I will wait for you

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"Expectations" - Christophe Vacher

sábado, 10 de diciembre de 2011

Elena Liliana Popescu y su invaluable visión acerca de la poesía.



Elena Liliana Popescu es poeta, traductora y editora rumana, licenciada y Doctora en Matemática, por la Universidad de Bucarest, de la que actualmente, es profesora, en el Departamento de Informática, Facultad de Matemática y Informática.  Nace el año 1948 en Turnu Magurele, Teleorman, Rumania.  Casada con el académico Nicolae Popescu, matemático rumano, con quién tiene tres hijos. Después de 1989, inicia una actividad en el periodismo rumano con ensayos de interés general, así como artículos contemporáneos sobre temas sociales y políticos. Escribe poesía y traduce literatura poética, filosófica y espiritual del mundo.  Tiene publicados más de veinte libros de poesía y es miembro de la Unión de Escritores de Rumania, sección de Poesía.

En su sitio oficial comparte parte importante de su obra, a través de la cuál se puede uno formar una idea bastante cercana a su persona y su poesía.  Me ha emocionado comprobar que existe una fundamental correspondencia entre su visión y la mía,  acerca de la poesía,  visión que sin dejar de ser intelectiva, abre las puertas a lo ontológico, lo trascendente y lo cuántico.

A modo de introducción y bienvenida ofrece una reflexión bastante profunda y estética acerca de la poesía,  como producto de la interioridad que el poeta desea compartir con los lectores:

"Trata de dejar de lado las preocupaciones del día para poder entrar juntos en la realidad del Sueño llamado Poesía, abriendo la puerta de tu corazón a estos versos escritos especialmente para ti.

Nacieron en mi corazón cuando les tocó desprenderse del mundo de las formas-pensamientos y revestirse en el mundo de las formas-palabras, para presentarse, cuando hayan cumplido su destino, a la ceremonia del encuentro contigo, lector.

La simplicidad que en su esencia significa la Verdad, no puede expresarse más que por el silencio. 

Todas las palabras del mundo lo único que hacen es intentar describir el silencio.

El conocimiento de sí mismo, el ideal más simple y el más difícil de alcanzar es la finalidad de cada hombre por separado y la del mundo entero y a ella se subsume toda nuestra búsqueda. 

Algunas veces la búsqueda cobra la forma de lo que podemos llamar poesía.

Los poetas vienen y se van, dejando su empeño por descubrir el rostro invisible de la Poesía, la cual nos mira sin juzgarnos desde el otro lado del velo de la Ilusión».

Elena Liliana Popescu

Traducción del rumano por Joaquín Garrigós




Qué es la poesía para mí


"Cuando era niña, contemplaba con atención las cosas que pasaban ante mis ojos en el mundo que se perfilaba a mi alrededor. Más tarde, el mundo interior también abría sus puertas invitándome a conocerlo; un mundo no menos fascinante que el exterior y que reflejaba todas las reacciones a lo que afuera parecía ser nuevo y construía, paso a paso, lo que había de ser para mí la vía del conocimiento; conocimiento cuyo objeto solo era muy vagamente percibido al principio y cuyo sujeto era "yo", sin que, por aquel entonces, me preocupase quién ni qué significaba ese "yo".



Nuevas y nuevas preguntas seguidas de respuestas tendrían que ser sustituidas por otras respuestas y otras preguntas, algunas de las cuales parecían no tener respuesta... El misterio se presentaba siempre con otras facetas, nuevas experiencias mejoraban la calidad de su búsqueda pero ellas resultaban ser, todas las veces, insuficientes para descifrarlo.



Paulatinamente, comencé a expresar por escrito reacciones, emociones e impresiones provocadas por mis encuentros con los insospechados aspectos de lo desconocido, cuando estos parecían tocar mi ser en cierto sentido y con intensidad... Sentía la necesidad de compartirlas por medios distintos a la palabra ya que mi ser interior no encontraba, al menos al principio, otra vía de comunicación más adecuada.



