I will wait for you

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"Expectations" - Christophe Vacher

Bosque en Galway - Vratsagirl


jueves, 4 de diciembre de 2014

Hoy mi pecho está reseco como una estrella apagada




Alba


Federico García Lorca




Mi corazón oprimido
siente junto a la alborada
el dolor de sus amores
y el sueño de las distancias.
La luz de la aurora lleva
semillero de nostalgias
y la tristeza sin ojos
de la médula del alma.
La gran tumba de la noche
su negro velo levanta
para ocultar con el día
la inmensa cumbre estrellada.

¡Qué haré yo sobre estos campos
cogiendo nidos y ramas,
rodeado de la aurora
y llena de noche el alma!
¡Qué haré si tienes tus ojos
muertos a las luces claras
y no ha de sentir mi carne
el calor de tus miradas!

¿Por qué te perdí por siempre
en aquella tarde clara?
Hoy mi pecho está reseco
como una estrella apagada.


jueves, 30 de octubre de 2014

«LA RAGIONE DEL MERLO» Y LA POÉTICA DE MIGUEL VEYRAT





"La Ragione del Merlo" o "Razón del Mirlo" del poeta español Miguel Veyrat, en su primera edición en español fue publicado por Editorial Renacimiento, en 2009. Ahora en 2014 lo publica Commisso Editore, editorial italiana propiedad de Domenico Commisso, en una versión bilingüe realizada por Marcela Filippi Plaza, poeta y traductora chilena que vive en Roma, Italia, quien se desempeña además como curadora de la obra en esta edición. La portada estuvo a cargo del fotógrafo e ilustrador argentino Raul Villalba y el prólogo está brillantemente escrito por la poeta española Marta López Vilar, que también forma parte de la Antología «Buena Letra 2» de la misma editorial.



«Como si la muerte no existiera, ¿qué puede importarle al mirlo la muerte?, como si ella con su flecha pesada y dura no pudiera pasarle, silba el pájaro alegre, libre de toda razón humana. Y su alegría contagiosa prende en el espíritu de quien oscuramente le escucha, formando con este espíritu y aquel cantar, tal la luz con el agua, un solo volumen etéreo.» 

Luis Cernuda, «Ocnos» (1963)


PRESENTACIÓN ACERCA DEL LIBRO «LA RAGIONE DEL MERLO» Y LA POÉTICA DE MIGUEL VEYRAT

(Recopilatorio preparado por Myriam Iturra Ampuero, para el Encuentro con Commisso Editore en Valparaíso Chile, 24 al 26 de octubre de 2014)


No voy a hablar de mí porque mis versos son apenas hilillos de espuma en el océano inmenso de la poesía. Quiero hablarles de uno de los autores de la colección que estamos presentando hoy: Fascinoso Verbum. Se trata de Miguel Veyrat, poeta, periodista y traductor español nacido en Valencia en 1938, que participa en esta colección con su libro «La Ragione del Merlo». Para mí es uno de los mejores poetas contemporáneos vivos. Encarna a la perfección el Mito de Prometeo que robó el fuego a los dioses para dárselo a los hombres… y fue castigado por esa osadía. Precisamente una de sus Trilogías se llama «El Incendiario».

Ha publicado más de una treintena de libros de poesía, narrativa, periodismo y ensayo, como docente, conferenciante y fundador de la primera Facultad de Ciencias de la Información de España, en la Universidad Complutense de Madrid. En el año 2007 recibió el Premio Stendhal de traducción. Afortunadamente he podido profundizar en su poética, gracias a la generosidad del autor con respecto a sus libros. 

Uno de los tópicos de la poesía veyratiana, es la revelación de los opuestos: vida-muerte, todo-nada, fuego y glaciar, silencio y canto, oscuridad-luz (MV sostiene como Jacques Derrida que el centro de la luz es negro). Cenit y nadir, ascenso (al universo infinito) y descenso (a las profundidades más recónditas del alma humana). La vida es efímera pero hay algo en cada uno que se funde con el infinito.

También profundiza en el tópico ontológico de la otredad, (quizás en un  sentido inverso), firme hilo conductor de su poética: el poeta siente que es en el otro, por el otro y para el otro. Entre sus aforismos preferidos está el «Car Je est un autre», «Porque Yo es otro» de Arthur Rimbaud, ese muchachito impertinente, l’enfant terrible, que ya a sus 16 años era un genio de la poesía. En «A este Otro que me habita», una sección del libro «Babel bajo la Luna» (2005) Veyrat empieza con un epígrafe citando a Jacques Lacan, médico psiquiatra y psicoanalista francés del s. XX.

He aquí el poema:


A ESTE OTRO QUE ME HABITA

«El deseo del hombre es el deseo del Otro»
Lacan (L’ Étique de la Psychanalyse)


EL POEMA convierte la muerte en
Infinito desde la letra
Muerta en la luz horizontal
De la utopía —¿Pero tú
No me respondes? ¿Y si no
Me recibieras en aquella
Tierra natal que yo ahora quiero
Mía? —¡Las nubes!
¡Las maravillosas nubes
Que incesantes llueven
Fertilizan tu silencio haciendo
Crecer la lengua
Sobre el camino imposible!
Sólo podrá trazarlo el poema:
Si al fin alcanza al otro,
En vuelo habitará el hombre la tierra.

* * *

Y desde allí enlazo a otra de las características de la poesía veyratiana que es la intertextualidad (precisamente, en el último verso parafrasea a Hölderlin: «Lleno de méritos, sin embargo poéticamente, habita el hombre sobre la tierra»). Por medio de esta intertextualidad es que el poeta convoca a sus bardos de amada herencia, a través de epígrafes, en sus dedicatorias o parafraseándolos en el poema mismo. En los versos de Veyrat se escuchan las voces de todos los poetas, desde Gilgamesh. Y es así precisamente como se llama un ensayo suyo y parte de una trilogía poética: «La voz de los poetas».

Dicen que Miguel Veyrat se reconoce poeta tardíamente, antes se dedicó a ser ciudadano del mundo, a dónde lo llevara su profesión de periodista comprometido, corresponsal de prensa en París, Ginebra, Rabat, Argel, Roma, Londres y Dublín viviendo en Francia, Inglaterra, Italia, ya sea como hombre de izquierda que conoció el exilio o en misión diplomática cultural. Casó con chilena y su hijo Pablo Veyrat, también periodista del mundo, es chileno. No puedo dejar de mencionar que de su primer matrimonio, con la gran poeta, traductora y ensayista Clara Janés, tiene una hija, la fotógrafa y escultora Adriana Veyrat Janés. En sus viajes tuvo ocasión de leer a célebres maestros de la poesía como Dante y los poetas del novecento italiano: Mario Luzi, Giuseppe Ungaretti, Eugenio Montale, Umberto Saba y Salvatore Quasimodo, por nombrar sólo algunos. Por eso, al leer su obra nos lleva a las fuentes mismas del saber y nos enriquece con su propio bagaje. 

