El nombre del blog responde al concepto gaélico de "El pulso de mi corazón", que es, en definitiva, lo que debe guiar nuestros pasos por el camino de la vida.
El gobierno francés, ¿o fue el gobierno inglés?, puso una lápida
En esa casa de 8 Great College Street, Camden Town, Londres,
Adonde en una habitación Rimbaud y Verlaine, rara pareja,
Vivieron, bebieron, trabajaron, fornicaron,
Durante algunas breves semanas tormentosas.
Al acto inaugural asistieron sin duda embajador y alcalde,
Todos aquellos que fueran enemigos de Verlaine y Rimbaud cuando vivían.
La casa es triste y pobre, como el barrio,
Con la tristeza sórdida que va con lo que es pobre,
No la tristeza funeral de lo que es rico sin espíritu.
Cuando la tarde cae, como en el tiempo de ellos,
Sobre su acera, húmedo y gris el aire, un organillo
Suena, y los vecinos, de vuelta del trabajo,
Bailan unos, los jóvenes, los otros van a la taberna.
Corta fue la amistad singular de Verlaine el borracho
Y de Rimbaud el golfo, querellándose largamente.
Mas podemos pensar que acaso un buen instante
Hubo para los dos, al menos si recordaba cada uno
Que dejaron atrás la madre inaguantable y la aburrida esposa.
Pero la libertad no es de este mundo, y los libertos,
En ruptura con todo, tuvieron que pagarla a precio alto.
Sí, estuvieron ahí, la lápida lo dice, tras el muro,
Presos de su destino: la amistad imposible, la amargura
De la separación, el escándalo luego; y para éste
El proceso, la cárcel por dos años, gracias a sus costumbres
Que sociedad y ley condenan, hoy al menos; para aquél a solas
Errar desde un rincón a otro de la tierra,
Huyendo a nuestro mundo y su progreso renombrado.
El silencio del uno y la locuacidad banal del otro
Se compensaron. Rimbaud rechazó la mano que oprimía
Su vida; Verlaine la besa, aceptando su castigo.
Uno arrastra en el cinto el oro que ha ganado; el otro
Lo malgasta en ajenjo y mujerzuelas. Pero ambos
En entredicho siempre de las autoridades, de la gente
Que con trabajo ajeno se enriquece y triunfa.
Entonces hasta la negra prostituta tenía derecho de insultarlos;
Hoy, como el tiempo ha pasado, como pasa en el mundo,
Vida al margen de todo, sodomía, borrachera, versos escarnecidos,
Ya no importan en ellos, y Francia usa de ambos nombres y ambas obras
Para mayor gloria de Francia y su arte lógico.
Sus actos y sus pasos se investigan, dando al público
Detalles íntimos de sus vidas. Nadie se asusta ahora, ni protesta.
"¿Verlaine? Vaya, amigo mío, un sátiro, un verdadero sátiro.
Cuando de la mujer se trata; bien normal era el hombre,
Igual que usted y que yo. ¿Rimbaud? Católico sincero, como está demostrado."
Y se recitan trozos del “Barco Ebrio” y del soneto a las “Vocales”.
Mas de Verlaine no se recita nada, porque no está de moda
Como el otro, del que se lanzan textos falsos en edición de lujo;
Poetas mozos de todos los países hablan mucho de él en sus provincias.
¿Oyen los muertos lo que los vivos dicen luego de ellos?
Ojalá nada oigan: ha de ser un alivio ese silencio interminable
Para aquellos que vivieron por la palabra y murieron por ella,
Como Rimbaud y Verlaine. Pero el silencio allá no evita
Acá la farsa elogiosa repugnante. Alguna vez deseó uno
Que la humanidad tuviese una sola cabeza, para así cortársela.
Tal vez exageraba: si fuera sólo una cucaracha, y aplastarla.
