El nombre del blog responde al concepto gaélico de "El pulso de mi corazón", que es, en definitiva, lo que debe guiar nuestros pasos por el camino de la vida.
La vejez debería delirar y arder cuando se cierra el día;
Rabia, rabia, contra la agonía de la luz.
Aunque los sabios al morir entiendan que la tiniebla es justa,
porque sus palabras no ensartaron relámpagos
no entran dócilmente en esa noche quieta.
Los buenos, que tras la última inquietud lloran por ese brillo
con que sus actos frágiles pudieron danzar en una bahía verde
rabian, rabian contra la agonía de la luz.
Los locos que atraparon y cantaron al sol en su carrera
y aprenden, ya muy tarde, que llenaron de pena su camino
no entran dócilmente en esa noche quieta.
Los solemnes, cercanos a la muerte, que ven con mirada deslumbrante
cuánto los ojos ciegos pudieron alegrarse y arder como meteoros
rabian, rabian contra la agonía de la luz.
Y tú mi padre, allí, en tu triste apogeo
maldice, bendice, que yo ahora imploro con la vehemencia de tus lágrimas.
No entres dócilmente en esa noche quieta.
Rabia, rabia contra la agonía de la luz.
* * * * *
Do not go gentle into that good night
Do not go gentle into that good night,
Old age should burn and rave at close of day;
Rage, rage against the dying of the light.
Though wise men at their end know dark is right,
Because their words had forked no lightning they
Do not go gentle into that good night.
Good men, the last wave by, crying how bright
Their frail deeds might have danced in a green bay,
Rage, rage against the dying of the light.
Wild men who caught and sang the sun in flight,
And learn, too late, they grieved it on its way,
Do not go gentle into that good night.
Grave men, near death, who see with blinding sight
Blind eyes could blaze like meteors and be gay,
Rage, rage against the dying of the light.
And you, my father, there on the sad height,
Curse, bless, me now with your fierce tears, I pray.
Do not go gentle into that good night.
Rage, rage against the dying of the light.
Traducción: Elizabeth Azcona Cranwell
Este poema, verdadera elegía la escribió Dylan Thomas en 1951,cuando su padre David John Thomas (1876–1952), se encontraba a las puertas de la muerte, ocurrida un año antes de su propia muerte.
Dylan Marlais Thomas (Swansea, Gales, Reino Unido, 27 de octubre de 1914 - Nueva York, 9 de noviembre de 1953) poeta, escritor de cuentos y dramaturgo británico. Genio de las letras, murió tempranamente, a los 39 años de edad, producto del caos en que cayó su vida por los excesos, circunstancia a la que quizás podemos atribuir también su genialidad delirante.
a la orilla del mar, cuando oigo el alboroto de los pájaros
y oigo la tos del cuervo en los bastones del invierno,
mi atareado corazón que mientras habla tiembla
vierte el silabeo de su sangre y agota sus palabras.
Encerrado también en una torre de palabras
trazo en el horizonte que anda como los árboles
las siluetas verbales de mujeres, y las filas de niños
con sus gestos de estrella sobre el parque.
Algunas me permiten crearte de las hayas colmadas de vocales,
otras de las voces del roble, o desde las raíces
de múltiples comarcas espinosas te cuentan sus memorias,
otras me permiten crearte con los sermones de las aguas.
Tras un tiesto de helechos, el reloj oscilante
pronuncia la palabra de la hora, el sentido del nervio,
vuela sobre el disco imantado, declama la mañana
y cuenta al huracán en la veleta.
Algunas me permiten crearte con los signos del prado;
la hierba señalera que me relata todo lo que sé
traspasa el ojo con el invierno lleno de gusanos.
Algunas me permiten contarte los pecados del cuervo.
Sobre todo cuando el viento de octubre
(algunas me permiten crearte de hechizos otoñales
la de lenguas de araña y la colina resonante de Gales)
castiga a la tierra con puños como nabos
algunas me permiten hacerte de las palabras sin corazón.
