I will wait for you

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"Expectations" - Christophe Vacher
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martes, 18 de septiembre de 2012

"... en sueños..."


Eva Antonini  -  escultora

Viniste a visitarme
en sueños

pero el vacío
que dejaste cuando
te fuiste

fue realidad.



*  Ernesto Cardenal Martínez: (Granada, Nicaragua, 20 de enero de 1925) poeta, sacerdote, teólogo, escritor, traductor, escultor y político nicaragüense, destacado defensor de la Teología de la Liberación en América Latina.


martes, 14 de agosto de 2012

Ciego y con alas...

Eros y Psyche  -  Antonio Canova



"Al amor lo pintan ciego y con alas.
Ciego para no ver los obstáculos y con alas para salvarlos."



Jacinto Benavente (Dramaturgo español)


domingo, 22 de julio de 2012

El Buen Pastor



Semana XVI del Tiempo Ordinario
22 de Julio de 2012



Color: Verde
Santoral:  Santa María Magdalena









Lecturas de la liturgia


Primera Lectura: Jeremías 23,1-6
"Reuniré el resto de mis ovejas y les pondré pastores"

Ay de los pastores que dispersan y dejan perecer las ovejas de mi rebaño -oráculo del Señor-. Por eso, así dice el Señor, Dios de Israel: "A los pastores que pastorean mi pueblo: Vosotros dispersasteis mis ovejas, las expulsasteis, no las guardasteis; pues yo os tomaré cuentas, por la maldad de vuestras acciones    -oráculo del Señor-. Yo mismo reuniré el resto de mis ovejas de todos los países adonde las expulsé, y las volveré a traer a sus dehesas, para que crezcan y se multipliquen. Les pondré pastores que las pastoreen; ya no temerán ni se espantarán, y ninguna se perderá -oráculo del Señor-. 
Mirad que llegan días -oráculo del Señor- en que suscitaré a David un vástago legítimo: reinará como rey prudente, hará justicia y derecho en la tierra. En sus días se salvará Judá, Israel habitará seguro. Y lo llamarán con este nombre: El-Señor-nuestra-justicia".



"Yo conozco a mis ovejas y las mías me conocen a Mí" (Jn. 10, 14)





Salmo Responsorial: 22
"El Señor es mi pastor, nada me falta."


El Señor es mi pastor, nada me falta: 
en verdes praderas me hace recostar; 
me conduce hacia fuentes tranquilas 
y repara mis fuerzas. 


Me guía por el sendero justo, 
por el honor de su nombre. 
Aunque camine por cañadas oscuras, 
nada temo, porque tú vas conmigo: 
tu vara y tu cayado me sosiegan. 


Preparas una mesa ante mí, 
enfrente de mis enemigos; 
me unges la cabeza con perfume, 
y mi copa rebosa. 

Tu bondad y tu misericordia me acompañan 
todos los días de mi vida, 
y habitaré en la casa del Señor 
por años sin término. 




Segunda Lectura: Efesios 2,13-18
"Él es nuestra paz, él ha hecho de los dos pueblos una sola cosa"


Hermanos: Ahora estáis en Cristo Jesús. Ahora, por la sangre de Cristo, estáis cerca los que antes estabais lejos. Él es nuestra paz. Él ha hecho de los dos pueblos una sola cosa, derribando con su carne el muro que los separaba: el odio. Él ha abolido la Ley con sus mandamientos y reglas, haciendo las paces, para crear con los dos, en él, un solo hombre nuevo. Reconcilió con Dios a los dos pueblos, uniéndolos en un solo cuerpo mediante la cruz, dando muerte, en él, al odio. Vino y trajo la noticia de la paz: paz a vosotros, los de lejos; paz también a los de cerca. Así, unos y otros, podemos acercarnos al Padre con un mismo Espíritu.



Moscóforo, H. 570 a.C, Griego Arcaico


Evangelio: Marcos 6,30-34
"Andaban como ovejas sin pastor"


En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Él les dijo: "Venid vosotros solos a un sitio tranquilo a descansar un poco." Porque eran tantos los que iban y venían que no encontraban tiempo ni para comer. Se fueron en barca a un sitio tranquilo y apartado. Muchos los vieron marcharse y los reconocieron; entonces de todas las aldeas fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. Al desembarcar, Jesús vio una multitud y le dio lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor; y se puso a enseñarles con calma.




lunes, 27 de febrero de 2012

«Dos y uno»

Gian Lorenzo Bernini - El rapto de Proserpina (detalle)


Rima [33, XXIV] 


«Dos y uno»



Dos rojas lenguas de fuego 
que a un mismo tronco enlazadas 
se aproximan, y al besarse 
forman una sola llama; 


dos notas que del laúd 
a un tiempo la mano arranca, 
y en el espacio se encuentran 
y armoniosas se abrazan; 


dos olas que vienen juntas 
a morir sobre una playa 
y que al romper se coronan 
con un penacho de plata; 


dos jirones de vapor 
que del lago se levantan 
y al juntarse allá en el cielo 
forman una nube blanca; 


dos ideas que al par brotan, 
dos besos que a un tiempo estallan, 
dos ecos que se confunden: 
eso son nuestras dos almas. 