Luis Cernuda (1902-1963)
De su poemario Desolación de la quimera (1962)
Tremendo poema, descarnado y cierto, saeta potente, veloz y certera, disparadapor Cernuda a la luz de la propia experiencia. Lo encontré en el muro FB de Ana Danich. Su blog: http://anadanich.blogspot.com/
8 Great College Street, Camden Town, Londres, una sencillacasa de huéspedes donde alojaron Verlaine y Rimbaud, por unos pocos meses del verano de 1873, en Inglaterra. Este viejo edificio, es el único hogar suyo que sobrevive en Londres, y fue aquí que algunos de los mejores poemas de Rimbaud fueron escritos.
"La literatura es una lesión
que fluye a través del divorcio necesario entre las palabras y las cosas.
A través de esta herida, podemos perder nuestra sangre."
Carlos Fuentes, La Diana Cazadora o en solitario, Gallimard, 1999.
"Le dormeur du val" - Manuscrito autógrafo - Arthur Rimbaud
1 C'est un trou de verdure, où chante une rivière
Accrochant follement aux herbes des haillons
D'argent; où le soleil, de la montagne fière,
Luit: c'est un petit val qui mousse de rayons.
5
Un soldat jeune, bouche ouverte, tête nue,
Et la nuque baignant dans le frais cresson bleu,
Dort; il est étendu dans l'herbe, sous la nue,
Pâle dans son lit vert ou la lumière pleut.
10
Les pieds dans les glaïeuls, il dort. Souriant comme
Sourirait un enfant malade, il fait un somme:
Nature, berce-le chaudement: il a froid.
15 Les parfums ne font pas frissonner sa narine.
Il dort dans le soleil, la main sur sa poitrine
Tranquille. Il a deux trous rouges au côté droit. Arthur Rimbaud, octubre de 1870
El durmiente del valle Es un surco de verdura donde canta un río Prendiendo entre risas jirones de plata por las yerbas; donde el sol alumbra desde la altiva montaña: es una vaguada que hierve de fulgor. Un soldado joven, cabeza desnuda, boca abierta Y la nuca encharcada entre el fresco berro azul, Duerme; está tendido sobre la yerba, bajo el cielo, Pálido en su lecho verde donde llueve la luz. Duerme con los pies entre gladiolos. Sonriendo Como haría un niño enfermo, sueña: ¡Mécelo con amor Naturaleza, que tiene frío! Los aromas ya no estremecen sus sentidos, Duerme tranquilo al sol, con una mano en el pecho. Dos hoyos rojos se abren en su costado.
* Sin duda, uno de los mejores poemas de Rimbaud que se conoce, uno de los más leídos, más comentados e interpretados. El poema se sostiene por sí mismo. En el video, imagen, música y voz son un perfecto marco al poema.
Música: Elegía, Op. 24 de Gabriel Fauré, para cello y piano.
Violonchelista y pianista: Océano Guéret y François Micol
* Jean Nicolas Arthur Rimbaud (Charleville 1854 - Marsella 1891) poeta francés, un genio precoz, "l'enfant terrible". Se le identifica tanto con el movimiento simbolista, junto a Mallarmé, como al decadentista, junto a Verlaine, con quien vivió un tormentoso romance. Es circunscrito por éste al círculo de los llamados "poetas malditos", al que el propio Verlaine pertenecía.
Comentarios sobre el poema: Es uno de los primeros poemas de Rimbaud, de cuando tenía unos dieciséis años, la misma época en que escribió ese poema magnífico "El barco ebrio", y cuando se escapó por segunda vez de la casa de sus padres a Charleville. Este es uno de los primeros poemas que envió a Verlaine, para conocer su opinión y éste quedó fascinado con el novel poeta.
Rimbaud utiliza una forma clásica de sonetos del Renacimiento, con versos alejandrinos, pero la temática elegida es lo que le confiere novedad a su poesía.
El año en que escribe el poema, marca el fin del Imperio de Napoleón III, en plena guerra franco-prusiana. Ya al principio del poema se prevé un final trágico, ante el sin sentido de que la época del año no es apta para dormitar sobre la hierba. Desde el inicio el poeta pretende hacer equivocar la mirada al lector, para finalmente in crescendo irlo conmosionando con la cruda realidad.