El corazón quedó agotado, balbuceando en los remolinos
de la química sangre, advertido de la furia que avanza.
A la orilla del mar oye a los pájaros sombreados de vocales.
* * *
Twilight - Juan G.Cairós
Poem in October
It was my thirtieth year to heaven
Woke to my hearing from harbour and neighbour wood
And the mussel pooled and the heron
Priested shore
The morning beckon
With water praying and call of seagull and rook
And the knock of sailing boats on the net webbed wall
Myself to set foot
That second
In the still sleeping town and set forth.
My birthday began with the water-
Birds and the birds of the winged trees flying my name
Above the farms and the white horses
And I rose
In rainy autumn
And walked abroad in a shower of all my days.
High tide and the heron dived when I took the road
Over the border
And the gates
Of the town closed as the town awoke.
A springful of larks in a rolling
Cloud and the roadside bushes brimming with whistling
Blackbirds and the sun of October
Summery
On the hill's shoulder,
Here were fond climates and sweet singers suddenly
Come in the morning where I wandered and listened
To the rain wringing
Wind blow cold
In the wood faraway under me.
Pale rain over the dwindling harbour
And over the sea wet church the size of a snail
With its horns through mist and the castle
Brown as owls
But all the gardens
Of spring and summer were blooming in the tall tales
Beyond the border and under the lark full cloud.
There could I marvel
My birthday
Away but the weather turned around.
It turned away from the blithe country
And down the other air and the blue altered sky
Streamed again a wonder of summer
With apples
Pears and red currants
And I saw in the turning so clearly a child's
Forgotten mornings when he walked with his mother
Through the parables
Of sun light
And the legends of the green chapels
And the twice told fields of infancy
That his tears burned my cheeks and his heart moved in mine.
These were the woods the river and sea
Where a boy
In the listening
Summertime of the dead whispered the truth of his joy
To the trees and the stones and the fish in the tide.
And the mystery
Sang alive
Still in the water and singingbirds.
And there could I marvel my birthday
Away but the weather turned around. And the true
Joy of the long dead child sang burning
In the sun.
It was my thirtieth
Year to heaven stood there then in the summer noon
Though the town below lay leaved with October blood.
O may my heart's truth
Still be sung
On this high hill in a year's turning.
Poema en Octubre
Cumplía treinta años, mi aniversario despertó hacia el cielo
cuando oí cómo hacía señales la mañana
con la oración del agua y el grito de cornejas y gaviotas
y el roce de las barcas en el muro trenzado por las redes
desde el puerto y los bosques vecinos
y los mejillones en sus charcas y la playa con garzas clericales
para que en un segundo me pusiera de pie
y echara a andar en el pueblo todavía dormido.
Mi cumpleaños empezó con los pájaros acuáticos
y con pájaros de árboles alados que volaban mi nombre
sobre las granjas y los blancos caballos
y yo me levanté en el lluvioso otoño
y eché a andar en el chaparrón de todos mis días,
Era en la pleamar y las garzas buceaban cuando tomé el camino fronterizo
y aun estaban cerrados los portales del pueblo
mientras el pueblo se iba despertando.
Toda una primavera de alondras en una nube rodante
y las matas a orillas del camino desbordaban de mirlos silbadores
y el sol de octubre a la manera del verano
sobre el hombro del cerro
fueron climas amigos y hubo dulces cantores
que llegaron de pronto en aquella mañana por la que yo vagaba
y escuchaba cómo se escurría la lluvia;
frío, el viento soplaba
en el bosque, muy lejos, a mis pies.
Pálida lluvia sobre el puerto encogido
sobre la iglesia mojada por el mar, tan pequeña
que semejaba un caracol con sus cuernos a través de la niebla
y del castillo pardo como los búhos;
pero todos los jardines de primavera y de verano
florecían en los cuentos fantásticos
detrás de la frontera y abajo de la nube invadida de alondras.
