I will wait for you

I will wait for you
"Expectations" - Christophe Vacher

domingo, 28 de agosto de 2011

Palimpsestos






"Mi corazón es un palimpsesto que reescribo cada día 
con tu nombre."


MIA


* * *


"Rastros misteriosos del pasado, como huellas en la niebla, 
que a veces se asoman sobre el presente antes de volver a escapar."


La caja de los hilos


* * *


"Mi cerebro es un palimpsesto, 
tu cerebro es un palimpsesto, 
oh lector, es un palimpsesto".


Thomas de Quincey (Mánchester, 1785 - Edimburgo, 1859)


* * * 


"Mi vida es un palimpsesto
garabateado en alguna vacación de muchacho
con canciones ociosas para flauta y rondó
que solamente ocultan el secreto del todo."

Hélas! - Oscar Wilde

* * *


"Palimpsesto. 
Mi mente es un pergamino, 
que como a arena de playa, 
se le borra y se reusa 
y no vuelve a ser pristino." 

Palimpsesto - Dr. David P. Stern (1982)

* * * 


*  Palimpsesto:  pergamino cuya escritura original se ha raspado para reutilizar  el material en una nueva escritura.  Del griego "palin"= nuevo y "psao" = raspar.  Durante el imperio romano la escritura se hacía con "cálamo" = tipo de plumilla tallada en una fina caña,  por lo que dejaba una huella imborrable, de  modo que en el palimpsesto es posible leer la escritura primigenia. En la edad media fue práctica común en los monasterios el reutilizar los pergaminos con textos antiguos griegos o romanos,  sobre los que se escribieron textos patrísticos.

El genoma humano es un palimpsesto,  cargamos con la historia de la humanidad en nuestros genes,  aún de cuando ni siquiera éramos humanos.

"Y luego está ese otro palimpsesto, el más asombroso, el más intrincado, el más maravilloso de todos. El genoma. En él se advierten trazas de miles de millones de años de evolución, todavía en activo. Hay áreas ancestrales, escritas cuando el mundo era joven y nosotros no éramos ni siquiera nosotros, sino algún otro animal que con el tiempo se convertiría en nosotros. Y llevamos dentro esas palabras antiguas y vitales. El genoma cambia, se altera, pierde o gana información, se recombina y se duplica, y las copias se diferencian entre sí o quedan arrinconadas por las corrientes evolutivas, varadas en algún recoveco cromosómico, y allí se pudren, se desmigajan, y se unen a los demás mensajes perdidos, o quizá mensajes futuros, que llevamos en cada célula.Y en este mar de palabras perdidas, de palabras antiguas, de palabras inexistentes, de repeticiones insensatas y de galimatías indescifrables, aparece, muy de vez en cuando, como una islita verde en un archipiélago perdido, un fragmento inteligible, útil. 

El resto es el mayor misterio al que nos hemos enfrentado hasta ahora. No exagero. Es el mayor y más maravilloso misterio de todos los tiempos; y lo maravilloso que tiene es que, con el tiempo, dejará de ser un misterio. Tiene gracia la cosa: somos los únicos palimpsestos que se van a descifrar a sí mismos."


* Fuente:

sábado, 27 de agosto de 2011

Everything I Do ( I Do It For You )

Un capítulo de Padre de familia, donde Stewie Griffin canta esta canción de Brian Adams.








Everything I Do ( I Do It For You )


Look into my eyes, you will see
What you mean to me
Search your heart, search your soul
And when you find me there
You’ll search no more


Mira en mis ojos y verás
lo que significas para mí
busca en tu corazón, busca en tu alma
y cuando me encuentres allí
no buscarás más


Don’t tell me it’s not worth trying for
You can’t tell me it’s not worth dying for
You know it’s true
Everything i do, i do it for you


No me digas que no vale la pena tratar 
No puedes decirme que no vale la pena morir 
Sabes que es verdad
Todo lo que hago, lo hago por ti


Look into your heart You will find,  
there’s nothing there to hide 
Take me as i am, take my life
I would give it up, i would sacrifice
Don’t tell me it’s not worth fighting for
I can’t help it, there’s nothing i want more
You know it’s true
Everything i do , i do it for you