En primera instancia parece que nos encontramos ante un joven que dormita en una siesta, pero los versos van revelando cada vez con mayor claridad, que se encuentra muerto, es así como termina: « Il a deux trous rouges au côté droit »
A través de su descripción de una persona que yace sin vida, Rimbaud pone de manifiesto el sin sentido de la guerra, de todas las guerras. El error de la guerra y el horror de la muerte precoz, se contrapone a la belleza y el esplendor de la naturaleza plena de vida, en movimiento, personificada.
Este tópico literario se conoce como “locus amoenus” (lugar idílico, que nos recuerda el paraíso) que Rimbaud usa como estrategia retórica para golpear al lector. Para marcar las impresiones recurre a colores brillantes y simbólicos. Todo esto acentúa la tragedia. En el 2º cuarteto aparecen los colores fríos: azul, verde, pálido.
A través de las partes de su cuerpo, boca, cabeza, cuello, labios sonrientes, pies, nariz, pecho, lado derecho. El poeta hace una sucesión de primeros planos para retrasar inteligentemente el descubrimiento final.
Va utilizando adjetivos negativos que desencadenan el final. «Les parfums ne font pas frissonner sa narine.» (Los perfumes no alteran su nariz.) Existe una presencia tácita de la muerte, para ello recurre a la metonimia, como en «bouche ouverte» En su idioma original el uso de fonemas dentales y guturales, junto al uso de puntuaciones fuertes (puntos, comas, dos puntos en medio de los versos), alternan y dan ritmo a la brutalidad en el poema. «Tranquille. Il a deux trous rouges au côté droit».
Los años siguientes Rimbaud explorará el poema en prosa y las visiones simbólicas y oníricas.
Existe un excelente trabajo de arte audiovisual sobre este poema, es un film corto de Stéphane Drouot con Richard-François Léonard y Zakaria Mofril y música de Jullian Angel"Some Dead Survive", que pueden encontrar en el siguiente link:
¿Acaso "se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia"?
¿A DÓNDE VAN?
Silvio Rodríguez
https://youtu.be/6oAPkt-LHGc
¿A dónde van las palabras que no se quedaron?
¿A dónde van las miradas que un día partieron?
¿Acaso flotan eternas, como prisioneras de un ventarrón?
¿O se acurrucan, entre las rendijas, buscando calor?
¿Acaso ruedan sobre los cristales, cual gotas de lluvia que quieren pasar?
¿Acaso nunca vuelven a ser algo? ¿acaso se van?
¿Y a dónde van? ¿a dónde van?
¿En que estarán convertidos mis viejos zapatos?
¿A dónde fueron a dar tantas hojas de un árbol?
¿Por dónde están las angustias, que desde tus ojos saltaron por mí?
¿A dónde fueron mis palabras sucias de sangre de abril?
¿A dónde van ahora mismo estos cuerpos, que no puedo nunca dejar de alumbrar?
¿Acaso nunca vuelven a ser algo? ¿acaso se van?
¿Y a dónde van? ¿a dónde van?
¿A dónde va lo común, lo de todos los días?
¿El descalzarse en la puerta, la mano amiga?
¿A dónde va la sorpresa, casi cotidiana del atardecer?
¿A dónde va el mantel de la mesa, el café de ayer?
¿A dónde van los pequeños terribles encantos que tiene el hogar?
¿Acaso nunca vuelven a ser algo? ¿acaso se van?
¿Y a dónde van? ¿a dónde van?
¿A dónde van?
¿A dónde van las palabras que no se dijeron?
¿Acaso "se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia"?
"Yo he visto cosas que vosotros no creeríais.
Atacar naves en llamas más allá de Orión.
He visto Rayos-C brillar en la oscuridad,
cerca de la puerta de Tannhäuser.
Todos esos momentos se perderán en el tiempo
como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir".
