I will wait for you

I will wait for you
"Expectations" - Christophe Vacher

Bosque en Galway - Vratsagirl


sábado, 18 de febrero de 2012

Duele... Grecia... duele...


Una pareja de ancianos revisan las monedas que le quedan,
frente al muro pintado de la Universidad de  Atenas,
Foto de GETTY IMAGES

Luego de leer el artículo periodístico:  Grecia se echa a temblar,  de “El País”, fechado el 18 de febrero de 2012, de la reportera Amanda Mars, con alarmantes cifras que laceran el alma, porque Grecia,  no en vano,  es considerada la cuna de nuestra civilización.

Al caer la noche los problemas se agudizan. Y los más vulnerables son los que más sufren “… la gente sin hogar empieza a multiplicarse por las aceras, en los soportales, refugiados bajo pequeñas construcciones de cartones y mantas. Es cuando el viejo hotel Orpheus, que hace años dejó de serlo y luce aún una bandera sucia a media asta, empieza a llenarse de huéspedes sin hogar; cuando algunas plazas se convierten en un dormitorio y en la calle Sofokleous se reparte comida.

Entonces Grecia mira su ruina. El número de personas sin hogar en la capital ha crecido entre un 20% y un 25% desde el inicio de la crisis, hasta unas 20.000, según las organizaciones caritativas. “Hay de todo, ahora hay clase media, abogados que perdieron su casa y comenzaron por dormir en sus oficinas, la gente hace fila para pedir comida en la misma calle donde antes estaba la Bolsa de Atenas. Queremos que los hoteles quebrados sirvan para estas personas”. Lo explica el concejal Petros Constantinou, miembro de una formación de izquierda anticapitalista, que por primera vez, en las elecciones celebradas meses después del primer rescate financiero de Grecia, ha entrado en el Ayuntamiento.”

“El país afronta su quinto año de recesión económica, ha superado el millón de parados, que es el 21% de su población activa, y lleva dos años recibiendo auxilio financiero internacional para ir pagado su fenomenal deuda pública —equivale al 160% del PIB, la mayor de Europa— y evitar la bancarrota. Los planes de austeridad emprendidos hace dos años —recorte de pensiones, de salarios y subida de impuestos— han reducido los ingresos familiares cerca del 30%, según los sindicatos.

Ese es el estado de ánimo de la economía griega, pero luego viene el político: su Gobierno se deshizo en noviembre y formó un gabinete provisional con un tecnócrata a la cabeza, Lukas Papademos, encargado de pactar nuevos recortes con la llamada troika (los inspectores de la Unión Europa, el FMI y el Banco Central Europeo). La aprobación en el Parlamento de los nuevos sacrificios costó la expulsión de una cuarentena de diputados rebeldes. Y fuera, en la calle, decenas de miles de personas —20.000 según la policía, 100.000, según los convocantes— protestaron en una manifestación que acabó en graves disturbios, con 90 edificios quemados y 150 tiendas saqueadas.   (…)   Hay una mezcla rara de resignación y enfado.   (…)  Porque los recortes no se han aprobado, el auxilio financiero no ha llegado y nunca han sentido tan claro que algunos países, con Alemania —primer contribuyente del rescate— a la cabeza, ya no les van a doler prendas en dejarles caer. “

“Estos son días de conceptos relativos en Atenas. El llamado rescate, para los griegos, lo es hasta cierto punto: siempre recuerdan bien que son préstamos internacionales a devolver con unos intereses, eso sí, por debajo del precio de mercado para una Grecia a la que nadie fía.

La moral está baja. El viernes, uno ladrones robaron más de 20 piezas del Museo de Olimpia, solo un mes después de que otros se llevasen cuadros de la Galería Nacional. El diario griego Kathimerini lamentó que el Estado ya no pudiese cuidar de su patrimonio. “El Estado ha ido a la bancarrota, afrontémoslo.”