Mira en tu corazón, encontrarás
que no hay nada que ocultar
Tómame como soy, toma mi vida
Me gustaría dejarlo, me sacrificaría
No me digas que no vale la pena luchar 
No puedo evitarlo, no hay nada que desee más
Sabes que es verdad
Todo lo que hago, lo hago por ti


There’s no love, like your love
And no other could give more love
There’s nowhere unless you’re there
All the time, all the way
Look into your heart, baby


No hay amor como tu amor
Y ningún otro podría dar más amor
No hay ningún sitio a menos que tú estés allí
Todo el tiempo, todo el camino
Mira en tu corazón, baby


Oh, you can’t tell me it’s not worth trying for
I can’t help it, there’s nothing i want more
Yeah, i would fight for youI’d lie for you, walk the wire for you
Yeah, i’d die for you


Oh, no puedes decirme que no vale la pena tratar 
No puedo evitarlo, no hay nada que desee más
Sí, me gustaría luchar por ti
Mentiría por ti, caminaría por la cuerda por ti
Sí, me muero por ti


You know it’s true
Everything i do, i do it for you
Everything i do, darling
I would see it through
I would see it through


Sabes que es verdad
Todo lo que hago, lo hago por ti
Todo lo que hago, mi amor
Me gustaría ver a través 
Me gustaría ver a través 


Oh yeahYeah, search your heart
Search your soul
You can’t tell me i would die for
I’ll be back, yeahI walked the wire for you
I would die for you
Oh yeah, i would die
I do it all the way, all the way


Ah, sí
Sí, busca en tu corazón
Busca en tu alma
No puedes decirme moriría por ti
Estaré de vuelta, sí
Caminé sobre la cuerda por ti
Yo moriría por ti
Oh sí, moriría
Yo lo hago todo el camino, todo el camino.






jueves, 25 de agosto de 2011

El muchacho que escribía poesía



EL MUCHACHO QUE ESCRIBÍA POESÍA


Un cuento confesional (extracto) de YUKIO MISHIMA


Poema tras poema fluía de su pluma con pasmosa facilidad. Estaba anémico de tanto masturbarse. Pero su propia fealdad no había empezado a molestarle. La poesía era algo aparte de esas sensaciones físicas de asco. La poesía era algo aparte de todo. En las sutiles mentiras de un poema aprendía el arte de mentir sutilmente. Sólo importaba que las palabras fueran bellas.

Cuando estaba en éxtasis, un mundo de metáforas se materializaba ante sus ojos. La oruga hacía encajes con las hojas del cerezo; un guijarro lanzado a través de robles esplendorosos volaba hacia el mar. Las garzas perforaban la ajada sábana del mar embravecido para buscar en el fondo a los ahogados. Los duraznos se maquillaban suavemente entre el zumbido de insectos dorados; el aire, como un arco de llamas tras una estatua, giraba y se retorcía en torno a una multitud que trataba de escapar. El ocaso presagiaba el mal: adquiría la oscura tintura del yodo. Los árboles de invierno levantaban hacia el cielo sus patas de madera. Y una muchacha estaba sentada junto a un horno, su cuerpo como una rosa ardiente. El se acercaba a la ventana y descubría que era una flor artificial. Su piel, como carne de gallina por el frío, se convertía en el gastado pétalo de una flor de terciopelo.
Cuando el mundo se transformaba así era feliz.

No le sorprendía que el nacimiento de un poema le trajera esta clase de felicidad. Sabía mentalmente que un poema nace de la tristeza, la maldición o la desesperanza del seno de la soledad.

Si el objeto que le llamaba la atención no se convertía de pronto en una imagen —si en un mediodía de mayo el brillo blancuzco de las hojas recién nacidas no se convertía en el oscuro fulgor de los capullos nocturnos del cerezo— se aburría al instante y dejaba de mirarlo.

Hacia el éxtasis del momento. La plenitud de esa soledad. Su extraordinaria ligereza. Cada recodo de su cuerpo intoxicado de lucidez. La armonía entre el mundo exterior y su ser interior...

Cuando no caía naturalmente en ese estado, trataba de usar cualquier cosa a mano para inducir la misma intoxicación.

El muchacho estaba en el Club Literario. Uno de los miembros del comité le había prestado una llave que le permitía entrar a la sede solo y a cualquier hora para sumergirse en sus diccionarios favoritos. Le gustaban las páginas sobre los poetas románticos en el "Diccionario de la literatura mundial": En sus retratos no tenían enmarañadas barbas de viejo, todos eran jóvenes y bellos.

