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"Expectations" - Christophe Vacher
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miércoles, 3 de junio de 2015

Narciso y las aguas


Narciso - Caravaggio



Narciso y las aguas




Las aguas lloran


Narciso ha muerto y no viene

para verse reflejado en ellas,

pero no lloran por él, sino por sí mismas,

ya no pueden ver su propia belleza

reflejada en sus ojos.


MIA



* * *



Narciso e le acque



Le acque piangono

Narciso è morto, non viene più

a vedersi riflesso in esse,

ma non piangono per lui, bensì per sé stesse,

non possono più vedere la loro bellezza

riflessa nei suoi occhi.



* * *


Traducción de Marcela Filippi Plaza

De la Colección bilingüe Buena Letra Antología 2 de 
Commisso editore, Roma.





http://www.commissoeditore.com/




*  Inspirado en el cuento breve “El reflejo” de Oscar Wilde



miércoles, 11 de abril de 2012

Las aguas lloran la muerte de Narciso


Michelangelo Caeavaggio - Narcissus (1598-99)
Galleria Nazionale d'Arte Antica, Rome


Las aguas lloran 
cuando Narciso ha muerto 
y no viene más 
para verse reflejado en ellas,  
pero no lloran por él sino por sí mismas,  
porque ya no pueden ver 
su propia belleza 
reflejada en sus ojos.

MIA


* * *


El reflejo

Un microcuento de Oscar Wilde



Cuando murió Narciso las flores de los campos quedaron desoladas y solicitaron al río gotas de agua para llorarlo.
-¡Oh! -les respondió el río- aun cuando todas mis gotas de agua se convirtieran en lágrimas, no tendría suficientes para llorar yo mismo a Narciso: yo lo amaba.

-¡Oh! -prosiguieron las flores de los campos- ¿cómo no ibas a amar a Narciso? Era hermoso.

-¿Era hermoso? -preguntó el río.

-¿Y quién mejor que tú para saberlo? -dijeron las flores-. Todos los días se inclinaba sobre tu ribazo, contemplaba en tus aguas su belleza...

-Si yo lo amaba -respondió el río- es porque, cuando se inclinaba sobre mí, veía yo en sus ojos el reflejo de mis aguas.


* * *

El tema de Narciso, muy recurrente en la poesía italiana y en la literatura en general, no así en la pintura, ha sido tomado de Las metamorfosis de Ovidio

El Mito que habla del hermoso joven que se quedó absorto en el reflejo de su propia imagen en un estanque, fue representado magistralmente por Caravaggio


Echo_and_Narcissus  -  John William Waterhouse (1903)

En la mitología griega, Narciso era un joven conocido por su gran belleza. Las doncellas se enamoraban fácilmente de él a causa de su extraordinaria belleza, mas él las rechazaba. Entre las jóvenes heridas por su amor está la ninfa Eco, quien había sido castigada por Hera a repetir las últimas palabras de aquello que se le dijera. Eco fue, por tanto, incapaz de hablarle a Narciso de su amor, pero un día, cuando él estaba caminando por el bosque, Eco se le acercó permaneciendo oculta entre los árboles Cuando él preguntó «¿Hay alguien aquí?», Eco respondió: «Aquí, aquí». Incapaz de verla, Narciso le gritó: «¡Ven!». Después de responder: «Ven», Eco salió de entre los árboles con los brazos abiertos. Narciso cruelmente se burló de su amor y la ninfa desolada, se ocultó en una cueva donde se consumió hasta que sólo quedó su voz. 

Para castigar a Narciso por su maldad, Némesis, la diosa de la venganza, hizo que se enamorara de su propio rostro reflejado en una fuente. En una contemplación absorta, incapaz de apartarse de su reflejo, al intentar besar la imagen reflejada, acabó cayendo a las aguas donde murió ahogado, pero los dioses le concedieron convertirse en la flor que lleva su nombre, perpetuamente inclinada sobre el agua para poderse contemplar por toda la eternidad. 


La palabra narciso deriva etimológicamente del término griego narkào 
o narcótico, debido a la intensidad del aroma que desprende la flor 
de esta planta bulbosa, que presenta seis pétalos en forma de estrella.

Caravaggio emplea una composición sencilla para plasmar el tema. Esta técnica proporciona una gran cercanía al personaje que se percibe con gran autenticidad, como en una fotografía, donde el cuerpo retratado está demasiado próximo el espectador. Es por esto que las figuras de Caravaggio suelen tener un tamaño casi natural, lo que aumenta la sensación de proximidad con ellas. 

El lienzo está limpiamente seccionado en dos mitades, por el personaje que describe con su cuerpo una figura geométrica rectangular casi perfecta, con un arco de luz sobre sus brazos, cuello y rostro, equilibrado con el destello central de la rodilla. 