* * * 



*  Gustavo Adolfo Bécquer: Gustavo Adolfo Domínguez Bastida (Sevilla, 1836 – Madrid, 1870), poeta y narrador español, perteneciente al Romanticismo tardío y al Realismo. 


Rimas de G.A.Bécquer en el Centro Virtual Cervantes


lunes, 13 de febrero de 2012

"... así parecen ir pasando los deseos..."


Clesinger Auguste   -   Woman bitten by a snake (1847)





Deseos

Como cuerpos hermosos de muertos sin vejez

que encerraron, con lágrimas, en bellos mausoleos,
rosas a la cabeza, jazmines a sus pies
así parecen ir pasando los deseos,
sin ser cumplidos, sin apenas merecer
una noche de goce, un claro amanecer.



Constantino Kavafis






jueves, 18 de agosto de 2011

Las llamas gemelas

Eros y Psiqué  -  Antonio Canova


"Cualquiera que sea el interés que los seres y las cosas presentan aisladamente, sólo adquieren todo su significado y su dimensión mediante el vínculo que las une entre sí. Este vínculo, puede ser llamado simpatía, amistad, amor. El amor no es el encuentro de dos cuerpos, sino la fusión de dos quintaesencias. Dos seres pueden no haberse tocado nunca, incluso ni siquiera con la punta de los dedos, pero sentir entre ellos un vínculo poderoso,  indestructible; mientras que otros que duermen desde hace años en la misma cama se sienten solos, extraños entre sí.

Cuando dos seres se aman verdaderamente, nada ni nadie puede separarlos. Aunque existan miles de kilómetros entre ellos, en realidad siempre están juntos. A pesar de las barreras, a pesar de las montañas y de los océanos, están juntos, porque lo que viven se sitúa tan arriba que escapa de las limitaciones del plano físico."


*  Omraam Mikhaël Aïvanhov (1900-1986) maestro espiritual nacido en Bulgaria,  que en 1937 se trasladó a Francia, donde dió lo esencial de su enseñanza. Lo más destacado de su obra es la multiplicidad de puntos de vista bajo los que está presentada esta unica pregunta: el hombre y su perfeccionamiento. Sea cual fuera el tema abordado, es siempre tratado en función del hombre, de cómo puede comprenderse mejor a sí mismo y encauzar más acertadamente su vida. 






Las llamas gemelas: Cuando el amor se encarna


"El estado más elevado del amor humano es la unidad de una sola alma en dos cuerpos" 
Sri Aurobindo

El anhelo de nuestra pareja perfecta es una necesidad grabada en nuestro ADN.
Allí albergamos el deseo de la restauración y la unidad, y la búsqueda de la pieza que siempre falta.
En nuestro viaje por la vida, continúa la búsqueda de algo que no puede ser encontrado fácilmente.
Se trata de una búsqueda de la integridad.


"El amor es la única realidad y no es un mero sentimiento. 
Es la verdad última que se encuentra en el corazón de la creación" 
Rabindranath Tagore






Nos buscamos a nosotros mismos en los demás en la búsqueda de la curación y la integración, en la constante búsqueda del punto final de equilibrio, del Punto Cero, donde nuestra materia cumple con nuestro Ser Superior o alma, donde la materia se reúne con la anti-materia.
Este punto o este centro de gravedad es desde donde se puede volver a ser uno solo.
Una nota inserta de nuevo en la Sinfonía de la creación.

En un principio, los gemelos fueron creados en Dios, el Alfa y el Omega.
En un ovoide de fuego blanco, la luz del espíritu, el alma se dividió al igual que el átomo en dos partes iguales, o llamas gemelas: cada uno con el mismo modelo del alma idéntica, pero con diferentes propósitos.
Una esencia se dividió en dos tonos exactamente iguales y opuestos a fin de experimentar la forma.
Las Llamas Gemelas fueron creadas juntas, las dos caras de una misma moneda.

