I will wait for you

I will wait for you
"Expectations" - Christophe Vacher
Mostrando entradas con la etiqueta lluvia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta lluvia. Mostrar todas las entradas

sábado, 21 de julio de 2012

Lluvia





Lluvia


Llueve otra vez. Llueve de nuevo. Llueve:
siempre el amor me llega con la lluvia.
Sobre la calle una llovizna breve
y aquí en mi corazón, cómo diluvia...

Llueve. Y el agua cae sin relieve
sobre las piedras, ávidas de lluvia.
Aquí en mi corazón, cómo remueve;
aquí en mi corazón, cómo diluvia.

Siempre el amor me llega así. Sin ruido,
con silencioso paso estremecido:
niebla menuda que después diluvia.

Siempre el amor me llega así, callado,
con silencioso andar desesperado...
Y no sé dónde estás. Y está la lluvia.



Julia Prilutzky Farny

* * *





* Julia Prilutzky Farny:  poeta ucraniana-argentina, nacida en Kiev en 1912 y fallecida en Buenos Aires el 8 de marzo del 2002.



Have You Ever Seen The Rain? 
Creedence Clearwater Revival







viernes, 9 de diciembre de 2011

"Por si acaso llovizna por tu calle... "







Pacto


Por si acaso llovizna por tu calle 
y quieres secar tu cuerpo 
entre mis brazos 


Por si el silencio te acomete 
y recuerdas el lenguaje extraño 
que aprendiste a mi lado 


Por si regresas 
a humedecer de lunas los recuerdos 


Por si el trópico te reclama impaciente 
entre sus verdes 


O por si acaso es de noche en tu morada 
dejaré la puerta abierta



De "Pasajeros del viento"


*  María Clara González:  Poeta colombiana nacida en Bogotá en 1952.



"Llueve porque te nombro y estoy triste..."



LLUVIA


Llueve porque te nombro y estoy triste,
porque ando tu silencio recorriendo,
y porque tanto mi esperanza insiste,
que deshojada en agua voy muriendo.

La lluvia es mi llamado que persiste
y que afuera te aguarda, padeciendo,
mientras por un camino que no existe
como una despedida estás viniendo.

La lluvia, fiel lamido, va a tu encuentro.
La lluvia, perro gris que reconoce
tu balada; la lluvia, mi recuerdo.

Iré a estrechar tu ausencia lluvia adentro,
a recibir tu olvido en largo roce:
Que mi sangre no sepa que te pierdo.


*  Amelia Biagioni:  poeta argentina, nacida en Gálvez, provincia de Santa Fe, en 1918 y fallecida en Buenos Aires en 2000.

"La lluvia tiene un vago secreto de ternura..."


"Los árboles que cantan se tronchan y se secan. 
Y se tornan llanuras las montañas serenas. 
Mas la canción del agua es una cosa eterna"
Federico García Lorca


LLUVIA

Federico García Lorca


La lluvia tiene un vago secreto de ternura, 
algo de soñolencia resignada y amable, 
una música humilde se despierta con ella 
que hace vibrar el alma dormida del paisaje. 

Es un besar azul que recibe la Tierra, 
el mito primitivo que vuelve a realizarse. 
El contacto ya frío de cielo y tierra viejos 
con una mansedumbre de atardecer constante. 

Es la aurora del fruto. La que nos trae las flores 
y nos unge de espíritu santo de los mares. 
La que derrama vida sobre las sementeras 
y en el alma tristeza de lo que no se sabe. 

La nostalgia terrible de una vida perdida, 
el fatal sentimiento de haber nacido tarde, 
o la ilusión inquieta de un mañana imposible 
con la inquietud cercana del color de la carne. 

El amor se despierta en el gris de su ritmo, 
nuestro cielo interior tiene un triunfo de sangre, 
pero nuestro optimismo se convierte en tristeza 
al contemplar las gotas muertas en los cristales. 

