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jueves, 2 de febrero de 2012

La vida es a veces muy injusta



Buscando unas canciones del folclore ruso,  me topé con ésta y toda la asombrosa historia que hay detrás.  El video muestra unas escenas del hospital psiquiátrico Burghölzli, en Zúrich,  teniendo como protagonistas a Carl Gustav Jung joven médico psiquiatra y Sabina Spielrein… paciente (quizás su primera paciente).

Desde 1870 Burghölzli fue el centro de hospitalización psiquiátrica para pacientes con patología aguda de la ciudad de Zúrich.





De la Banda sonora de la película "Prendimi l'anima"  de Roberto Faenza. Un vals melancólico que evoca recuerdos de vidas pasadas que se reviven a través de viejas y descoloridas fotografías. 


Sabina Nicolaievna Spielrein nació el 7 de Noviembre de 1885, bajo el signo de Escorpio con probable ascendente Sagitario, en Rostovuna de las ciudades más antiguas de Rusia localizada a orillas del Lago Nero en el Óblast de Yaroslavl, la llamada puerta al Cáucaso, en la ribera del río Don. Fue la hija mayor de un matrimonio judío de clase alta que tuvo cuatro hijos más. A los cinco años comenzó sus estudios interna en Varsovia, y a los ocho volvió a Rostov a continuarlos en su ciudad natal.

El padre era comerciante y su madre odontóloga. En la historia clínica de Sabina,  Jung los define como histéricos: el padre es nervioso, colérico, utiliza con frecuencia los castigos físicos, a veces con una connotación vejatoria, manipulador y tiránico. La madre agitada, con cierto comportamiento infantil,  aunque una mujer seductora, que muchas veces se siente rival de su hija.

Ella era considerada una niña difícil, castigada frecuentemente, con una imaginación desbordante, una desarrollada inteligencia y un interés sexual precoz y desbordante,  con posibles resabios de haber sido abusada sexualmente.  Obtuvo resultados académicos brillantes y era políglota.

La información sobre la enfermedad de Sabina proviene fundamentalmente de los archivos del hospital Burghölzli, de su diario personal, publicado íntegramente en el libro de Aldo Carotenuto “Una secreta simetría”  y de una carta de Jung a Freud exponiéndole el caso. También de la exposición que hizo Jung en el I Congreso de Psiquiatría y Neurología en Ámsterdam en 1907, donde presentó su caso clínico como reflejo de la teoría freudiana de la histeria.

Sabina Spielrein comenzó a presentar síntomas de un trastorno mental a la edad de cuatro años. En ese momento su comportamiento consistía en retener las heces, a veces durante dos semanas, ocluyendo en ocasiones el ano con el talón. Este comportamiento le provocaba un placer evidente y lo manifestaba en público. Se cree que su fijación comenzó al ser testigo de un castigo corporal, que le inflingió su padre a su hermano. A los siete años cambió esta conducta obsesiva por la masturbación compulsiva, relacionadas con la comida, los castigos corporales y otras situaciones de violencia provenientes de su padre. Llegó a no poder comer en público y cuando la golpeaban o golpeaban a sus hermanos procedía a masturbarse. A los dieciséis años su estado empeoró: presentaba continuos cambios de humor de la risa al llanto, comportamiento impulsivo, fugas sin objeto, actings parasuicidas. Ella, en comentarios posteriores de su diario, recuerda la muerte de su hermana menor Emilia, al contraer tifus, como uno de los desencadenantes de su empeoramiento: "Más tarde me alejé de todo el mundo; fue aproximadamente en el sexto curso, después de la muerte de mi hermana pequeña; ahí comenzó mi enfermedad. Escapé a la soledad".

Para minimizar sus problemas componía música, tocaba el piano, y  escribía poesía.





Sabina junto a sus padres y sus tres hermanos




Primero estuvo ingresada en dos clínicas suizas; en una de ellas le dieron como tratamiento electrochoques, para acabar ingresando en agosto de 1904, en BurghölzliZúrich, donde fue recibida por un joven médico de 29 años llamado Carl Gustav Jung que era parte del equipo médico del Hospital, desde el 01 de diciembre de 1900.  Selñhasta Junio de 1905.

El Diagnóstico:  esquizofrenia o histeria con rasgos esquizoides.  Ella registró 47 kilos de peso,  como consta en el parte de ingreso escrito por Jung:


“17 de agosto de 1904.  
Anoche a las 10.30 ingresa paciente, acompañada por un tío. La paciente, llora, ríe de manera convulsiva y extraña. Presenta tic, gira la cabeza con movimientos rotatorios, saca la lengua, estira las piernas, dice no estar loca, sólo molesta ya que en el hotel no soportaba el ruido ni a la gente. Diagnóstico, histeria.