La mayor parte de las veces, no me dirigía a nadie en concreto, quizá a todos, quizá a mí misma, sin que por entonces ello me preocupara porque, al contrario, la sensación de aquel rebosadero se habría vuelto una carga demasiado pesada para lo que estaba empezando a intuir que era mi alma. La forma de expresar mis sentimientos en tales situaciones se acercaba a lo que podríamos llamar poesía, en una acepción quizá generosa y, en cualquier caso, al estimulo, y, en este sentido, podría afirmar que los primeros intentos literarios que revestían la forma de poesía se perfilaron ya a la edad de diecisiete años.



En aquella época, por muchas razones, objetivas o no, no se planteó la cuestión de publicarlos. Una de esas razones era la preocupación asidua por descifrar los misterios de las matemáticas, lo cual se concretó en la elección de la que, más tarde, sería mi profesión. Las matemáticas, apodadas la reina de las ciencias, es una disciplina severa por sus reglas precisas y aparentemente obligatorias, pero que deja siempre plena libertad a quien está decidido a hacer frente a sus peligros para descubrir la pureza, la hermosura y la eterna incógnita.



La atracción por las matemáticas y el estudio en esta dirección no mermaron, en modo alguno, mi pasión por la poesía sino todo lo contrario, me permitieron descubrir nuevos puentes por los que el lenguaje matemático y el poético pueden acercarse y compenetrarse para llegar, "en el infinito", a identificarse. Qué significa este infinito y cómo puede alcanzarse desde el punto de vista común de ambos es un misterio que está por resolver, tal vez el último.



Cierto es que he seguido escribiendo y traduciendo algunos libros para que estos fuesen más accesibles a los lectores rumanos, y algunas traducciones circulaban desde hacía tiempo en un marco más restringido o incluso más amplio. Otros libros consiguieron ver la luz de la imprenta solo a partir de 1990 pues los temas tratados eran rechazados en la época anterior, una época que hoy ya tenemos por superada aunque algunas de las mentalidades que nos marcaron profundamente a muchos de nosotros no hayan desaparecido del todo. También a partir de 1990 me impliqué en cierta medida en la vida social, cívica y política de Rumania publicando en la prensa de la capital varias decenas de artículos referentes a diversos aspectos de interés general y de actualidad.



Los versos que he escrito son directos y sencillos. Nacieron en mi corazón y el intelecto los modeló luego, con sus imperfecciones y desmaña, para expresar las sensaciones, los sentimientos y también la fuerza de la emoción auténtica, que no puede expresarse del todo a través de la palabra.



Las poesías vinieron solas, podría decir que una detrás de otra, como una necesidad, sin buscarlas ni construirlas, sin perseguir una finalidad determinada, sin la intención de impresionar ni de provocar nada ni a nadie, aunque el intento del lector de descifrar el mensaje auténtico de los poemas podría constituir, en cierto sentido, una provocación, así como con la recepción de ese mensaje el lector podría tener una sensación parecida a una conmoción.



Solo me decidí a publicar cuando, en una exposición, el pintor, un alemán de origen rumano llamado Eugen Branescu, recién regresado al país en 1992, expuso junto a sus cuadros algunos de mis poemas, acompañados de ilustraciones gráficas para realizar un efecto especial en el marco de la exposición a la que dio un ambiente especial mediante la música en armonía con la pintura y la poesía. Los visitantes, amantes del arte, quedaron impresionados por el estilo directo y la sinceridad de los poemas y se interesaron por la forma de adquirirlos.



Así nació la idea de publicar un primer volumen que abarcase una parte de los poemas escritos hasta entonces y se materializaba el hecho de que, una vez escritos, esos poemas ya no me pertenecían y había que dárselos a quienes por derecho correspondía.



Este parece haber sido el principio, suponiendo que exista realmente un principio..."


