   Juan G.Cairós. copyright. 2009

Porque tú lo llamas silencio


"Tree-Moon"  -  Juan G.Cairós

   


Ahora me siento capaz,
de propagar este amor,
¡Duende de mis quimeras!
por la melena silvestre del verso.

Me siento con fuerzas,
para liberarte de mis anhelos,
y crearte con la carne;
¡legítima avidez del deseo!

Que no me bastan tus ojos,
te lo dijeron los míos,
cuando desconsolada la piel,
acortó la distancia del cielo.

Y pidió el níveo abrazo,
de su aire lastimero:
Súplica aventurera que busca,
el amor de tu espectro.

Ahora me siento capaz,
de separar como Atlas,
los mundos de un reloj,
y partirlos a la mitad.

Que escape tu aliento,
por los poros del tiempo;
Y se castigue en estos labios,
cómplices del viento.

Porque los sentidos huyen,
de la cárcel de su dueño,
formando uno sólo:

El sol le puso estío,
los poetas lo llaman verso,
el alma dice que vida,
el enamorado beso.

La noche jura que luna,
el infinito universo,
mis brazos hambre,
tus ojos misterio.

Poesía prefiere el cuarteto,
la carne lo llama deseo,
la palabra no dice nada;
¡Porque tú lo llamas silencio!


*  Juan G.Cairós. copyright. 2009. "Al amor un poema"


martes, 5 de julio de 2011

El silencio como poesía visual


* El silencio en el origen del universo y del mundo.


The Sword of Orion - "La espada de Orion" 



* El silencio en la gestación de la vida humana.








* El silencio existencial ante la noche oscura del alma.


Moon-Poet-Tree - Juan G.Cairós





* El silencio ante la duda, origen del conocimiento.

"El Pensador"  -  Auguste Rodin




* El silencio ante las pérdidas y duelos.




" Biblis"  -  William-Adolphe Bouguereau





* El silencio empático y compasivo ante el sufrimiento del otro.



Madre Teresa de Calcuta



* El silencio ante la inmensidad del amor.

"Love among the ruines"  -  Burne Jones




* El silencio del reposo.





* El silencio en medio de la noche.


* Imagen:  LunarEclipseStonehenge - Perkins
http://fadd.corank.com/tech/story/ap070310.html



* El silencio de la espera.


"Miranda"  -  John William Waterhouse (1875)




* El silencio ante la belleza que entra por todos los sentidos.



"The Soul of the Rose aka My Sweet Rose"  -   John William Waterhouse (1908)




* El silencio ante la inmensidad de Dios y la propia pequeñez.




A veces el silencio también es poesía...







SILENCIO Y PALABRA EN LA POESÍA DE NERUDA
De Félix Schwartzmann: "Teoría de la expresión", Seix Barral, Barcelona, 1967



En ciertas formas de experiencia poética, la relación expresiva originaria palabra-mundo, se evidencia como un motivo de creación. Tal es el caso en el sentimiento de la naturaleza que se despierta al conjuro del advenimiento del nombre y de las revelaciones de la palabra.


En este sentido, Pablo Neruda, en el Canto general y a todo lo largo de su obra, exalta el despertar simultáneo de las formas del paisaje natural unido a las palabras que se van destacando como horizontes que se pueblan de existencia.


Por eso (también), en su poesía se erige el silencio como categoría expresiva y modo de ser de la naturaleza.
Lo revela en el doble sentido de constituir algo metafísicamente valioso, al tiempo que instancia expresiva suprema.


Diríase que el poeta persigue a través de la categoría del silencio la participación en el ser y la vida de las cosas; que intenta superar ambigüedades comunicativas, procurando alcanzar un nivel en que lo expresivo se confunde con el silencio de las cosas, donde la expresividad se disipa en silencio, porque ya somos uno con las cosas.


De manera que Neruda poetiza dos momentos, aparentemente antagónicos, pero complementarios en las profundidades de la expresión: la experiencia de la naturaleza que se despliega y ahonda con el advenimiento del nombre, y la mirada casi mística que se detiene en la visión de las cosas como silencio, la naturalización del silencio, que es signo de máxima aproximación al ser de la naturaleza.


