El nombre del blog responde al concepto gaélico de "El pulso de mi corazón", que es, en definitiva, lo que debe guiar nuestros pasos por el camino de la vida.
"The Way Back" o "Camino a la libertad", del director australiano Peter Weir (2010), es una película que me pareció una joya muy bien trabajada, que logra niveles destacados en todos los aspectos: fotografía a cargo de Russell Boyd, libreto, edición, sonido, maquillaje y una música que armoniza con todo ello. La banda sonora fue compuesta por Burkhard Dallwitz. Su director Peter Weir nos ha entregado otras bellas piezas de cine, destaco según mi gusto “La sociedad de los poetas muertos” y “Único Testigo”.
Sobre la historia contada en este film Weir ha dicho: "Como una hazaña de resistencia y coraje y la tenacidad de los seres humanos para sobrevivir, me pareció que era excelente. Y se quedó conmigo."
Algunos críticos la encuentran lenta y mal compaginada, pero a mí me pareció notable, en su retrato de una parte de la historia de Europa que debemos tener presente, sobre la II Guerra Mundial, el Holocausto judío, la caída del III Reich, la partición de Europa entre este y oeste y la pérdida de la libertad de pequeñas naciones, primero bajo el totalitarismo nazi y luego bajo el soviético. La historia parte alrededor de 1940 en Polonia, con la captura e interrogatorio de Janusz (Jim Sturgess), un joven polaco acusado de criticar al partido comunista y de pertenecer a un grupo contrario a la ocupación soviética.
El libreto es una adaptación de Peter Weir con Keith R.Clarke, sobre una exitosa novela titulada "The Long Walk: The True Story of a Trek to Freedom" (Reino Unido, 1956), relato escrito por Ronald Downing basado en conversaciones con Slavomir Rawicz, libro que ha vendido más de medio millón de copias en todo el mundo y ha sido traducido a 25 idiomas.
Supuestamente Slavomir Rawicz, (Pinsk 1915 - Nottingham, 2004), ex oficial del ejército polaco, narra en primera persona, cómo, tras la invasión de Polonia por los alemanes (1939), fue arrestado por el ejército soviético y encarcelado en Siberia.
Luego de escapar del campo durante una tormenta de nieve, protagonizó junto a un grupo de hombres y una joven un extraordinario viaje, a lo largo de seis mil cuatrocientos treinta y siete kilómetros, desde un gulag o campo de prisioneros siberiano hasta la India; pasando por los Himalayas al desierto del Gobi, y atravesando el Tíbet se establecieron en la India británica en 1942.
Witold Glinski (1925 – 1983), veterano de Polonia de la II Guerra Mundial, establecido en el Reino Unido, afirmó que la historia era cierta, pero teniéndolo a él como protagonista y no a Slavomir Rawicz.
Aunque parte como una historia verdadera, varios historiadores han puesto en duda su veracidad, puesto que hace algunos años se comprobó que su protagonista Slavomir Rawicz no escapó, sino que fue liberado por los rusos como parte de la amnistía general de 1942, a favor de los polacos en la URSS, y posteriormente transportado a través del mar Caspio a un campo de refugiados en Irán, por lo que los hechos relatados en su libro serían ficticios.
Pero sin duda en tiempos tempestuosos debe haber muchas historias como ésta, de héroes anónimos que viven su propia odisea, en su regreso a Ítaca.
Un oficial de inteligencia británico asegura haber entrevistado a un grupo de hombres de demacrada apariencia, en Calcuta en 1942, que aseguraban haber escapado de Siberia y luego caminado hasta llegar a la India.
La película se centra básicamente en lo acontecido a siete prisioneros de guerra, que deciden escapar y regresar a casa, a la paz del hogar, con sus seres queridos que han quedado atrás, sin saber si lograrán encontrarlos. Deberán luchar por sobrevivir ante las inclemencias del clima y la geografía, deberán aprender a superar sus diferencias y mancomunar esfuerzos. Siendo de diferentes nacionalidades y diferentes credos, se despliegan valores universales, como la solidaridad, el valor de la vida, el valor de la libertad, de la esperanza, de la amistad, del amor por el otro. Juntos viven inolvidables momentos.
Sus personajes: Mr. Smith, (Ed Harris) un enigmático ingeniero estadounidense conocido solamente por su apellido; Valka (Colin Farrel), un criminal ruso sin escrúpulos que controla el gulag; Tomasz, artista y cocinero del grupo; Kazik, un polaco que sufre de ceguera nocturna; Voss, un sacerdote de Letonia; y Zoran, un contador de Yugoslavia; todos ellos comandados por Januz (Jim Sturgges) el oficial polaco. En el trayecto se les unirá Irena (Sarsoise Ronan), también prisionera polaca.
Se trata de una apuesta por un bien mayor, a cualquier precio, hasta agotar la vida, de ser necesario; es un esfuerzo sobrehumano por conseguir el preciado bien de la libertad y la dignidad de los pueblos. “Se trata de la lucha que todos nosotros tenemos por la sobrevivencia diaria", diría el propio Peter Weir.