Elena Liliana Popescu

Traducción del rumano por Joaquín Garrigós



* * *




"Para un poeta cerebral por excelencia, la creación equivale a transponer (traducir) el mundo de las «formas-pensamientos» en el de las «formas-palabras», y el poema se transforma en un espacio de comunicación, en la región mirífica donde la riqueza espiritual y la sensibilidad exacerbada del autor se encuentran con la del lector.  Familiarizada con la perfección de los cuerpos geométricos, la poetisa aspira a la armonía y a la perfección de las formas también en el arte. Evocando a la manera de Blaga la cuestión del silencio, Elena Liliana Popescu aborda en realidad la de la condición imperfecta de las palabras. Como en el caso de Ion Barbu, la poesía significa búsqueda, se convierte en un acto de conocimiento o, más exactamente, en una modalidad de conocimiento más profundo de sí mismo." Dice Gheorghe Glodeanu, Profesor de literatura rumana en la Universidad de Baia Mare (Rumania),  acerca de la poesía de Popescu.

Su último libro "Himno a la Existencia" (Ed. Herald, Bucarest, 2000),  contiene cuatro secciones que hablan por sí mismas:
  • Himno a la existencia
  • Himno a la vida
  • Himno a la libertad 
  • Himno al silencio
La autora lo dedica a Mihail Eminescu, el poeta más grande de la Rumania del s. XIX,  un romántico tardío,  del que dice:  «el que, bajando entre los mortales, eligió la lengua rumana para expresar la esencia divina del ingenio».  El libro es encabezado con la máxima:  


«la verdad se revela por sí sola 
al que está preparado para recibirla».


En Himno a la existencia,  la autora presenta una cosmogonía que sitúa el origen del universo en el caos inicial:

SI SE PUDIERA

«Si se pudiera alguna vez
medir lo inconmensurable,
abarcar lo ilimitado
y, atravesando la nada,
no ser lo uno ni lo otro...
Si se pudiera alguna vez
ser amor sin amar,
ser esperanza sin esperar,
ser palabra sin hablar,
ser pensamiento sin pensar...

Si alguna vez se pudiera 
oír lo inaudible, 
ver lo invisible 
y conocer lo desconocido, 
¿volvería otra vez el principio?»



(A Ti, 1994)

Traducción del rumano por Joaquín Garrigós

En Himno a la Vida,  su poesía gana musicalidad a través del recurso de la repetición:

«En ti está el Poeta
En ti la Poesía
En ti está el Profeta
En ti la Profecía
En ti está la Voz
En ti el Silencio
En ti está la Búsqueda
En ti lo Insondable
En ti está la Conciencia
En ti la Inconsciencia
En ti la Pregunta
En ti está la Respuesta».


En Himno a la Libertad, la autora se vale del Mito de Prometeo,  en una clara correspondencia con el poeta,  héroe civilizador que se atreve a desafiar a los dioses,  a fin de dar a los hombres, el fuego, la razón y el secreto de los artífices.  Pero se impone el drama al derramarse sobre la humanidad el caos de todos los males, a través de la Caja de Pandora.  Y el subsecuente castigo de Prometeo,  encadenado en las montañas del Cáucaso,  para que sus entrañas fueran recurrentemente devoradas por el funesto buitre.





«Señor, no me quites aún la carga,
tormento de mi espíritu.
Encadenado a una roca forcejeo,
Obligado a soportar un cruel destino.
Estoy condenado para siempre,
pagando el pecado cometido,
cuando al mundo revelé
un secreto tenazmente guardado». 


En Himno al silencio, la autora nos revela la importancia trascendental del silencio:

«El hondo sentido de la existencia
El silencio mudo lo revela,
Cuando sin el rostro de la apariencia
la realidad lo prueba».

"En esencia, la meditación sobre el silencio se transforma en una meditación sobre la condición del poeta y la poesía pues el silencio se convierte en un símbolo de lo absoluto imposible de expresar en palabras."  Gheorghe Glodeanu.

Así el poeta se define como
«el que aspira todavía a expresar
su vivencia sensible en la poesía,
el invitado a una cena principesca
que alimenta con la gracia su humilde fantasía».

La poesía es vista como una ofrenda a los lectores, una tentativa de expresar las esencias pero también como un mensaje en verso dirigido a la humanidad. Revela el destino órfico del cántico que es hacer resucitar la esperanza. Ante lo absoluto intangible, todo se vuelve una larga interrogación. El silencio puede expresar lo absoluto que se escapa a las palabras:

«El que tenía tanto que decir
Antaño, con sus hábiles rimas,
¿Podría componer otro poema que no fuera el del Silencio interminable?»