En la mitad inferior le responde con armonía el reflejo del joven, más atenuado, perdido en el estanque, significando la fatuidad y lo superficial de la belleza física, no más estable que el reflejo trémulo de la superficie del agua.

Esta obra se enmarca en el estilo tan característico de Caravaggio,  con sus contrates violentos de luces y sombras, la “luz de bodega” y el “tenebrismo” que usaba, lo que subraya el vigor plástico de las formas que adquieren en sus obras aún mayor relieve gracias a los escorzos enérgicos y a la asimetría de las composiciones.





"El contraste de claro-oscuro se obtiene mediante la gama de grises o utilizando el blanco y el negro. El punto extremo está representado por blanco y negro, observándose la proporción de cada uno. Un ejemplo de este contraste, lo encontramos en Narciso (1594-1596) de Caravaggio."


* Ingrid Calvo Ivanovic, Diseñadora Gráfica titulada en la Universidad de Chile. Miembro individual de la Asociación Internacional del Color (AIC).



Michelangelo Merisi da Caravaggio (Milán, 1571 – Porto Ércole, 1610) pintor italiano activo en Roma, Nápoles, Malta y Sicilia entre los años de 1593 y 1610. Es considerado como el primer gran exponente de la pintura del Barroco, en la Escuela naturalista italiana.


El claroscuro llegó a escena mucho antes del arribo de Caravaggio a la pintura, pero fue éste quien le dio la técnica definitiva, oscureciendo las sombras y transformando el objeto en un eje de la luz, cada vez más penetrante. De este modo los pintores lograron plasmar el físico y la psicología de los personajes de una forma cada vez más real y aguda. Su influencia en el claroscuro y en la interpretación del realismo psicológico perduró a través de los tiempos.

... terapia intensiva...


Michelangelo Caravaggio  -  La incredulidad de Santo Tomás



Estés como estés, 
ponte tú mismo en terapia intensiva 
en el corazón del Señor.
En las llagas de Jesús hemos sido curados.
Digamos humildemente,  como Tomás, esta profesión de fe:  

"Señor mío y Dios mío"


De "Curados en sus llagas"
Guillermo Ortiz, S.J. 
Fuente: Reflexiones Siglo XXI 



viernes, 21 de octubre de 2011

La luz y la sombra de Caravaggio

Auguste Bigand   -  Caravage dans son atelier

La luz de Caravaggio para Pier Paolo Pasolini


Este poeta y cineasta italiano, en una mirada muy particular, pretende explicar la fascinación que provocan los cuadros del gran Michelangelo Merisi da Caravaggio (Milán, 1571 – Porto Ércole, 1610)  pintor italiano considerado primer gran exponente de la pintura del Barroco y que trabajó en Roma, Nápoles, Malta y Sicilia entre los años de 1593 y 1610. 

"Todo lo que yo puedo saber acerca de Caravaggio es lo que dijo sobre él Longhi. Es verdad que Caravaggio fue un gran inventor, y por tanto un gran realista. ¿Pero qué inventó Caravaggio? Para responder a esta pregunta, que no me planteo por pura retórica, no puedo más que remitirme a Roberto Longhi. 


Caravaggio inventó: primero, un nuevo modo que según la terminología cinematográfica se denomina profílmico, y con esto entiendo todo lo que está delante de la cámara cinematográfica, es decir, Caravaggio inventó todo un mundo a poner delante del caballete en su estudio: tipos nuevos de personas, en el sentido social y caracteriológico, tipos nuevos de objetos, tipos nuevos de paisajes. 


Segundo: inventó una nueva luz, sustituyó la luz universal del Renacimiento platónico por una luz cotidiana y dramática. Tanto los nuevos tipos de personas y de cosas como el nuevo tipo de luz, Caravaggio los inventó porque los vio en la realidad. Se dio cuenta de que a su alrededor -excluidos por la ideología cultural vigente desde hacía casi dos siglos- había hombres que no eran horas del día, formas de iluminación lábiles pero absolutas, que nunca habían sido reproducidas y al haberse alejado cada vez más del uso y de la norma, habían acabado siendo escandalosas y, por lo tanto, olvidadas. Tanto que probablemente los pintores, y en general los hombres hasta Caravaggio probablemente no las veían siquiera.  


