I will wait for you

I will wait for you
"Expectations" - Christophe Vacher
Mostrando entradas con la etiqueta video. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta video. Mostrar todas las entradas

miércoles, 6 de febrero de 2013

Ma plus belle histoire d'amour... c'est vous





Ma plus belle histoire d'amour


Barbara 

(autora e intérprete)



Du plus loin, que me revienne,

L'ombre de mes amours anciennes,

Du plus loin, du premier rendez-vous,

Du temps des premières peines,

Lors, j'avais quinze ans, à peine,

Cœur tout blanc, et griffes aux genoux,

Que ce furent, j'étais précoce,

De tendres amours de gosse,

Ou les morsures d'un amour fou,

Du plus loin qu'il m'en souvienne,

Si depuis, j'ai dit "je t'aime",

Ma plus belle histoire d'amour, c'est vous.


C'est vrai, je ne fus pas sage,

Et j'ai tourné bien des pages,

Sans les lire, blanches, et puis rien dessus,

C'est vrai, je ne fus pas sage,

Et mes guerriers de passage,

A peine vus, déjà disparus,

Mais à travers leur visage,

C'était déjà votre image,

C'était vous déjà et le cœur nu,

Je refaisais mes bagages,

Et poursuivais mon mirage,

Ma plus belle histoire d'amour, c'est vous.


Sur la longue route,

Qui menait vers vous,

Sur la longue route,

J'allais le cœur fou,

Le vent de décembre,

Me gelait au cou,

Qu'importait décembre,

Si c'était pour vous,

Elle fut longue la route,

Mais je l'ai faite, la route,

Celle-là, qui menait jusqu'à vous.


Et je ne suis pas parjure,

Si ce soir, je vous jure,

Que, pour vous, je l'eus faite à genoux,

Il en eut fallu bien d'autres,

Que quelques mauvais apôtres,

Que l'hiver ou la neige à mon cou,

Pour que je perde patience,

Et j'ai calmé ma violence,

Ma plus belle histoire d'amour, c'est vous.


Les temps d'hiver et d'automne,

De nuit, de jour, et personne,

Vous n'étiez jamais au rendez-vous,

Et de vous, perdant courage,

Soudain, me prenait la rage,

Mon Dieu, que j'avais besoin de vous,

Que le Diable vous emporte,

D'autres m'ont ouvert leur porte,

Heureuse, je m'en allais loin de vous,

Oui, je vous fus infidèle,

Mais vous revenais quand même,

Ma plus belle histoire d'amour, c'est vous.


J'ai pleuré mes larmes,

Mais qu'il me fut doux,

Oh, qu'il me fut doux,

Ce premier sourire de vous,

Et pour une larme,

Qui venait de vous,

J'ai pleuré d'amour,

Vous souvenez-vous ?

Ce fut, un soir, en septembre,

Vous étiez venus m'attendre,

Ici même, vous en souvenez-vous ?



A vous regarder sourire,

A vous aimer, sans rien dire,

C'est là que j'ai compris, tout à coup,

J'avais fini mon voyage,

Et j'ai posé mes bagages,

Vous étiez venus au rendez-vous.

Qu'importe ce qu'on peut en dire,

Je tenais à vous le dire,

Ce soir je vous remercie de vous,

Qu'importe ce qu'on peut en dire,

Je suis venue pour vous dire,

Ma plus belle histoire d'amour, c'est vous...


* * * 

De muy lejos es que me viene,
La sombra de mis antiguos amores,
De muy lejos, de mi primera cita,
El tiempo de las primeras penas
Cuando apenas tenía quince años,
un corazón blanco, y arañazos en las rodillas,
Que se fueron, yo era precoz,
Desde los tiernos amores,
O las picaduras de un amor loco,
Ya desde que tengo memoria,
Si ya he dicho: "Te amo"
Mi más bella historia de amor, eres tú,

Es cierto que no fui prudente
Y aunque yo pasaba las páginas,
Sin nada de lectura, en blanco, sin nada en ellas,
Es cierto que no fui prudente
Y mis guerreros de paso,
Apenas vistos, ya habían desaparecido,
Pero a través de su cara,
Ya preveía tu imagen
Es que ya estabas y el corazón desnudo
Yo estaba rehaciendo mi equipaje
Y perseguía mi espejismo
Mi más bella historia de amor, eres tú.

