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viernes, 1 de julio de 2011

21 gramos (I Parte)


"La poesía es un melodioso ajedrez que jugamos con Dios en solitario"
Eugenio Montejo,  poeta venezolano.


Este post tiene como único interés el poético,  no pretendo iniciar un debate metafísico,  religioso ni científico en torno a la idea de ALMA,  aunque sería muy interesante que a su vez generara también interés por el conocimiento en esos ámbitos,  no debemos cerrarnos a nada,  ya que “El hombre termina de aprender cuando muere”.  Hace un tiempo, al ver la película 21 gramos”,  con un título tan sugerente,  descubrí dos textos poéticos que dejo a continuación.







21 gramos:

¿Cuántas vidas vivimos?
¿Cuántas veces morimos?
Dicen que todos perdemos 21 gramos
en el momento exacto de la muerte, todos.
¿Cuánto cabe en 21 gramos?
¿Cuánto se pierde?
¿Cuándo perdemos 21 gramos?
¿Cuánto se va con ellos?
¿Cuándo se gana?
¿Cuánto... se gana?
21 gramos el peso de 5 monedas de 5 centavos,
el peso de un colibrí,
de una chocolatina.
¿Cuánto pesan 21 gramos?



Es una película dramática de 2003,  dirigida por el mexicano Alejandro González Iñárritu, la composición  musical estuvo a cargo del argentino Gustavo Santaolalla, el guión es del mexicano Guillermo Arriaga, un escritor obsesionado con la muerte y el reparto estuvo formado por Sean Penn, Naomi Watts, Benicio Del Toro, Charlotte Gainsbourg, Melissa Leo y Clea DuVall.

El 2004 recibió el premio Oscar a Mejor Actriz Naomi Watts y Mejor Actor de reparto Benicio Del Toro,  además de Independient Spirit Awards (2003) premio especial en virtud de no ser considerada como producción independiente.

Algunas curiosidades:

La película fue dedicada, a la esposa de Alejandro González Iñárritu,  María Eladia Hagerman con quien tiene dos hijos: María Eladia y Eliseo, con estas palabras al final del film: 

"A María Eladia pues cuando ardió la pérdida. reverdecieron sus maizales" 

Otra mención a ella se hace con su nombre en un tatuaje, en el pecho del hombre que salva al personaje de Benicio Del Toro, cuando intenta suicidarse en prisión,  abrumado por la culpa.

Cuando Paul (Sean Penn) encuentra la foto de Cristina y su marido en un libro, es "Crucero Paraíso",  donde una de las últimas cosas que dice en sus páginas es "¡No ceder bajo el peso de un pesado corazón!"

Paul cuenta a Cristina que su operación se llevó a cabo el 11 de  Octubre (11 + 10  = 21).

El nombre de la película fue tomado de un experimento científico (con baja confiabilidad por sus errores en el método científico),  realizado en  1907  por el Doctor Duncan McDougall, de Haverhill, Massachussets,  quien después de pesar a 6 personas moribundas en diferentes balanzas que tenían una precisión de 3,2 gramos,  4 de esas personas experimentaron una pérdida de entre 10 y 40 gramos en los 15 minutos posteriores de su muerte.  Lo que lo llevó a la conclusión de que al morir  el ser humano pierde alrededor de 21 gramos (“tres cuartos de onza”, unos 21,3 gramos),  lo que podría corresponder al peso del alma al abandonar el cuerpo.

El New York Times de 1911, cuatro años después del experimento,  lo validaba ante la opinión pública,  publicando un artículo en el que daba por sentado que MacDougall había demostrado que los cuerpos perdían 21 gramos al morir y este peso correspondía al alma.

Algunos explican esta pérdida de peso al considerar que el cuerpo deja de funcionar, el corazón deja de latir y los líquidos dejan de fluir.  Estando comprobado que cualquier masa en movimiento pesa más que al estar detenida.

Etimológicamente el término alma proviene del latín, y significa ánima, soplo, vida, teniendo el mismo significado que para los griegos la palabra psyché.