Con el tiempo su poesía se ha hecho más profunda y mistérica, hay quiénes la consideran hermética, por influencia de su herencia familiar y su formación masónica. Pero yo creo que él, más que ocultar misterios, los devela en sus poemas, en sus «notate bene», en sus, según él, «notas prescindibles» que acompañan a sus libros, y en sus ensayos acerca de la poesía. En él la obra poética es una puerta mágica siempre dispuesta a abrirse. Sus versos, suenan a invitación hacia lo incierto, un impulso a lanzarse al abismo, sin miedo, tras la palabra creadora, para descubrir entonces nuestra propia voz llamando, abierta al sentido, a la vida, a la muerte, al origen, al pasado, al futuro, a lo probable y a lo improbable. En fin bucear a lo más hondo y ascender a lo más alto, apenas con la limitada certeza que de su mano hemos aprendido algo, pero sin saber bien cuánto y qué. Y quedar por un segundo satisfechos para seguir buscando en otro poema y otro libro suyo. He aquí la infinitud de su poesía.

La novedad de su verbo radica en su afán de nombrar todo de nuevo. Y con esto no podemos obviar el inicio del Evangelio de Juan «En el principio era el Verbo… / Todas las cosas por él fueron hechas» , ni a Heráclito «No a mí, sino habiendo escuchado al logos /es sabio decir junto a él que todo es uno». «Solo la voz del poeta continúa el trabajo de construir la realidad tras la huida de los dioses». Dice Veyrat.

Es un poeta cuántico que nada fluidamente en los océanos cósmicos y alimenta el sentido de que cada hombre es uno con el todo. Existe un «uni-verso» notable de Ungaretti que lo define perfectamente: «M'illumino d'immenso». Allí en ese verso que no es suyo, podría encerrarse toda la poesía de Miguel Veyrat. Y la sensación que embarga al leerlo, bien podría ser aquello que canta la poeta Delmira Agustini en su poema «Ceguera», algo así como el síndrome de Stendhal o de Florencia, ese arrobamiento ante la belleza y la inmensidad del arte, en cualquiera de sus formas:

Me abismo en una rara ceguera luminosa,
un astro, casi un alma, me ha velado la Vida.
¿Se ha prendido en mí como brillante mariposa,
o en su disco de luz he quedado prendida?


Otro de los tópicos veyratianos es la cercanía de la muerte que tan bien convoca en sus últimos libros «Poniente» y «Pasaje de la noche», la muerte como paso a lo infinito y lo desconocido. Un paso que parece ser vuelta al inicio, un ouroboros o una lemniscata, símbolo del infinito y del eterno retorno o resurgimiento. Eso es parte del misterio que ninguno de nosotros logrará develar, salvo con la muerte, al menos es lo que esperamos.

«He ido donde la belleza pareció ser toda nueva / para siempre, y en el último día hallé/ el primero», dice el poeta.

Somos resplandor de estrellas, en un momento polvo, en otro luz. Su poesía, como los cometas guarda el secreto de todo el universo.

«Cuando el viento que siembra / estrellas / penetra un verbo que agita / el lenguaje entero, // vibra el orden / de todo el universo». Dice en su poema «LUZ QUE VEE» de «PONIENTE» (2012), uno de sus últimos libros, este libro que desde su nombre nos dice mucho, de un hombre que se encuentra ya en el ocaso de la vida, a punto de cruzar «la ultima linea rerum» a la que se refería Horacio, consumido y transmutado por la última llama, «un intenso fulgor», «la frontera del alba», «el parto de la aurora». A ella se entrega el poeta con los brazos abiertos. 





Lo dice muy bien Salvatore Quasimodo en estos versos:


Cada uno está solo sobre el corazón de la tierra
traspasado por un rayo de sol:
y de pronto anochece.


En el Prólogo de «PONIENTE» Antonio Crespo Massieu sostiene:

«Este viaje a Poniente es también aceptación de la muerte desde la plenitud de la vida y la palabra, un inclinarse ante el misterio definitivo, fin de un viaje circular que cierra la esfera y es también regreso....»

Miguel Veyrat sentencia: «El poeta devolverá siempre lo que ha encontrado sin restricción mental, pues no concibe guardar para sí el fruto de su doloroso vagar por el universo de la angustia, enfrentado a los misterios de la vida y de la muerte sin hallar alivio ni respuesta. Quizás pueda consistir en una cierta actividad mística, la práctica poética —como algunos han querido ver aplicándole un sentido religioso—; podría ser, pero desde un vuelo ignorante de toda promesa de felicidad que no tenga lugar sobre los altares de la tierra y del mar, en sus acantilados, sus volcanes, sus cielos,ríos y glaciares, para oficiar el encuentro con un incierto y humanísimo Otro, que aguardaría con los brazos abiertos el resplandor de nuestra improbable llegada. Mística de la incertidumbre, condenada a no hallar alivio, al filo de llama alguna.

Valga pues como posible y feliz consuelo a nuestra ignorancia, que sin embargo nos igualará a todos en el delicado equilibrio del disfrute de la belleza, aquello que podamos descubrir a través de los ritmos musicales en que se unen misteriosamente los sentidos dispersos, que el poeta trae y lleva con su aliento; desde la polisemia creadora de las palabras que emplea, para conformar unos pocos versos verdaderos, hasta el zurrón con brasas que estos nos ayudan a tener siempre dispuesto, para atravesar las neblinas del corazón.»

Leer a Veyrat no es nada fácil, en realidad en la vida casi siempre lo que más cuesta es lo más valioso. «Veyrat pertenece a ese pequeño grupo de poetas que además de escuchar el ruido de su corazón se proponen tensionar el lenguaje hasta lo imposible» dice José Infante.

«Poeta es una voz, digo yo, como Ícaro, que se susurra a sí misma mientras cae», dice Miguel Veyrat citando al poeta Ilyá Kamínsky.

«Veyrat es un poeta exigente, de verso destilado sin concesiones y sobrecargado de electricidad y revelaciones. Es la suya una poesía iniciática y visionaria en la que se convocan la alquimia y la llama, el misterio de la palabra ritual y el texto secreto de un conjuro, en el que el poeta no es la persona civil que se llama como él, sino un intermediario con otra dimensión más honda y opaca de la realidad» dice Santos Domínguez Ramos.

«Ebrio de fuego y de viento,
ofreció su sangre
para ser el mensajero…»


Dice el propio poeta en sus versos.

Miguel Veyrat sostiene que «La poesía siempre ha sido un género minoritario porque para entrar en la poesía hay que forzar la puerta; es el género de géneros, es la quintaesencia; y un poema no es el mismo la primera vez que se lee que cuando se ha leído varias veces». A él hay que leerlo varias veces para ahondar en el misterio.

Continúa el poeta: «Además de que el poema se transforma también dependiendo de quién lo lee, y cada lector extrae significados distintos», exige del lector de poesía poseer «la sensibilidad para acercarse al poema, el valor de leerlo y el coraje de querer asimilarlo, porque eso le producirá un pálpito, una emoción extraña». (Yo diría una vacuidad inicial, un vaciarse ante el asombro, para volver a llenarse.)

«Recuperar el vibrato de la emoción cuando se encuentra con el lenguaje y se reproduce en palabras, a menudo sin sentido aparente, es la misión del poeta», dice Veyrat.

«Sus poemas rozan lo sublime y duelen» dice el crítico literario español Justo Serna.

Comparto con ustedes el poema La libertad del mirlo de este libro que presentamos hoy: «La ragione del Merlo»





La libertad del mirlo

Amor mío: La música siempre será
la misma mientras dure—rumor
de estrellas acordándose
con los verdes de hoja nueva
o rugidos de glaciares pariendo nuevas
fuentes: Angustia o silencio
de huevos y placentas so la furia brutal
del sol. Lo nuevo siempre fue el tono
con que cada mirlo entona
de rama en rama su propia canción
—acorde con los golpes
de los vientos, de los tiros, los desgarros
y los cebos del aire envenenado.
El ave no tiene mente —su memoria
no es suya, libre de toda razón humana
ignora la muerte que aguarda
en las sombras impasibles
de la extinción de su especie. Su canto
suena —entre los limos
pensantes, igual que la inocencia primera
inserta en la ficción del tiempo: Lleno
de ruido y de furia, tan
bello como inmenso y carente de sentido.