La odisea de Januz termina cuando regresa a casa en 1989, tras la caída del Muro de Berlín y se reencuentra con su esposa que lo espera.
El rodaje de "The Way Back" se llevó a cabo en Bulgaria, Marruecos y la India. Los magníficos escenarios son una parte importante en la ambientación de la película.
El director dedicó el film a tres sobrevivientes desconocidos.
En la Comunidad El País de España, en Septiembre de 2012 aparecieron publicados unos artículos que en un carácter periodístico conforman una parte importante de la memoria histórica que hermana a España y Chile, contando algunos hechos que dejan al descubierto la solidaridad del poeta Pablo Neruda, particularmente hacia sus colegas y amigos más cercanos, del mundo de las letras y las artes, así como para el pueblo español que sufrió la represión franquista. Son documentos de alto valor histórico, dignos de difundir para que no permanezcan perdidos y olvidados en polvorientas bibliotecas, en cambio tomen su sitio en la conciencia universal. En algunos casos se trata de escritos del propio Neruda, artículos de prensa y fotografías de época.
El 3 de septiembre de 2012 se cumplieron 73 años de la llegada del carguero Winnipeg a Valparaíso (Chile). Había partido el 4 de agosto de 1939 desde el puerto de Trompeloup-Pauillac (Francia), con 2365 exiliados españoles, rescatados de campos de concentración. Si bien es cierto el número total de emigrantes españoles no coincide de una versión a otra, ello no opaca la veracidad de las fuentes.
“… un episodio histórico relativamente poco conocido de la vida de Pablo Neruda y su relación con España. En 1934, Neruda es designado Cónsul de Chile en Barcelona y luego en Madrid. Amaba entrañablemente a España y, en especial, a Andalucía, cuna de sus amigos García Lorca, Alberti, Manuel Altolaguirre, Alexandre, Cernuda, José Caballero, entre otros muchos.” Todos pertenecientes a la llamada “Generación del 27”.
Fernando de la Sierpe en su libro LOS ANDALUCES, NERUDA Y EL WINNIPEG
Fernando de la Sierpe ha escrito este relato como un homenaje al poeta Pablo Neruda, nacido en Parral, Chile, el 12 de Julio de 1904, en el centenario de su nacimiento celebrado en el año 2004; también en homenaje a sus amigos, los poetas Rafael Alberti, del Puerto de Santa María y Luis Cernuda,de Sevilla, de ambos se ha celebrado el centenario de su nacimiento, en el año 2002.
Las declaraciones de Neruda han sido tomadas de su libro: “España en el corazón”, que fue publicado por primera vez con un tiraje de 500 ejemplares, bajo la dirección de Manuel Altolaguirre, terminándose esta 1ª impresión el 07 de noviembre de 1938, a la que siguió una 2ª de 1.500 ejemplares con fecha 10 de enero de 1939.
El libro empieza con las siguientes palabras:
España en el corazón
Himno a las Glorias del Pueblo en la Guerra
Pablo Neruda
Noticia
El gran poeta Pablo Neruda, (la voz más profunda de América desde Rubén Darío, como dijo García Lorca), convivió con nosotros los primeros meses de esta guerra. Luego en el mar, como desde un destierro, escribió los poemas de este libro. El Comisariado del Ejército del Este lo reimprime en España. Son Soldados de la República quienes fabricaron el papel, compusieron el texto y movieron las máquinas. Reciba el poeta amigo esta noticia como una dedicatoria.
"Ya he cantado y contado
lo que a manos llenas me dio España
y lo que me robó con agonía".
¿Preguntaréis por qué su poesía
no nos habla del sueño, de las hojas
de los grandes volcanes de su país natal?
Venid a ver la sangre por las calles,
venid a ver
la sangre por las calles,
venid a ver la sangre
por las calles.
¿Valía la pena cantar
cuando en España los puñales
dejaron un millón de muertos?
* * *
El Winnipeg y Pablo Neruda
Tras la derrota del frente de Barcelona en 1939, quinientas mil personas cruzaron los Pirineos escapando de la persecución franquista, hacia una Francia que ya estaba aterrorizada por la amenaza nazi. Evidentemente coludidos ambos regímenes, la mayoría de estas personas irían a parar a centros de detención e internamiento, que era el eufemismo de los campos de concentración.
Rafael Alberti, amigo de Neruda desde los tiempos en que había residido en Madrid y había ejercido como cónsul del gobierno chileno, le escribió contándole de los problemas que tenían los civiles partidarios de La República que escapaban de Franco.
Aunque trabajaba en ese momento en una de sus obras mayores, el Canto General, deja su casa de Isla Negra, para explicarle al presidente chileno Pedro Aguirre Cerda, la necesidad de ayudar a España. El presidente le otorga el cargo diplomático de Cónsul especial para la Inmigración Española con sede en París.