Le interesaba la brevedad de las vidas de los poetas. Los poetas deben morir jóvenes. Le gustaba el soneto de Wilde, "La tumba de Keats": "Despojado de la vida cuando eran nuevos el amor y la vida / aquí yace el más joven de los mártires". Había algo sorprendente en esos desastres reales que caían, benéficos, sobre los poetas. Creía en una armonía predeterminada.

Que con todo mi ser pinte el cielo nocturno un momento y me apague al instante.

El suicidio le repugnaba. La armonía predeterminada encontraría una manera más satisfactoria de matarlo. La poesía empezaba a emperezar su espíritu. Si hubiera sido más diligente, habría pensado con más pasión en el suicidio.

El presidente del Club Literario, un joven llamado R que le llevaba cinco años, empezó a protegerlo. Intercambiaban largas cartas todos los días. Les gustaba esta rutina. Casi todas las mañanas llegaba a casa del muchacho una carta de R en un sobre al estilo occidental, del color del melocotón.  Al final de la carta copiaba un poema reciente, escrito ese mismo día, o si no había tenido tiempo, un poema anterior. Pero el muchacho reconocía en las cartas de R una pálida melancolía, la sombra de un ligero malestar que sabía no estaba nunca presente en las suyas.

Quien hace cosas bellas no puede ser feo. Era un pensamiento tercamente enraizado en su cerebro, pero inexplicablemente no se hacía nunca la pregunta más importante: ¿Era necesario que alguien bello hiciera cosas bellas?

Sus poemas no nacían de la necesidad. Le venían naturalmente; aunque tratara de negarlos, los poemas mismos movían su mano y lo obligaban a escribir. La necesidad implicaba una carencia, algo que no podía concebir en sí mismo.(…) prefería llamarlo "genio" y no carencia.

No que fuera incapaz de criticar sus propios poemas. Había, por ejemplo, un poema de cuatro versos que los mayores alababan con extravagancia; le parecía frívolo y le daba pena. Era un poema que decía:

“Así como el borde transparente de este vidrio
tiene un fulgor azul,
así tus límpidos ojos pueden esconder
un destello de amor.”

El muchacho empezó a hacer cada vez más que el amor fuera el tema de su poesía. Nunca había amado. Pero le aburría basar su poesía solamente en las transformaciones de la naturaleza, y se puso a cantar las metamorfosis que de momento a momento ocurren en el alma.

No había oposición ni tensión entre el mundo que le quedaba por vivir y el mundo que tenía dentro de sí. No tenía que ir muy lejos para creer en la superioridad de su mundo interior; una especie de confianza irracional le permitía creer que no había en el mundo emoción que le quedara por sentir.

Porque el muchacho pensaba que un espíritu tan agudo y sensible como el suyo ya había aprehendido los arquetipos de todas las emociones, aunque fuera algunas veces como puras premoniciones, que toda la experiencia se podía reconstruir con las combinaciones apropiadas de estos elementos de la emoción. Pero, ¿cuáles eran estos elementos? El tenía su propia y arbitraria definición: "Las palabras".

No se le ocurría que sólo la experiencia podía darle a las palabras color y plenitud creativa.  La desarmonía que sentía al encontrar una nueva palabra también le hacía sentir una emoción desconocida.

"Anoche vi un sueño en colores". (El muchacho se imaginaba que los sueños en colores era prerrogativa de los poetas). 

R (le confidenció que estaba enamorado) explicó las circunstancias. Se había enamorado de la joven esposa de otro, había sido descubierto por su padre, y le habían prohibido volver a verla. El muchacho se quedó mirando a R con los ojos desorbitados. "He aquí a alguien enamorado. Por primera vez puedo ver el amor con mis ojos". No era un bello espectáculo. Era más bien desagradable.

- "¿Pero no es la poesía una salvación en momentos como este?"
La felicidad que causa la creación de un poema pasó como un rayo por la mente del muchacho. Pensó que cualquier pena o agonía podía ser eliminada mediante el poder de esa felicidad.

- "Pero si fueras un verdadero poeta, un genio, ¿no te salvaría la poesía en un momento como este?"