Carl Gustav Jung



La evolución de Sabina Spielrein en Burghölzli fue oscilante,  como es de esperar en casos como el suyo: presentó conductas negativas, mutismo, agresividad e irritabilidad y comportamiento provocador con el personal del centro.  Su estado de ánimo alternaba la ansiedad con despersonalización.  Los cambios de humor negativo se exacerbaban cuando recibía noticias de su familia, visitas o cartas, que suponían un empeoramiento en su evolución terapéutica. También empeoraba cuando Jung, su psiquiatra, se ausentaba del centro y debía asumir su asistencia Bleuler.

Tenía pesadillas en forma de asaltos de personas o sombras, durante la noche y en cama, que le provocaban miedo y sensación de suciedad.  Es posible que el diagnóstico fuese verdaderamente un trastorno por estrés postraumático secundario a abusos sexuales, y que las pesadillas son reviviscencias de esos abusos.

Pero finalmente la mejoría fue tal que, en abril de 1905,  aún como paciente interna del hospital pudo matricularse en la facultad de medicina de Zúrich, con la idea de ser psiquiatra, incorporándose como ayudante en los trabajos de Jung y Riklin.

Ya de alta hospitalaria y estudiante de medicina en la Universidad de Zúrich con muy buenos resultados académicos, continuó siendo paciente ambulatoria de Jung hasta 1909.




Sabina Spielrein




En 1911 desarrolló su tesis de título sobre "El contenido psicológico de un caso de esquizofrenia".

La relación entre Sabina Spielrein y Carl Jung, entre 1904 y 1909, es importante para la historia del psicoanálisis por varios motivos. 

En primer lugar fue la primera paciente tratada por Jung con el método analítico, además que la relación entre ambos pasó de ser la de médico-paciente a una relación amorosa, por decir lo menos, incómoda y reprobable bajo la lupa de la ética profesional,  siendo el primer caso bien documentado. La relación se hizo pública desde principios de 1908 hasta marzo de 1909,  año en que Sabina dejó de ser paciente de Jung. Al mismo tiempo Jung presentó la renuncia al cargo como psiquiatra del hospital Burghölzli


Jung amaba a Sabina pero no estaba dispuesto a arriesgar su matrimonio, en principio niega toda relación acusándola de "una paciente traidora a la que había sacado hacía años de una grave crisis y que ahora le pagaba así, porque él le había negado el placer de darle un hijo".  (Se dice que Sabina le pidió a Jung un hijo,  que llevara por nombre Sigfrido,  que tenía una doble acepción,  por un lado era un nombre de gran peso en la mitología germana,  y por otro, una especie de anagrama de Sigmund Freud (Sig - frido).

En segundo lugar supuso para Jung el inicio de una relación personal con Freud, desde el momento en que le relató el caso de Sabina Spielrein, en octubre de 1906, solicitándole una supervisión.  Freud mantuvo contacto con Jung y con la propia Sabina Spielrein, que le escribió por primera vez en el momento en que la relación amorosa existente entre ella y Jung fue de dominio público. La postura de Freud al principio, ante esa relación y su repercusión, fue justificar la conducta de Jung y solicitar a Sabina Spielrein que "reprimiese sus sentimientos hacia Jung".  Freud consideraba a Jung su sucesor en la expansión del psicoanálisis fuera del ámbito judío, y continuador de su trabajo en las teorías psicoanalíticas aplicadas al campo de las psicosis, como él hasta el momento había hecho con las neurosis, dada la experiencia de Jung adquirida en Burghölzli con Bleuler.

La tercera implicancia para el psicoanálisis radica en que durante la relación de Sabina con Jung lo indujo a estructurar las teorías de Ánimus-ánima (que sostiene la existencia de una parte del inconsciente femenino en el hombre y una parte de naturaleza masculina en el inconsciente de la mujer) y la Sombra (que se refiere a la existencia en el inconsciente de una personalidad oculta, reprimida y que suele tener un valor inferior y culpable. Esta personalidad parcial es el resultado de la represión de las cualidades que conceptuamos como inaceptables y no queremos reconocer en nosotros mismos). El propio Jung reconoció que Sabina Spielrein había sido su colaboradora, inspiradora y coautora en estos descubrimientos, según una carta que le envía a Freud y ella lo ratifica en sus diarios.


Sabina escribió en su diario: "ningún dolor me es demasiado insufrible y ningún sacrificio demasiado grande como para impedirme cumplir con mi destino sagrado". Y, por su parte Freud, la describió "como perteneciente al tipo salvadora o sacrificada".


También en la intimidad de su diario Sabina esconde su dolor: "Mi amor (...) me acarreó exclusivamente dolor; existieron tan sólo unos instantes en que descansé en tu pecho, y podía olvidarlo todo".

Por su parte Jung escribe: "¡Mi querida! Me arrepiento de muchas cosas, me arrepiento de mi debilidad y maldigo el destino que me amenaza".

Jung también fue amante de otra paciente transformada en colega y colaboradora durante cuatro décadas, Antonia Wolff.