Pero como la experiencia en tres dimensiones se desarrolló, se separaron por un sistema dual que les detuvo en un equilibrio desequilibrado que se expresa a través de dos formas extendidas y separadas.

El Yin Yang simboliza los lados complementarios de las Llamas Gemelas: el amor eterno en espiral hacia el infinito.  El color de esta Unión sublime es azul ... una espiral azul ...


"El amor es la canción del alma, dirigida a Dios.
Es la danza rítmica equilibrada de los planetas, el sol y la luz de luna"
Paramahansa Yoganada


A veces, nos encontramos con alguien con la misma frecuencia de nuestra llama gemela y esto trae un sentimiento de unidad.
El amor entre las Llamas Gemelas es una puerta a la posibilidad de experiencia de la Unión, de una manera multidimensional.
También puede representar el prototipo de la "unión sagrada" un reflejo de la unión sagrada de lo Divino Masculino y Femenino en el origen.

La Unión de la Llama Gemela es una de servicio.

No debe ser idealizado, sólo en el contexto por el cual se percibe la relación entre hombres y mujeres.
El Servicio de la Llama Gemela no es sólo planetaria, sino también cósmica y universal.

La conexión de Alma Gemela es siempre una tríada de la participación del Espíritu Divino / Todo lo que es
Dos personas unidas por el Alma, conectados con Dios.

La conexión espiritual con nuestra Alma Gemela es intensa y profunda.
Pueden experimentar, ya sea consciente o en un estado de sueño, un sentimiento de conexión en forma de una matriz de hilos blancos de oro de luz, porque esta conexión continúa existiendo en varias dimensiones y frecuencias, más allá de los reinos de la dualidad.

Las Almas gemelas pueden no unirse físicamente aquí en la Tierra.

La relación puede durar muchas vidas en el plano espiritual solamente, mientras que uno o ambos pueden estar viviendo físicamente con otra alma de acuerdo kármico.

Ellos no pueden estar juntos en esta dimensión, pero no han estado verdaderamente separados, salvo cuando las dos mitades originales del Rayo Gemelo se han convertido en pilares fuertes por sí mismos, cuando ambos se han curado y resuelto sus lazos kármicos de la vida presente, puede que finalmente se unan para cumplir su propósito divino.

El Aliento de Dios es la fuerza de la acción divina.

La reunión de los Guardianes de la Llama es en última instancia la unificación, o personificación de la Trinidad: las Llamas Gemelas y La Conciencia Crística.

Este es el objetivo final: el reencuentro con nuestro doble, para crear y ampliar la entonación armónica final y estar al servicio de todas las fuentes de la bondad y la luz pura.
¿Estás preparado para servir?



*  Fuente:  Humanity Healing Foundation TM

domingo, 17 de julio de 2011

UN ÁRBOL HABLA SOBRE ORFEO


"Orpheus and Eurydice"  -  Arno Breker,  Alemania (1944)




UN ÁRBOL HABLA SOBRE ORFEO

Denise Levertov






Alba blanca. Quietud. Cuando el murmullo comenzó
pensé que era una ráfaga de viento, que llegaba del mar a nuestro valle
con rumores de sal, de horizontes sin árboles. Pero la niebla pálida
no se movió; las hojas de los otros quedaron extendidas,
en reposo.
Sin embargo, el murmullo estaba cada vez más cerca –y sentí
un cosquilleo atravesar mis ramas exteriores, casi como si
hubieran encendido un fuego desde abajo, demasiado cerca,
y hasta las ramas más pequeñas
se secaran, doblándose hacia adentro.
Y sin embargo, no estaba asustado,
sólo completamente alerta.


Yo fui el primero en verlo,
porque me erguía en la ladera, detrás de los demás.
Un hombre, parecía: dos
tallos en movimiento, el tronco breve, dos
ramas como brazos, flexibles, cada una con cinco
ramitas deshojadas en la punta,
y la cabeza coronada por un pasto marrón o a lo mejor dorado,
con una cara sin pico como los pájaros,
más parecida a la cara de una flor.
Cargaba algo
hecho con una rama, doblada cuando aún estaba verde,
con sarmientos trenzados y tensados a lo largo. De eso,
cuando lo tocaba, y de su voz,
que a diferencia de la voz del viento no se valía de
nuestras hojas y ramas para dar su sonido,
provenía el murmullo.
Pero no era ya un murmullo (él se había acercado
y detenido en mi primera sombra): era una ola que me bañó
como si un aguacero
brotara desde abajo y desde los costados
en lugar de caer.
Y lo que yo sentía ya no era un cosquilleo seco:
De repente me vi cantando junto a él, y sentí que sabía yo también
lo que sabe la alondra; toda mi savia
buscaba el sol que ya se había levantado, la niebla estaba disipándose,
el pasto se secaba, y sin embargo mis raíces sentían que la música
las nutría debajo de la tierra.