Con una pierna escayolada parte hacia Francia y junto a Delia del Carril, su mujer, dedican horas interminables a revisar una por una las solicitudes de los españoles para viajar hacia Chile. El Gobierno Republicano en el exilio, a instancias de Neruda y a través del Servicio de Evacuación de Refugiados Españoles (SERE), fue quien contrató el vapor Winnipeg a la compañía France-Navigation para el traslado de los refugiados; un viejo carguero francés que habitualmente hacía el recorrido entre Marsella y las costas africanas con no más de 20 pasajeros. Las tareas de acondicionamiento del carguero se realizan a toda prisa, tanto como la reagrupación de familias españolas que permanecían separadas en distintos campos de concentración, en Francia.
Neruda describe el hecho pocas horas antes del embarque: “Los trenes llegaban de continuo hasta el embarcadero. Las mujeres reconocían a sus maridos por las ventanillas de los vagones. Habían estado separados desde el fin de la guerra civil. Y allí se veían por primera vez frente al barco que los esperaba. Nunca me tocó presenciar abrazos, sollozos, besos, apretones, carcajadas, de dramatismo tan delirantes.”
El 4 de agosto de 1939, dos mil setenta y ocho personas (1200 hombres, 418 mujeres y 460 niños) todos republicanos, procedentes de los campos de refugiados en Francia, se embarcaron en un viejo carguero de nombre Winnipeg, de bandera canadiense, de apenas cinco mil toneladas en el puerto francés de Trompeloup- Pauillac. Sólo contaba con mil quinientas plazas, por lo que el barco fue acondicionado especialmente para el viaje. Las bodegas de convirtieron en dormitorios y en la cubierta se improvisaron baños para hombres y mujeres. Los botes salvavidas y las hamacas se transformaron en camarotes.
La noche que el Winnipeg levó anclas e inició la travesía, Pablo Neruda escribió:
“Que la crítica borre toda mi poesía, si le parece. Pero este poema, que hoy recuerdo, no podrá borrarlo nadie.”
A los pasajeros se les entregó una colchoneta, una manta, dos sábanas, una almohada y una bolsa con productos para la higiene personal, junto a una tarjeta de colores para racionar los turnos de comida durante la interminable travesía. Los niños recibieron material y un folleto en el que se contaba la historia de Chile, junto con un saludo de bienvenida, redactado por el propio Neruda, donde les hacía saber el afecto con que serían recibidos.
Eduardo Robles, malacitano que trabajaba como actor y cantante de flamenco, había recorrido España entera huyendo de las tropas franquistas: Málaga, Madrid, Valencia y Barcelona, para, finalmente, atravesar la cordillera pirenaica hasta Francia. Una vez allí consiguió un billete para el Winnipeg. Atrás dejó a su madre y su hermana pequeña, sólo él tuvo acceso al barco. Manola Robles, hija de Eduardo, cuenta que su padre recordaba la solidaridad que se desplegó en aquella travesía:
“Todos aguantaban como podían, a pesar del hambre, el frío y el miedo. Los que estaban en mejores condiciones trataban de entretener con cantos y juegos a los más pequeños. Él solía actuar como payaso para que los niños olvidaran las penurias. Como siempre decía, la travesía de aquel barco era como ir al fin del mundo por mar”
Muchas fueron las dificultades con que se encontró Neruda, por entonces Cónsul Especial para la Inmigración Española con sede en París, y Delia del Carril, su compañera, los artífices de esta aventura. Contaron con la ayuda de Pedro Aguirre Cerda, presidente de Chile, y la oposición de los sectores reaccionarios, que siempre son los mismos.
A finales del mes de Julio de 1939, Pablo Neruda, Delia del Carril y el doctor José M. Calvo, se desplazaron a los campos de concentración de los demócratas franceses donde se encontraban los españoles que habían logrado huir de la dictadura. La intención era reclutar obreros, carpinteros y artesanos en general con destino a Chile, dónde era necesaria su mano de obra.
El criterio de selección de Neruda sólo tuvo un parámetro: sacar de allí a la mayor cantidad de personas posibles, pues a pesar de las exigencias de conocer un oficio, muchos de los que embarcaron en el Winnipeg eran intelectuales y artistas como José Balmes y Roser Bru (pintores), Mauricio Amster (profesor y artista), Leopoldo Castedo (historiador), Isidro Corbinos (periodista deportivo), José Ferrater Mora (Filósofo), Margarita Xirgu (actriz), Victor Pey (ingeniero) y José Gómez de la Serna, Francisco Galán, Agustín Cano, Arturo Lorenzo, Dolores Piera, José Ricardo Morales y Vicente Mengod.
“Los trenes llegaban de continuo hasta el embarcadero. Las mujeres reconocían a sus maridos por las ventanillas de los vagones. Habían estado separados desde el fin de la guerra civil. Y allí se veían por primera vez frente al barco que los esperaba. Nunca me tocó presenciar abrazos, sollozos, besos, apretones, carcajadas, de dramatismo tan delirante"
Pablo Neruda, "Para nacer he nacido".