- "Goethe escribió el Werther", respondió R, "y se salvó del suicidio. Pero sólo pudo escribirlo porque, en el fondo de su alma, sabía que nada, ni la poesía, lo podría salvar, y que lo único que quedaba era el suicidio".

- "Entonces, ¿por qué no se suicidó Goethe? Si escribir y el suicidio son la misma cosa, ¿por qué no se suicidó? ¿Porque era un cobarde? ¿O porque era un genio?"

- "Porque era un genio".

(…) una proposición que se burlaba de R había surgido en su mente: "No es un genio. Se enamora".  El amor de R era sin duda verdadero. Era la clase de amor que un genio nunca debe tener. R, para adornar su miseria, recurría al amor de Fujitsubo y Gengi, de Peleas y Melisande, de Tristán e Isolda, de la princesa de Cleves y el duque de Némours como ejemplos del amor ilícito.

El amor escrito en los libros era más vital que éste. El amor cantado en los poemas era más bello. No podía comprender por qué R recurría a la realidad para tener sueños sublimes. No podía comprender este deseo de lo mediocre.

Algún día, tal vez, yo también deje de escribir poesía, pensó el muchacho por primera vez en su vida. Pero todavía le quedaba por descubrir que nunca había sido poeta.


* * *



Yukio Mishima (1925-1970) uno de los más grandes escritores japoneses, nació en Yotsuya, distrito de Tokio en el seno de una familia acomodada. Su nombre original era Kimitake Hiraoka, y fue el primer hijo de Azusa Hiroaka, un oficial del gobierno, y de su esposa Shizue.  Tuvo un hermano menor, Chiyuki, y una hermana, Mitsuko que murió de tifus. Su abuela, Natsu, se hizo cargo de él en su primera infancia y ejerció gran influencia en su personalidad, era nieta ilegítima de Matsudaira Yoritaka, un jefe samurai de la casa Shishido en la provincia de Hitachi.  En su época escolar comenzó a leer vorazmente Oscar Wilde, Rainer Maria Rilke, y clásicos japoneses.

Exento del servicio militar por aparentar sufrir de tuberculosis, no participó en la II guerra mundial. Licenciado en la universidad de Tokio en Derecho en 1947, trabajó como funcionario en el Ministerio de Finanzas y un año después abandonó el cargo para dedicarse a la literatura.

En 1948 escribió Kamen no kokuhaku (Confesiones de una Máscara), una novela dolorosamente autobiográfica sobre su adolescencia,  que ha sido fuente de controversias, “El título en sí mismo es una paradoja y una misteriosa tautología.” (Jorge Sahores), permite reconocer desde el principio que se trata de una obra “confesional” que adquiere carácter de definición sexual y de género y configuración de la identidad, tras el concepto de “máscara”. La novela fue extremadamente exitosa, y convirtió a Mishima en una celebridad a los 24 años.

En un período narcisista de su vida, se dedicó a deportes físico-culturistas,  para desarrollar su delgado cuerpo,  junto con ello,  luego que había reconocido en sus obras,  su tendencia homosexual, disfrutaba que le admiraran sus condiciones físicas, sus extravagancias y sus aventuras. Se hizo retratar como San Sebastián de Guido Reni, para lucir su musculatura, y antes había reconocido que esa pintura le había provocado su primer orgasmo. 

En tres oportunidades Mishima fue nominado al Premio Nóbel de Literatura, sin embargo, en 1968 lo obtuvo su mentor, el poeta Yasunari Kawabata, lo que le hizo tomar conciencia de lo difícil que era que este honor recayera nuevamente sobre un autor japonés.


Mishima y sus Tatenokai 
Su ensayo más importante, Bunka beiron (En defensa de la cultura), defendía la figura del Emperador, como la mayor seña de identidad de su pueblo. Más tarde formaría la Sociedad del Escudo (Tatenokai), para protegerle.


Su sentido estético de lo heroico le llevó a rebelarse contra una sociedad a la que consideraba sumida en el vacío espiritual y la decadencia moral. 


Mishima en su discurso final,
antes del seppuku
El 25 de noviembre de 1970, Mishima, de 45 años y los miembros de su grupo tomaron un cuartel del ejército, en el que tras un discurso a la tropa, él y un joven discípulo de nombre Masakatsu Morita (según dicen, su amante) se suicidaron, frente a periodistas y cámaras de TV, mediante el seppuku (hara-kiri). Vestía no más que un taparrabo (fundoshi) y un cintillo (hachimaki) y, conforme al rito milenario, dejaba una nota sobre una mesa: «La vida humana es breve, pero quisiera vivir siempre.»  Se considera que su suicidio ritual obedeció a una fijación suya,  más que a una motivación de carácter político.