Allí podía yo maravillarme
mi cumpleaños se iba yendo pero el tiempo giraba alrededor.
Girando me apartaba del país jubiloso
bajaba por el aire cambiado y por el cielo alterado de azul
fluía de nuevo una maravilla de verano
con manzanas y peras y grosellas rojas:
y vi tan claro en el rodar del tiempo
aquellas olvidadas mañanas cuando un niño paseaba con su madre
por entre las parábolas del sol
y las leyendas de las verdes capillas
y por los campos de la infancia ya dos veces contados
porque sus lágrimas quemaron mis mejillas y su corazón se conmovió en el mío.
Estos eran los bosques y era el río y el mar
allí donde un muchacho
en el verano atento de los muertos
murmuraba la verdad de su gozo
a los árboles, las piedras y el pez en la marea.
Y el misterio cantó vivo
en el agua y en el gorjeo de los pájaros.
Y allí podía yo maravillarme
mientras mi cumpleaños se alejaba aunque el clima diera vuelta en redondo
y el gozo verdadero del niño muerto hace tanto tiempo
cantaba ardiendo bajo el sol.
Cumplía treinta años hacia el cielo y en el mediodía del verano
aunque la villa al fondo se cubriera de hojas por la sangre de octubre
oh que en este alto cerro
a la vuelta de un año
la verdad de mi corazón se cante todavía.
Versión de Elizabeth Azcona Cranwell
* * *
* Dylan Marlais Thomas (Swansea, Gales, 27 de Octubre de 1914 – Nueva York, 09 de Noviembre de 1953) poeta, escritor de cuentos y dramaturgo galés, conocido como "el último poeta maldito" por haber pagado el pase a la genialidad con el caos de los excesos. Muere a los 39 años, de una hemorragia cerebral, dentro de un coma etílico.
* * *
Forever Young
Por siempre joven
Bob Dylan y Bruce Springsteen
Que Dios te bendiga y proteja siempre
que se cumplan todos tus deseos
que trates bien a la gente
y dejes que los demás sean buenos contigo.
Que construyas una escalera a las estrellas
y subas un peldaño cada día.
Que permanezcas por siempre joven siempre joven, siempre joven, que permanezcas por siempre joven.
Que crezcas siendo buena persona
que crezcas siendo fiel
que siempre digas la verdad
y veas la luz a tu alrededor.
Que siempre seas valiente
permanezcas firme y fuerte.
Que permanezcas por siempre joven siempre joven, siempre joven, que permanezcas por siempre joven.
Que tengas siempre cosas que hacer
que tus pasos siempre sean rápidos
que tengas las cosas claras
cuando corran vientos de cambio.
Que tu corazón siempre esté alegre
que siempre te rían las gracias.
Que permanezcas por siempre joven siempre joven, siempre joven, que permanezcas por siempre joven.
Habiéndose realizado hoy los ritos fúnebres de Felipe Cubillos del Desafío Levantemos Chile y de Felipe Camiroaga Fernández Conductor y Animador de Televisión Nacional de Chile, habiendo ambos con su vida y muerte escalado al sitial de la inmortalidad y la leyenda, les dedico a ellos y a sus 19 compañeros de infortunio, este poema de Dylan Thomas. Porque por sus principios y acciones seguirán vivos en el recuerdo y en la permanencia de su legado. Descansen en Paz, nos volveremos a encontrar porque la muerte no tendrá dominio.
Felipe Camiroaga Fernández - 1966 - 2011
Q.E.P.D.
Y LA MUERTE NO TENDRÁ DOMINIO
Y la muerte no tendrá dominio.
Desnudos los muertos se habrán confundido con el hombre del viento y la luna poniente; cuando sus huesos estén roídos y sean polvo los limpios, tendrán estrellas a sus codos y a sus pies; aunque se vuelvan locos serán cuerdos, aunque se hundan en el mar saldrán de nuevo, aunque los amantes se pierdan quedará el amor; y la muerte no tendrá dominio.