La tercera cosa que inventó Caravaggio es un diafragma (también él luminoso, pero de una luminosidad artificial que pertenece sólo a la pintura y no a la realidad) que separa tanto a él, el autor, como a nosotros, los espectadores, de sus personajes, de sus naturalezas muertas, de sus paisajes. Este diafragma, que traspone las cosas pintadas por Caravaggio en un universo separado, en cierto sentido muerto, al menos respecto a la vida y al realismo con el que esas cosas habían sido percibidas y pintadas, ha sido estupendamente explicado por Roberto Longhi *,  con la suposición de que Caravaggio pintaba mirando sus figuras reflejadas en un espejo. Tales figuras eran las que Caravaggio había elegido de la realidad, descuidados aprendices de frutero, mujeres del pueblo jamás tomadas en consideración, etc., y también ellas estaban inmersas en esa luz real de una hora cotidiana concreta, con todo su sol y toda su sombra: y sin embargo, dentro del espejo todo parece como suspendido, como con un exceso de verdad, un exceso de evidencia, que lo hace parecer muerto. 




Caravaggio  -  San Francisco de Asís


Puedo amar críticamente la opción realista de Caravaggio de recortar en los personajes y en los objetos el mundo a pintar;  puedo amar, aún más, críticamente, la invención de una nueva luz donde hacer acaecer los inmóviles acontecimientos.  Sin embargo, en cuanto al realismo se precisa una buena dosis de historicismo para identificarlo en toda su imponencia: al no ser yo un crítico de arte, y viendo las cosas desde una perspectiva histórica falsa y escueta, en definitiva a mí el realismo de Caravaggio me parece un hecho bastante normal, superado a lo largo de los siglos por otras, nuevas formas de realismo.  


En cuanto a la luz, puedo apreciar su invención estupendamente dramática, pero por una forma estética mía particular -debida quién sabe a qué maniobras de mi subconsciente- no amo las invenciones de formas. Un nuevo modo de percibir la luz me entusiasma mucho menos que un nuevo modo de percibir, supongamos, la rodilla de una virgen bajo el manto o el escorzo del primer plano de un santo: amo las invenciones y las aboliciones de los claroscuros, de las geometrías, de las composiciones. 




Caravaggio  -  Isaac  (detalle)


Ante el caos luminoso de Caravaggio me quedo admirado, pero un poco distanciado (si es mi opinión estrictamente personal lo que aquí se quiere conocer).  La que me entusiasma es la tercera invención de Caravaggio: es decir, el diafragma luminoso que hace de sus figuras unas figuras apartadas, artificiales, como reflejadas en un espejo cósmico.  Aquí los rasgos populares y realistas de los rostros se pulimentan en una caracteriología mortuoria,  y así la luz,  aun estando tan empapada del instante del día en el que está captada, se fija en una grandiosa máquina cristalizada.  No sólo el Baco joven está enfermo, sino también su fruta. Y no sólo el Baco joven, sino todos los personajes de Caravaggio están enfermos, ellos, que deberían ser por definición vitales y sanos, tienen, en cambio, la piel deslucida por una cenicienta palidez de muerte."
Pier Paolo Pasolini


"Colocó la oscuridad en el claroscuro" (Lambert). 


El claroscuro llegó a escena mucho antes del arribo de Caravaggio a la pintura, pero fue éste quien le dio la técnica definitiva, oscureciendo las sombras y transformando el objeto en un eje de la luz, cada vez más penetrante.  De este modo los pintores lograron plasmar el físico y la psicología de los personajes de una forma cada vez más real y aguda.  Su influencia en el claroscuro y en la interpretación del realismo psicológico perduró a través de los tiempos. 




Narciso  (1594-1596)   -   Caravaggio   -   Galleria Nazionale d'Arte Antica, Roma


El estilo de las composiciones de esta escuela es sencillo: las figuras, representadas de tamaño natural, de medio cuerpo o cuerpo entero, sobre un fondo oscuro.  El rasgo más característico es el uso del claroscuro: no trabajaban el fondo, que quedaba en penumbra, y concentraban toda su atención, con una luz muy intensa, en las figuras que ocupan el primer plano.  Este contraste dramático fue cultivado sobre todo por napolitanos y españoles, a los que se denomina tenebristas.



Los pintores caravaggistas reproducen la figura con gran realismo, representándola a tamaño natural,  generalmente contra un fondo monocromo, e iluminados por una luz violenta.


http://es.wikipedia.org/wiki/Caravagismo







"El contraste de claro-oscuro se obtiene mediante la gama de grises o utilizando el blanco y el negro.  El punto extremo está representado por blanco y negro, observándose la proporción de cada uno. Un ejemplo de este contraste, lo encontramos en Narciso (1594-1596) de Caravaggio."
Ingrid Calvo Ivanovic, Diseñadora Gráfica titulada en la Universidad de Chile. Miembro individual de la Asociación Internacional del Color (AIC).


*  Roberto Longhi (Alba, Italia, 1890 - Florencia, 1970)  historiador del arte italiano,  entre sus obras:   Caravaggio, Milán 1952.