Presentación de "Razón del Mirlo" 

en una producción de Juan Bote Valero, realizador español.



Respecto a este libro, al leerlo podrán concordar con lo dicho. Ya su nombre «La ragione del Merlo» encierra más de una gran verdad poética: El Mirlo canta al oído sin razón alguna, como la rosa de Angelus Silecius: «La Rosa es sin porqué, florece porque florece» y Veyrat se apoya en su maestra, la filósofa y ensayista española María Zambrano cuando dice «El filósofo busca, el poeta encuentra»; así el Mirlo al cantar sin razón alguna, en su canto encarna la «razón poética»

Acerca de ella dice Veyrat: «El peligroso poema, aquel grito que llega hasta el abismo y que con su eco retumbando en las sombras del conocimiento despierta lo más auténtico y noble del ser humano: «La Pasión pura», lo que algunos consideran la cognitio sensitiv, la razón poética.»

El crítico literario Ángel Luis Prieto de Paula sostiene que en la poética de Miguel Veyrat «se reflejan el estupor y el misterio, la fraternidad humana, el espanto y el éxtasis, que sobrevuelan por sobre la superficie de lo explicable, a la luz pobre de la lógica discursiva».

Al Mirlo, figura del poeta, Veyrat lo imagina «Siempre con el canto presto en la garganta, eso sí, como puente o ala para intentar modularlo con la lengua y el aliento, para después, trabajosamente, trasladarlo al signo y ser entregado. Gratuitamente.»

Ese gratuitamente aparece, sin quererlo, hincando sus raíces en la «gracia», con todo su hondo y ancho significado espiritual y místico; ya que el poeta se reconoce ateo-no-dogmático.

Alfredo Valenzuela siguiendo a María Zambrano sostiene: «Veyrat se declara seguidor de Juan Ramón Jiménez cuando no diferencia entre vida y poesía y considera la poesía como «una profundización en el ser», y valora la poesía de raíz filosófica y cualidad musical, citando a Martin Heidegger en Hölderlin y la Esencia de la Poesía: «La poesía es la construcción del ser por la palabra»; «la unión de pensamiento y música». 

Entonces tendríamos que adentrarnos en el «Lenguaje de los pájaros», el mismo que conocía Salomón, y que, como nos enseña Veyrat, «en la lengua siria, el árabe de los Omeya, «sûryâniyah», en el Alcorán (Vid. Alcorán, Azora 27, Aleya 16) significa la lengua de la iluminación. Curiosamente «Sûryâ» es el nombre sánscrito del sol y la raíz Sûr es una de las que designan la luz. Así algunos místicos relacionan el «lenguaje de los pájaros» con el lenguaje adánico, solar o primigenio, que también se utiliza en alquimia para designar una manera de proceder por analogías y equivalencias fonéticas. En el ámbito esotérico, es el «arte del sonido», y por ello a la alquimia tradicional se la llama también el Arte de la Música.»





El cant dels Ocells o El canto de los pájaros 
en la magnífica interpretación de Pau Casals

No debemos perder la capacidad de asombro ante la belleza y lo inexplicable, William Blake poeta y místico nos insta a ello: «Si las puertas de la percepción se abrieran, todo aparecería ante los hombres como realmente es: infinito. Pues el hombre se ha encerrado en sí mismo hasta ver todas las cosas a través de las estrechas rendijas de su caverna». Ya lo decía antes Shakespeare en boca de Hamlet a su amigo Horacio: «Hay más cosas en el cielo y en la tierra que todas las que pueda soñar tu filosofía.»



Tenemos mucho que aprender aún,mucho que escuchar y mucho que leer. Para guiarnos en este camino, el Mirlo hace perdurar su canto desde las ramas de este árbol frondoso y generoso que es Commisso editore.

Canto del Mirlo en libertad:








Al terminar les invito a quedarse con dos sentencias que avalan lo dicho:

«El poeta no busca la inmortalidad, pero, no buscándola la encuentra.» María Zambrano

«Aquello que permanece, lo fundan los poetas.» Friedrich Hölderlin

Éste es un libro para permanecer, entrañado de eternidad, como todos los de su autor.

A modo de despedida les dejo con este poema de su último libro: «Pasaje de la noche» (Barataria Ediciones 2014)


ARDO YA COMO LA LLAMA LEE...

Ardo ya como la llama lee el espacio sideral.
Puro como un niño
raudo como un pájaro
Lúcido como un loco.
Mas mi destino
habrá de consistir en no ser creído
cuando la enciendo
cuando la bajo cuando la traigo cuando la escribo.
Completamente solo, he de elegir cuál es mi patria verdadera.
¿Mas alguien puede soportar
de cerca la verdad que quema
y al poeta que la irradia?

¿Soportar de cerca la vida verdadera?
¿La que todos apagan a diario porque deslumbra?

Y sin embargo,
más que la carne, dura su sentido,
más que la piedra dura,
más que la fulgente estela.

Porque la máscara —a la larga,
se vuelve vivo rostro.

Pavesa y centella del origen.
La transparencia.



Marcela Filippi Plaza, poeta chilena que vive en Roma, traductora y curadora de la obra publicada por Commisso editore, junto a Miguel Veyrat, poeta español, en su encuentro en Sevilla.



sábado, 4 de octubre de 2014

Baúl de los recuerdos


'Equipaje'   -  Alex Alemany 
(o 'La maleta de las ilusiones')



Hurgo como un ladrón
Me sumerjo en el baúl de los recuerdos
Vivo vidas prestadas
Sin ti ya no tengo vida.

MIA

lunes, 25 de agosto de 2014

Sombras en el sol



Shadows In The Sun

Es una película independiente del reino Unido (2009), dirigida y escrita por David Rocksavage, nacido en 1960 en Cholmondeley Castle, Malpas, Cheshire, Inglaterra, como David George Philip Cholmondeley, 7° Marqués de Cholmondeley, reside en  una casa de campo conocida como Houghton Hall en el condado de Norfolk.  Es conocido además por los films Other Voices, Other Rooms (1995) y Una noche (2012).

La película fue interpretada por dos grandes actores shakesperianos: Jean Simmons (Ophelia con Sir Laurence Olivier como Hamlet en 1948), y James Wilby (Rangún, Birmania, 20 de febrero de 1958).  Les acompañan el actor, modelo y músico irlandés Jamie Dornan (Co. Down, Irlanda del Norte), Ophelia Lovibond, Toby Marlow, Patrick Godfrey, Sandra Voe, Clemency Burton-Hill, Tom Reed, Peter Eyre y David Rocksavage.




Jean Simmons, una inolvidable rosa inglesa, contaba 80 años durante la filmación y murió de cáncer al poco tiempo, en enero de 2010 (31 de enero de 1929 – 22 de enero de 2010), siendo éste su último film, después de más de 10 años de ausencia.

La historia se sitúa en la región costera del norte del condado de Norfolk, al Este de Inglaterra.  Está ambientada en la década de 1960 y utiliza locaciones en Walsingham, Holkham y Brancaster, UK.

