I will wait for you

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"Expectations" - Christophe Vacher
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sábado, 22 de septiembre de 2012

Y sé muy bien que no estarás...

Serge Marshennikov, pintor realista contemporáneo, de gran sensualidad.
Nació en Ufa, Bashkiria, Rusia en 1971.



Y sé muy bien que no estarás, 
ni aquí dentro de la cárcel donde te retengo, 
ni allí afuera, en ese río de calles y de puentes. 

No estarás para nada, no serás mi recuerdo, 
y cuando piense en ti, pensaré un pensamiento 
que oscuramente trata de acordarse de ti.


Julio Cortázar



miércoles, 6 de junio de 2012

Ahora escribo pájaros






Ahora escribo pájaros. 
No los veo venir, 
no los elijo, 
de golpe están ahí, 
son esto, 
una bandada de palabras posándose una a una 
en los alambres de la página, 
chirriando, picoteando, 
lluvia de alas y yo sin pan que darles, 
solamente dejándolos venir. 
Tal vez sea eso un árbol o tal vez el amor. 


Julio Cortázar


miércoles, 28 de diciembre de 2011

Ella los nada...



Hay ríos metafísicos, 
ella los nada 
como esa golondrina está nadando en el aire, 
girando alucinada en torno al campanario,
dejándose caer para levantarse mejor con el impulso.

Yo describo y defino y deseo esos ríos, ella los nada.

Yo los busco, los encuentro, los miro desde el puente, 
ella los nada.

Y no lo sabe, igualita a esa golondrina...



Julio Cortázar


sábado, 10 de septiembre de 2011

El aplastamiento de las gotas - Julio Cortázar







El aplastamiento de las gotas  


Julio Cortázar


Yo no sé, mira, es terrible cómo llueve. Llueve todo el tiempo, afuera tupido y gris, aquí contra el balcón con goterones cuajados y duros, que hacen plaf y se aplastan como bofetadas uno detrás de otro, qué hastío. Ahora aparece una gotita en lo alto del marco de la ventana; se queda temblequeando contra el cielo que la triza en mil brillos apagados, va creciendo y se tambalea, ya va a caer y no se cae, todavía no se cae. Está prendida con todas las uñas, no quiere caerse y se la ve que se agarra con los dientes, mientras le crece la barriga; ya es una gotaza que cuelga majestuosa, y de pronto zup, ahí va, plaf, deshecha, nada, una viscosidad en el mármol. 




Pero las hay que se suicidan y se entregan enseguida, brotan en el marco y ahí mismo se tiran; me parece ver la vibración del salto, sus piernitas desprendiéndose y el grito que las emborracha en esa nada del caer y aniquilarse. Tristes gotas, redondas inocentes gotas. Adiós gotas. Adiós.