Él se acercó aun más, se recostó en mi tronco:
la corteza tembló como una hoja que está a punto de abrirse.
¡Música! Cada una de mis ramas
se estremeció de júbilo y temor.

Cuando empezó a cantar
la música dejó de ser sólo sonido:
hablaba, y yo escuchaba, como jamás escuchó antes un árbol,
y el lenguaje llegó desde la tierra
a mis raíces,
se metió en mi corteza
desde el aire,
y en los poros de mis brotes más tiernos
con la delicadeza del rocío
y no había palabra de su canto que yo no comprendiera.
Cantaba sobre viajes,
de adónde van la luna y el sol mientras nosotros nos quedamos a oscuras,
de un viaje bajo tierra que soñaba emprender alguna vez,
más hondo que las raíces…
Cantaba de los sueños de los hombres, de guerras, de pasiones y de penas,
y yo, que soy un árbol, entendí las palabras. ¡Ay! Parecía que mi áspera corteza
iba a quebrarse como la de un retoño que se apura en crecer en primavera
y una helada tardía lo sorprende.


Cantaba sobre el fuego,
al que temen los árboles, y yo que soy un árbol, al calor de sus llamas me alegré.
Nuevos brotes nacieron en mí, aunque ya era bien entrado el verano.
Su lira (ahora sé cómo le dicen)
parecía estar hecha a la vez de fuego y hielo, y sus cuerdas flamearon
hasta mi copa.
Yo volvía a ser semilla.
Era un helecho en el pantano.
Era carbón.


Y ahí en el corazón de mi madera
(tan cerca estaba de volverme hombre o dios)
había algo así como un silencio, como una enfermedad,
algo que se parece a eso que los hombres llaman aburrimiento,
algo
(el poema bajó un tono, como baja un arroyo sobre piedras)
que enfriaría la llama de una vela, incluso mientras arde, dijo él.
Fue entonces,
cuando en el apogeo de su fuerza,
que al alcanzarme me cambió,
haciéndome sentir que me desplomaría,
que el cantor comenzó
a abandonarme. Lentamente
se apartó de mi sombra meridiana, y salió hacia a la luz,
las palabras saltaban y bailaban encima de sus hombros de regreso hacia mí,
y los tonos fluviales de su lira lentamente se hacían
un murmullo
de nuevo.

Y yo,
aterrorizado,
pero sin duda alguna
de qué debía hacer
con angustia, apremiado,
arranqué de la tierra una raíz tras otra,
el suelo retumbaba y se quebraba, se desgranaba el musgo,
y tras de mí los otros: mis hermanos,
olvidados desde el amanecer. Ellos también lo habían
oído desde el bosque,
y dolorosamente arrancaban sus raíces
de entre capas y capas milenarias de hojas muertas,
removiendo las piedras,
liberándose
de sus profundidades.
Cualquiera esperaría que la lira y la voz
dejaran de escucharse
en el fragor de la tormenta, pero no había tormenta
ni viento, solamente
el aire que agitaban nuestras ramas y troncos al moverse.
¡Pero la música!
La música llegaba hasta nosotros.


Dificultosamente,
tropezando con nuestras propias raíces,
con un crujir
de hojas en respuesta,
nos pusimos a andar para seguirlo.


Todo el día estuvimos siguiéndolo, subimos y bajamos las colinas.
Y a bailar aprendimos:
porque él se detenía donde el suelo era llano,
y con su canto nos hacía saltar y dar vueltitas
unos alrededor de otros, dibujando figuras al antojo de la lira.
Y él se reía hasta las lágrimas al vernos, de tan feliz que estaba.
Cuando cayó la tarde
llegamos a este sitio donde estamos ahora, a esta lomada con su bosque añoso
que entonces era sólo pasto.
Y con la última luz, entonó una canción de despedida.
Aquietó nuestro anhelo.
Con su canto volvió nuestras raíces resecas por el sol a la tierra,
y les dio agua: una lluvia de música tan suave
que casi no la oíamos
llovió la noche entera en medio de la oscuridad sin luna.
Al alba, ya no estaba.
Desde entonces, hemos estado aquí,
en nuestra nueva vida.
Seguimos esperándolo.
Pero él no ha vuelto aún.
Dicen que hizo su viaje debajo de la tierra,
y que perdió lo que buscaba.
Lo derribaron, dicen,
y cortaron sus miembros para usarlos de leña.
Y dicen, además,
que seguía cantando su cabeza, y que cantando
por la corriente fue arrastrada al mar.
Tal vez ya no regrese.
Pero lo que vivimos
nadie puede quitárnoslo.
Vemos más.
Y sentimos,
con cada nuevo anillo que sumamos,
algo que impulsa nuestras ramas y extiende más allá nuestras últimas hojas.
Los pájaros y el viento,
no suenan peor que antes, sino más claramente:
con dolor nos recuerdan el día en que bailamos
y la música.