Sin duda su muerte, con todo lo que conlleva,  ha contribuido a que Mishima haya tenido un éxito literario póstumo extraordinario.

Marguerite Yourcenar, en su ensayo biográfico: Mishima o la visión del vacío, hace su análisis en torno a los momentos esenciales de la vida y de la obra de Mishima: el trasfondo biográfico y Confesiones de una máscara; El mar de la fertilidad; los años de desasosiego que impulsan a Mishima a remodelar su propio cuerpo; el trasfondo político, la acción y la obsesión del seppuku y la muerte; los mecanismos psicológicos de este gran escritor oriental, las ambiciones, los triunfos, las flaquezas, las caídas interiores y todo el valor del torturado personaje. Yourcenar, le concede el gran mérito a Mishima de ser un narrador de las contradicciones humanas. El hombre, al vivir, al reconocer sus propias inclinaciones y al morir, se pone cara a cara frente al mundo,  sacándose la máscara que ha cargado por años.

Mishima decide la muerte como un sacrificio,  ante su propio vacío existencial: "He decidido sacrificarme por las viejas y hermosas tradiciones del Japón, que desaparecen velozmente día a día”. "Necesitaba morir y morir bien, morir como un poeta con el cuerpo y las concepciones viriles de un héroe".


"Cuando se pierde el honor, es un alivio morir, la muerte no es sino un retiro seguro de la infamia" dice el Código samurai.


Debo dejar sentado que admiro al poeta y su obra y al acercarme a su biografía he querido comprender sus opciones, las que no comparto, porque somos hijos de diferentes culturas y por ende vemos la vida y la muerte con una mirada diferente, pero nos une la poesía y el amor por la belleza. Es un escritor contemporáneo que vale conocer en profundidad.


Obras principales:

* Madame de Sade
* Ladrones  (Tozoku), 1948.  Una historia acerca de dos jóvenes miembros de la aristocracia conducidos al suicidio.
* Confesiones de una máscara (Kamen no kokohaku), 1948.
* Sed de amor (Ai no Kawaki), 1950
* Los años verdes (Ai no jidai), 1950
* El color prohibido (Kinjiki), 1954
* El rumor del oleaje (Shiosai), 1956
* El pabellón de oro (Kinkakuji), 1956
* Después del banquete (Utage no ato),1960
* El marino que perdió la gracia del mar, (Gogo no eiko), 1963
* La Perla y otros cuentos (Shinju oyobi sonota no teiruzu), 1966. Incluye Patriotismo (Yokoku) del cual se hizo una película de 29 minutos y cuyas escenas aluden a su propio harakiri (se puede ver en 3 videos):
Patriotismo (Yokoku) 1
Patriotismo (Yokoku) 2
Patriotismo (Yokoku) 3

* El mar de la fertilidad (tetralogía) (Hojo no umi), 1964-1970
* Nieve de primavera (Haru no yuki)
* Caballos desbocados (Honba)
* El templo del alba (Akatsuki no tera)
* La corrupción de un ángel, (Tennin gosui)
* Música (Ongaku), 1972

FUENTE BIOGRÁFICA:

martes, 23 de agosto de 2011

You raise me up

Day dreamer  -  An He


You raise me up

When I am down and, oh my soul, so weary;
When troubles come and my heart burdened be;
Then, I am still and wait here in the silence,
Until you come and sit awhile with me.

You raise me up, so I can stand on mountains;
You raise me up, to walk on stormy seas;
I am strong, when I am on your shoulders;
You raise me up: To more than I can be.

There is no life - no life without its hunger;
Each restless heart beats so imperfectly;
But when you come and I am filled with wonder,
Sometimes, I think I glimpse eternity.

You raise me up, so I can stand on mountains;
You raise me up, to walk on stormy seas;
I am strong, when I am on your shoulders;
You raise me up: To more than I can be.


Tú me elevas


Cuando estoy deprimido y, oh mi alma, tan cansada;
Cuando los problemas vienen y mi corazón está lleno de carga;
Entonces, permanezco inmóvil y espero en silencio, 
Hasta que vengas a sentarte un rato conmigo.


