I will wait for you

I will wait for you
"Expectations" - Christophe Vacher
Mostrando entradas con la etiqueta Juan Ramón Jiménez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Juan Ramón Jiménez. Mostrar todas las entradas

domingo, 22 de noviembre de 2015

¿Cómo era, Dios mío, cómo era? - Dos poemas encadenados



Emile Vernon  (1872–1919)  Girl with a Poppy




RETORNO FUGAZ



¿Cómo era, Dios mío, cómo era? 
—¡Oh corazón falaz, mente indecisa!— 
¿Era como el pasaje de la brisa? 
¿Como la huida de la primavera? 

Tan leve, tan voluble, tan ligera 
cual estival villano... ¡Sí! Imprecisa 
como sonrisa que se pierde en risa... 
¡Vana en el aire, igual que una bandera! 

¡Bandera, sonreír, vilano, alada 
primavera de junio, brisa pura... 
¡Qué loco fue tu carnaval, qué triste! 

Todo tu cambiar trocóse en nada 
—¡memoria, ciega abeja de amargura!— 
¡No sé cómo eras, yo qué sé qué fuiste!



Juan Ramón Jiménez



* * *

¿Cómo era

¿Cómo era Dios mío, cómo era?
J.R.J.


La puerta, franca.
Vino queda y suave.
Ni materia ni espíritu. Traía
una ligera inclinación de nave
y una luz matinal de claro día.

No era de ritmo, no era de armonía
ni de color. El corazón la sabe,
pero decir cómo era no podría
porque no es forma, ni en la forma cabe.

Lengua, barro mortal, cincel inepto,
deja la flor intacta del concepto
en esta clara noche de mi boda,

y canta mansamente, humildemente,
la sensación, la sombra, el accidente,
mientras ella me llena el alma toda.



Dámaso Alonso





lunes, 24 de marzo de 2014

La muerte de Platero



"Por la cuadra en silencio, encendiéndose cada vez que pasaba por el rayo de sol de la ventanilla, revolaba una bella mariposa de tres colores..."

(CXXXII) De: Platero y yo - Juan Ramón Jiménez

A cien años de 'Platero y yo'





David González - Ilustración 'Platero y él'





PLATERO Y YO




I - Platero

Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se
diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de aza-
bache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro.
Lo dejo suelto y se va al prado, y acaricia tibiamente con su
hocico, rozándolas apenas, las florecillas rosas, celestes y gualdas. . .
Lo llamo dulcemente: "Platero?", y viene a mí con un trotecillo
alegre que parece que se ríe en no sé qué cascabeleo ideal . . .

Come cuanto le doy. Le gustan naranjas, mandarinas, las uvas
moscateles, todas de ámbar, los higos morados, con su cristalina go-
tita de miel . . .

Es tierno y mimoso igual que un niño, que una niña . . .; pero
fuerte y seco como de piedra. Cuando paso sobre él, los domingos,
por las últimas callejas del pueblo, los hombres del campo, vestidos
de limpio y despaciosos, se quedan mirándolo:
-Tiene acero . . .
Tiene acero. Acero y plata de luna, al mismo tiempo.


* * *

Primera edición de 'Platero y yo' (1914)











Juan Ramón Jiménez Mantecón
(Moguer, Huelva, 1881 – San Juan, Puerto Rico, 1958) poeta español, ganador del Premio Nobel de Literatura en 1956, por el conjunto de su obra, designándose como trabajo destacado de la misma, la narración lírica Platero y yo.




Noticias