Y son las gotas: ojos de infinito que miran 
al infinito blanco que les sirvió de madre. 

Cada gota de lluvia tiembla en el cristal turbio 
y le dejan divinas heridas de diamante. 
Son poetas del agua que han visto y que meditan 
lo que la muchedumbre de los ríos no sabe. 

¡Oh lluvia silenciosa, sin tormentas ni vientos, 
lluvia mansa y serena de esquila y luz suave, 
lluvia buena y pacifica que eres la verdadera, 
la que llorosa y triste sobre las cosas caes! 

¡Oh lluvia franciscana que llevas a tus gotas 
almas de fuentes claras y humildes manantiales! 
Cuando sobre los campos desciendes lentamente 
las rosas de mi pecho con tus sonidos abres. 

El canto primitivo que dices al silencio 
y la historia sonora que cuentas al ramaje 
los comenta llorando mi corazón desierto 
en un negro y profundo pentagrama sin clave. 

Mi alma tiene tristeza de la lluvia serena, 
tristeza resignada de cosa irrealizable, 
tengo en el horizonte un lucero encendido 
y el corazón me impide que corra a contemplarle. 

¡Oh lluvia silenciosa que los árboles aman 
y eres sobre el piano dulzura emocionante; 
das al alma las mismas nieblas y resonancias 
que pones en el alma dormida del paisaje! 


sábado, 10 de septiembre de 2011

El aplastamiento de las gotas - Julio Cortázar







El aplastamiento de las gotas  


Julio Cortázar


Yo no sé, mira, es terrible cómo llueve. Llueve todo el tiempo, afuera tupido y gris, aquí contra el balcón con goterones cuajados y duros, que hacen plaf y se aplastan como bofetadas uno detrás de otro, qué hastío. Ahora aparece una gotita en lo alto del marco de la ventana; se queda temblequeando contra el cielo que la triza en mil brillos apagados, va creciendo y se tambalea, ya va a caer y no se cae, todavía no se cae. Está prendida con todas las uñas, no quiere caerse y se la ve que se agarra con los dientes, mientras le crece la barriga; ya es una gotaza que cuelga majestuosa, y de pronto zup, ahí va, plaf, deshecha, nada, una viscosidad en el mármol. 




Pero las hay que se suicidan y se entregan enseguida, brotan en el marco y ahí mismo se tiran; me parece ver la vibración del salto, sus piernitas desprendiéndose y el grito que las emborracha en esa nada del caer y aniquilarse. Tristes gotas, redondas inocentes gotas. Adiós gotas. Adiós.




lunes, 15 de agosto de 2011

Es un sonido, un sonido de lluvia el que aparece




No sé qué me sucede. Es un sonido,
un sonido de lluvia el que aparece.
Niebla, niebla.
No sé qué me sucede; como un río
la tristeza de muchas cosas muertas
aparece.

No sé qué me sucede; es un recuerdo,
un sonido de lluvia o de cortina.
En efecto,
la cortina, a mi lado, lenta oscila;
la cortina de alambres y bambúes.

Ni música de jazz se oye a lo lejos.
Da lo mismo, lo mismo.
La tristeza me mira; es un sonido,
un sonido de lluvia o de cortina.
En efecto,
la cortina, a mi lado, en la ventana,
en la ventana muerta, leve oscila.

Oscila, sí, recuerdo; es un recuerdo.
Había una gran sala abandonada,
una sala perdida entre la niebla
de pálidas cortinas como ésta,
mujeres que llevaban en el pelo
suaves flores doradas o amarillas.
Niebla, niebla.
Aquí estoy, en un bar, bebiendo vino.
      
No sé qué me sucede; es un recuerdo.
El recuerdo de muchas cosas muertas,
perdidas o no sidas. Niebla, niebla.
    
... este sonido 
de lluvia o de cortina que prosigue 
como un recuerdo...


Cirlot