Lo que hizo Neruda, sin duda, se trataba de un acto de amor. Se dirigió a Francia a cumplir “la más noble misión que he ejercido en mi vida: la de sacar españoles de sus prisiones y enviarlos a mi patria. Así podría mi poesía desparramarse como una luz radiante venida desde América entre esos montones de hombres cargados como nadie de sufrimiento y heroísmo. Así mi poesía llegaría a confundirse con la ayuda material de América que, al recibir a los españoles, pagaba una deuda inmemorial”. Se le acusa a Neruda haber sido firme admirador de Stalin, pero no hay que sacar las cosas de contexto, fue estalinista cuando todos los comunistas lo eran, cuando aún no se conocían los horrores que el gobierno de Stalin había cometido dentro y fuera de territorio soviético, como "rehabilitaciones" en cárceles, ejecuciones masivas en los años 30s, información que salió a la luz pública en 1987.
Entre las sombras que tuvo la historia del Winnipeg está la prohibición de trasladar a Trotskistas y Anarquistas. Sin embargo algunos anarquistas como el aragonés Manuel Lazaro Grassa, pudieron viajar en el Winnipeg, hasta Chile.
El gobierno chileno había fijado un número de emigrantes para que aprobarar la lista. Neruda envió numerosas listas a Chile, que le fueron rechazadas. El gobierno le dio instrucciones expresas de reclutar a pescadores y artesanos. Pero Neruda logró camuflar a algunos intelectuales, adjudicándoles falsos oficios. El número real de personas que viajaron supera los 3.000.
El Winnipeg arribó al muelle Prat de Valparaíso la soleada mañana del domingo 3 de septiembre de 1939, con un valioso cargamento compuesto por 2078 españoles republicanos hacinados, desnutridos y casi desnudos que vuelven a pisar tierra firme tras casi un mes de travesía transatlántica. Fueron recibidos por el entonces ministro de Sanidad, Salvador Allende y acogidos como héroes en Chile, en medio de un apoteósico acto con canciones de la guerra civil y carteles de bienvenida. Un día antes habían pasado por el puerto de Iquique en el norte grande y un día después, el 4 de septiembre, llegan por tren los primeros refugiados republicanos a Santiago, a la Estación Mapocho.
Acogidos en la sociedad chilena, muchos de estos refugiados se desarrollarían y aportarían a Chile obras tan perennes como el acto de humanidad del poeta. Nombres como Roser Bru, Josep Balmes o Leopoldo Castedo han pasado a formar parte destacada de la cultura que les vio llegar niños a bordo de un barco viejo, lleno de esperanzas, con ansias de libertad, desde la España rota una vez más por el delirio del pensamiento único.
Neruda cuenta sus impresiones acerca de esta experiencia:
“Me gustó desde un comienzo la palabra Winnipeg. Las palabras tienen alas o no las tienen. La palabra Winnipeg es alada. La vi volar por primera vez en un atracadero de vapores, cerca de Burdeos. Era un hermoso barco viejo, con esa dignidad que dan los siete mares a lo largo del tiempo...
Ante mi vista, bajo mi dirección, el navío debía llenarse con dos mil hombres y mujeres. Venían de campos de concentración, de inhóspitas regiones del desierto. Venían de la angustia, de la derrota y este barco debía llenarse con ellos para traerlos a las costas de Chile, a mi propio mundo que los acogía. Eran los combatientes españoles que cruzaron la frontera de Francia hacia un exilio que dura más de 30 años. Yo no pensé, cuando viajé de Chile a Francia, en los azares, dificultades y adversidades que encontraría en mi misión. Mi país necesitaba capacidades calificadas, hombres de voluntad creadora. Necesitábamos especialistas.
Recoger a estos seres desperdigados, escogerlos en los más remotos campamentos y llevarlos hasta aquel día azul, frente al mar de Francia, donde suavemente se mecía el barco Winnipeg, fue cosa grave, fue asunto enredado, fue trabajo de devoción y desesperación.
Mis colaboradores eran una especie de tribunal del purgatorio. Y yo, por primera y última vez, debo haber parecido Júpiter a los emigrados. Yo decretaba el último Sí o el último No. Pero yo soy más Sí que No, de modo que dije siempre Sí.
Estábamos ya a bordo casi todos mis buenos sobrinos, peregrinos hacia tierras desconocidas, y me preparaba yo a descansar de la dura tarea, pero mis emociones parecían no terminar nunca. El gobierno de Chile, presionado y combatido, me instaba en un telegrama a cancelar el viaje de los emigrados.
Hablé con el Ministerio de Relaciones Exteriores de mi país. Era difícil hablar a larga distancia en 1939. Pero mi indignación y mi angustia se oyeron a través de océanos y cordilleras y el Ministro se solidarizó conmigo. Después de una crisis de gabinete, el Winnipeg, cargado con dos mil republicanos que cantaban y lloraban, levó anclas y enderezó rumbo a Valparaíso.”
Pablo Neruda
De España en el corazón.
* * *
“Bajo el mismo cielo”, obra ganadora del Primer Premio de Novela de Lectura Fácil convocada por CCOO, la autora es Núria Martí Constans y cuenta la historia de una madre y una hija que huyen de la Guerra Civil Española a bordo del Winnipeg, un barco que el escritor Pablo Neruda hizo salir de un puerto de Francia en 1939 rumbo a Chile. Durante el viaje, se mezclan el miedo y la esperanza, hay enamoramiento y alegría. Es una historia de una nueva vida en un nuevo país. Es una historia de amistad, de solidaridad y de amor.