* El Replicante Roy Batty antes de morir, en "Blade Runner", una de las citas más emblemáticas del cine y no hay duda de que fue tomada de este poema de Arthur Rimbaud:
EL BARCO EBRIO
Arthur Rimbaud
" Mientras descendía por ríos impasibles,
sentí que los remolcadores dejaban de guiarme:
Los pieles rojas gritones los tomaron por blancos,
clavándolos desnudos en postes de colores.
No me importaba el cargamento,
fuera trigo flamenco o algodón inglés.
Cuando terminó el lío de los remolcadores,
los ríos me dejaron descender donde quisiera.
En los furiosos chapoteos de las mareas,
yo, el otro invierno, más sordo que los cerebros de los niños,
¡corrí! y las penínsulas desamarradas
jamás han tolerado juicio más triunfal.
La tempestad bendijo mis desvelos marítimos,
más liviano que un corcho dancé sobre las olas
llamadas eternas arrolladoras de víctimas,
¡diez noches, sin extrañar el ojo idiota de los faros!
Más dulce que a los niños las manzanas ácidas,
el agua verde penetró mi casco de abeto
y las manchas de vinos azules y de vómitos
me lavó, dispersando mi timón y mi ancla.
Y desde entonces, me bañé en el poema
de la mar, lleno de estrellas, y latescente,
devorando los azules verdosos; donde, flotando
pálido y satisfecho, un ahogado pensativo desciende;
¡donde, tiñendo de un golpe las azulidades, delirios
y ritmos lentos bajo los destellos del día,
más fuertes que el alcohol, más amplios que nuestras liras,
fermentaban las amargas rojeces del amor!
Yo sé de los cielos que estallan en rayos, y de las trombas
y de las resacas y de las corrientes:
¡yo sé de la tarde, del alba exaltada como un pueblo de palomas,
y he visto alguna vez, eso que el hombre ha creído ver!
¡Yo he visto el sol caído, manchado de místicos horrores
iluminando los largos flecos violetas,
parecidas a los actores de dramas muy antiguos
las olas meciendo a lo lejos sus temblores de moaré! (*)
¡Yo soñé la noche verde de las nieves deslumbrantes,
besos que suben de los ojos de los mares con lentitud,
la circulación de las savias inauditas,
y el despertar amarillo y azul de los fósforos cantores!
¡Yo seguí, durante meses, imitando a los ganados
enloquecidos, las olas en el asalto de los arrecifes,
sin pensar que los pies luminosos de las Marías
pudiesen frenar el morro de los Océanos asmáticos!
¡Yo embestí, sabed, las increíbles Floridas
mezclando las flores de los ojos de las panteras con la piel
de los hombres! ¡Los arcos iris tendidos como riendas
bajo el horizonte de los mares, en los glaucos rebaños!
¡Yo he visto fermentar los enormes pantanos, trampas
en las que se pudre en los juncos todo un Leviatán;
los derrumbes de las aguas en medio de la calma,
y las lejanías abismales caer en cataratas!
¡Glaciares, soles de plata, olas perladas, cielos de brasas!
naufragios odiosos en el fondo de golfos oscuros
donde serpientes gigantes devoradas por alimañas
caen, de los árboles torcidos, con negros perfumes!
Yo hubiera querido enseñar a los niños esos dorados
de la ola azul, los peces de oro, los peces cantores.
Las espumas de las flores han bendecido mis vagabundeos
y vientos inefables me dieron sus alas por un momento.
A veces, mártir cansada de polos y de zonas,
la mar cuyo sollozo hizo mi balanceo más dulce
elevó hacia mí sus flores de sombra de ventosas amarillas
y yo permanecía, al igual que una mujer, de rodillas...
Casi isla, quitando de mis bordas las querellas
y los excrementos de los pájaros cantores de ojos rubios.
¡Y yo bogué, mientras atravesando mis frágiles cordajes
los ahogados descendían a dormir, reculando!