Me elevas, para poderme parar en las montañas;
Me elevas, para caminar en mares tormentosos;
Soy fuerte, cuando estoy en tus hombros;
Me elevas... Para ser más de lo que puedo ser.



Esto no es vida - vida sin esta hambre;
Cada corazón inquieto late tan imperfectamente;
Pero cuando llegas y me lleno de asombro,
A veces, creo que entrever la eternidad. 



Me elevas, para poderme parar en las montañas;
Me elevas, para caminar en mares tormentosos;
Soy fuerte, cuando estoy en tus hombros;
Me elevas... Para ser más de lo que puedo ser.



Me elevas... Para ser más de lo que puedo ser.




"You Raise Me Up" es una canción popular de tipo gospel.
La música fue escrita por Rolf Lovland de Secret Garden y la letra es de Brendan Graham.
Se ha grabado más de 125 veces por diferentes intérpretes.

"Escrito en las estrellas"

¿Quien no se ha preguntado por qué suceden ciertas cosas en la vida? O tal vez si es verdad que existe vida después de la muerte. 

Este y otros temas que aún no tienen respuesta, son la esencia de la novela "Escrito en las Estrellas" de la escritora brasileña Elizabeth Jhin (Belo Horizonte, 13 de Janeiro de 1949).  Esta novela sirvió de base para la teleserie homónima,  en cuyos capítulos aparece un poema que se atribuye a un poeta de nombre Pedro Cassiano Aguillar, de su poemario "Coletânea" ("Colección").

Ante el gran interés suscitado por este poema,  la autora de la novela se ve obligada a explicar que este poeta no existe,  sino que es un personaje ficticio creado por ella y que por tanto, ella es la autora del poema.








Arenas del Tiempo


Cada vuelta que da el puntero del reloj
Acelera el paso de mi vida
Acorta mi historia y anticipa mi fin
Que tiene una hora marcada para llegar
Pero yo no sé
Cada uno de nosotros es como un libro
Que guarda su propia historia
Con un principio, un medio y un final.

Nuestro cuerpo es una casa donde habita el alma
Y la muerte es el último vuelo de nuestra alma
Que parte por no caber más en esta casa
Como si fuera a comenzar una nueva historia, un nuevo libro.

Cada minuto que pasa puede ser todo lo que me queda por vivir
Pero yo desperdicio el tiempo como si éste fuera infinito
Pienso, por lo tanto sé, que existir es una circunstancia
Que la vida acontece en un soplo de Dios
Y la llama se mantiene encendida mientras estamos vivos.

Cada persona tiene un niño atrapado dentro de sí mismo
El niño que nunca cambia
Nuestro cuerpo es el que envejece a su alrededor 
Yo quería vivir mi infancia de nuevo
Pero el reloj de arena del tiempo no puede voltearse.









"Mi pacto contigo está escrito en las estrellas, 
es más fuerte que la distancia y el tiempo, 
es un pacto que vence al destino."






lunes, 22 de agosto de 2011

Tristeza...

"Sin titulo 1"  -  Nicoleta Tomas Caravia


"He estado tantas veces triste 
que ya la tristeza, con diferentes vestidos, viene a visitarme. 
No nos decimos nada, 
pero siempre resultamos llorando..."



Pavel Stev Salazar




*   Nicoletta Tomas Caravia

"He nacido en Madrid en 1963, de madre griega, padre español, abuela austriaca. Actualmente resido en Valencia, España. No me siento de ninguna parte, soy hija de la Tierra.
Soy autodidacta. La pintura ha ido creciendo en mi y yo en ella, vamos de la mano porque es un lenguaje intimo entre mi alma y yo."



Dueles...





" Hay amores que no saben por dónde doler 
y por eso duelen por todas partes "







*  Pavel Stev Salazar


domingo, 21 de agosto de 2011

Sakura mía







Poema 14



Juegas todos los días con la luz del universo.
Sutil visitadora, llegas en la flor y en el agua.
Eres más que esta blanca cabecita que aprieto
como un racimo entre mis manos cada día.

A nadie te pareces desde que yo te amo.
Déjame tenderte entre guirnaldas amarillas.
Quién escribe tu nombre con letras de humo entre las estrellas del sur?
Ah déjame recordarte cómo eras entonces, cuando aún no existías.