Editorial La mar de fácil, con ilustraciones de Judit Canela.
Disponible también en catalán con el título de “Les mateixes estrelles”.
* * *
EXPLICO ALGUNAS COSAS
PREGUNTARÉIS: Y dónde están las lilas?
Y la metafísica cubierta de amapolas?
Y la lluvia que a menudo golpeaba
sus palabras llenándolas
de agujeros y pájaros?
Os voy a contar todo lo que me pasa.
Yo vivía en un barrio
de Madrid, con campanas,
con relojes, con árboles.
Desde allí se veía
el rostro seco de Castilla
como un océano de cuero.
Mi casa era llamada
la casa de las flores, porque por todas partes
estallaban geranios: era
una bella casa
con perros y chiquillos.
Raúl, te acuerdas?
Te acuerdas, Rafael?
Federico, te acuerdas
debajo de la tierra,
te acuerdas de mi casa con balcones en donde
la luz de junio ahogaba flores en tu boca?
Hermano, hermano!
Todo
eran grandes voces, sal de mercaderías,
aglomeraciones de pan palpitante,
mercados de mi barrio de Argüelles con su estatua
como un tintero pálido entre las merluzas:
el aceite llegaba a las cucharas,
un profundo latido
de pies y manos llenaba las calles,
metros, litros, esencia
aguda de la vida,
pescados hacinados,
contextura de techos con sol frío en el cual
la flecha se fatiga,
delirante marfil fino de las patatas,
tomates repetidos hasta el mar.
Y una mañana todo estaba ardiendo
y una mañana las hogueras
salían de la tierra
devorando seres,
y desde entonces fuego,
pólvora desde entonces,
y desde entonces sangre.
Bandidos con aviones y con moros,
bandidos con sortijas y duquesas,
bandidos con frailes negros bendiciendo
venían por el cielo a matar niños,
y por las calles la sangre de los niños
corría simplemente, como sangre de niños.
Chacales que el chacal rechazaría,
piedras que el cardo seco mordería escupiendo,
víboras que las víboras odiaran!
Frente a vosotros he visto la sangre
de España levantarse
para ahogaros en una sola ola
de orgullo y de cuchillos!
Generales
traidores:
mirad mi casa muerta,
mirad España rota:
pero de cada casa muerta sale metal ardiendo
en vez de flores,
pero de cada hueco de España
sale España,
pero de cada niño muerto sale un fusil con ojos,
pero de cada crimen nacen balas
que os hallarán un día el sitio
del corazón.
Preguntaréis por qué su poesía
no nos habla del sueño, de las hojas,
de los grandes volcanes de su país natal?
Venid a ver la sangre por las calles,
venid a ver
la sangre por las calles,
venid a ver la sangre
por las calles!
De “España en el corazón”
Pablo Neruda
Misión de Amor
Yo los puse en mi barco.
Era de día y Francia
su vestido de lujo
de cada día tuvo aquella vez,
fue
la misma claridad de vino y aire
su ropaje de diosa forestal.
Mi navío esperaba con un remoto nombre
"Winnipeg"
pegado al malecón del jardín encendido,
a las antiguas uvas acérrimas de Europa.
Pero mis versos no venían
de Versalles,
del baile plateado, de las viejas alfombras de amaranto,
El Taj-Mahal, la maravilla arquitectónica más grande de la India, se sitúa en Agra, una pequeña localidad situada al norte de la India, en el Estado de Uttar Pradesh, capital del imperio mogol entre los siglos XVI y XVIII. Su nombre significa “Corona del Palacio” ("Taj" proviene del persa, lenguaje de la corte mogol, y significa "Corona", "Mahal" significa palacio y es una variante corta del nombre Mumtaz Mahal)
La obra fue mandada construir en 1631 por el emperador Shah Jahan en memoria de su esposa Arjumand Banu Begam, conocida como Mumtaz Mahal, "La Elegida de palacio", ambos se casaron en el año 1612. Ella era nieta de Itimad-ud-daulah, ministro principal del emperador Jahangir, y también sobrina de la esposa de este, Nur Jahan, tenía sólo 15 años y no fue la primera esposa del príncipe Shah Jahan, pero sí su favorita.
En su niñez y juventud el emperador fue educado como príncipe y como místico, aprendió gramática, lógica, matemáticas, astronomía y geología, dominaba el árabe (la lengua del Corán) y el persa (la lengua de la Corte).
En 1631, unos años después de la ascensión de este al trono, y cuando le acompañaba en su campaña en el Decán, Arjumand murió al dar a luz a su decimocuarto hijo, dejándolo sumido en una gran desolación. Fruto del amor, el edificio es llamado por los indios "Poema de amor en piedra". Obra sublime que sólo un alma enamorada sería capaz de ofrecer al mundo.