O yo, barco perdido bajo los cabellos de las algas,
arrojado por el huracán contra el éter sin pájaros,
yo, a quien los monitores y los veleros del Hansa
no hubieran salvado la carcasa borracha de agua;
Libre, humeante, montado de brumas violetas,
yo, que agujereaba el cielo rojeante como una pared
que lleva, confitura exquisita para los buenos poetas,
líquenes de sol y flemas de azur;
Yo que corría, manchado de lúnulas eléctricas,
tabla loca, escoltada por hipocampos negros,
cuando los julios hacían caer a golpes de bastón
los cielos ultramarinos de las ardientes tolvas;
¡Yo que temblaba, sintiendo gemir a cincuenta leguas
el celo de los Behemots y los Maelstroms espesos,
eterno hilandero de las inmovilidades azules,
yo extraño la Europa de los viejos parapetos!
¡Yo he visto los archipiélagos siderales! y las islas
donde los cielos delirantes están abiertos al viajero:
¿Es en estas noches sin fondo en las que te duermes y te exilas,
millón de pájaros de oro, oh Vigor futuro?
¡Pero, de verdad, yo lloré demasiado!
Las Albas son desoladoras,
toda luna es atroz y todo sol amargo:
El acre amor me ha hinchado de torpezas embriagadoras.
¡Oh que mi quilla estalle! ¡Oh que yo me hunda en la mar!
Si yo deseo un agua de Europa, es el charco
negro y frío donde, en el crepúsculo embalsamado
un niño en cuclillas colmado de tristezas, suelta
un barco frágil como una mariposa de mayo.
Yo no puedo más, bañado por vuestras languideces, oh olas,
arrancar su estela a los portadores de algodones,
ni atravesar el orgullo de las banderas y estandartes,
ni nadar bajo los ojos horribles de los pontones."
* * *
* Moaré: tela a la que se le da un acabado que produce un efecto de aguas, en especial la de seda o terciopelo.
* Jean Nicolas Arthur Rimbaud (Charleville 1854 - Marsella 1891) poeta francés, un genio precoz, "l'enfant terrible". Se le identifica tanto con el movimiento simbolista, junto a Mallarmé, como al decadentista, junto a Verlaine, con quien vivió un tormentoso romance. Es circunscrito por éste al círculo de los llamados "poetas malditos", al que el propio Verlaine pertenecía. En este poema Rimbaud recrea un viaje que simboliza al poeta que escarba sus raíces desde los juegos de niños y sus frágiles barquitos de papel; retrotrayendo a su memoria esos tiempos en que ya se sentía diferente al resto de sus compañeros de juegos. El viaje representa las experiencias de vida del poeta, cuando ha navegado por aguas claras y turbias, por mares calmos y tortuosas tempestades. Los logros infantiles de dominio sobre su frágil barco, son prefiguras del numen poético. El poeta nunca olvida sus raíces y en cada nueva creación vuelve a empezar desde la nada, como desde su propia infancia. Cada obra poética encierra todo el esfuerzo a veces sobrehumano del dominio sobre su genio. Lo accidentado del viaje y el conceptuarlo como el vaivén de un ebrio, representa muy bien la lucha interna de cada poeta durante el ejercicio de su don. La tensión permanente de la sed de llegar a los extremos del genio poético, nunca estar dispuesto a conformarse con lo inmediato, lo fácil, lo mediocre. Pero en medio del viaje es necesario encontrar remansos, islas tranquilas con sus propias Calipsos,Circes y otras Perseidas varias, donde aquietar el espíritu, algo así como el regazo donde descanse el guerrero, para posteriormente estar en condiciones de reiniciar el viaje una y otra vez. Este poema lo escribió Rimbaud en 1871, a los 17 años y murió a la temprana edad de 37 años.
La bella, dulce y virginal Ofelia es uno de los personajes más cautivantes del maestro William Shakespeare. Cuentan que se inspiró en un hecho de la vida real, acerca de una joven llamada Katherine Hamlet que se suicida lanzándose a las aguas. Utilizó el personaje y nombre en la obra donde narra el infortunio del príncipe danés, desequilibrado por el asesinato de su padre, y la traición de su tío y de su madre.