Por el largo camino que me llevaba a ti
Por el largo camino,
llevé mi corazón loco
El viento de diciembre,
Me congelaba el cuello,
Pero qué importaba diciembre
Si era por ti,


Fue un largo camino
Pero he hecho el camino
que me llevaba a ti
Y yo no cometo perjuro
Si esta noche, te lo juro
Que por ti, hice el camino de rodillas,
Ha habido muchos otros,
algunos malos apóstoles
Ya sea invierno o la nieve en mi cuello,
Para perder la paciencia
Y tranquilicé mi violencia,
Mi más bella historia de amor, eres tú.


En invierno y en otoño
Noche, día, y nadie,
Nunca fuiste a la cita,
Y me desanimaba
De repente, me entraba la rabia
Dios mío, cómo te necesitaba
El diablo te lleve,
Otros han abierto sus puertas
Feliz, me iba lejos de ti,
Sí, te fui infiel
Pero volvías de todos modos,
Mi más bella historia de amor, eres tú.

Lloré mis lágrimas,
que me fueron dulces,
¡Oh, qué dulce se me hizo,
Esa primera sonrisa tuya,
Y por una lágrima,
Que venía de ti,
Lloré por amor,
¿Te acuerdas?

Fue una tarde de septiembre,
en que habías venido a esperarme,
Aquí, ¿te acuerdas?
Al mirarte sonreír sin decir nada,
Fue entonces cuando me di cuenta, de repente,
que había acabado mi viaje
Y dejé mi equipaje
habías venido a la cita,
No importa lo que uno pueda decir,
Quería decirte,
Esta noche te doy las gracias,
No importa lo que uno pueda decir,
Estoy aquí para decirte que,
Mi mayor historia de amor eres tú ...

(traducción muy sui generis)

* * *





*  Barbara , Monique Andrée Serf (Paris 1930 – Noviembre 24, 1997)  Norman Lebrecht dice:  "Ella es un enigma freudiano del corazón de Francia".

Junto a los nombres legendarios de Jacques Brel, Georges Brassens, Léo Ferré o la propia Edith Piaf, Barbara forma parte de las grandes páginas de la chanson de Francia, género en el que su aporte no es solamente como cantante, sino como compositora y poeta.





El tiempo que queda...

Amoureux Pont Des Arts  -  Willy Ronis




LE TEMPS QUI RESTE




Combien de temps...
Combien de temps encore
Des années, des jours, des heures, combien ?
Quand j'y pense, mon coeur bat si fort...
Mon pays c'est la vie.
Combien de temps...
Combien ?

Je l'aime tant, le temps qui reste...
Je veux rire, courir, pleurer, parler,
Et voir, et croire
Et boire, danser,
Crier, manger, nager, bondir, désobéir
J'ai pas fini, j'ai pas fini
Voler, chanter, parti, repartir
Souffrir, aimer
Je l'aime tant le temps qui reste

Je ne sais plus où je suis né, ni quand
Je sais qu'il n'y a pas longtemps...
Et que mon pays c'est la vie
Je sais aussi que mon père disait :
Le temps c'est comme ton pain...
Gardes-en pour demain...

J'ai encore du pain
Encore du temps, mais combien ?
Je veux jouer encore...
Je veux rire des montagnes de rires,
Je veux pleurer des torrents de larmes,
Je veux boire des bateaux entiers de vin
De Bordeaux et d'Italie

Et danser, crier, voler, nager dans tous les océans
J'ai pas fini, j'ai pas fini
Je veux chanter
Je veux parler jusqu'à la fin de ma voix...
Je l'aime tant le temps qui reste...