El Shah Jahan vivió prisionero sus últimos ocho años de vida, luego que Aurangzeb, su tercer hijo, habiendo vencido a sus hermanos y habiéndose apoderado del trono, lo encarceló en el Fuerte Rojo de Agra, desde donde el rey depuesto contemplaba el Taj Mahal a través de su ventana. Cuentan que en su lecho de muerte, a los 74 años, pidió que se le colocara un espejo para seguir viendo la tumba de su esposa. Se dice que cuando murió, miraba el Taj Mahal...
La tumba está junto al río Yamuna, que llega a Agra en dirección Norte-Sur, pero en la ciudad describe una curva dirigiéndose hacia el este; y es en este tramo, abandonando ya la ciudad, donde sus aguas reflejan la gran belleza del monumento que se eleva en su orilla derecha.
PRINCIPALES ELEMENTOS ARQUITECTÓNICOS DEL TAJ MAHAL
01) Finial: remate ornamentado de las cúpulas, también usado en las pagodas asiáticas.
02) Decoración de loto: esquema de la flor de loto esculpida en las cúpulas.
03) Cúpula acebollada: también llamada "amrud", típica de la arquitectura del Islam, y que sería usada más tarde en Rusia.
04) Tambor: base cilíndrica de la cúpula, que sirve de apoyo y transición formal sobre el basamento del edificio.
05) Guldasta: aguja decorativa fijada al borde de los muros portantes.
06) Chattri: kiosco de columnas y cúpula, también utilizado en forma aislada o exenta como monumento conmemorativo.
07) Cenefas: paneles de cierre sobre arquerías.
08) Caligrafía: escritura estilizada de versos del Corán sobre las arcadas principales.
09) Arcadas o portales: también llamados pishtaq (palabra persa para los portales exentos).
10) Dados: paneles decorativos flanqueando los muros principales.
El complejo arquitectónico del Taj Mahal combina elementos de la arquitectura islámica, persa, india, e incluso turca, con influencia inglesa en sus jardines. Sorprende por la pureza de sus proporciones, pues la altura del edificio sin el remate es igual a la longitud de cada uno de los lados.
Mientras vamos admirando la soberbia perfección de todo el conjunto: su simetría; los estanques que, como una llave dorada y perfecta, entre flores de lotos que flotan sobre sus aguas, abren el camino hacia el templo de mármol.
La superficie del agua, ofreciendo un factor de belleza y perfección adicional, refleja los edificios, completando el mágico efecto de simetría arquitectónica.
"Taj-Mahal reflection" - Paula Rey Spain
La construcción de tan magnífico edificio duró unos veinte años, y en ella trabajaron 20.000 obreros en turnos de día y de noche. Todo lujo fue poco. 1.000 elefantes llevaron en sus lomos jade de China, calcedonia de Egipto y perlas de Damasco. En el mármol del zócalo del edificio, se labraron plantas y flores que aluden al paraíso, siguiendo “El Corán”, con incrustaciones de piedras preciosas. Tan exquisito es el trabajo que del Taj-Mahal se ha dicho que fue "diseñado por gigantes y terminado por joyeros".
El Taj Mahal está emplazado en un jardín simétrico, típicamente musulmán, dividido en cuadrados iguales, o carbas cruzado por un estanque flanqueado por dos filas de cipreses donde se refleja su imponente imagen. El término chahar bagh (jardín o paraíso) en hindi alude a las cuatro partes en las que está dividido el jardín, y hacen referencia a los cuatro ríos que atraviesan el paraíso del Islam.
Cada sección del jardín está dividida por senderos en 16 canteros de flores, con un estanque central de mármol a medio camino entre la entrada y el mausoleo, que devuelve la imagen reflejada del edificio.
El mausoleo es una maravilla de formas y proporciones, se trata de un edificio cuadrado con las esquinas truncadas por lo que adquiere forma octogonal irregular. Está situado sobre una plataforma de mármol blanco, a la que se accede descalzo o con los zapatos cubiertos por unas babuchas que allí proporcionan. Lo rodean cuatro minaretes, cada uno de más de 13 pisos de altura y dos edificios gemelos laterales: una mezquita y una hospedería real.
No se trata de un solo edificio, sino de todo un complejo de grandes dimensiones. Cercando al recinto hay una alta muralla de arenisca roja, rodeada a su vez de jardines, con una monumental puerta de entrada en el sur; por ella se accede a un inmenso patio de 300 m de ancho con un estanque de mármol en el centro y numerosos jardines y fuentes; el mausoleo propiamente dicho, flanqueado por dos edificios simétricos, se halla justamente al otro lado del patio, en el norte, siendo el río el telón de fondo de todo el conjunto; también hay otras edificaciones de menos importancia.
Sobre el edificio hay una gran cúpula en el centro que es la Corona del palacio.
En la puerta de entrada hay un gran arco donde se pueden leer unos versos del Corán que describen el paraíso, El de la derecha, entrando, es el único versículo del Corán en que Dios se dirige directamente a sus fieles y utiliza para con ellos el articulo posesivo "mi". "Vengan a mi Paraíso" y al izquierda se hace mención a que los cuatro Ángeles que soportan los pilares del Trono de Dios, "cantan" y esta es la única referencia en todo el Corán de que los Ángeles hablan, o cantan, como es el caso. Se ve en esto una figura del Juicio Final tomando la cúpula como el Trono de Dios.