El nombre Ofelia, de origen griego, significa "La que viene en ayuda". Enamorada de Hamlet, tratando de ayudar a un desquiciado, termina desquiciada ella, por un amor no suficientemente correspondido, por el abandono de Hamlet, de su hermano que se marcha y de su padre que muere.
Mucho se ha analizado la causa de su muerte y existen dos variables: el suicidio por su amor abandonado o un accidente por la imprudencia de su locura. Lo cierto es que pierde el equilibrio y cae en el río, mientras se esmeraba en recolectar flores para hacer una corona para la fiesta de la primavera.
"La muerte de ofelia" (1802) - Richard Westall (1765-1836)
Gertrudis a Laertes, Escena XXIV, Acto IV, "Hamlet"
William Shakespeare, 1602
"Allí donde en el río crece un sauce recostado
que refleja hojas blancas en el agua cristalina.
Allí, mientras tejía fantásticas guirnaldas
de ranúnculos, ortigas, margaritas y esas flores alargadas
que los pastores procaces llaman con nombres soeces,
pero que en boca de nuestras doncellas
no son sino "dedos de difunto". Allí, cuando trepaba
para colgar en el árbol su corona silvestre,
rompióse una rama pérfida y cayó ella, con sus trofeos
floridos, en aquel arroyo de lágrimas. Extendidos
sus ropajes en el agua, salía a flote cual sirena
y cantaba estrofas de antiguas canciones,
inconsciente del peligro, o como hija del agua,
acostumbrada a vivir en el propio elemento.
No pasó mucho tiempo, sin embargo,
sin que el peso de sus vestidos, empapados en agua,
arrebatara de sus cánticos a la infeliz, arrastrándola
al cieno de la muerte..."
* William Shakespeare (Stratford-upon-Avon, Warwickshire, Reino Unido 1564 – 1616), dramaturgo, poeta y actor inglés. Conocido en ocasiones como el Bardo y el Cisne de Avon. Shakespeare es considerado el escritor más importante en lengua inglesa y uno de los más célebres de la literatura universal.
"La muerte de Ophelia" - Eugene Delacroix (1853)
La dulce y bella Ofelia, una adolescente de unos 16 o 17 años, hija de Polonio, hermana de Laertes, prometida de Hamlet, ha sido uno de los personajes más presentes en la poesía y la pintura.
"Disappointed Love" - Francis Danby (1793-1861)
"Ophelia" (1851) - Arthur Hughes
"Ophelia" II (1863) - Arthur Hughes
"The First Madness of Ophelia" - Dante Gabriel Rossetti ((1884-88)
"Gather Ye Rosebuds" u "Ophelia" - John William Waterhouse
"Ofelia en la charca" 1894 - John William Waterhouse
"Ophelia [tumbada en el prado]" (1905) John William Waterhouse
"Ofelia con el vestido azul" 1905 - John William Waterhouse
"Más que ahogada es un alma sorprendida que consigue atravesar el espejo de las aguas (...). Everett Millais consiguió una modelo espléndida para su ahogada Ofelia, Elisabeth Siddal, poetisa y acuarelista, de cobre los cabellos, transparente la piel y con esas facciones tan delicadas que tienen algunas mujeres inglesas..."
"Cuarteto", Manuel Vázquez Montalbán
"Ofelia" 1851-52 - Sir John Everett Millais (1829-1896)
Galería de Arte de la Ciudad, Birmingham
John Millais es la figura más destacada de la pintura inglesa de mediados del siglo XIX. Componente del grupo londinense , La Hermandad Prerrafaelita junto a William Holman Hunt y Dante Gabriel Rossetti. Recurriendo a una estética regresiva los pintores del movimiento intentan manifestar sus ideales en el campo de la creación artística como respuesta a la sociedad industrial de su época.
En un principio los prerrafaelitas crearon un arte de temática cristiana que fue dando paso a otra de tipo más literario, en ocasiones con marcados tintes eróticos.