Combien de temps...
Combien de temps encore ?
Des années, des jours, des heures, combien ?
Je veux des histoires, des voyages...
J'ai tant de gens à voir, tant d'images..
Des enfants, des femmes, des grands hommes,
Des petits hommes, des marrants, des tristes,
Des très intelligents et des cons,
C'est drôle, les cons ça repose,
C'est comme le feuillage au milieu des roses...

Combien de temps...
Combien de temps encore ?
Des années, des jours, des heures, combien ?
Je m'en fous mon amour...
Quand l'orchestre s'arrêtera, je danserai encore...
Quand les avions ne voleront plus, je volerai tout seul...
Quand le temps s'arrêtera..
Je t'aimerai encore
Je ne sais pas où, je ne sais pas comment...
Mais je t'aimerai encore...
D'accord ?

Serge Reggiani


* * *





EL TIEMPO QUE QUEDA




Cuánto tiempo…
Cuánto tiempo aún
¿Años, días, horas, cuánto?
Cuando lo pienso, mi corazón late muy fuerte…
Mi país es la vida.
Cuánto tiempo…
¿Cuánto?

Me gusta tanto, el tiempo que queda…
Quiero reír, correr, llorar, hablar,
Y ver, y creer
Y beber, bailar,
Gritar, comer, nadar, saltar, desobedecer
No he acabado, no he acabado
Volar, cantar, marchar, volver a salir
Sufrir, querer
Me gusta tanto el tiempo que queda

No sé ya dónde he nacido, ni cuándo
Sé que no hace tanto tiempo…
Y que mi país es la vida
Sé también que mi padre decía:
El tiempo es como tu pan…
Guárdalo para mañana…

Tengo aún pan
Aún el tiempo, pero ¿cuánto?
Quiero jugar aún…
Quiero reír las montañas de risas,
Quiero llorar los ríos de lágrimas,
Quiero beber barcos enteros de vino
de Burdeos y de Italia

Y bailar, gritar, volar, nadar en todos los océanos
No he terminado, no he terminado
Quiero cantar
Quiero hablar hasta el final de mi voz…
Me gusta tanto el tiempo que queda…

Cuánto tiempo…
¿Cuánto tiempo aún?
¿Años, días, horas, cuánto?
Quiero historias, viajes…
Tengo tanto gente que ver, tantas imágenes.
Los niños, las mujeres, los grandes hombres,
Los pequeños hombres, los graciosos, los tristes,
los muy inteligentes y los tontos,
Es divertido, los tontos eso descansa,
Es como el follaje en medio de las rosas…

Cuánto tiempo…
¿Cuánto tiempo aún?
¿Años, días, horas, cuánto?
Yo enloquezco, mi amor…
Cuando la orquesta se pare, bailaré aún…
Cuando los aviones no vuelen ya, volaré completamente solo…
Cuando el tiempo se detenga...
Yo te amaré aún
No sé dónde, no sé cómo…
Pero te amaré aún…
¿De acuerdo?



domingo, 4 de noviembre de 2012

Negra leche del alba...

Uno de los más acuciosos trabajos de Carlos Morales del Coso, poeta y editor de El toro de Barro, que debieran llenarlo de justa satisfacción por todo el esfuerzo invertido en ello y sus excelentes resultados, es su versión del poema Todesfuge de Paul Celan.

Este video fue elaborado desde el Canal de Poesía de Antonio Tello, poeta argentino que vive en Barcelona, España;  el tema musical corresponde al Requiem de Gyorgy Ligeti y la realización a Eduardo Salvatierra.