Hannah (Jean Simmons), una anciana y viuda poeta que sufre de una enfermedad terminal, que fuma cannabis para soportar el dolor,  y que vive sola en una gran casa aislada de la costa norte de Norfolk,  es apoyada por la amistad de un joven, Joe (Jamie Dornan), siendo feliz con la poesía,  su jardín y la compañía de JoeHannah recibe la visita de su hijo Robert (James Wilby) que es acompañado por su hija adolescente Kate (Ophelia Lovibond) y su hijo más pequeño, Sam (Toby Marlow).  Robert está pasando por una crisis después de su separación y se encuentra en un momento crucial de su vida.


Jean Simmons reconoce haberse sentido muy a gusto en Norfolk:  "Es el lugar más hermoso y sano, donde se mezcla el aire de campo y el aire de mar, como hace mucho no disfrutaba trabajando.   El volver al trabajo en un ambiente así trajo una alegría a mi vida que pensé había perdido."

Joe es ese misterioso extraño que logra estrechar los lazos de una familia que parece haber perdido el rumbo.

En el film Hannah muere presenciando una representación de La Tempestad de William Shakespeare.

En el film se hace presente la poesía con poemas como The Rubaiyat de Omar Khayyam traducido por Edward FitzGerald, The Character of a Happy Life de Henry Wotton, W.B. Yeats, When You Are Old de William Butler Yeats Variations de Conrad Aiken.

En la música se disfruta a Gustav Mahler en su Symphony No. 2 / Resurrección, Franz Schubert, Giuseppe Verdi  y a Robert Schumann en su Kinderszenen, Op. 15 N° 7.



Alfred Stevens (1823–1906), Symphonie en vert

Retrato de una muchacha

Esta es la forma de una hoja, y esta la de una flor,
y éste es el pálido tronco de un árbol
que contempla sus ramas en un charco de agua estancada
en una tierra que nunca veremos.

El tonto en la rama, silencioso, suave cae el rocío,
en el atardecer casi no hay sonidos...
Y las tres hermosas peregrinas que llegan juntas
tocan ligeramente el polvo del suelo.

Lo tocan con pies que apenas turban el polvo, como alas,
tímidas, aparecen juntas, silenciosas,
como bailarinas aguardando en una pausa de la música, la música
que llene el exquisito silencio...

Este es el pensamiento de la primera, y éste el de la segunda,
y éste el grave pensamiento de la tercera:
"Nos demoraremos así por un instante, pálidamente expectante,
y el silencio terminará, y el pájaro

cantará la pura, dulce, clara frase del crepúsculo
hasta llenar la campana azul del mundo;

y nosotras, a quienes la música reunió como a hojas,
como hojas seremos arrastradas.

¿Hacia qué sino la belleza del silencio, perpetuo silencio?,,,"
esta es la forma del árbol,
y la flor y la hoja, y las tres hermosas peregrinas pálidas:
eso eres para mí.


Conrad Aiken,   1889 - 1973
Savannah, Georgia - E.E.U.U.



Max Gasparini



Cuando estés vieja

Cuando estés vieja y gris y soñolienta
y cabeceando ante la chimenea, toma este libro,
léelo lentamente y sueña con la suave mirada
y las sombras profundas que antes tenían tus ojos.

Cuántos amaron tus momentos de alegre gracia
y con falso amor o de verdad amaron tu belleza,
pero sólo un hombre amó en ti tu alma peregrina
y amó los sufrimientos de tu cambiante cara.

E inclinada ante las relumbrantes brasas
murmulla, un poco triste, cómo escapó el amor
y anduvo en las cimas de las altas montañas
y entre un montón de estrellas ocultó su rostro.


William Butler Yeats
Dublín, Irlanda 1865- Francia 1939





¡Ah!, Luna de mi deleite, que no conoces menguante,
la Luna del cielo se eleva nuevamente;
¡cuántas veces, en lo sucesivo,  al elevarse
me buscará en vano, por este mismo jardín!

 Rubaiyat

Omar Khayyam, Nishapur, actual Irán , 1048-1131

(Ruba`iyyat o "cuartetas"), series de cuatro versos (rubaí) escritos en persa.





Gustav Mahler Symphony No. 2 / Resurrección 
dirigida por el maestro británico sir Simon Rattle
 City of Birmingham Symphony Orchestra





Shadows in the sun, película completa.


miércoles, 21 de mayo de 2014

Bello sería el árbol de mi vida...

Peter Holme



Soneto lejano



Bello sería el río de mi canto,
Que arrastra por el mundo su corriente,
Si dicho canto no naciera en cuanto
El río se separa de la fuente.

Bello sería el silencioso llanto
De la estrella en la noche de mi frente
Si dicha estrella no distara tanto
De quien le da la luz resplandeciente.

Bello sería el árbol de mi vida
Si la raíz de amor lo sostuviera
Sin estar alejada y escondida.

Bello sería el viento que me nombra
Si la voz que me llama no estuviera
Perdida en la distancia y en la sombra.




* Francisco Luis Bernárdez: poeta argentino (Buenos Aires 1900- 1978).


sábado, 26 de abril de 2014

"Y para toda la eternidad yo te perdono, tú me perdonas".



Disfruto el cine enriquecido de poesía, cuando los personajes expresan emociones y sentimientos citando a grandes poetas. Es el caso de la película The Heart of Me (Reino Unido-2002) dirigido por Thaddeus O'Sullivan, con guión de Lucinda Coxon, basado en la novela "The Echoing Grove" de Rosamond Lehmann

Además de la belleza de la fotografía de Gyula Pados, destaca la música de Nicholas Hooper y las excelentes actuaciones de Helena Bonham Carter (Dinah), Paul Bettany (Rickie) y Olivia Williams (Madeleine), como actores principales. 

El film pertenece al género de drama romántico de época (años 30), la trama se desarrolla en medio de una familia tradicional inglesa, donde el triángulo amoroso surge entre dos hermanas, esposa y cuñada, enamoradas del mismo hombre. El amor verdadero, correspondido, apasionado y socialmente prohibido es el de Dinah y Rickie.

"Broken Love" de William Blake es el poema preferido de Dinah y se lo dedica, como muestra de amor a Rickie.



Broken Love (frag.)

William Blake 


‘Let us agree to give up love, 
And root up the Infernal Grove; 
Then shall we return and see 
The worlds of happy Eternity. 

‘And throughout all Eternity 
I forgive you, you forgive me. 
As our dear Redeemer said: 
“This the Wine, and this the Bread.”’


* * *

Dejemos atrás el amor 
Y arranquemos de raíz la infernal arboleda, 
Luego hemos de regresar y ver
Mundos de una feliz eternidad.

Y para toda la eternidad
Yo te perdono, tú me perdonas
Como dijo nuestro amado Redentor: 
"Este es el Vino, este es el Pan." 






Cuando deciden ir a vivir juntos, se prometen perdonarse desde ya cualquier mal que se puedan hacer, en medio de esta relación que tanto sufrimiento acarrea a todos. Así estos versos se convierten en un juramento de amor eterno.




Madeleine se niega a concederle el divorcio a su esposo y Rickie para sellar su amor con Dinah, ante la imposibilidad de darle un anillo de matrimonio, le manda a hacer un brazalete de plata, con estos versos  "Y para toda la eternidad yo te perdono, tú me perdonas". Apenas hecho su encargo, sale de la joyería y cae desplomado al suelo. Le es diagnosticada una úlcera gástrica crónica.  Mientras permanece en el hospital, Madeleine y su madre traman un plan para separarlos definitivamente:  le dicen a él que Dinah lo ha abandonado, para irse a Francia con otro hombre y a ella le dicen que Rickie eligió volver con su familia.