"... en la noche sombría me falta la rosa; sólo persiste su dolor..."



"Rosa es una rosa es una rosa es una rosa". 
Gertrude Stein

57




Oh Mundo, cogí tu flor.


La estreché contra mi corazón y me hirió su espina.


Cuando se oscureció el día la flor estaba mustia, pero el dolor ha persistido.


Oh Mundo, muchas flores renacerán perfumadas y gloriosas.


Pero la hora de coger flores ya ha pasado para mí, 


y en la noche sombría me falta la rosa; 


sólo persiste su dolor.


Rabindranath Tagore






viernes, 9 de diciembre de 2011

"Por si acaso llovizna por tu calle... "







Pacto


Por si acaso llovizna por tu calle 
y quieres secar tu cuerpo 
entre mis brazos 


Por si el silencio te acomete 
y recuerdas el lenguaje extraño 
que aprendiste a mi lado 


Por si regresas 
a humedecer de lunas los recuerdos 


Por si el trópico te reclama impaciente 
entre sus verdes 


O por si acaso es de noche en tu morada 
dejaré la puerta abierta



De "Pasajeros del viento"


*  María Clara González:  Poeta colombiana nacida en Bogotá en 1952.



"Llueve porque te nombro y estoy triste..."



LLUVIA


Llueve porque te nombro y estoy triste,
porque ando tu silencio recorriendo,
y porque tanto mi esperanza insiste,
que deshojada en agua voy muriendo.

La lluvia es mi llamado que persiste
y que afuera te aguarda, padeciendo,
mientras por un camino que no existe
como una despedida estás viniendo.

La lluvia, fiel lamido, va a tu encuentro.
La lluvia, perro gris que reconoce
tu balada; la lluvia, mi recuerdo.

Iré a estrechar tu ausencia lluvia adentro,
a recibir tu olvido en largo roce:
Que mi sangre no sepa que te pierdo.


*  Amelia Biagioni:  poeta argentina, nacida en Gálvez, provincia de Santa Fe, en 1918 y fallecida en Buenos Aires en 2000.

"La lluvia tiene un vago secreto de ternura..."


"Los árboles que cantan se tronchan y se secan. 
Y se tornan llanuras las montañas serenas. 
Mas la canción del agua es una cosa eterna"
Federico García Lorca


LLUVIA

Federico García Lorca


La lluvia tiene un vago secreto de ternura, 
algo de soñolencia resignada y amable, 
una música humilde se despierta con ella 
que hace vibrar el alma dormida del paisaje. 

Es un besar azul que recibe la Tierra, 
el mito primitivo que vuelve a realizarse. 
El contacto ya frío de cielo y tierra viejos 
con una mansedumbre de atardecer constante. 

Es la aurora del fruto. La que nos trae las flores 
y nos unge de espíritu santo de los mares. 
La que derrama vida sobre las sementeras 
y en el alma tristeza de lo que no se sabe. 

La nostalgia terrible de una vida perdida, 
el fatal sentimiento de haber nacido tarde, 
o la ilusión inquieta de un mañana imposible 
con la inquietud cercana del color de la carne. 

El amor se despierta en el gris de su ritmo, 
nuestro cielo interior tiene un triunfo de sangre, 
pero nuestro optimismo se convierte en tristeza 
al contemplar las gotas muertas en los cristales. 

Y son las gotas: ojos de infinito que miran 
al infinito blanco que les sirvió de madre. 

Cada gota de lluvia tiembla en el cristal turbio 
y le dejan divinas heridas de diamante. 
Son poetas del agua que han visto y que meditan 
lo que la muchedumbre de los ríos no sabe. 

¡Oh lluvia silenciosa, sin tormentas ni vientos, 
lluvia mansa y serena de esquila y luz suave, 
lluvia buena y pacifica que eres la verdadera, 
la que llorosa y triste sobre las cosas caes! 

¡Oh lluvia franciscana que llevas a tus gotas 
almas de fuentes claras y humildes manantiales! 
Cuando sobre los campos desciendes lentamente 
las rosas de mi pecho con tus sonidos abres. 