Todesfuge

Paul Celan

Versión de Carlos Morales



Negra leche del alba la bebemos al atardecer
cuando media el día la bebemos de mañana y de noche la bebemos
bebemos y bebemos
y una tumba en el aire cavamos allí no se duerme en la estrechura
Vive un hombre en la casa que juega con serpientes y que escribe
a Alemania escribe así que anochece Margarete tus dorados cabellos
escribe y sale de la casa y fulgen las estrellas y silba a sus perros venid
y silba a sus judíos que salgan cavad una zanja en la tierra
tocad nos manda danzad


Negra leche del alba te bebemos de noche
te bebemos al alba cuando media el día te bebemos al atardecer
bebemos y bebemos
Un hombre vive en la casa que juega con serpientes y que escribe
a Alemania escribe al anochecer tus cabellos de oro Margarete
ceniza tus cabellos Sulamith una tumba cavamos en el aire no se yace allí estrecho
Y grita hincad más hondo en la tierra las palas los otros cantad y tocad
el hierro agarra del cinto lo blande azules sus ojos
hincad más hondo las palas vosotros los otros seguid tocando y bailad


Negra leche del alba te bebemos de noche
cuando media el día te bebemos al alba te bebemos al atardecer
bebemos y bebemos
y un hombre vive en la casa Margarete tus cabellos dorados
ceniza tus cabellos Sulamith jugando con serpientes
Y grita que suene más dulce la muerte la muerte es un Maestro alemán
y grita golpead sombríos los violines y así subiréis como humo en el viento
abierta tendréis una tumba en las nubes estrecho allí no se yace


Negra leche del alba te bebemos de noche
cuando media el día te bebemos la muerte es un Maestro alemán
te bebemos de tarde y al alba bebemos y bebemos
la muerte es un Maestro venido de Alemania su ojo es azul
te alcanza con bala de plomo certera tú eres su blanco
un hombre vive en la casa Margarete tus bucles de oro
azuza a sus perros los lanza a nosotros un nicho en el aire nos da
se pone a jugar con serpientes y sueña la muerte es un Maestro alemán


tus cabellos de oro Margarete
Sulamith tu pelo de ceniza



* * *


Éste es uno de los poemas de Paul Celan que formarán parte de Negra leche del alba, la Antología de la poesía del Holocausto que tengo ya ultimada y a la espera de una última revisión.  En lo que toca a esta versión, quiero agradecer a mi buen amigo Mattías Schultz su trabajo como traductor y como consejero, porque sin él creo que me hubiera sido imposible expresar en castellano ese ritmo contundente, vertiginoso e hipnótico que el poeta utilizaba en sus lecturas en vivo, tan semejante al propio de las letanías.

Asimismo, quiero advertir a los lectores que, si se abre cualquiera de estas puertas, se podrán encontrar otros poemas de Paul Celan, y de algunos otros grandes escritores que, al igual que él, vivieron la amarga experiencia de la Shoa en carne propia o se sintieron concernidos por este gigantesco apocalipsis. Y se podrá, incluso, ojear parte de su correspondencia y de la de quienes, como él, decidieron acabar voluntariamente con sus vidas.

Finalmente, sería muy ilustrativo adentrarse en la breve reflexión sobre la Música en el Holocausto elaborada por el Instituto Yad Vashem de Jerusalén, y que no tiene desperdicio.


Carlos Morales del Coso
Poeta y Editor de El Toro de Barro
La segunda colección de poesía más antigua de España


* * *

Éste es el poema más reconocido de Celan, publicado por primera vez en 1948 y se cree que fue escrito en 1944.  Publicado en rumano como "Tangoul Mortii" ("Tango de la Muerte") en 1947.  Su nombre definitivo fue "Todesfuge" "Fuga de la muerte".  Allí acuna el concepto de "Negra leche del alba" y hace referencia a "death music", "Todesmusik" o "Danza de la Muerte",  aludiendo al momento en que los nazis obligaban  a los prisioneros judíos a tocar música mientras sus compañeros eran conducidos y esperaban ser ejecutados.


«El poema que aquí publicamos está construido sobre la evocación de un hecho real. En Lubin, como en muchos otros campos de la muerte nazis, un grupo de condenados era forzado a cantar nostálgicas canciones mientras otros cavaban tumbas».  Así dice una nota en su primera publicación.