A ambos lados de los arcos laterales y tanto en la fachada exterior como en la interior, que tiene la misma estructura, hay unas torres que culminan en chattris (kioscos con cúpula); por encima del gran arco central hay una especie de galería sobre la que se disponen once pequeñas cúpulas, tanto en la parte exterior como en la interior; en total 22 pequeñas cúpulas que simbolizan los 22 años que duró la construcción del Taj Mahal. Pináculos metálicos rematan todas las cúpulas.
Taj-Mahal reflection on Yamuna river - Agra
Una vieja tradición popular sostiene que el rey tuvo intenciones de construir para sí un mausoleo idéntico en la ribera opuesta del río Yamuna, reemplazando el mármol blanco por negro. Los arqueólogos han denominado a este segundo y nunca construido Taj, como el "Mahtab Bagh", o "Jardín de la luz de luna".
Mahtab bagh moonlight garden
LAS BELLEZAS INTERIORES DEL TAJ MAHAL
Cenotafio Interior
En el interior del mausoleo hay una sala octogonal central, con cuatro salas octogonales más pequeñas alrededor. Los cenotafios (tumbas vacías) se hallan en el centro de la cámara principal y están rodeados por una celosía octogonal de mármol labrado con incrustaciones en sus partes macizas; el del emperador a un lado, el de su esposa en el centro, ya que tan inmenso edificio, en principio, fue construido solo para ella.
Desgraciadamente no se puede acceder a la verdadera tumba donde yacen ambos, en una cámara relativamente simple debajo de la sala principal del Taj Mahal. Están sepultados según un eje norte-sur, con los rostros inclinados hacia la derecha, en dirección a La Meca.
El cenotafio de Mumtaz está emplazado en el centro exacto de la sala principal. Sobre una base rectangular de mármol de aproximadamente 1,50 x 2,50 metros hay una pequeña urna también de mármol. Tanto la base como la urna están incrustadas en un fino trabajo de gemas.
Las inscripciones caligráficas sobre la urna identifican y oran por Mumtaz. En la tapa de la urna sobresale una pastilla rectangular que asemeja una tablilla o placa para escribir.
El cenotafio de Sha Jahan está junto al de Mumtaz —hacia el Oeste—, formando la única disposición asimétrica de todo el complejo. Es mayor que el de su esposa, pero contiene los mismos elementos; una gran urna con base alta, también decorada con maravillosa precisión mediante incrustaciones y caligrafía identificatoria. Sobre la tapa de la urna hay una escultura de una pequeña caja de plumas de escribir.
Sobre los cenotafios el ser femenino está representado por una pequeña loza, y el ser masculino, por un tintero, símbolo de la mujer como un papel en blanco dispuesto para que escriba en él su marido.
El mausoleo, por dentro, deslumbra menos que por fuera. Igual tiene razones para impresionar: en penumbra, la cámara mortuoria está rodeada de finas paredes de mármol incrustadas con piedras preciosas que filtran la luz natural, traduciendo su belleza en mil colores. La sonoridad del interior, amplio y elevado, es triste y misteriosa, como un eco que suena y resuena, y nunca se detiene.
Las paredes del interior están también decoradas con incrustaciones de gemas preciosas y semipreciosas. La escala de los motivos es muy variable, y estos se disponen, tanto en el exterior como en el interior, con exquisito gusto y moderación, ya que ninguna parte del edificio resulta recargada por los decorados, y hay muchas superficies en las que el mármol es liso.
Las paredes bajas de la tumba muestran zócalos de mármol con bajorrelieves de flores y vides, que han sido pulidos para resaltar el exquisito trabajo. Los zócalos y laterales de arcos han sido decorados con incrustaciones de piedras semipreciosas formando dibujos muy estilizados de flores, frutos y vides. Las piedras incrustadas son mármol amarillo, jade y cuarzo de colores, alineado y pulido con la superficie de los muros.
"Taj-Mahal through the early morning mist" - Agra
EL EQUIPO CONSTRUCTOR:
Se menciona al ingeniero, Ali Mardan como el diseñador del proyecto, junto a los discípulos del gran arquitecto otomano Koca Mimar Sinan Agha, Ustad Isa e Isa Muhammad Effendi. Algunos textos en idioma persa reconocen a Puru de Benarus como arquitecto supervisor.
La cúpula principal fue diseñada por Ismail Khan del Imperio Otomano, considerado el primer arquitecto y constructor de cúpulas de aquella época.
Qazim Khan, un nativo de Lahore, moldeó el finial de oro sólido que corona la cúpula principal del mausoleo.
Chiranjilal, un artesano de Nueva Delhi, fue el escultor jefe y responsable de los mosaicos.