* * *


 
* Denise Levertov, nació en Ilford, Essex,  Inglaterra, en 1923 – falleció en 1997,  a la edad de 74 años. fue una poeta,  prosista,  crítica y traductora inglesa, nacionalizada estadounidense.
Su obra se relaciona con variados temas, especialmente el amor erótico, la política y la guerra, teniendo una postura marcadamente antibelicista. Se relacionó con el misticismo y el trascendentalismo.




* El poema ha sido traducido por los poetas argentinos Ezequiel Zaidenwerg y Alejandro Crotto




ALGUNAS CONSIDERACIONES ANALÍTICAS DEL POEMA DESDE UNA MIRADA NO DOCTA

Según la mitología griega, Orfeo el hermoso héroe de Tracia, fue hijo de Eagros, rey de Tracia, y de la musa de la poesía épica Calíope. Más que un gran guerrero era un extraordinario músico y poeta; se había hecho famoso por su maestría en tocar la lira, símbolo de la inspiración poética. Por ello fue escogido como protector de los poetas.

Se dice que su música tenía un encanto divino, toda la naturaleza quedaba extasiada al oír su canto, hasta los animales más feroces salían de sus guaridas para escucharlo; los árboles mecían sus ramas suavemente al compás de su música; las rocas se desgajaban de las montañas, atraídas por la irresistible melodía y los ríos suspendían su curso para no molestar con el murmullo de sus aguas aquella música divina.

En el poema se hace velada referencia a Eurídice y al viaje de Orfeo a buscarla al inframundo para rescatarla del lugar de los muertos. Y finalmente a la muerte de Orfeo a manos de las Ménades, adoradoras del dios Dionisio.


"La muerte de Orfeo - Émile Levy


Hay muchas imágenes de este motivo, pero lo que nos conmueve del cuadro de Lévy no es la violencia de las Ménades, ni las alimañas que muerden a Orfeo, sino el negro abismo de desesperanza en el que se sumergen sus ojos, y en los que casi podemos ver el último cabello de Eurídice antes de perderse entre la niebla.

*** 

No sé si coincide con la intención de la autora, pero para mí el poema alude a lo que provoca el poeta en el lector-amante de la poesía, que se extasía ante el fruto de la creación poética. 

"Tal vez ya no regrese. 
Pero lo que vivimos 
nadie puede quitárnoslo. 
Vemos más. 
Y sentimos, 
con cada nuevo anillo que sumamos, 
algo que impulsa nuestras ramas y extiende más allá nuestras últimas hojas. 
Los pájaros y el viento, 
no suenan peor que antes, sino más claramente: 
con dolor nos recuerdan el día en que bailamos 
y la música."




Denise Levertov privilegia la percepción sensorial en su poética, personifica el árbol y uno llega a sentir lo que él siente. Y eso ocurre con cada elemento de la naturaleza presente en el poema: sientes la fuerza del viento, te sientes arrastrar por el curso de un río, sientes que eres moldeado, bruñido por él como las piedras del lecho, sientes que te remueve las entrañas desde las raíces.  Sientes que te estremece y te cimbra entero, sientes que te moja a torrentes, sientes que te abrasa y te quema, aprendes el idioma de los pájaros, sientes que llevas la poesía bajo la piel, en tu savia, te arranca de raíz, te da nueva vida...



En su estructura el relato adquiere el carácter de un viaje vital y trascendente.




* Fuente: 

“LA POÉTICA DE LA EXPERIENCIA SENSIBLE EN LA OBRA DE DENISE LEVERTOV” 
Tesis doctoral por Cristina María Gámez Fernández, Universidad de Córdoba, Facultad de Filosofía y Letras






domingo, 3 de julio de 2011

Desiree...


Desiree  -  Bill Mack  -  Escultura en Bronce  (2004)



Vigilas desde este cuarto
donde la sombra temible es la tuya.
No hay silencio aquí
sino frases que evitas oír.
Signos en los muros
narran la bella lejanía.