En sus NOTAS SOBRE EL POEMA TODESFUGE (FUGA DE LA MUERTE)Javier Galarza, poeta argentino, entrega algunas claves acerca del tema:

  • La Margarete aludida es la protagonista del Fausto de Goethe.
  • La Sulamith es la amada del bíblico El cantar de los cantares.
  • El oxímoron Negra leche del alba sirve para abrir las cuatro estrofas del poema.
  • Celan fue acusado de plagio, ya que al escribir el poema tubo a la vista tres poemas anteriores de una calidad inferior al suyo:   El poema "Él" de de Immanuel Weissglas, compañero de Paul Celan en el instituto de Czernowitz, El poema "Hacia la vida", (1925) de Rose Auslander que incluye la «metáfora» leche negra,  y que Celan tuvo en sus manos al salir del campo de concentración (1944—1945), y por último,  la versión de Yvan Goll (también Iwan G. o Ivan G., de nombre real Isaac Lang, (1891-1950), poeta francoalemán, que defendía su esposa, la periodista francesa Claire Goll.
Éste es el poema de Immanuel Weissglas,  donde están presente las metáforas:


EL  (1944)

Elevamos tumbas en el aire y nos asentamos al fin
Con mujeres y niños en el lugar que se nos pide.
Cavamos con diligencia, otros tocan el violín,
Se crea una tumba y la danza ya sigue.

Él quiere que sobre esas tripas con más osadía
El arco roce tan severo como su faz:
Tocad suavemente la muerte, es un maestro alemán.
Que a través de los campos suavemente se desliza.

Y cuando el crepúsculo con sangre surge a la tarde
Abro yo rumiando la boca ensañada,
Cavando para todos una casa en los aires:
Amplia como el ataúd, apretada como la hora de la muerte.

Él juega en la casa con serpientes, amenaza, hace versos;
En Alemania el crepúsculo como en los cabellos de Gretchen.
La tumba que se prepara en las nubes no tendrá ya estrechez:
Porque la muerte era ya, desde lejos, un maestro alemán




Con todo esto,  no se puede desconocer la grandeza del poema de Paul Celan y el gran aporte testimonial en la poesía del Holocausto,  que fue capaz de legar a la humanidad.


Como corolario de la perfección del poema Todesfuge de Paul Celan,  la magnífica versión escrita por Carlos Morales del Coso y su dramática lectura a observar en el video,  quedan estas palabras tremendas y rotundas de Rainer María Rilke,  cuando lo terrible emerge de la mano de la belleza:


"Pues la belleza no es nada sino el principio de lo terrible, lo que somos apenas capaces de soportar, lo que sólo admiramos porque serenamente desdeña destrozarnos."

Hay traducciones que circulan por allí y son planas, perdiendo lo principal: intensidad y dramatismo que los hechos requieren. Esta versión es perfecta en ambos (especialmente a través de sus epínomes), también en ritmo y lenguaje, con sus tropos cargados de significado, difíciles de encontrar en otros poemas de otros autores, para ser capaz de decir sin decir todo aquello tan tremendo.  Estoy pensando en "serpientes", "perros", "como humo en el viento", estrechas zanjas, y la "negra leche"...  oxímoron que lejos de contrarrestar, exacerba, por un lado alimenta la muerte y por otro desea la vida, como un vino agrio, que a su vez apela tanto a la alegría como al dolor.