El canto primitivo que dices al silencio 
y la historia sonora que cuentas al ramaje 
los comenta llorando mi corazón desierto 
en un negro y profundo pentagrama sin clave. 

Mi alma tiene tristeza de la lluvia serena, 
tristeza resignada de cosa irrealizable, 
tengo en el horizonte un lucero encendido 
y el corazón me impide que corra a contemplarle. 

¡Oh lluvia silenciosa que los árboles aman 
y eres sobre el piano dulzura emocionante; 
das al alma las mismas nieblas y resonancias 
que pones en el alma dormida del paisaje! 


....Desde ayer que te fuiste hay humedad y frío hasta en la música....




....Desde ayer que te fuiste 

hay humedad y frío hasta en la música. 



HORA DE LA CENIZA



....Finaliza Septiembre. Es hora de decirte
lo difícil que ha sido no morir.

....Por ejemplo, esta tarde
tengo en las manos grises
libros hermosos que no entiendo,
no podría cantar aunque ha cesado ya la lluvia
y me cae sin motivo el recuerdo
del primer perro a quien amé cuando niño.

....Desde ayer que te fuiste
hay humedad y frío hasta en la música.

....Cuando yo muera,
sólo recordarán mi júbilo matutino y palpable,
mi bandera sin derecho a cansarse,
la concreta verdad que repartí desde el fuego,
el puño que hice unánime
con el clamor de piedra que eligió la esperanza.

....Hace frío sin ti. Cuando yo muera,
cuando yo muera
dirán con buenas intenciones
que no supe llorar.

....Ahora llueve de nuevo.
Nunca ha sido tan tarde a las siete menos cuarto
como hoy.

....Siento unas ganas locas de reír
o de matarme.










* Roque Dalton García (San Salvador, 1935 - 1975) poeta, novelista, y ensayista salvadoreño.

"Oh, viento salvaje del oeste, aliento del otoño..."






Oda al viento del oeste



Oh, viento salvaje del oeste, aliento del otoño
e invisible presencia que, como espectros
que huyen de hechiceros, arrastran hojas secas,
y amarillas y negras y pálidas y rojas;
herida multitud de pestilencias. Oh, tú
que llevaste a su oscuro lecho invernal
las haladas semillas, dónde humildes y fríos
yacen los cuerpos en sus tumbas: vendrá
la primavera (azul hermana tuya) y tocará
su clarín sobre la tierra en sueños llenará
(trayendo dulces brotes que se nutren de aire)
llanuras y colinas con vivos aromas y colores:
espíritu salvaje que viajas por el mundo,
muerte y vida a la vez, ¡escucha!, ¡escucha!.



* Percy Bysshe Shelley (1792, Field Place, Horsham, Inglaterra - 1822, Viareggio, Gran Ducado de Toscana), poeta del Romanticismo inglés.



Alma, ¿qué has hecho de tu pobre huerto?



"En mi cuaderno de niño, 
en mi pupitre, en los árboles, 
en la arena, en la nieve, 
escribo tu nombre." 
Paul Éluard




LIBERTAD


Llamó a mi corazón, un claro día,
con un perfume de jazmín, el viento.

—A cambio de este aroma,
todo el aroma de tus rosas quiero.

—No tengo rosas; flores
en mi jardín no hay ya; todas han muerto.

Me llevaré los llantos de las fuentes,
las hojas amarillas y los mustios pétalos.
Y el viento huyó... Mi corazón sangraba...

Alma, ¿qué has hecho de tu pobre huerto?

Antonio Machado (1875-1939)

* * * 



"En la bandera de la libertad bordé 
el amor más grande de mi vida."


Federico García Lorca (1898-1936) 

Agonía

Sunset - 26-10-2009 - Jason Alexander



El sol agoniza en el horizonte

MIA





"Pero mis brazos insisten en abrazar al mundo
porque aún no les enseñaron
que ya es demasiado tarde"


Alejandra Pizarnik


jueves, 8 de diciembre de 2011

’Monstra Te esse Matrem’



’Monstra Te esse Matrem’, Oh Virgen Inmaculada.