Y es que origen, naturaleza, historia, palabra y silencio sólo se comprenden reflejándose e iluminándose recíprocamente. Por eso, al comenzar el Canto General, vislumbrando en lo originario, va a transformar las cosas en palabras, a fin de penetrar en su espíritu; va a descubrir el Nuevo Mundo desentrañando los signos que evocan sus fuerzas elementales.


Con profunda coherencia poética y metafísica, el mundo sin nombres es revelado por Neruda en su primordialidad, en la estremecedora armonía existencial primera. Hace surgir las cosas de aquende el lenguaje, que tal es su ficción creadora y, por lo mismo, ellas se perfilan a través de misteriosas articulaciones.





* Imagen:  fotografía de Martín Chambi : Autorretrato en Wayna-Picchu-Cuzco-1943

Entonces, los hombres "eran rumor, áspera aparición, viento bravío". Es el momento en que se unen la tierra y el hombre, que es hecho "de piedras y de atmósfera". "Todo era vuelo" en esa tierra, donde el trueno era "sin nombre todavía".


Pero el hombre, que "tierra fue", "barro trémulo, forma de la arcilla", conserva "en la empuñadura de su arma de cristal humedecido" las iniciales de la tierra, de la tierra sin nombres y sin números, "sin nombre, sin América".

Ocurre en ella como si la palabra comenzara a revelar el mundo, descubriéndolo merced a ese lenguaje todavía "mezclado con lluvia y follaje". De ahí que lo innominado y el nombre conserven la semejanza de lo recién creado, mitad silencio, mitad elementos puros expandiéndose y por eso las palabras encarnan en ellos, son primordial materialidad, cósmica agitación.


Con hondo sentido del Verbo originario, Neruda ve amalgamarse palabra y silencio. "Cayeron las palabras y el silencio", dice en el Canto General (que también aparecen reflejándose, en ángulos expresivos imprevisibles, todo a lo largo de su obra). "Dadme el silencio, el agua y la esperanza", exclama en Alturas de Macchu Picchu. Y es que el silencio se erige como "una silenciosa madre de arcilla". En él establece el albatros el orden de las soledades. Porque "todo es silencio de agua y viento".

Innumerables son, pues sus variedades. Hay silencios estupefactos y hay la geografía del silencio. Existe en la muerte, donde es "el más puro silencio sepultado". Cabe encontrar "silencios tenebrosos" y enfrentar "multitudes espesas de silencio".
Puede brotar sangre que cae "de silencio en silencio" que, al dar en tierra, también "desciende al silencio". Y, por otra parte, hay una primera edad del héroe que es "sólo silencio".





Asimismo, existen personajes y lugares en que todo está "dispuesto en orden y silencio, como la permanencia de las piedras". Imagen que muestra cómo se unen en la naturaleza viviente, palabra, nombre, número y silencio; aparecen en la génesis del paisaje, en lo originario, fusionados lo vegetal, animal y humano, unidos por el silencio del tiempo que transcurre. Tal es la genealogía que vincula esencialmente palabra y mundo en la poética de Neruda.


Esta metafísica del silencio -que lo es por igual de la expresión-, constituye el soplo creador que anima a los modos de existir y de comunicar en Residencia en la tierra. Porque el silencio representa una forma de ser al tiempo que una categoría expresiva que permite, al poeta, convertir en transparentes a las cosas y a las palabras. De ahí también deriva el significado religioso de la extinción de todo murmullo.


El silencio primero del mundo, que envuelve toda la obra de Neruda, es el punto por donde podemos comprender su sentimiento de la naturaleza, inseparable de la valoración del lenguaje y de la expresividad. Profunda, hasta lindar con sentimientos místicos, es su intuición de la naturaleza como lo primordial que eternamente se origina.


Recuérdese, por ejemplo, "El gran océano", donde dice del mar: toda tu fuerza "vuelve a ser origen" y a llenar "tu propio ser con tu substancia", que colma "la curvatura del silencio".


"En el principio Dios creó el cielo y la tierra. La tierra era caos, confusión y oscuridad y el Espíritu de Dios aleteaba sobre las aguas”  (Gn 1,1)

Dirá, también, de la mujer, en "Tentativa del hombre infinito": "Yo te puse extendida delante del silencio".