De pronto el viento aúlla y golpea mi ventana cerrada.
El cielo es una red cuajada de peces sombríos.
Aquí vienen a dar todos los vientos, todos.
Se desviste la lluvia.

Pasan huyendo los pájaros.
El viento. El viento.
Yo sólo puedo luchar contra la fuerza de los hombres.
El temporal arremolina hojas oscuras
y suelta todas las barcas que anoche amarraron al cielo.

Tú estás aquí. Ah tú no huyes.
Tú me responderás hasta el último grito.
Ovíllate a mi lado como si tuvieras miedo.
Sin embargo alguna vez corrió una sombra extraña por tus ojos.

Ahora, ahora también, pequeña, me traes madreselvas,
y tienes hasta los senos perfumados.
Mientras el viento triste galopa matando mariposas
yo te amo, y mi alegría muerde tu boca de ciruela.

Cuanto te habrá dolido acostumbrarte a mí,
a mi alma sola y salvaje, a mi nombre que todos ahuyentan.
Hemos visto arder tantas veces el lucero besándonos los ojos
y sobre nuestras cabezas destorcerse los crepúsculos en abanicos girantes.

Mis palabras llovieron sobre ti acariciándote.
Amé desde hace tiempo tu cuerpo de nácar soleado.
Hasta te creo dueña del universo.
Te traeré de las montañas flores alegres, copihues,
avellanas oscuras, y cestas silvestres de besos.

Quiero hacer contigo
lo que la primavera hace con los cerezos.


Pablo Neruda


* * *



Tengo en mi poder una serie de cartas de amor,  de esas que hoy en día no abundan,  datan de 1926 a 1931. En base a ellas escribí un cuento para dar a conocer esta bella historia, dejo aquí algunas líneas (conservé la ortografía original, propia de esos años):


"Es lo que me gusta de las cartas manuscritas con borrones y todo,  así puedo sentir situaciones, ánimos,  prisa,  y una impregna personal como huella indeleble, oculta al ojo desinteresado.  Heidegger dice “la escritura manuscrita refleja la esencia del ser”,  en cambio a través de la escritura a máquina,  todos somos aburridamente iguales.

Voy barajando cartas como pétalos de rosas,  nada más misterioso que el olor a vainilla que despiden las hojas amarillentas por el tiempo. 


* * *

Sakura mía:

Mi vida,  esta noche te escribo desde mi oficina.   El mar que lo tengo mui cerca azota la playa con mucha violencia,  i el ruido de las olas es lo único que turba la tranquilidad de la noche.   He abierto mi ventana que da hacia el mar i solo, con mis recuerdos, sueño contigo.   De ayer a hoy apenas ha transcurrido un día i sin embargo me parecen fugaces los instantes pasados junto a ti.   Así me pasa siempre: vivo con el recuerdo de las horas felices.   Después el ensueño se ha prendido en mis ojos.

En el azul de la tarde en un camino que sube bordeado de álamos amarillos,  juntos hemos visto la pálida luna de otoño.  Entonces lenta,  lentamente se unieron nuestras manos,  se miraron nuestros ojos.   

Antes también así fue…  En primavera con los cerezos en flor.  Bajo el ardiente sol de estío que hacía más fragantes los rojos claveles que prendías en tus labios.  En el invierno también se unieron nuestras manos,  se miraron nuestros ojos,  palpitaron nuestros corazones de alegría,  como la lluvia que perfuma la tierra i derrama sus lágrimas en la ventana desde donde me mira mi amor!

Mi Sakurita,  mi preciosa te amo intensamente.
Tuyo,  tu amor,  Carlos

* * *

Luego de 11 años de relación, alcanzaron a vivir un año juntos, aunque jamás tuvieron aquella casita ni los hijos que soñaron.  No habían pasado más de 6 meses cuando se vieron sobresaltados de temores al descubrir la dolorosa e irremisible enfermedad,  de la que Carlos murió al año de casados,  cuando tenía 36.



“La vida es como la flor del cerezo en primavera
Primero capullo,
Enseguida marchita.
¿Cómo esperar que su fragancia sea eterna?”

Almirante Takijiro Onishi
fundador de los Kamikazes



*  Sakura:  flor de cerezo (japonés)