A los pocos años Rickie cae en una gran depresión y empeora de su úlcera, va a la tienda de joyas a buscar el brazalete, que es lo único que queda de su amor, cuando en medio de un bombardeo durante la II Guerra Mundial, descubre que la tienda ha sido destruida.  Ante un nuevo aviso de bomba, camina derecho hacia el sitio de mayor peligro y muere, en su billetera lleva el recibo para retirar el brazalete, con esta dedicatoria:  "Y para toda la eternidad yo te perdono, tú me perdonas". 

Diez años después luego de la muerte de la madre de ambas, Dinah visita a su hermana, con la esperanza del perdón mutuo.  Mientras pasean por el parque, Madeleine le dice que su madre le contó que ella soñó con Rickie la noche en que él murió; Dinah replica que eso suena casi como decir que él estaba pensando en ella al momento de morir. Y su hermana le responde: "Un hombre tiene derecho de morir pensando en la mujer que ama" y continua diciendo "Y para toda la eternidad yo te perdono, tú me perdonas".  Dinah se impresiona al saber que su hermana conoce el poema que es signo de su amor por Rickie, entonces Madeleine decide entregarle la boleta que descubrió en la billetera de su esposo, pensando que iba dirigida a ella, pero que ahora entiende a cuál de las dos se refería y a quién verdaderamente amaba.






Esta es una historia de almas en conflicto, desencontradas, solas en medio de una gran desolación, condenadas a una especie de limbo, desde donde necesitan redimirse por el perdón.  Cada uno llora su mal, no por sus pecados sino por sí mismo. Con Rickie ya muerto,  desde la tumba emerge la fuerza del perdón que alcanza a todos.  Él la espera en el lecho de rosas que es la tumba, y en lo religioso, a lo que siempre acude Blake, el perdón de los pecados aguarda en las figuras del Pan y del Vino.



miércoles, 9 de abril de 2014

«...brillante y súbito, como el estallido de un cristal...»

Kurt Cobain (E.E.U.U. Aberdeen, 1967- Seattle, 1994) 

«Prefiero que la gente me odie por ser quien soy, 
a que me ame por lo que no soy». KC


Este sábado 5 de abril se cumplieron 20 años de la muerte de Kurt Cobain, vocalista, guitarrista y compositor de la banda estadounidense Nirvana, que se suicidó el 5 de abril de 1994, en Seattle, a los 27 años de edad,  al parecer sumido en una gran depresión, cuando tras inyectarse gramo y medio de heroína, logró darse un tiro en la cabeza, con una escopeta.  Fue encontrado en el garaje de su casa, por un técnico que revisaba el sistema eléctrico, se dice que llevaba tres días muerto.  Antes de eso, había escapado, permaneciendo varios días en paradero desconocido. Su esposa había contratado a un detective para intentar localizarlo.

Veinte años después, su muerte sigue sin esclarecerse, sin haberse dilucidado si se trataba de un suicidio o un asesinato. Le sobreviven su esposa Courtney Love y su hija Frances Bean que hoy está a punto de cumplir 22 años. “Te quiero, te quiero”, escribió Cobain antes de apretar el gatillo.

Como pasa con los grandes, tras su muerte empieza la leyenda,  mientras en vida fue una constante contradicción.

Su estilo musical entre el rock y el pop melódico, suele circunscribirse al del movimiento "grunge" surgido en Seattle a principios de los años 90. 

A Cobain se le considera parte de la Generación X, término acuñado en 1964 por el escritor canadiense Douglas Coupland, en su libro "Generation X: Tales for an Accelerated Culture" (publicado el 11 de marzo de 1991 por St. Martin's Press), esta generación comprende a los nacidos entre 1960 y 1980, con abuelos veteranos de la II Guerra Mundial y de la guerra de Corea y padres veteranos de la guerra de Vietnam.  Su característica principal es el intenso dolor existencial,  verdadera bandera generacional.  Ese es el dolor en que se funda su obra creadora.  En ellos parece haberse cumplido aquella sentencia de Menandro: «Los amados de los dioses mueren jóvenes», así parece comprobarlo la muerte luctuosa de Jimi Hendrix, Jim Morrison, Janis Joplin, Brian Jones, Robert Johnson y el mismo Kurt Cobain (todos ellos muertos a los 27 años).

En 1987, en Seattle, Cobain fundó la banda, junto al bajista Krist Novoselic (un compañero de escuela) y el baterista Dave Grohl; y en su breve y meteórica carrera lograron poner voz al desencanto, la apatía y la rabia de toda una generación que se dejó seducir por su música desde "Nevermind" (“Olvídalo”), su segundo álbum (1991) que incluye:


"Smells Like Teen Spirit" (Cobain, Dave Grohl, Krist Novoselic) – 5:01

"In Bloom" – 4:14
"Come As You Are" – 3:39
"Breed" – 3:03
"Lithium" – 4:17
"Polly" – 2:57
"Territorial Pissings" (Cobain,Chet Powers) – 2:22
"Drain You" – 3:43
"Lounge Act" – 2:36
"Stay Away" – 3:32
"On a Plain" – 3:16
"Something in the Way" – 3:52
"Endless, Nameless" (Cobain, Grohl, Novoselic) – 6:44

La herencia de Nirvana se ha visto acrecentada por los años.   Mientras vivía, el grupo apenas grabó tres discos de material inédito:  Bleach (Lejía), Nevermind (Olvídalo) e In Utero más el ultraventas MTV Unplugged y algunas grabaciones inéditas o póstumas, como You know you’re right.  A pesar de fundar la banda en 1987, Cobain no conoció el éxito hasta 1991.  Bleach (1989) en un principio pasó sin pena ni gloria (no más allá del éxito local. Pero fue Nevermind, y su single Smell like teen spirit lo que elevó a Nirvana a los altares profanos. Este álbum justifica por sí solo el éxito del grupo, con temas como In Bloom, Breed, Drain You, Come as you are

Desde su debut, Nirvana, con Cobain como compositor, ha vendido más de 25 millones de álbumes en los Estados Unidos y más de 75 millones en todo el mundo.  Y a pesar de su corta carrera, ha sido referente e inspiración de muchos. Realmente "Nevermind" cambió el rock y el pop, de como se conocía, hasta su inicio en la música.



Come As You Are

MTV Unplugged in New York un álbum en vivo de Nirvana, lanzado en noviembre de 1994. El álbum muestra el concierto acústico que la banda hizo en los estudios Sony Music en Nueva York el 18 de noviembre de 1993. El álbum ganó un premio Grammy por Mejor Álbum de Música Alternativa en 1996. Una versión en DVD fue lanzada en 2007. 

Lista De Canciones:
01. About a Girl
02. Come As You Are
03. Jesus Doesn't Want Me For A Sunbeam
(Eugene Kelly/Frances McKee; The Vaselines)
04. The Man Who Sold the World
(David Bowie)
05. Pennyroyal Tea
06. Dumb
07. Polly
(Cobain/Nirvana)
08. On a Plain
09. Something in the Way
10. Plateau
(Kirkwood; Meat Puppets)
11. Oh, Me
(Kirkwood; Meat Puppets)
12. Lake Of Fire
(Kirkwood; Meat Puppets)
13. All Apologies
14. Where Did You Sleep Last Night?