Desde octubre de 1911 a marzo de 1912 Sabina vive en Viena, donde tomó contacto personal con Freud, al que ya conocía por correspondencia. A los 26 años ingresa en la Asociación Psicoanalítica vienesa y lee en ella su segundo trabajo más importante: “La destrucción como causa del nacimiento”, ante Otto Rank, Víctor Tausk, Wilhem Stekel, Paul Federn, Hanns Sachs y el propio Freud a finales de noviembre de 1911.

Este trabajo de Sabina Spielrein, que se publicaría un año después, para algunos autores constituye el germen de lo que posteriormente será la "pulsión de muerte" freudiana. El mismo Freud reconoce, en una nota al pie de página de su libro, "Más allá del principio de placer", donde expone su teoría sobre la pulsión de muerte, la anticipación que tuvo Sabina en sus ideas.

En este texto la Spielrein desarrolla la teoría de que en el instinto de conservación, que se pone de manifiesto en el deseo sexual, existe una tendencia, o instinto de destrucción.

En Berlín, en 1912,  Sabina se casó con el médico Paul Scheftel, con el que tuvo dos hijas, Renata y Eva;  separándose en 1915.

Desde 1912 hasta 1926, año de su vuelta a Rostov, vivió y trabajó en Berlín, Munich, Lausana, Ginebra y Moscú.  En Berlín perteneció a la Asociación Psicoanalítica.  En Ginebra organizó la Sociedad Psicoanalítica y fue profesora de psicoanálisis en el Instituto Rosseau, siendo analista de Claparede, Charles Odier, Charles Bally y Jean Piaget.

Una parte importante de su vida, la que abarca desde el traslado de Viena hasta poco antes de su muerte, la dedicó a la investigación y la asistencia infantil. registrando las observaciones realizadas a su primera hija, Renata.

En 1926,  ya de vuelta en Rostov, Sabina Spielrein se dedicó a la creación y dirección de un hogar para lactantes y niños,  donde ejerció como psicoanalista, hasta que el régimen estalinista prohíbe esta clase de tratamiento.

Sus tres hermanos fueron fusilados en diferentes momentos de la década de los treinta por el gobierno estalinista.

En 1937 se pierde la pista de Sabina, pues a partir de esa fecha no acude a ningún congreso ni publica ningún trabajo.

Se sabe que en 1942 fue fusilada en la Sinagoga de Rostov por soldados alemanes del ejercito nazi, del frente del este, durante la Segunda Guerra Mundial, junto a su hija y cientos de otros judíos.

La vida es a veces muy injusta.

Su aporte a la psiquiatría es más de lo que se le reconoce,  en su caso parece tratarse de una expropiación intelectual relativa a la historia del psicoanálisis, puesto que: 

  • Es la primera paciente a la que Jung trata con el método psicoanalítico cuando éste recién empezaba.
  • Ella es el motivo del primer acercamiento personal entre Jung y Freud y posiblemente también, en mayor o menor medida,      el motivo personal de su ruptura.
  • Es inspiradora y coautora en las teorías jungianas de Ánima-ánimus y la Sombra.
  • En su trabajo “La destrucción como causa del nacimiento” sostiene la relación entre el instinto de conservación, el instinto sexual y el instinto de destrucción. Freud en un principio rechaza su tesis, pero más tarde la aprovechará sustancialmente en su libro sobre el instinto y la muerte.
  • Publica el primer trabajo académico en que se utiliza el neologismo esquizofrenia y uno de los primeros trabajos de la escuela de Zúrich en adoptar la unión entre psicología y esquizofrenia.
  • Con sus obras se convierte en una pionera en el desarrollo de la psicología infantil y es la primera autora en vincular las teorías freudianas con el lenguaje.

*  Fuente: 

Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría:  “Biografía de Sabina Spielrein (1885- 1942), una historia de los primeros años del Psicoanálisis”
Marina Fuentes Barco, Belén Martínez Alonso y Sergio Piñeiro García del Servicio de Psiquiatría de Vigo
Tiburcio Angosto Saura Jefe de Servicio de Psiquiatría de Vigo. Organizador de las "Jornadas de Clásicos en Psiquiatría. Vigo".


CAROTENUTO ALDO: ”Una secreta simetría”, Edit. Gedisa, 1979

*  COVINGTON, C.; WHARTON,B. (eds.), “Sabina Spielrein: Forgotten Pioneer of Psychoanalysis”, Nueva York, Brunner-Routledge, 2003, donde aparece la historia clínica de Sabina Spielrein traducida al inglés de los documentos originales del Hospital Burghölzli.

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2 comentarios:

  1. ¡Que maravilla Myriam. Me encantó. Excelente trabajo serio y documentado como sueles HACER. Te felicito y te doy las gracias.

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  2. Notable lo bien documentado de este trabajo conocí "el caso Sabine" cuando leí las memorias de Jung donde aparecen también algunos detalles premonitorios de parte de Jung respecto de Sabine, luego tuve otras oportunidades de información sobre este episodio y veo que todo cierra en perfecta armonía con tu escrito .

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"Las distancias tocadas por la gracia vuelven amigos a los extraños."