Carlos Morales comenta:  "No es que no me parecieran buenas las otras versiones que conozco, y que son realmente magníficas; las de Valente, Jose Luis Reina Palazon y Arnau Pons son, en verdad, fuera de lo común. Pero es que, después de haber oído a Celan repetirlas en distintas grabaciones, me daba la impresión de que ninguna de ellas captaba ese ritmo hipnótico, vertiginoso, contundente, machacón con que el poeta solía recitarlo, y que había conseguido en su alemán. Después de consultarlo con algunos poetas amigos que, además son filólogos expertos en lengua española y alemana, creo que el secreto de este ritmo era el uso constante de palabras llanas, que tan importantes son para la dinámicas de esas lenguas europeas.  Al partir de esa percepción, confirmada por gente que sabía mucho más que yo del tema, empecé a ver más factible encontrar esos compases rítmicos tan hipnotizadores que Celan otorgaba a su Todesfuge.  En todo caso, y para tranquilidad de los puristas, ninguno de los pasos que he dado han sido a la aventura: cuando había alguna duda, he buscado el consejo de amigos alemanes a los que Celan no les es indiferente."

Y sobre Celan, nos dice:  "Hay seres que no terminan de marcharse. Seres que no terminan de cruzar al otro lado de la luz y habitar el territorio de la serenidad. ¿Dónde está realmente Paul Celan ¿Todavía en el puente Mirabeaux, del que se arrojó sobre el Sena aplastando por la culpa de haber sobrevivido a la catástrofe judía? ¿Escuchó, cuando lo hizo los gritos de de aquel oficial alemán, instando a los judíos que habrían de morir "hincad más hondo las palas vosotros los otros seguid tocando y bailad”…
Desde que lo conocí por primera vez gracias a mi amigo el poeta húngaro Jaime Vándor, hace muchos años ya, mi obsesión ha sido reproducir en lengua castellana el ritmo hipnótico y absorbente –tan semejante al de una letanía- con que, en sus comparecencias públicas, Paul Celan recitaba su FUGA DE LA MUERTE. Parecía como si quisiera acentuar los compases marciales que los nazis obligaban a tocar a los judíos que iban camino de un nicho en el aire que “no se yace allí estrecho”, en un intento de integrar su asesinato en ese orden superior del mundo ario que, con él, se liberaba de todo mal futuro. En esa antítesis dramática reside la grandiosa belleza de este poema único, el más leído de la historia contemporánea.  Sé de sobra que a esta versión, que tanto trabajo me ha costado construir, la faltan todavía muchos pulimentos.  Creo, con sinceridad, que este poema, y cualquiera de las versiones que se intenten de él, no se terminará nunca de escribir."

El poema en esta versión ya no sólo se lee, sino se vive con una intensidad arrolladora. Y permite transmutar el horror ante ese dolor, en un viaje místico al interior de uno mismo, para al fin volver una mejor persona.



sábado, 13 de octubre de 2012

¡Qué lástima...!




¡Qué lástima
que yo no pueda cantar a la usanza
de este tiempo lo mismo que los poetas de hoy cantan!
¡Qué lástima
que yo no pueda entonar con una voz engolada
esas brillantes romanzas
a las glorias de la patria!

¡Qué lástima 
que yo no tenga una patria!
Sé que la historia es la misma, la misma siempre, que pasa
desde una tierra a otra tierra, desde una raza
a otra raza,
como pasan
esas tormentas de estío desde esta a aquella comarca.

¡Qué lástima
que yo no tenga comarca,
patria chica, tierra provinciana!
Debí nacer en la entraña
de la estepa castellana
y fui a nacer en un pueblo del que no recuerdo nada;
pasé los días azules de mi infancia en Salamanca,
y mi juventud, una juventud sombría, en la montaña.

Después... ya no he vuelto a echar el ancla,
y ninguna de estas tierras me levanta
ni me exalta
para poder cantar siempre en la misma tonada
al mismo río que pasa
rodando las mismas aguas,
al mismo cielo, al mismo campo y en la misma casa.

¡Qué lástima
que yo no tenga una casa!
Una casa solariega y blasonada,
una casa
en que guardara,
a más de otras cosas raras,
un sillón viejo de cuero, una mesa apolillada
y el retrato de un mi abuelo que ganara
una batalla.
¡Qué lástima
que yo no tenga un abuelo que ganara
una batalla,
retratado con una mano cruzada
en el pecho, y la otra en el puño de la espada!