* Imagen:   "Mujer desnuda"  -  Guillaume Seignac, Francia (1870 - 1924)
 
Se comprende que esta visión cosmogónica de las cosas, derive de un impulso expresivo que alcanza a los orígenes de la palabra y que, por lo mismo, limita con el silencio del mundo anterior al lenguaje. Pues ya para los místicos el silencio representa lo más esencial de la naturaleza.


* Fuente: Floridor Pérez y otros, "Neruda 10 años después". Ediciones Pluma y Pincel, Santiago de Chile, 1983.

Sube a nacer conmigo, hermano...




PABLO NERUDA

Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto (Parral, 12 de julio de 1904 – Santiago de Chile, 23 de septiembre de 1973) Descendiente de vascos por parte materna, hijo de ferroviario de la región Maule, Sur de Chile, es conocido por el 'nom de plume' Pablo Neruda.

Como diplomático ejerció una decidida intervención a favor de los perseguidos españoles durante la Guerra Civil, mientras fue cónsul chileno en España. Fue gestor del proyecto Winnipeg, barco que llevaría a cerca de 2.000 inmigrantes españoles desde Francia a Chile.

Destacado activista político, Senador de la República, integrante del Comité Central del Partido Comunista y pre-candidato a la Presidencia.

Este poeta chileno es considerado uno de los mayores y más influyentes de su siglo, siendo llamado por el novelista Gabriel García Márquez "el más grande poeta del siglo XX en cualquier idioma".

En palabras del crítico Harold Bloom ningún poeta del hemisferio occidental de nuestro siglo admite comparación con él.

Entre sus múltiples reconocimientos destacan el Premio Nobel de Literatura en 1971 y un Doctorado Honoris Causa por la Universidad de Oxford.

* Fuente:
http://es.wikipedia.org/wiki/Pablo_Neruda

Estuve leyendo el ensayo literario "La Revelacion de Macchu Picchu" de Félix Schwartzmann antiguo Profesor de Filosofía de la Universidad de Chile; Director de la Revista de Filosofía de la U. de Chile entre los años 1956-1969; y autor de abundante literatura filosófica. Presenta esta interesante reflexión sobre nuestro insigne poeta y transcribí algunos párrafos como tributo en su memoria.




*  LA REVELACIÓN DE MACCHU PICCHU (De Félix Schwartzmann: "El sentimiento de lo humano en América", t. II, 1953, Santiago de Chile)


"La fantasía poética de Neruda se despliega incansablemente en la búsqueda de un profundo vínculo espiritual, persiguiendo sin cesar la continuidad viviente que enlaza hombre y naturaleza. Guiado por tal designio, desciende a los estratos originarios de lo existente. Ausculta el latido de corazones milenarios con invariable tensión, ajena por entero a esa fe de Whitman, la cual le llevaba a percibirse a sí mismo como un cosmos."

Al caminar por entre las ruinas, el paisaje le hace experimentar a uno esa doble faz: lo fugaz del tiempo en el inquieto río y lo eterno, lleno de extraños y milenarios requerimientos provenientes de lo vivo y lo muerto, lo que llama "rascar la entraña hasta tocar el hombre"

En ti como dos líneas paralelas
la cuna del relámpago y el hombre
se mecían en un viento de espinas



Como si previamente le fuera necesario templar su instrumento literario creando una elemental armonía de contrarios:

Aguila sideral, viña de bruma.
Bastión perdido, cimitarra ciega.
Cinturón estrellado, pan solemne.
Escala torrencial, párpado inmenso.
Túnica triangular, polen de piedra.
Lámpara de granito, pan de piedra.
Serpiente mineral, rosa de piedra.
Nave enterrada, manantial de piedra.
Caballo de la luna, luz de piedra.





Luego brota la pregunta por el hombre, que es como invocar la unidad original del granito y la vida:

Piedra en la piedra, el hombre, dónde estuvo?
Aireen el aire, el hombre, dónde estuvo?
Tiempo en el tiempo, el hombre, dónde estuvo?