“No somos seres humanos teniendo una experiencia espiritual, somos seres espirituales teniendo una experiencia humana.”  Teilhard de Chardin.

Existen muchos detractores de este experimento,  dejando abierta una puerta a la posibilidad,  vale preguntarse,  conforme a la Ley de Lavoisier: "La materia y la energía no se crea ni se destruye, simplemente se transforma",  si el alma está constituida de algo, llámese materia o energía, al ser liberada puede producir un cambio mensurable.

No teniendo una fuerte fundamentación como para ser considerada una verdad científica,  los 21 gramos del peso del alma, se ha transformado en un mito bastante divulgado.

Por otra parte el científico británico Francis Crick, dedicó los últimos 30 años de su vida a hallar “los correlatos neuronales de la conciencia”, es decir, los procesos que tienen lugar en el cerebro y que nos hacen humanos.  Este científico pasa a la historia por descubrir, junto a James D. Watson, la doble hélice del ADN y recibió el premio Nobel en 1962,  por  develar la estructura de la molécula de la vida.

En su libro “La búsqueda científica del alma”  (1994),  Crick asegura:

“Usted, sus placeres y sus penas, sus recuerdos y sus ambiciones, su sentimiento de identidad personal y de libre voluntad, no son de hecho más que el comportamiento de un enorme conjunto de células nerviosas y de las moléculas que éstas llevan asociadas”.

El tema ha sido tratado con diferentes acentos por muchos escritores,  como  German W. Clark en su libro “21 Gramos: El Peso del Alma”  y Guillermo Arriaga en el suyo 21 Gramos

Otra curiosidad es que el corazón humano pesa alrededor de 450 gr.

Científicamente aún no podemos probar la existencia del alma,  yo creo que existe, por razones de fe,  en cuyo plano se cree en verdades que no pueden ser probadas científicamente. 

Que no podamos ver el alma no significa que no existe.








Y poéticamente,  me quedo con la idea de que el alma pesa lo que pesa un colibrí,  esa ave maravillosa,  la más pequeña del mundo, que es capaz de romper las leyes de la gravedad y la aerodinámica;  su plumaje exhibe los más bellos colores,  sus aleteos parecen caricias y susurros, y al igual que el corazón humano,  cabe en el cuenco de la mano;  vive besando las flores y cooperando con el surgimiento de la vida.  En México es llamado huitzitzilin,  porque se le relaciona con Huitzilopochtli, el dios de la guerra, que moría y volvía a nacer cada año.  En Portugal los llaman besadores de flores y en E.E.U.U. hummingbirds o pájaros susurrantes.  A algunos de ellos,  los más pequeños se les llama elfos de las abejas y todos son figura de amor,  libertad y alegría.  En los momentos de mayor actividad su corazoncito late a 1.000 veces por minuto y  sus alas aletean hasta 200 veces por segundo.  No sobreviven en cautiverio.






“Hay otros mundos… pero están en este”  
Paul Éluard, poeta francés.


3 comentarios:

  1. ME GUSTO EL ARTICULO, PRECISAMENTE AYER 01 DE SEPTIEMBRE DE 2015, SALI DE UN ESTUDIO MEDICO Y ENCONTRE UN COLIBRI BESANDO UNA FLOR ROJA MI COLOR FAVORITO, ESTUVO ALETEANDO UN RATO Y VOLO MUY ALTO SE QUEDO EN UN ARBOL

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    1. Gracias por pasar por acá. Saludos cordiales.

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  2. ME GUSTO MUCHO EL ARTICULO, PRESISAMENTE AYER 01 DE SEPTIEMBRE DE 2015, SALI DE UN ESTUDIO MEDICO Y SE ME ATRAVESO UN COLIBRI QUE BESABA UNA FLOR ROJA(MI COLOR FAVORITO) ALETEO UN RATO Y LUEGO VOLO MUY ALTO Y SE POSO EN UN ARBOL.

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"Las distancias tocadas por la gracia vuelven amigos a los extraños."