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sábado, 26 de abril de 2014

"Y para toda la eternidad yo te perdono, tú me perdonas".



Disfruto el cine enriquecido de poesía, cuando los personajes expresan emociones y sentimientos citando a grandes poetas. Es el caso de la película The Heart of Me (Reino Unido-2002) dirigido por Thaddeus O'Sullivan, con guión de Lucinda Coxon, basado en la novela "The Echoing Grove" de Rosamond Lehmann

Además de la belleza de la fotografía de Gyula Pados, destaca la música de Nicholas Hooper y las excelentes actuaciones de Helena Bonham Carter (Dinah), Paul Bettany (Rickie) y Olivia Williams (Madeleine), como actores principales. 

El film pertenece al género de drama romántico de época (años 30), la trama se desarrolla en medio de una familia tradicional inglesa, donde el triángulo amoroso surge entre dos hermanas, esposa y cuñada, enamoradas del mismo hombre. El amor verdadero, correspondido, apasionado y socialmente prohibido es el de Dinah y Rickie.

"Broken Love" de William Blake es el poema preferido de Dinah y se lo dedica, como muestra de amor a Rickie.



Broken Love (frag.)

William Blake 


‘Let us agree to give up love, 
And root up the Infernal Grove; 
Then shall we return and see 
The worlds of happy Eternity. 

‘And throughout all Eternity 
I forgive you, you forgive me. 
As our dear Redeemer said: 
“This the Wine, and this the Bread.”’


* * *

Dejemos atrás el amor 
Y arranquemos de raíz la infernal arboleda, 
Luego hemos de regresar y ver
Mundos de una feliz eternidad.

Y para toda la eternidad
Yo te perdono, tú me perdonas
Como dijo nuestro amado Redentor: 
"Este es el Vino, este es el Pan." 






Cuando deciden ir a vivir juntos, se prometen perdonarse desde ya cualquier mal que se puedan hacer, en medio de esta relación que tanto sufrimiento acarrea a todos. Así estos versos se convierten en un juramento de amor eterno.




Madeleine se niega a concederle el divorcio a su esposo y Rickie para sellar su amor con Dinah, ante la imposibilidad de darle un anillo de matrimonio, le manda a hacer un brazalete de plata, con estos versos  "Y para toda la eternidad yo te perdono, tú me perdonas". Apenas hecho su encargo, sale de la joyería y cae desplomado al suelo. Le es diagnosticada una úlcera gástrica crónica.  Mientras permanece en el hospital, Madeleine y su madre traman un plan para separarlos definitivamente:  le dicen a él que Dinah lo ha abandonado, para irse a Francia con otro hombre y a ella le dicen que Rickie eligió volver con su familia.





A los pocos años Rickie cae en una gran depresión y empeora de su úlcera, va a la tienda de joyas a buscar el brazalete, que es lo único que queda de su amor, cuando en medio de un bombardeo durante la II Guerra Mundial, descubre que la tienda ha sido destruida.  Ante un nuevo aviso de bomba, camina derecho hacia el sitio de mayor peligro y muere, en su billetera lleva el recibo para retirar el brazalete, con esta dedicatoria:  "Y para toda la eternidad yo te perdono, tú me perdonas". 

Diez años después luego de la muerte de la madre de ambas, Dinah visita a su hermana, con la esperanza del perdón mutuo.  Mientras pasean por el parque, Madeleine le dice que su madre le contó que ella soñó con Rickie la noche en que él murió; Dinah replica que eso suena casi como decir que él estaba pensando en ella al momento de morir. Y su hermana le responde: "Un hombre tiene derecho de morir pensando en la mujer que ama" y continua diciendo "Y para toda la eternidad yo te perdono, tú me perdonas".  Dinah se impresiona al saber que su hermana conoce el poema que es signo de su amor por Rickie, entonces Madeleine decide entregarle la boleta que descubrió en la billetera de su esposo, pensando que iba dirigida a ella, pero que ahora entiende a cuál de las dos se refería y a quién verdaderamente amaba.






Esta es una historia de almas en conflicto, desencontradas, solas en medio de una gran desolación, condenadas a una especie de limbo, desde donde necesitan redimirse por el perdón.  Cada uno llora su mal, no por sus pecados sino por sí mismo. Con Rickie ya muerto,  desde la tumba emerge la fuerza del perdón que alcanza a todos.  Él la espera en el lecho de rosas que es la tumba, y en lo religioso, a lo que siempre acude Blake, el perdón de los pecados aguarda en las figuras del Pan y del Vino.



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