Basándose en el estudio y fidelidad absoluta a la Naturaleza con un “riguroso escrutinio de los hechos visibles” que consiguen llevar a sus telas mediante el uso de una línea fina y dura en la conformación de sus figuras, una precisión casi fotográfica en el detalle, la ausencia de claroscuro, una textura lisa y pulida, el uso de colores brillantes y la recurrencia a los elementos de carácter simbólico.
La precisión de los detalles y el gusto por el uso de colores fríos, se relacionaron con una fuerte influencia de la pintura flamenca, del mismo modo que estos artistas, miran hacia el pasado a la hora de tomar referencias artísticas.
En la imagen podemos observar una de las obras más famosas de este pintor, inspirada en el personaje femenino de la obra Shakespeariana Hamlet, mostrándonos la constante influencia que Shakespeare ha tenido en el arte, sobretodo en los románticos, convirtiéndose también en temas recurrentes para los prerrafaelitas.
Millais eligió concretamente el tema de la muerte de Ofelia, ésta aparece flotando en las plácidas aguas de un riachuelo, sosteniendo unas flores en una de sus manos mientras que las guirnaldas con las que se había engalanado flotan sobre su cuerpo.
Como ejercicio previo, el artista pasó varios días junto a un río tratando de retratar con exactitud las flores y plantas de sus márgenes y alrededores en un laborioso y concienzudo trabajo de observación, haciendo gala de uno de los principios artísticos fundamentales de los Prerrafaelitas, la rigurosa fidelidad a la naturaleza. También ejemplo de este interés por la fidelidad llevada al extremo, es el hecho de que la joven que posó como modelo de Ofelia, Elisabeth Eleanor Siddal, esposa de Dante Gabriel Rossetti, pintora, poetisa y arquetipo estético del movimiento, lo hacía sumergida en una bañera vestida con un traje de época.
En esta obra, Millais consigue captar y reflejar el momento del tránsito de la joven, de la vida a la muerte , mientras flota en el agua mansa y de su boca casi puede apreciarse como escapa el último aliento.
"Doncellas, doncellas
morenas y rubias;
miradas ardientes
y bocas lozanas,
ojos extraviados
y labios exangües...
Ofelia, la rubia
de ojos de esmeralda,
Ofelia,
la estrella más límpida,
la oveja más cándida!,
que murió, perfumando las ondas
pérfidas y glaucas!,
que regó sus pétalos
sonrosados y tibios,
las indolentes aguas...,
que tronchó con sus manos inánimes
los juncos y ramas,
y bendijo las linfas
con la albura del cuerpo,
con la albura del alma...!:
Ofelia la blonda,
Ofelia la pálida,
murió de silencio,
con las alas abiertas, los ojos
abiertos, la pupila extática,
mirando en las nubes
la amarga,
la amarga silueta del príncipe loco...
Murió de silencio
la cándida,
la cándida y rubia doncella
de ojos de esmeralda..."
"Ofelia" - Ernest Hébert (1817-1908)
"Ophelia" - George Frederic Watts (1864)
Un verso griego para Ophelia
Giovanni Quessep
"La tarde en que yo supe de tu muerte
fue la más pura del verano, estaban
los almendros crecidos hasta el cielo,
y el telar se detuvo en el noveno
color del arco iris. ¿Cómo era
su movimiento por la blanca orilla?
¿Cómo tejió tu vuelo de ese hilo
que daba casi el nombre del destino?
Sólo las nubes en la luz decían
la escritura de todos,
la baladade quien ha visto un reino
y otro reino
y se queda en la fábula.
Llevaron tu cuerpo como nieve entre la rama
de polvo que ya ha oído el canto y guarda
la paz del ruiseñor de los sepulcros.
Cerré la verja del jardín, las altas
ventanas del castillo. Apenas quise
dejar entrar el trovador que hacía
agua y laúd y flor de madera.
Dijo su canto: el tiempo ha destejido
lo que tejió el Señor, tapiz de plata
que ya sucede y anda por la luna,
tapiz que a la madeja vuelve. Sola
podrás hallar la forma que te espera.