(Haz que no muera
sin volver a verte)


Alejandra Pizarnik


* Alejandra Pizarnik Bromiker:  (Buenos Aires, 29 de abril de 1936 - 25 de septiembre de 1972) poeta argentina, eximia representante del surrealismo poético.  Hija de inmigrantes judíos rusos,  desarrolló transtornos psiquiátricos y una aguda depresión que la llevó a ser internada en hospitales psiquiátricos y finalmente al suicidio,  a los 36 años.  Dejó como legado un extenso poemario, relatos cortos y alguna novela breve.

viernes, 1 de julio de 2011

21 Gramos (II Parte)


“Cuando un gran momento llama a la puerta de tu vida,
a veces el ruido no es más fuerte que el latido de tu corazón
y es muy fácil pasarlo por alto”
Boris Pasternak (poeta ruso)






En el dialogo entre Paul Rivers (Sean Penn) Cristina Peck (Naomi Watts) en el film “21 Gramos”,  Paul cita unos versos del hermoso poema “La tierra giró para acercarnos”,  poema cuántico que se refiere al momento en que se encuentran dos almas gemelas,  en lengua gaélica irlandesa  ANAM CARA.


Paul Rivers:   - Hay un número oculto en cada acto de la vida, en cada aspecto del universo, fractales, materia… hay un número que clama por decirnos algo…. te estoy aburriendo.

Cristina Peck:   - No, no, yo…, lo siento.

Paul:   - Lo se, lo que intento explicar es que los números son una puerta para entender un misterio que es mayor que nosotros. El modo en que dos personas desconocidas llegan a conocerse. Hay un poema de un escritor venezolano que empieza: “La tierra giró para acercarnos más, giró sobre si misma y en nuestro interior hasta que por fin nos reunió en este sueño”

Cristina:   - Muy bonito

Paul:   - Tienen que ocurrir tantas cosas para que dos personas se conozcan. En el fondo, eso son las matemáticas.

Paul:   - Sólo quería darte las gracias y ahora no puedo separarme de ti.







LA TIERRA GIRÓ PARA ACERCARNOS

La tierra giró para acercarnos,
giró sobre sí misma y en nosotros,
hasta juntarnos por fin en este sueño,
como fue escrito en el Simposio.

Pasaron noches, nieves y solsticios;
pasó el tiempo en minutos y milenios.
Una carreta que iba para Nínive
llegó a Nebraska.

Un gallo cantó lejos del mundo,
en la previda a menos mil de nuestros padres.

La tierra giró musicalmente
llevándonos a bordo;
no cesó de girar un solo instante,
como si tanto amor, tanto milagro
sólo fuera un adagio hace mucho ya escrito
entre las partituras del Simposio.

Eugenio Montejo



Cuando aprendes a amar y a permitir que tu yo sea amado, vuelves a la casa de tu propio espíritu.   

El amor es la naturaleza del alma.  Cuando amamos y permitimos que se nos ame, ha­bitamos cada vez más el reino de lo eterno. El miedo se vuelve coraje, el vacío deviene plenitud y la distancia, inti­midad.  Lejos de ir en busca del amor, sólo debemos quedamos quietos y esperar que el amor nos encuentre.   

La amistad siempre es un acto de reconocimiento. 
Cuando encuentras a la persona que amas, un acto de reconocimiento antiguo os reúne. Es como si millones de años antes de que la naturaleza rompiera su si­lencio, su arcilla y la tuya yacieran juntas.

Sin saberlo, vuestras me­morias secretas lloraban la ausencia mutua.  Mientras vues­tros seres de arcilla deambulaban durante miles de años por el universo, el anhelo del otro nunca decayó.  Esta me­táfora permite explicar cómo se reconocen súbitamente dos almas en el momento de la amistad. 
Se produce un despertar, una sensación de conocimiento antiguo.   Entráis.  Habéis regresado a casa por fin.
Cada persona era dos seres en uno.  Luego se separaron; por consiguiente, uno pasa la vida buscando su otra mitad. Al encontrarse, se descubren por medio de este acto de reconocimiento.  En la amistad se cierra un círculo antiguo. Lo que hay de antiguo entre ambos os cuidará, abrigará y unirá.  Cuando dos personas se enamoran, pasan de la so­ledad del exilio a la casa única de su comunión.

Aquel que amas, tu anam cara, tu alma gemela, es el espejo más fiel de tu alma. 

Cuando amas de verdad a otro, lo baña la luz de tu alma.