Y continúa la ascensión -o el descenso- de piedra, ahora para alumbrar el mensaje que anida en él mismo:

A través del confuso esplendor,
a través de la noche de piedra, déjame
hundir la mano
y deja que en mí palpite como un ave
mil años prisionera
el viejo corazón del olvidado!
Déjame olvidar hoy esta dicha que es
más ancha que el mar
porque el hombre es más ancho que el
mar y que sus islas,
y hay que caer en él como en un pozo,
para salir del fondo
con un ramo de agua secreta y de
verdades sumergidas.



Finalmente, el pasado parece despertar, revivir en él. Lo proclama sin vacilaciones. Es la gran invocación:

Yo vengo a hablar por vuestra boca muerta.

A través de la tierra juntad todos
los silenciosos labios derramados
y desde el fondo habladme toda esta larga noche
como si yo estuviera con vosotros anclado.




El estremecimiento interno que se experimenta ante las ruinas -dejando a un lado la racional inquietud por el cómo del proceso de su generación-débese a sortilegio dado en un oscilar de las imágenes entre lo humano y lo puramente natural. La misma como impotencia para incorporarse vivamente al paisaje, se encuentra subordinada a dicha oscilación. Así, la contemplación de lo infinito en el humano esfuerzo, linda con el muerto silencio de la piedra. Y a su vez, lo infinito presentido en lo natural despierta de pronto, dialécticamente, la presencia interior de lo humano. Se eleva entonces una interrogación vehemente, adherida a lo íntimo como un presagio: ¿naturaleza o historia? Es tal vez ésa la obsesiva pregunta nerudiana por el hombre que hizo posible la ciudad de piedra.

Esto es, que una categoría del ser llevada intuitivamente hasta lo concebible como su extremo expresivo opera el despertar, el renacer de su contraria vemos la auténtica huella de la mano, pero tan definitivamente quieta, que nos parece naturaleza; contemplamos otra vez la naturaleza, a la piedra en una intuición fisiognómica, y nos parece historia.

Es decir, el descubrimiento del vínculo originario con el hombre estabiliza el contemplativo oscilar interior entre la perspectiva de la historia y la naturaleza. La desnuda visión de una u otra suele arrojar al poeta y al individuo a una irremediable soledad. La pura historia, mudable siempre, acongoja con la nostalgia de lo eterno. Por el contrario, en lo inmutable puro, la vida no germina.

De ahí la sostenida voluntad de encontrar la jerarquía creadora que va de la naturaleza al hombre. Jerarquía que Whitman actualiza en sí mismo desde los orígenes de las edades, en tanto que Neruda la sorprende en el "alto arrecife de la aurora humana" donde existe

la más alta vasija que contuvo el silencio:
una vida de piedra después de tantas vidas.

Yo estoy más de acuerdo con la visión primigenia de Neruda.

Pero aún queda un recurso al poeta -al individuo- para conseguir restaurar la continuidad de lo existente. Es el toque mágico del tiempo, percibido como expectación de posibilidades, como futuro. Consciente de que ya nada surgirá del "tiempo subterráneo" y de que el indio, remoto creador de Macchu Picchu, sólo podrá hablar a través de sus palabras, exclama:

Sube a nacer conmigo, hermano.


Tales son los nuevos horizontes que abre Neruda, ya que todo auténtico poeta descubre en algún sentido otros ámbitos y desconocidos aspectos de las cosas. Columbra nuevas imágenes, distintas perspectivas del mundo. En el caso presente ello se manifiesta en la búsqueda de la continuidad interior entre hombre, vínculo interpersonal, naturaleza e historia, a la que es impulsado por esa misma impotencia y necesidad de relación a un mismo tiempo. Tal vez en el hecho de la proyección de dichas experiencias al plano de lo primigenio, como de la cosmogonía del alma y en la referencia a lo obscuro, finca la seducción que opera Neruda en el americano. Ahí reside su popularidad, a pesar de ser tan escasamente popular su poesía, a menudo difícil y sibilina.