Y, ¡qué lástima 
que yo no tenga siquiera una espada!
Porque..., ¿Qué voy a cantar si no tengo ni una patria,
ni una tierra provinciana,
ni una casa
solariega y blasonada,
ni el retrato de un mi abuelo que ganara
una batalla,
ni un sillón viejo de cuero, ni una mesa, ni una espada?
¡Qué voy a cantar si soy un paria
que apenas tiene una capa!

Sin embargo...
en esta tierra de España
y en un pueblo de la Alcarria
hay una casa
en la que estoy de posada
y donde tengo, prestadas,
una mesa de pino y una silla de paja.
Un libro tengo también. Y todo mi ajuar se halla
en una sala
muy amplia
y muy blanca
que está en la parte más baja
y más fresca de la casa.

Tiene una luz muy clara
esta sala
tan amplia
y tan blanca...
Una luz muy clara
que entra por una ventana
que da a una calle muy ancha.
Y a la luz de esta ventana
vengo todas las mañanas.

Aquí me siento sobre mi silla de paja
y venzo las horas largas
leyendo en mi libro y viendo cómo pasa
la gente a través de la ventana.

Cosas de poca importancia
parecen un libro y el cristal de una ventana
en un pueblo de la Alcarria,
y, sin embargo, le basta
para sentir todo el ritmo de la vida a mi alma.

Que todo el ritmo del mundo por estos cristales pasa
cuando pasan
ese pastor que va detrás de las cabras
con una enorme cayada,
esa mujer agobiada
con una carga
de leña en la espalda,
esos mendigos que vienen arrastrando sus miserias, de Pastrana,
y esa niña que va a la escuela de tan mala gana.
¡Oh, esa niña! Hace un alto en mi ventana
siempre y se queda a los cristales pegada
como si fuera una estampa.

¡Qué gracia
tiene su cara
en el cristal aplastada
con la barbilla sumida y la naricilla chata!
Yo me río mucho mirándola
y la digo que es una niña muy guapa...
Ella entonces me llama
¡tonto!, y se marcha.

¡Pobre niña! Ya no pasa
por esta calle tan ancha
caminando hacia la escuela de muy mala gana,
ni se para
en mi ventana,
ni se queda a los cristales pegada
como si fuera una estampa.
Que un día se puso mala,
muy mala,
y otro día doblaron por ella a muerto las campanas.

Y en una tarde muy clara,
por esta calle tan ancha,
al través de la ventana,
vi cómo se la llevaban
en una caja
muy blanca...
En una caja
muy blanca
que tenía un cristalito en la tapa.
Por aquel cristal se la veía la cara
lo mismo que cuando estaba
pegadita al cristal de mi ventana...

Al cristal de esta ventana
que ahora me recuerda siempre el cristalito de aquella caja
tan blanca.
Todo el ritmo de la vida pasa
por el cristal de mi ventana...
¡Y la muerte también pasa!

¡Qué lástima
que no pudiendo cantar otras hazañas,
porque no tengo una patria,
ni una tierra provinciana,
ni una casa
solariega y blasonada,
ni el retrato de un mi abuelo que ganara
una batalla,
ni un sillón de viejo cuero, ni una mesa, ni una espada,
y soy un paria
que apenas tiene una capa...
venga, forzado, a cantar cosas de poca importancia!


León Felipe

* * *


*  Felipe Camino Galicia de la Rosa, conocido como León Felipe (Tábara, Zamora, 1884 - Ciudad de México, 1968), poeta español de la Generación del 27,  murió en el exilio.




El video es una joya desde León Felipe a Héctor Alterio






*  Héctor Benjamín Alterio Onorato (Buenos Aires, 21 de septiembre de 1929) actor argentino avecindado en España.

Premios
Cóndor de Plata al mejor actor de reparto en 1973
Concha de Plata al mejor actor en 1977
Goya de Honor en 2004
Cóndor de Plata a la trayectoria en 2010