No sé qué azul de pronto estuvo solo,
no sé cuál bosque dio a la luna amarga
su sortilegio, el girasol hallado
bajo la nieve en viajes que recuerdan
las claras aguas del Mediterráneo.
La tarde en que yo supe que te ibas
fue la más pura de la muerte: estabas
en mi memoria hablándome, olvidada
entre las azucenas y un verso
de san Juan de la Cruz. Qué cielo había,
qué mano hilaba lenta, qué canciones
traían el dolor, la maravilla
que se asombra de ser en esa hora
en que estalló la luna en los almendros
y quemó los jazmines. Tu venías
por el lado del mar donde se oye
una canción, tal vez de alguna ahogada
virgen como tus pasos en la tierra.
Luego te fuiste por mi alma, reina
de fábulas antiguas y de polvo
semejante a las naves que sembraron
de sándalo y de cedro el mar de vino.
Sola te ibas, bella y en silencio,
bella como la piedra; había en tu hombro
un violín apagado. Los almendrosdel patio
y los jazmines anunciaban
una tormenta de verano. El cielo
quebró el espejo de mi casa y honda
sonó la muerte en el aljibe. Estuve
así, perdido en esa zarza ardiente
que en la memoria oculta a los que amamos.
Vestí de luto azul y quedé solo en
vísperas del día más extenso. "
"Ofelia" - Inocencio Garcia Asarta (1862-1921)
"Ophelia" - Pierre Auguste Cot (1870)
"Ophelia" - Paul Steck
"Ophelia" - George Pauli (1891)
"Ofelia" 1905 - Odilón Redón (1840 - 1916)
"The Drowning of Ophelia" - W. G. Simmonds
Ofelia
Arthur Rimbaud
I
En las aguas profundas que acunan las estrellas,
blanca y cándida, Ofelia flota como un gran lirio,
flota tan lentamente, recostada en sus velos…
cuando tocan a muerte en el bosque lejano.
Hace ya miles de años que la pálida Ofelia
pasa, fantasma blanco por el gran río negro;
más de mil años ya que su suave locura
murmura su tonada en el aire nocturno.
El viento, cual corola, sus senos acaricia
y despliega, acunado, su velamen azul;
los sauces temblorosos lloran contra sus hombros
y por su frente en sueños, la espadaña se pliega.
Los rizados nenúfares suspiran a su lado,
mientras ella despierta, en el dormido aliso,
un nido del que surge un mínimo temblor…
y un canto, en oros, cae del cielo misterioso.
II
¡Oh tristísima Ofelia, bella como la nieve,
muerta cuando eras niña, llevada por el río!
Y es que los fríos vientos que caen de Noruega
te habían susurrado la adusta libertad.
Y es que un arcano soplo, al blandir tu melena,
en tu mente traspuesta metió voces extrañas;
y es que tu corazón escuchaba el lamento
de la Naturaleza –son de árboles y noches.
Y es que la voz del mar, como inmenso jadeo
rompió tu corazón manso y tierno de niña;
y es que un día de abril, un bello infante pálido,
un loco miserioso, a tus pies se sentó.
Cielo, Amor, Libertad: ¡qué sueño, oh pobre Loca! .
Te fundías en él como nieve en el fuego;
tus visiones, enormes, ahogaban tu palabra.
–Y el terrible Infinito espantó tu ojo azul.
III
Y el poeta nos dice que en la noche estrellada
vienes a recoger las flores que cortaste ,
y que ha visto en el agua, recostada en sus velos,
a la cándida Ofelia flotar, como un gran lis.
* Jean Nicolas Arthur Rimbaud (Charleville 1854 - Marsella 1891) poeta francés, un genio precoz, "l'enfant terrible". Se le identifica tanto con el movimiento simbolista, junto a Mallarmé, como al decadentista, junto a Verlaine, con quien vivió un tormentoso romance. Es circunscrito por éste al círculo de los llamados "poetas malditos", al que el propio Verlaine pertenecía.