Este mismo hombre nerudiano que pugna por encontrar su natural jerarquía en medio de las formas elementales de la existencia; que vive el mundo de lo erótico y el mundo del espíritu caóticamente anudados el uno al otro; ese hombre que percibe el paisaje unido a la dolorosa necesidad de sentirse vivamente incorporado a él, nos aparece también como luchando -y con cierto despliegue de soberbia- contra el pensamiento de alguna limitación que constriña el optimismo casi dionisíaco de su comportamiento. Hecho revelado por la especie de repulsa y menosprecio que manifiesta el americano por la idea del autodominio.

La débil afirmación de autonomía se corresponde con la realidad de su aislamiento-silencio, pues ambas actitudes se influyen y configuran recíprocamente.

Y finalmente aquí se funde el aislamiento-silencio del hombre americano y especialmente el andino, con el aislamiento del poeta en su Casa de Isla Negra, de Nicanor Parra en su Casa de y de Gonzalo Rojas en su casa de

El análisis que hace el autor de este Ensayo, vale para un próximo post, por lo rico de su contenido.

* Fuente:http://www.neruda.uchile.cl/critica/fschwartzmann.html

El poema "Las Alturas de Machu Picchu" de Pablo Neruda musicalizado por el grupo chileno Los Jaivas


*  Para escuchar en Goear

Sube a nacer conmigo hermano


*  En el centenario de Machu Picchu para el mundo, recomiendo visitar este sitio donde se puede hacer un recorrido por esta maravilla arqueológica

Recorrido virtual por Machu Picchu

Hay Besos...


Der Kuss  (El Beso)  -  Gustav Klimt  - detalle


Gabriela íntima, intensa y apasionada...



Hay Besos


Hay besos que pronuncian por si solos
la sentencia de amor condenatoria,
hay besos que se dan con la mirada
hay besos que se dan con la memoria.

Hay besos silenciosos, besos nobles
hay besos enigmáticos, sinceros
hay besos que se dan solo las almas
hay besos por prohibidos, verdaderos.

Hay besos que calcinan y que hieren,
hay besos que arrebatan los sentidos,
hay besos misteriosos que han dejado
mil sueños errantes y perdidos.

Hay besos problemáticos que encierran
una clave que nadie ha descifrado,
hay besos que engendran la tragedia
cuántas rosas en broche han deshojado.

Hay besos perfumados, besos tibios
que palpitan en íntimos anhelos,
hay besos que en los labios dejan huellas
como un campo de sol entre dos hielos.

Hay besos que parecen azucenas
por sublimes, ingenuos y por puros,
hay besos traicioneros y cobardes,
hay besos maldecidos y perjuros.

Judas besa a Jesús y deja impresa
en su rostro de Dios, la felonía,
mientras la Magdalena con sus besos
fortifica piadosa su agonía.

Desde entonces en los besos palpita
el amor, la traición y los dolores,
en las bocas humanas se parecen
a la brisa que juega con las flores.

Hay besos que producen desvaríos
de amorosa pasión ardiente y loca,
tu los conoces bien, son besos mios
inventados por mi, para tu boca.

Besos de llama que en rastro impreso
llevan los surcos de un amor vedado,
besos de tempestad, salvajes besos
que solo nuestros labios han probado.

Te acuerdas del primero...? indefinible;
cubrió tu faz de cardenos sonrojos
y en los espasmos de emoción terrible,
llenáronse de lágrimas tus ojos.

Te acuerdas que una tarde en loco exceso
te vi celoso imaginando agravios.
te suspendí en mis brazos... vibró un beso,
y qué viste después...? Sangre en mis labios.

Yo te enseñé a besar: los besos frios
son de impasible corazón de roca,
yo te enseñé a besar con besos mios
inventados por mi, para tu boca.



*  Gabriela Mistral:  Lucila de María del Perpetuo Socorro Godoy Alcayaga, conocida por su pseudónimo Gabriela Mistral (Vicuña, 1889 – Nueva York, 1957), destacada poeta, diplomática y pedagoga,  figura cumbre de la poesía chilena y latinoamericana,  obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1945 y en esas contradicciones de la vida, el Premio Nacional de Literatura en 1951.


Der Kuss  (El Beso)  -  Gustav Klimt  (1907-08)

*  Gustav Klimt:  pintor austríaco de corriente simbolista  (1862 – 1918),  la obra está expuesta en la Österreichische Galerie Belvedere de Viena.