Amanat Khan de Shiraz, Irán (la antigua Persia), fue el responsable de la caligrafía, referida a pasajes del Corán, utilizados en todo el complejo como elementos decorativos. Sus textos son muy floridos y casi ilegibles, apareciendo la firma del calígrafo en varios paneles. Las letras están incrustadas en oro sobre los paneles de mármol blanco. Los paneles superiores están escritos con caligrafía proporcionada para compensar la distorsión visual al mirarlos desde abajo. Estudios recientes sugieren que Amanat Khan fue también el que seleccionó los pasajes del Corán. Entre los principales pasajes, se incluyen las siguiente azoras: 91 (el sol) , 112 (pureza de fe) , 89 (descanso diario) , 93 (luz de la mañana), 95 (las higueras), 94 (la abertura), 36 (Ya Sin) , 81 (el oscurecimiento), 82 (la hendidura), 84 (el desgarro), 98 (la evidencia), 67 (el dominio) , 48 (la victoria), 77 (los enviados) y 39 (los grupos).
Muhammad Hanif fue el capataz de la mampostería.
Mir Abdul Karim y Mukkarimat Khan de Shiraz, Irán, supervisaron las finanzas y gerenciaron la producción diaria.
El equipo de artistas incluyó escultores de Bujara, calígrafos de Siria y Persia, maestros en incrustación del sur de la India, cortadores de piedra de Baluchistán, un especialista en construir torretas, otro que grababa flores sobre los mármoles, completando un total de 37 artesanos principales. Este equipo directriz estuvo acompañado por una fuerza laboral de más de 20.000 obreros reclutados por todo el norte de la India.
Lo cierto es que en Agra se reunieron las mayores riquezas del mundo: El principal material empleado para la construcción es un mármol blanco traído en carretas tiradas por bueyes, búfalos, elefantes y camellos desde las canteras de Makrana, en Rajastán, situadas a más de 300 km de distancia. El mármol fino y blanco de sus paredes se trajo de las canteras de Jodhpur. El jaspe se trajo del Punjab, el cristal y el jade desde China, turquesas del Tibet, lapislázuli de Afganistán, crisolita de Egipto, ágata del Yemen, záfiros de Ceylán, amatistas de Persia, coral de Arabia, malaquita de Rusia, cuarzo de los Himalayas, diamantes de Golconda, ámbar del océano Indico y la carnelia de Arabia.
En 1908 se completó la restauración ordenada por el virrey británico, Lord Curzon, quien también encargó la gran araña de la cámara interior según el modelo de una similar que se encontraba en una mezquita de El Cairo. Curzon hizo remodelar también los jardines al estilo inglés que todavía hoy se conservan.
En 1983 el Taj Mahal, fue reconocido por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad y el 7 de julio de 2007 nombrado como una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno.
"Taj-Mahal" - Amal Mongia
Lo más sorprendente de este monumento es su luz exterior. Los cambios de la luz del día y las estaciones inciden de una manera prodigiosa en el mármol blanco veteado y translúcido, ofreciendo un abanico de maravillosas tonalidades siempre diferentes, casi como si fuera un milagro, un sueño o un espejismo.
Nada más profundo y místico para cualquier viajero que sentarse en uno de los bancos del Jardín del Paraíso y admirar la silueta recortada del impresionante Mausoleo frente a un cielo limpio y poco a poco se tiñe de rosa al caer la noche, mientras en las afueras del Templo, en la ciudad, en Agra, oímos los cánticos y las oraciones. Bajo la luz de la luna el mármol blanco presenta características de fluorescencia mágica.
El Taj Mahal, el sublime “Poema de Amor en piedra”, también ha cautivado a los poetas:
* "A pesar de sus adornos severos, puramente geométricos, el Taj Mahal flota. El fondo de la puerta es como una ola. En la cúpula, la inmensa cúpula, hay algo levemente excesivo, algo que todo el mundo siente, algo doloroso. Doquier la misma irrealidad. Porque el color blanco no es real, no pesa, no es sólido. Falso bajo el sol, falso al claro de la luna, especie de pez plateado construido por el hombre con una ternura nerviosa". Henri Michaux, poeta y pintor belga, de tendencia mística.
* "El Taj Mahal parece la encarnación de todas las cosas puras, de todas las cosas santas y de todas las cosas infelices. Este es el misterio del edificio". Rudyard Kipling
*"Una lágrima en la mejilla del tiempo". Rabindranath Tagore
* "Existía la leyenda del Taj Mahal negro, una idéntica acrópolis negra al cruzar el Yamuna. Pero nunca encontraron vestigios de tal mausoleo y pasó a ser un mito. Lo buscaron por cientos de años; los arqueólogos no lo lograron, los estudiosos también fracasaron no obstante escarbaban, pisaban el sitio teniendo a su frente en sus propias narices la réplica oscura, en el llamado “Jardín de la Luna”. La Poesía, el accidente más bello de todo universo y creación resolvió el gran enigma. Shan Jahan sí cumplió a su promesa, deslizó la rivera del río y formó una laguna en la cual en las noches de luna, puede verse con todo esplendor el reflejo perfecto y oscuro justo enfrente a la tumba de Mumtaz Mahal."