«La música es sinónimo de libertad, de tocar lo que quieras y cómo quieras, siempre que sea bueno y tenga pasión, 
que la música sea el alimento del amor». KC


Javier Dale, en un artículo en La Vanguardia, (05/04/2014), resume así su trayectoria: 

«Su carrera musical, fue tan brillante y súbita, 
como el estallido de un cristal».

“Del 24 de septiembre de 1991, fecha de lanzamiento de Nevermind, al 5 de abril de 1994, fecha de la muerte de Cobain, apenas pasaron 30 meses. El músico tuvo tiempo de casarse, ser padre, ingresar en rehabilitación y sufrir una sobredosis. Incluso quiso titular el tercer álbum de estudio de Nirvana, In Utero, de otra manera: I hate myself and I want to die (Me odio y quiero morir).

Nirvana se disolvió de inmediato: Novoselic dejó la música, Courtney Love fue figura de debate durante un tiempo y se abrió la veda de las teorías de la conspiración. Kim Gordon, miembro de Sonic Youth y amiga íntima de Cobain, todavía sostiene que fue asesinado.”


* * *




* Foto de BBC Mundo

Kurt Donald Cobain nació en 1967 en Aberdeen, una pequeña localidad situada en el oeste del estado de Washington, y que se encuentra a unas dos horas en coche, al suroeste de Seattle.  Allí vivió la mayor parte de su vida.  Fue también allí cuando a los 14 años, su tío Chuck le regala su primera guitarra. Su adolescencia no fue feliz, él mismo confiesa que la separación de sus padres fue uno de los eventos más traumáticos de su vida.

«Come as you are»


Es el nombre de una de las canciones de Nirvana de su álbum Nevermind, que fue tomado del eslogan que este hotel incluía en su publicidad en los años 40 y que, de manera consciente o inconsciente, Cobain hizo suyo.



Morck Hotel, un establecimiento abandonado desde hace décadas en el que, 
según cuentan, Kurt Cobain vivió algunas temporadas cuando no tenía casa.
* Foto de BBC Mundo

"Aberdeen fue el pueblo donde Cobain vivió la mayor parte de su vida y, en muchos aspectos, ese lugar fue el que moldeó su manera de ser. Se pasó la vida queriendo escapar de ahí aunque creo que al final nunca lo consiguió", dice su principal biógrafo, el periodista y escritor Charles R. Cross, quien conoce mejor que nadie la trayectoria del músico.

En este 20º aniversario de su muerte, BBC Mundo envió al reportero Jaime González hasta la localidad de Aberdeen a conocer el lugar en el que el músico vivió la mayor parte de su vida, y que le marcaría para siempre. Fruto de esta visita se ha obtenido una serie de testimonios fotográficos que dejo en esta página.

Fue la industria maderera la que dio nacimiento a la ciudad a fines del siglo XIX. Cuando a medidos del siglo XX ya no quedaban bosques vírgenes que talar, Aberdeen entró en un proceso de decadencia irreversible que se prolonga hasta nuestros días.



Casa de Cobain en Aberdeen, donde vivió con su madre
* Foto de BBC Mundo


Tienda de música situada en el centro de Aberdeen, 
donde su tío le compró su primera guitarra.
* Foto de BBC Mundo


Cobain vivió durante varios años en un apartamento de esta casa de Olympia. Parece haber sido allí donde escribió la mayor parte de las canciones
de su álbum “Nevermind”   
* Foto de BBC Mundo


Puente de la calle Young, bajo el que Cobain confiesa haber dormido
cuando deambulaba sin hogar, donde se inspiró para escribir la canción "Something in the way".  El lugar ha sido convertido por los vecinos,
en un pequeño parque en homenaje al cantante.


* * *






Carta de Douglas Coupland a Kurt Cobain 


Pocos días antes del aniversario de su muerte, ocurrida hace 20 años, por casualidad di con esta carta, hojeando el libro "Polaroids" del escritor canadiense Douglas Coupland

“Perdemos los días y nuestra capacidad de recuperarlos y sin embargo hay días que no deberían perderse nunca.” Así empieza el libro "Polaroids".

[ ¿Qué hay en tu PoowerBook? Este texto, salvo los últimos dos fragmentos, se escribió a principios de marzo de 1994, con motivo del ingreso de Kurt Cobain en el Hospital Americano de Roma.  El pequeño apéndice final se añadió en abril, tras la noticia del descubrimiento de su cuerpo en su casa de Bellevue, Washington.]

Querido Kurt:

Estaba en Seattle, el 4 de marzo de 1994, cuando oí la noticia: que estabas en Roma, que habías bebido demasiado champán, tomado demasiados sedantes, Rohypnol, que estabas enfermo. Lo que sea. Estabas en coma. Yo viví en Italia en 1984 y recuerdo que las farmacias despachaban sedantes como si fueran caramelos. Así que las noticias sonaban creíbles.

Los representantes de la compañía discográfica de David Geffen enviaban todo el rato la misma noticia a los teletipos, pendiente de confirmación: Kurt ha abierto los ojos, Kurt ha respondido a su nombre apretando la mano. Sin embargo nadie en Seattle creía saber de veras algo. O estás en coma o no estás en coma.

Los rumores y las verdades a media recorrían la ciudad. Al final siempre era lo mismo: “no, Kurt aún está en coma... creo.”  Reuters tuvo que admitir que las informaciones sobre tu salida del estado de coma eran incorrectas.

La reacción de todo el mundo era bromear sobre el tema, pero finalmente no podíamos. Dentro de nosotros hay discos de 33 1/3, y hacer una broma sobre ti era lo mismo que rayar con una aguja ese disco, la ironía estaba descartada.  En vez de eso, hacíamos bromas sobre las compañías discográficas, las ambulancias italianas y la comida de los hospitales, pero nunca sobre ti.  La radio ponía una y otra vez tus canciones, siempre acompañada de la misma noticia: “no hay novedad”.

Alrededor de las tres de la tarde tuve que ir desde el centro de la ciudad hasta Kent, por la ruta interestatal número 5, pasando frente al KingDome, donde una vez en los setenta acudí a ver a Paul McCartney y los Wings.  Justo entonces en la radio sonó tu tema, “Dumb” y vi un grupo de cerezos que alguna primavera anticipada,  había hecho florecer.  Comencé a llorar.

Había estado lloviendo en Seattle durante semanas. El día que saliste de coma fue el primer día en que el cielo consideró la posibilidad de clarear.  Fue uno de esos días en los que uno nunca puede anticipar lo que va a pasar. Nubes de tormenta se cernían sobre el lago Washington, aunque también hubo sol –o algo así– sobre los campos de Boeing, y al sur hacia Tacoma.  El cielo sobre Seattle ese día se transformó en el corazón de la ciudad; fue como si el cielo intentara decidir si había que brillar u olvidar.

Al llegar a Kent, pasé delante de un proyecto hotelero que había fracasado. Sus paredes empapeladas se habían deshecho como los vendajes de una momia y los restos estaban flameando en el viento, como un hotel cubierto de vendas;  no tenía ventanas. En medio de un campo arado vi un rododendro en flor. Rosa.

La radio seguía sin dar noticias. A lo largo de la ruta 5 los madroños susurraban con el viento y la cara inferior de sus hojas –que guardan el oxígeno– lucían un color salvia, recortándose contra el terraplén de la autopista. Y recordé ser más joven, visitando Seattle desde Vancouver:  la imagen más intensa era la de una autopista a medio terminar, que no llevaba a ninguna parte.