"Anam Cara,  el libro de la sabiduría celta" del P. John O'Donohue,  poeta, filósofo y teólogo irlandés (1 Enero 1956 – 4 Enero 2008)


*  Eugenio Montejo,  (Caracas,19 de octubre de 1938 - Valencia, 5 de junio de 2008) diplomático,  poeta y ensayista venezolano,  caracterizado por  la rica gama textual y el gran dominio de las formas de su lenguaje poético. 
Entre sus libros se encuentran Elegos (1967), Muerte y memoria (1972), Algunas palabras (1977), Terredad (1978), Trópico absoluto (1982) y Alfabeto del mundo (1986).
Es autor también de importantes ensayos, tales como La ventana oblicua (1974), El taller blanco (1983) y El cuaderno de Blas Coll (1981).
Como diplomático fue varios años embajador de Venezuela en Portugal,  la tierra de Fernando Pessoa.
En 1998 Montejo fue honrado con el Premio Nacional de Literatura.  Murió a la edad de 70 años.



"El Beso"  -  August Rodin


*  "EL Simposium" de Platón al que alude el poema es la alegoría con la cual el célebre filósofo del clasicismo griego, explica la necesidad de amar y vivir en pareja. Se encuentra en el discurso de Aristófanes, al que se debe sin duda gran parte de la fama de la que goza la obra “El Banquete” de Platón.

En él se introduce un mito según el cual hubo un tiempo en que la tierra estaba habitada por personas esféricas con dos caras, cuatro piernas y cuatro brazos.

Tres sexos existían entonces: el masculino, descendiente del sol, el femenino, descendiente de la tierra y el andrógino, descendiente de la luna, que participaba en ambos.

La arrogancia de estos seres provocó la ira de Zeus que para someterlos los dividió con su rayo, convirtiéndolos en seres incompletos y condenándolos a anhelar siempre la unión con su mitad perdida. (380 A.C.)

domingo, 26 de junio de 2011

"Porque la belleza siempre perdura en el recuerdo..."





"Cuando tú leas estos cantos,  yo que ahora soy visible, 
me habré tornado invisible. 
Entonces serás tú,  compacto y visible, 
quien realizará mis poemas,  quien se esforzará en seguirme, 
imaginándote cuán feliz serías
si yo pudiese estar contigo y convertirme en tu compañero. 
Que sea,  como si yo estuviera a tu lado
- no creas demasiado que no estoy ahora junto a tí."  

Walt Whitman



Leyendo unos post de amigos,  sobre la muerte de seres queridos,  pensé en este tema que desarrollo nutriéndome en  ANAM CARA,  el libro de la Sabiduría Celta.   Los escritos de su autor son de carácter metafísico y abundan de esa belleza de correlaciones entre la filosofía celta y la cristiana.   Su punto de partida es pues la de un creyente,  lo digo de antemano,  para no levantar reacciones intolerantes de quienes no compartan mi perspectiva.  Siempre he creido que podemos pensar distinto,  pero escuchar al otro nos hace más sabios.

La muerte es una presencia que recorre con nosotros todo el camino de nuestra vida,  desde la concepción misma.  De hecho se sostiene que al nacer empezamos a morir un poco cada día.







Podemos y debemos prepararnos para el encuentro con la muerte,  de manera que el paso sea lo menos traumático posible,  buscando la armonía y desterrando los miedos, desprendiéndonos de todo aquello que nos encadena.  "Cuando aprendes a desprenderte,  tu vida gana en generosidad,  amplitud y aliento".

Así aprendemos a convivir con nuestros vacíos,  para que puedan ser llenados por el TODO  de nuestra propia plenitud.   Para el creyente es una señal de que el alma anhela transfigurar la Nada de la muerte en la plenitud de una vida eterna, que ninguna muerte pueda tocar.

Heráclito sostenía que «el alma no tiene límites».  Cuando ésta se libera con la muerte,  emprende un viaje en pos de horizontes ilimitados.  Al morir la persona va al encuentro con su identidad más profunda.   Es el encuentro con nuestra «protopresencia» o presencia prístina de nuestro ser.

Al morir el alma ya libre "entra en un universo libre y vaporoso de comunión espiritual" con el todo universal.  Los conceptos propios de este mundo como tiempo y espacio se rompen,  se superan.  La idea lineal de tiempo desaparece y aparece en cambio una idea de círculo que todo lo contiene.  (El círculo es un símbolo fundamental de la cultura celta,  originada en su visión cósmica,  a partir del sol,  fuente de vida.  El cristianismo lo asimiló a Jesucristo y de allí las cruces celtas encerradas en un círculo).



