I will wait for you

I will wait for you
"Expectations" - Christophe Vacher
Mostrando entradas con la etiqueta Donne. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Donne. Mostrar todas las entradas

jueves, 11 de octubre de 2012

Y ahora buenos días a nuestras almas que despiertan

Émile Friant - "La pequeña barca"


THE GOOD-MORROW


I wonder, by my troth, what thou and I
Did, till we lov'd? Were we not wean'd till then?
But suck'd on country pleasures, childishly?

Or snorted we i' the seven sleepers den?
'Twas so; But this, all pleasures fancies bee.
If ever any beauty I did see,
Which I desir'd, and got, 'twas but a dreame of thee.

And now good-morrow to our waking soules
Which watch not one another out of feare;
For love, all love of other sights controules,
And makes one little roome, an every where.
Let sea-discoverers to new worlds have gone,
Let maps to others, worlds on worlds have showne,
Let us possesse one world; each hath one, and is one.

My face in thine eye, thine in my appeares,
And true plaine hearts doe in the faces rest;
Where can we finde two better hemispheares
Without sharp North, without declining West?
What ever dyes, was not mixt equally;
If our two loves be one, or thou and I
Love so alike that none doe slacken, none can die.


* * *


LOS BUENOS DÍAS


¿Qué hicimos, a fe mía, hasta el instante de amarnos?
¿No nos habían todavía destetado?
¿Absorbíamos puerilmente los placeres encendidos del campo?
¿O roncábamos en la cueva de los siete durmientes?
Así fue; pero eran fantasías todos esos placeres.
Siempre que descubría alguna belleza
Y la deseaba, eras tú a la que anhelaba en mis sueños.

Y ahora buenos días a nuestras almas que despiertan,
Que se observan una a otra no sin miedo;
Por amor todo amor sobre otras miradas prevalece,
Y construye un pequeño refugio en cualquier parte.
Que los descubridores de mares visiten nuevos mundos,
Que mundos sobre mundos a otros los mapas les enseñen,
Déjennos conquistar un mundo; cada uno posee el suyo, y es sólo uno.

Mi rostro en tus ojos, en los míos el tuyo,
En los rostros descansan los fieles corazones;
¿Dónde podríamos encontrar dos hemisferios tan perfectos
Sin el Norte glacial, sin el agonizante Ocaso?
Aquello que muere no está debidamente amalgamado;
Si son nuestros amores uno, o si nos amamos
Sin desmayo, de ningún modo moriremos.


John Donne, poeta inglés, nacido en Londres (1572 - 1631)

[versión en español de Pablo Ananía]


Este poema fue citado en la Carta de Isabel Mercadé "Carta de la poeta francesa de origen bielorruso Irene Minsky al amor de su vida, el pintor uruguayo Javier Garmendia" publicada por Carlos Morales del Coso en su blog "Cartas en la noche"
La pueden leer siguiendo este link


domingo, 11 de septiembre de 2011

¿Por quién doblan las campanas?






Ernest Miller Hemingway (Oak Park, 1899 – Ketchum, 1961) escritor y periodista estadounidense, uno de los principales novelistas y cuentistas del siglo XX, habiendo ganado el Premio Pulitzer en 1953 por "El viejo y el mar" y 1954 el Premio Nobel de Literatura por su obra completa.

En 1938, Hemingway, escribió "Por quién doblan las campanas", novela que retrata el drama de la Guerra Civil Española, en la que participó como corresponsal el mismo escritor.  La obra fue llevada al cine en 1943, por Sam Wood, con guión de Dudley Nichols y la inolvidable actuación de Ingrid Bergman y Gary Cooper.




El nombre de la novela fue tomado por su autor,  de la Meditación XVII de John Donne poeta metafísico inglés.











Meditación XVII


¿Quién no echa una mirada al sol 
cuando atardece?
¿Quién quita sus ojos del cometa 
cuando estalla?
¿Quién no presta oídos a una campana 
cuando por algún hecho tañe?
¿Quién puede desoír esa campana cuya música 
lo traslada fuera de este mundo?   

Ningún hombre es una isla 
que vive por sus propias fuerzas, 
ningún ego es un continente, 
ni un planeta autosuficiente. 
Acaso es un pedazo de miedo rodeado de nada, 
un girón de vida colgado de un traje viejo, 
un guijarro lavado por las desmemoriadas aguas del tiempo. 

La ciencia es poca cosa, 
es un promontorio resbaladizo donde las manos se aferran. 
Tu cuerpo es una envoltura vana, 
un pájaro descoyuntado con el pico roto 
aventado a los basureros de la muerte. 
Habitante de la tierra, 
la muerte de toda criatura te disminuye. 
Por eso, cuando alguien muere, 
no preguntes
por quién doblan las campanas, 
están doblando por ti.


John Donne (Londres, 1572-1631)  

Devociones para ocasiones emergentes, 1624 (frag.)


*  Corolario:  Cuando alguien muere,  todos morimos un poco.