Me quedé pensando en algunos campos que acababa de ver, empezando a reverdecer, y cómo esos campos me recordaron ciertos miedos que tenía cuando era más joven. Miedo a que la naturaleza pudiese simplemente un año decidirse a no despertar. De que la naturaleza abriera los ojos, volviera a dormirse y no regresara nunca más.

Manejé hasta el barrio universitario, donde los estudiantes estaban aturdidos. El dependiente de la tienda de discos no sabía nada. Comencé a ver sólo símbolos que encajaban con la situación: vi a una joven parada en una esquina con un vestido floreado y botas militares tomando polaroids de nada; saliendo de allí, en Denny Way, vi a un mensajero llevando a su lado una bicicleta vacía;  al volver al hotel, a través de un agujero en el bolsillo perdí mis anteojos de sol de nueve dólares, que siempre me habían gustado porque a través de ellos parecía que el cielo era más azul. En la televisión, en las noticias de las 6.30, mostraron la ambulancia que te llevaba al Hospital Americano. Italia.

Tú, el chico del aquí, de lo nuevo, perdido en la más antigua de las ciudades. Parecía algo cruel.

Esa noche, más tarde, aún no había noticias reales. Pero por lo menos parecía que habías salido de tu coma. Y entonces un nuevo temor apareció, uno tan terrible que no podíamos siquiera hablar de él directamente, como si las palabras pudieran darle vida: el temor de que salieras de tu coma... clínicamente muerto.  Así que mis amigos y yo hablábamos del tiempo.  Tratábamos de establecer si, de hecho, ese día el cielo había estado soleado o lluvioso.  La noche cayó antes de que pudiéramos llegar a una conclusión, antes de estar totalmente seguros de que el sol había ganado.

Al parecer, al día siguiente estabas bien.  En el hospital, cuando te despertaste, pediste un batido de fresa. No tenías el cerebro muerto. O eso parecía. Y el mundo siguió girando.

Pero también recuerdo que nunca vi una foto tuya después de ese día –ni siquiera una imagen volviendo de Europa, dejando el pasado– o una foto tuya haciendo el signo de la paz para la prensa. Y entonces ayer oí que Nirvana había cancelado su participación en el Lollapalooza Tour.  E imaginé que pasaba algo.

Y ahora estás muerto.

Me encontraba en San Francisco, manejando por la ruta 101, pasando el parque Candlestick, cuando oí la noticia por la radio.  La noticia de que te habías pegado un tiro. Unos instantes más tarde estaba en la ciudad. Estacioné el auto y traté de averiguar cómo me sentía.

Nunca te pedí que me causaras preocupación, pero sucedió –a pesar de la publicidad, a pesar de todo– y ahora estás en mi imaginación para siempre.

Y también imagino que estás en el cielo. ¿Pero cómo, exactamente, te puede ayudar ahora el hecho de saber que tú también, como se suele decir, fuiste alguna vez adorado?

D.

* * *
  

Así consigna El País el intento de suicidio del 04 de marzo de 1994, en Roma:

El cantante de Nirvana, grave por sobredosis de somníferos

Tienen entre 25 y 35 años. Fabrican la religión a su medida mientras escuchan música de rock alternativo que vende millones. Están amenazados por el paro, comen pizza y dominan el mando a distancia del televisor, que siempre se detiene en la cadena musical MTV. Es el arquetipo en el que han metido a 41 millones de estadounidenses, colgándoles incluso una etiqueta: la generación X. Su profeta es el escritor Douglas Coupland, que con dos libros ya es definido como un "nuevo Salinger"; su musa, la actriz Wynona Ryder; su grupo, R.E.M; su héroe, Kurt Cobain, el cantante de Nirvana que ayer ingresó en un hospital romano en estado de coma por sobredosis de somníferos.

Kurt Cobain, de 27 años cumplidos el pasado 20 de febrero, cantante y guitarrista del conjunto de rock Nirvana, fue hospitalizado en la madrugada de ayer en Roma en estado de coma, tras haber ingerido una dosis masiva del somnífero Roipnol, según fuentes hospitalarias.  Janet Billig, representante del artista, informó a las 5 de la tarde que Cobain "había salido del coma poco antes de las 4 de la tarde, hora italiana. (…) Ha recuperado las constantes vitales y ha abierto los ojos. No sé si habla lúcidamente, pero mueve las manos.  Su mujer y su hija están con él", añadió.  Billig explicó que Cobain había ingerido un cóctel mortal de analgésicos y alcohol, aclarando que tomaba calmantes por prescripción facultativa, dado que sufría dolor de estómago.

Kurt Cobain disfrutaba de unas vacaciones en la capital italiana, aprovechando un hueco entre dos conciertos de su gira europea. Se encontraba alojado en Vía Veneto en la suite 541 del Excelsior, un hotel de cinco estrellas, junto a su mujer, Courtney Love, que también fue cantante de rock, y a la hija de ambos, Frances Bean, de dos años de edad.

Al parecer, fue la mujer quien, hacia las 6.30 de la mañana, dio la alarma sobre el estado de Cobain, que, según otras fuentes, había mezclado champán con las pastillas.  El cantante ingresó inconsciente en el hospital Umberto I, el mismo en el que murió el cineasta Federico Fellini.

Tras ser sometido a un lavado de estómago, Cobain fue trasladado al American Hospital, una prestigiosa clínica privada de la capital italiana, sobre las 12 del mediodía. "El paciente está grave, y con ese adjetivo lo he dicho todo", afirmó a dicha hora un médico del Umberto I.

Quince días después de su intento fallido en Roma, su esposa denunció a la policía un nuevo intento de suicidio.





Presunta nota de suicidio (frag.)


Hablando como el estúpido con gran experiencia que preferiría ser un charlatán infantil castrado. Esta nota debería de ser muy fácil de entender. Todo lo que me enseñaron en los cursos de punk-rock que he ido siguiendo a lo largo de estos años, desde mi primer contacto con la, digamos, ética de la independencia y la vinculación con mi entorno ha resultado cierto. Ya hace demasiado tiempo que no me emociono ni escuchando ni creando música, ni tampoco escribiéndola, ni siquiera haciendo Rock' n' Roll.  Me siento increíblemente culpable.  Por ejemplo, cuando se apagan las luces antes del concierto y se oyen los gritos del publico, a mí no me afectan tal como afectaban a Freddy Mercury, a quien parecía encantarle que el público le amase y adorase.  Lo cual admiro y envidio muchísimo.  De hecho no te puedo engañar, a ninguno de ustedes.

Simplemente no sería justo ni para ustedes ni para mí.  Simular que me lo estoy pasando el 100% bien, sería el peor crimen que me pudiese imaginar.  A veces tengo la sensación de que tendría que fichar antes de subir al escenario.  Lo he intentado todo para que eso no ocurriese. (Y sigo intentándolo, créeme Señor, pero no es suficiente). Soy consciente de que yo,  nosotros,  hemos gustado a mucha gente.  Debo ser uno de aquellos narcisistas que sólo aprecian las cosas cuando ya han ocurrido.