Cementerio de Clonmacnoise, abadía y conjunto monástico paleocristiano situado a orillas del Río Shannon,
en el Condado de Offaly, Irlanda.


La vida oscila entre dos aparentes oscuridades desconocidas:  de donde venimos y a donde vamos.


Samuel Beckett,  poeta y escritor irlandés en un breve cuadro dramático llamado "Aliento",  lo plantea de este modo:  al nacer,  con la primera palmada lloramos pero ese llanto es en realidad la apertura al respiro,  luego toda nuestra vida es un largo aliento,  que termina en el suspiro de la muerte (es pertinente recordar que en el judaismo y el cristianismo se concibe al Espíritu Santo como RUAH ,  aliento de vida).    Según Beckett el tiempo que media entre los tres (respiro - aliento - suspiro),  es relativo,  concorde a la misma concepción del tiempo y espacio de Einstein.

Con la muerte de un ser querido,  la soledad, el vacío que deja su ausencia,  no se puede colmar,  es mejor prepararnos a vivir con ella.

Al morir,  nuestro cuerpo, que es nuestro envoltorio visible,  requiere de un lugar,  una tumba,  la tierra se abre para recibirnos,  como una cesarea inversa,  el cuerpo baja a los abismos terrenos y el alma asciende buscando su morada,  en el regreso a casa.

Al hacer un balance final de nuestro paso por este mundo,  parafraseando a Rilke,  tendríamos que decir:  «Haber estado aquí ya es mucho».

Volviendo a la idea del vacío que sentimos como anticipo a la muerte y con la muerte misma,  no lo debemos mirar como algo negativo,  como ausencia,  sino como posibilidad,  el poeta escocés Norman MacCaig lo resume en un hermoso poema:

DONES

"Te doy un vacío
te doy una plenitud
desenvuélvelos con cuidado
—uno es tan frágil como el otro—
y cuando me des las gracias
fingiré no advertir la duda en tu voz
cuando digas que es lo que deseabas.
Déjalos en la mesa que tienes junto a la cama.
Cuando despiertes por la mañana
habrán penetrado en tu cabeza
por la puerta del sueño.
Dondequiera que vayas
irán contigo y dondequiera que estés
te maravillarás sonriente de la plenitud
a la que nada puedes sumar
y el vacío que puedes colmar."


El Maestro Eckhart se preguntó: «¿Adonde va el alma de una persona cuando muere?». Y respondió: «A ninguna parte». ¿A qué otro lugar podría ir el alma? ¿En qué otro lugar está el mundo eterno? Sólo puede estar aquí.  Lo hemos desfigurado al espacializarlo.  Hemos expulsado lo eterno hacia una suerte de galaxia remota.  Sin embargo, el mundo eterno no parece ser un lugar, sino un estado del ser distinto.   Nuestros muertos son nuestros vecinos más próximos.  No los podemos ver,  pero podemos intuir su presencia entorno nuestro.

"Yo creo que nuestros amigos entre los muertos se ocupan de nosotros y nos cuidan."  - dice el autor de Anam Cara,  por eso no tendríamos que llorar su ausencia,  que no los veamos no significa que no estén allí.  Tampoco tendríamos que llorar por ellos.  "Están en casa. Están con Dios, de donde vinieron. Han regresado al nido de su identidad, dentro del gran círculo de Dios."

  
R.S. Thomas escribió un hermoso poema sobre la concepción de la eternidad" :

"Creo que tal vez
estaré un poco más seguro
de estar un poco más cerca.
Eso es todo. La eternidad
es comprender
que ese poco es más que suficiente."


Kahlil Gibran explica que la unidad en la amistad que llamamos Anam Cara derrota incluso a la muerte:

«Nacisteis juntos y juntos estaréis por siempre. Estaréis juntos cuando las alas blancas de la muerte esparzan vuestros días. Oh, sí, estaréis juntos incluso en el silencioso recuerdo de Dios».
  

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Para terminar,  quedemos con esta belleza poética a modo de paráfrasis:

EL ESPLENDOR EN LA HIERBA

Aunque mis ojos
ya no puedan ver ese puro destello,
que me deslumbraba.

Aunque ya nada pueda devolver la hora
del esplendor en la hierba,
de la gloria en las flores,
no hay que afligirse.

Porque la belleza
siempre perdura en el recuerdo.
  
William Wordsworth


MIA


Ref.

*  ANAM CARA,  el libro de la Sabiduría Celta,  John O'Donohue,  sacerdote irlandés,  teólogo,  filósofo y poeta,  fallecido en 2008.