Y la muerte no tendrá dominio.
Y la muerte no tendrá dominio. Bajo las ondulaciones del mar los que yacen tendidos no morirán aterrados; retorciéndose en el potro cuando los nervios ceden, amarrados a una rueda, aún no se romperán; la fe en sus manos se partirá en dos, y los penetrarán los daños unicornios; rotos todos los cabos ya no crujirán más; y la muerte no tendrá dominio.
Y la muerte no tendrá dominio.
Aunque las gaviotas no griten más en su oído ni las olas estallen ruidosas en las costas; aunque no broten flores donde antes brotaron ni levanten ya más la cabeza al golpe de la lluvia; aunque estén locos y muertos como clavos, las cabezas de los cadáveres martillearan margaritas; estallarán al sol hasta que el sol estalle, y la muerte no tendrá dominio.
And Death Shall Have No Dominion
And death shall have no dominion.
Dead mean naked they shall be one With the man in the wind and the west moon; When their bones are picked clean and the clean bones gone, They shall have stars at elbow and foot; Though they go mad they shall be sane, Though they sink through the sea they shall rise again; Though lovers be lost love shall not; And death shall have no dominion.
And death shall have no dominion.
No more may gulls cry at their ears Or waves break loud on the seashores; Where blew a flower may a flower no more Lift its head to the blows of the rain; Though they be mad and dead as nails, Heads of the characters hammer through daisies; Break in the sun till the sun breaks down, And death shall have no dominion.
And death shall have no dominion.
Under the windings of the sea They lying long shall not die windily; Twisting on racks when sinews give way, Strapped to a wheel, yet they shall not break; Faith in their hands shall snap in two, And the unicorn evils run them through; Split all ends up they shan't crack; And death shall have no dominion.
* Dylan Marlais Thomas (Swansea, Gales 1914 – Nueva York 1953) poeta, escritor de cuentos y dramaturgo galés, conocido como "el último poeta maldito" por haber pagado el pase a la genialidad con el caos de los excesos. Muere a los 39 años, de una hemorragia cerebral, dentro de un coma etílico.
Sobre todo cuando el viento de octubre
el pelo me castiga con sus dedos de escarcha,
preso en el sol exasperante, marcho ardiendo
y tiro hacia la tierra un cangrejo de sombra,
a la orilla del mar, cuando oigo el alboroto de los pájaros
y oigo la tos del cuervo en los bastones del invierno,
mi atareado corazón que mientras habla tiembla
vierte el silabeo de su sangre y agota sus palabras.
Encerrado también en una torre de palabras
trazo en el horizonte que anda como los árboles
las siluetas verbales de mujeres, y las filas de niños
con sus gestos de estrella sobre el parque.
Algunas me permiten crearte de las hayas colmadas de vocales,
otras de las voces del roble, o desde las raíces
de múltiples comarcas espinosas te cuentan sus memorias,
otras me permiten crearte con los sermones de las aguas.
Tras un tiesto de helechos, el reloj oscilante
pronuncia la palabra de la hora, el sentido del nervio,
vuela sobre el disco imantado, declama la mañana
y cuenta al huracán en la veleta.
Algunas me permiten crearte con los signos del prado; la hierba señalera que me relata todo lo que sé traspasa el ojo con el invierno lleno de gusanos.
Algunas me permiten contarte los pecados del cuervo.
Sobre todo cuando el viento de octubre
(algunas me permiten crearte de hechizos otoñales
la de lenguas de araña y la colina resonante de Gales)
castiga a la tierra con puños como nabos
algunas me permiten hacerte de las palabras sin corazón.
El corazón quedó agotado, balbuceando en los remolinos de la química sangre, advertido de la furia que avanza. A la orilla del mar oye a los pájaros sombreados de vocales.