“Porque estas han sido las dos semanas en las que de forma más explícita Europa, o básicamente Alemania, le ha dicho a Grecia que su tiempo se agota, y que la zona euro puede sobrevivir sin ellos. El país debía comprometerse a nuevas medidas de austeridad, por valor de 3.300 millones este año, para recibir un rescate de 130.000 millones de euros, que pueden subir a 145.000, por parte de Bruselas y el Fondo Monetario Internacional y una quita del 50% de la deuda en manos de bancos y fondos de inversión, un plan de salvamento financiero que lleva negociándose desde hace meses. Para 2012 y 2013, el plan de reformas y ajustes alcanza los 13.000 millones.”




El siguiente video está tomado de










Con todos estos acontecimientos,  más la violencia desatada en estos días,  por un lado los que protestan y por otro lado los que reprimen, con partes de Atenas en llamas,  duele, duele mucho Grecia y no pude menos que recordar a Yannis Ritsos,  en dos de sus poemas más emblemáticos que cito a continuación:



Acropolis al atardecer, durante la ceremonia de clausura de las
Olimpiadas Especiales en Atenas 2011 



Romiosini

(Grecidad o Helenidad)


Este paisaje es duro como el silencio,
aprieta en su pecho sus piedras encendidas,
aprieta en su luz sus huérfanos olivos y viñedos,
aprieta los dientes,
no hay agua, solamente luz.
El camino se pierde en la luz
y es plomiza la sombra de la cerca
se han petrificado los árboles, los ríos y las voces en la cal del sol
la raíz tropieza con el mármol
los lentiscos polvorientos, el muro y la roca jadean,
no hay agua, todos tienen sed, hace años
todos mastican su amargura con un bocado de cielo
tus ojos están rojos por el desvelo
una profunda línea encajada entre las cejas como un ciprés entre dos montañas
al anochecer
Los muertos no tienen donde esconderse



Grecidad y otros poemas, Traducción de H. Perdikidi. Alberto Corazón, Madrid, 1979.





Este video es una belleza por su música y sus imágenes,  aunque no se trata del poema de Ritsos,  sino de una canción popular griega.







Eρμηνευτής: Γιώργος Νταλάρας
Τίτλος τραγουδιού: Άνεμος
Τιτλος αλμπουμ: Tο Φίλτρο (2008)

Στίχοι: Γιώργος Σαρρής
Μουσική: Χρήστος Παπαδόπουλος

Μαύρο αίμα στάζεις φεγγάρι μου
δαχτυλίδι, μαργαριτάρι μου
Μες στους δρόμους φεύγω μόνος μες στη σιωπή
γράφει ο έρωτας καρδιά μου σβήνει η βροχή

Άνεμος η αγάπη σου και φυσάει
άμμος η καρδιά μου και τη σκορπάει
άνεμος και πάω όπου με πάει

Άνεμος η αγάπη σου και φυσάει
στα θολά σου μάτια ποιος να μεθάει
άνεμος η αγάπη και με σκορπάει

Μες στα καλντερίμια τα σκοτεινά
άναψαν τα φώτα τα κόκκινα
κι αν ματώνεις το κορμί μου και με πονάς
να σκοτώσεις την αγάπη μην πολεμάς

Άνεμος η αγάπη σου και φυσάει
άμμος η καρδιά μου και τη σκορπάει
άνεμος και πάω όπου με πάει

Άνεμος η αγάπη σου και φυσάει
στα θολά σου μάτια ποιος να μεθάει
άνεμος η αγάπη και με σκορπάει





Sangre negra sangras, mi luna
mi anillo, mi perla

Por las calles déjenme en paz, en silencio
escribir mi amor en romance, la lluvia disminuye


Tu amor es el viento que sopla
mi corazón es la arena que dispersa
el viento me lleva y yo voy

Tu amor es el viento que sopla 
tus ojos oscuros, que vendrán embriagantes
amor como el viento, me enloquece


En las aceras oscuras
las luces rojas brillan
incluso si mi cuerpo haces sangrar, y duele
matas (mi) amor (por ti), no luches contra él



No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

"Las distancias tocadas por la gracia vuelven amigos a los extraños."