Soy demasiado sencillo. Necesito estar un poco anestesiado para recuperar el entusiasmo que tenía cuando era un niño. En estas tres últimas giras he apreciado mucho más a toda la gente que he conocido personalmente que son fans nuestros, pero a pesar de ello no puedo superar la frustración, la culpa y la hipersensibilidad hacia la gente.  Sólo hay bien en mí, y pienso que simplemente amo demasiado a la gente.  Tanto, que eso me hace sentir jodidamente triste.  El típico piscis triste, sensible, insatisfecho, ¡Dios mío! ¿Por qué no puedo disfrutar? ¡No lo sé! Tengo una mujer divina, llena de ambición y comprensión, y una hija que me recuerda mucho a como había sido yo.

Llena de amor y alegría, confía en todo el mundo porque para ella todo el mundo es bueno y cree que no le harán daño. Eso me asusta tanto que casi me inmoviliza. No puedo soportar la idea de que Frances se convierta en una rockera siniestra, miserable y autodestructiva como en lo que me he convertido yo.  Lo tengo todo, todo. Y lo aprecio, pero desde los siete años odio a la gente en general...  Sólo porque a la gente le resulta fácil relacionarse y ser comprensiva. ¡Comprensiva! Sólo porque amo y me compadezco demasiado de la gente.

Gracias a todos desde lo más profundo de mi estómago nauseabundo por nuestras cartas y nuestro interés durante los últimos años.  Soy una criatura voluble y lunática.  Se me ha acabado la pasión. Y recuerda Courtney que es mejor arder que desvanecerse. (*)

Paz, amor y comprensión.

Kurt Cobain


Frances y Courtney, estaré en nuestro altar.

Por favor, Courtney, sigue adelante por Frances, por su vida que será mucho más feliz sin mí.


¡¡ Te quiero !! ¡¡ Te quiero !!


(*) es una cita explícita de Neil Young, tomada de su canción "Hey Hey, My My" del álbum "Rust Never Sleeps", (1979):  

«It's better to burn out than to fade away».

«Es mejor arder que desvanecerse».


Esta la casa que Kurt Cobain y su mujer Courtney Love compraron
en una de las zonas más exclusivas de Seattle, frente al lago Washington,
donde se encontró su cuerpo después de 3 días de muerto,
en una habitación sobre el garaje de la vivienda.
Unos meses después de su muerte, su esposa hizo demoler el garaje.

* * *





«Todas mis letras han sido pedazos de poesía 
y los pedazos de poesía se toman de poemas que comúnmente 
no tienen significado en primer término». KC


Cobain no sólo fue músico sino también un poeta atormentado, de esos que nos recuerdan a los grandes bardos románticos. Escribía las letras de sus canciones y llevaba unos diarios, donde entre 1988 y 1994 plasmó una serie de pensamientos, cartas, poemas y ensayos, y hasta el esbozo de una extraña opera punk-rock que no vio la luz. En ellos expone sus ideas contra el materialismo y el consumismo, la incapacidad para lidiar con la fama, y los problemas de adicción a las drogas, en tonos nihilistas, influenciado por su admiración por William Burroughs, que lo lleva a recurrir a la destrucción como una forma de catarsis y rebelión.

“Mis letras son un gran montón de contradicciones. Se dividen a partes iguales entre opiniones y sentimientos sumamente sinceros y refutaciones sarcásticas y humorísticas, espero, hacia los estereotipados ideales bohemios desfasados desde hace años... En fin, a mi me gusta ser apasionado y sincero, pero también me gusta divertirme y hacerme el tonto”, se puede leer en sus diarios.

«A veces por muy alto que pongas la música 
solo puedes oírte a ti mismo». KC


Sus escritos coloquiales se han publicado en primer lugar en inglés y luego en español. La versión en inglés apareció en 2002, a cargo de la editorial Penguin Putnam y la versión en español en 2003, a cargo de Random House Mondadori. 

Hernán Ortiz, periodista colombiano, consigna todo esto en su artículo Kurt Cobain, el escritor,  en El Colombiano:


Su primer poema comienza con la palabra Incertidumbre.  Su caligrafía es definida e inclinada hacia la derecha.  Según la grafología, eso significa entusiasmo.  El escrito tiene muy pocos tachones.  Un lenguaje fluido que describe el acto de abrir los ojos con dificultad.


Kurt escribe una crítica irónica contra la televisión, los actores, el show de Larry King. Y al día siguiente, entra en estado de coma por una sobredosis. Al recuperarse, no hubo escritos después de su salida del hospital de Roma.

La frase: “Me odio y me quiero morir”, que reiteraba como un mantra en sus últimos escritos, siguió en su cabeza hasta el 8 de abril de 1994, el día en el que se anunció que Kurt Cobain, el músico más influyente de su generación, se había pegado un tiro en la cabeza.”

Con motivo de los 20 años desde su muerte, The Associated Press entrevistó a algunos músicos en relación a los  recuerdos que tenían de Cobain.  De estas entrevistas he querido traer dos: la del músico canadiense Neil Young y la del vocalista de Arcade Fire, Win Butler.



Neil Young ejerció tal influencia en su obra, que Cobain lo cita en aquella carta de despedida.  Su muerte produjo gran impacto en Young, de manera que plasmó sus emociones en el que fuera su vigésimo segundo álbum de estudio: Sleeps With Angels (Duerme con los ángeles), considerado una de sus mayores creaciones, con una gran carga de oscuridad y pesimismo, álbum lanzado en 1994, al poco tiempo de la partida de Cobain.  Interpreta Young junto a Crazy Horse. Guitarra, piano, acordeón, flauta, armónica y voz, Neil Young; guitarra, piano, teclados, bajo, marimba y coros, Frank "Poncho" Sampedro; bajo, vibráfono, marimba y coros, Billy Talbot; batería y coros Ralph Molina.




“Creo que es triste que no tuvo nadie con quien hablar que le haya dicho, 'sé por lo que estás pasando, pero no es tan malo. De verdad que no lo es. Sólo pestañea y pasará. Todo va a estar bien. Tienes muchas otras cosas que hacer. ¿Por qué no te tomas un tiempo? No te preocupes por todos estos que quieren que hagas todo lo que no quieres hacer. Simplemente deja de hacerlo todo. Diles que se vayan al infierno y se mantengan lejos'. Eso es todo. Eso es lo que yo le hubiera dicho si hubiese tenido la oportunidad. Y casi la tuve, pero no sucedió", recordó Young.

Win Butler vocalista de Arcade Fire declaró:  "Yo era un poco un chico raro que no sabía dónde encajar, y al ver ese tipo de voz tan fuerte en la cultura sentí que era un periodo máximo para la música alternativa, donde teníamos a Jane's Addiction, R.E.M. y Nirvana, y era como ver a esos bichos raros de todo tipo de ciudades en Norteamérica y decir 'guau'. (…) Simplemente a nivel artístico 'In Utero' fue fuente constante de inspiración. Pasa la prueba del tiempo tan bien, y 'All Apologies' es una de las canciones más hermosas que se hayan escrito".



*  Fuentes:

Javier Dale, artículo en La Vanguardia, 05de abril de 2014

Peru Egurbide, Roma 5 de marzo de 1994, El País:  “El cantante de Nirvana, grave por sobredosis de somníferos”

Hernán Ortiz, periodista colombiano, en su artículo Kurt Cobain, el escritor”, en El Colombiano

Chris Talbott desde The Associated Press, 04 de marzo de 2014:  “Kurt Cobain es recordado a 20 años de su muerte”

Jaime González, enviado especial a Aberdeen, Washigton, EE.UU. por BBC Mundo