Gales (UK)
* Dylan Thomas nació en Swansea, Gales, el 27 de octubre de 1914 y falleció en Nueva York el 9 de noviembre de 1953. Su padre fue profesor en la Swansea Grammar School, donde se formaría el poeta. Ejerció como reportero en el South Wales Evening Post. Al poco tiempo de finalizar sus estudios se trasladó a Londres con la intención de publicar sus poemas, trabajando en diversos oficios que alternaba con su actividad literaria. En 1936 se casó con Gaitlin MacNamara. Durante la segunda guerra mundial, declarado no apto para el servicio militar, comienza su carrera radiofónica como guionista y locutor de la BBC. Falleció en los EE. UU. a los treinta y nueve años, a causa de un paro etílico.
** Encontrarán la "Poesía completa" de Thomas para descargar, según Antología de ELIZABETH AZCONA CRANWELL, en el siguiente link:
Viendo la película "El peso del agua" de la Directora Kathryn Bigelow, con los actores Catherine McCormack, Elizabeth Hurley, Josh Lucas, Katrin Cartlidge, Sean Penn, Sarah Polley, me encontré con este magnífico poema de Dylan Thomas. Sean Penn interpreta a un poeta que aunque casado, continúa enamorado de su novia muerta. Su esposa es una fotógrafa y ambos, desde su arte pretenden detener el tiempo y traer el pasado al presente.
Y LA MUERTE NO TENDRÁ DOMINIO
Dylan Thomas
Y la muerte no tendrá dominio.
Desnudos los muertos se habrán confundido con el hombre del viento y la luna poniente; cuando sus huesos estén roídos y sean polvo los limpios, tendrán estrellas a sus codos y a sus pies; aunque se vuelvan locos serán cuerdos, aunque se hundan en el mar saldrán de nuevo, aunque los amantes se pierdan quedará el amor; y la muerte no tendrá dominio.
Y la muerte no tendrá dominio.
Y la muerte no tendrá dominio. Bajo las ondulaciones del mar los que yacen tendidos no morirán aterrados; retorciéndose en el potro cuando los nervios ceden, amarrados a una rueda, aún no se romperán; la fe en sus manos se partirá en dos, y los penetrarán los daños unicornios; rotos todos los cabos ya no crujirán más; y la muerte no tendrá dominio.
Y la muerte no tendrá dominio.
Aunque las gaviotas no griten más en su oído ni las olas estallen ruidosas en las costas; aunque no broten flores donde antes brotaron ni levanten ya más la cabeza al golpe de la lluvia; aunque estén locos y muertos como clavos, las cabezas de los cadáveres martillearan margaritas; estallarán al sol hasta que el sol estalle, y la muerte no tendrá dominio.
And Death Shall Have No Dominion
Dylan Thomas
And death shall have no dominion.
Dead mean naked they shall be one
With the man in the wind and the west moon;
When their bones are picked clean and the clean bones gone,
They shall have stars at elbow and foot;
Though they go mad they shall be sane,
Though they sink through the sea they shall rise again; Though lovers be lost love shall not;
And death shall have no dominion.
And death shall have no dominion. No more may gulls cry at their ears
Or waves break loud on the seashores;
Where blew a flower may a flower no more
Lift its head to the blows of the rain;
Though they be mad and dead as nails,
Heads of the characters hammer through daisies;
Break in the sun till the sun breaks down, And death shall have no dominion.
And death shall have no dominion.
Under the windings of the sea
They lying long shall not die windily;
Twisting on racks when sinews give way,
Strapped to a wheel, yet they shall not break;
Faith in their hands shall snap in two,
And the unicorn evils run them through;
Split all ends up they shan't crack; And death shall have no dominion.
* Dylan Marlais Thomas (Swansea, Gales 1914 – Nueva York 1953) poeta, escritor de cuentos y dramaturgo galés, conocido como "el último poeta maldito" por haber pagado el pase a la genialidad con el caos de los excesos. Muere a los 39 años, de una hemorragia cerebral, dentro de un coma etílico.