Oh María, Virgen Inmaculada, también este año, nos volvemos a encontrar con amor filial a los pies de esta tu imagen para renovarte el homenaje de la comunidad cristiana y de la ciudad de Roma. Aquí nos detenemos en oración, siguiendo la tradición inaugurada de los Papas precedentes, en el día solemne en el que la liturgia celebra tu Inmaculada Concepción, misterio que es fuente de gozo y de esperanza para todos los redimidos. Te saludamos y te invocamos con las palabras del Ángel: ‘Llena de gracia’ (Lc 1,28), el nombre más bello, con el cual Dios mismo te ha llamado desde la eternidad.

‘Llena de gracia’ eres Tú, María, llena del Amor Divino desde el primer instante de tu existencia, providencialmente predestinada a ser la Madre del Redentor, e íntimamente asociada a Él en el misterio de la salvación. En tu Inmaculada Concepción brilla la vocación de los discípulos de Cristo, llamados a convertirse, con su gracia, santos e inmaculados en el amor (cfr Ef 1,4). En Ti brilla la dignidad de todo ser humano, que es siempre precioso a los ojos del Creador. Quien a Ti dirige la mirada, oh Madre Toda Santa, no pierde la serenidad, por más duras que sean las pruebas de la vida. A pesar de la triste experiencia del pecado, que afea la dignidad de los hijos de Dios, quien a Ti recurre redescubre la belleza de la verdad y del amor, y vuelve a encontrar el camino que conduce a la casa del Padre.

‘Llena de gracia’ eres Tú, María, que acogiendo con tu ‘sí’ los proyectos del Creador, nos has abierto el camino de la salvación. Con tu ejemplo, enséñanos a pronunciar también nuestro ‘sí’ a la voluntad del Señor. Un ‘sí’ que se une a tu ‘sí’ sin reservas y sin sombras, que el Padre ha querido tener necesidad para generar al hombre nuevo, el Cristo, único Salvador del mundo y de la historia. Danos el valor de decir “no” a los engaños del poder, del dinero, del placer; a las riquezas deshonestas, a la corrupción y a la hipocresía, al egoísmo y a la violencia. ‘No’ al maligno, príncipe de la mentira en este mundo. ‘Sí’ a Cristo, que destruye la potencia del mal con la omnipotencia del Amor. Sabemos que solo los corazones convertidos al Amor, que es Dios pueden construir un futuro mejor para todos.

¡‘Llena de gracia’ eres Tú, María! ¡Tu nombre es para todas las generaciones garantía de segura esperanza. Sí! Porque, como escribe el sumo poeta Dante, para nosotros mortales Tú “eres de esperanza fuente de vida” (Par., XXXIII, 12). A esta fuente de tu Corazón Inmaculado, venimos una vez mas peregrinos confiados a recibir fe y consuelo, gozo y amor, seguridad y paz.

’Monstra Te esse Matrem’, Oh Virgen Inmaculada.

Muéstrate Madre tierna y con premura por los habitantes de esta tu ciudad, para que el auténtico espíritu evangélico los anime y oriente sus comportamientos.

Muéstrate Madre y guardiana vigilante de Italia y Europa, para que de las antiguas raíces cristianas los pueblos sepan tomar la linfa para construir su presente y su futuro.

Muéstrate Madre próvida y misericordiosa por el mundo entero, para que, respetando la dignidad humana dignidad y rechazando toda forma de violencia y de explotación, se coloquen bases sólidas para la civilización del amor.

Muéstrate Madre especialmente de aquellos que tienen más necesidad: de los indefensos, de los marginados y los excluidos, de las víctimas de una sociedad que a menudo sacrifica al hombre por otros fines e intereses.

Muéstrate Madre de todos, oh María, y danos a Cristo, la esperanza del mundo.

’Monstra Te esse Matrem’, oh Virgen Inmaculada, llena de gracia! ¡Amén!”.

Homenaje a la Inmaculada,  8 de diciembre

lunes, 5 de diciembre de 2011

Puente que giras...

Ireland  -     County Wicklow



Puente que giras 
recuérdame al volver 
dónde se ha ido ...




poeta argentina


¡Oh Chile, largo pétalo de mar y vino y nieve...!

Torres del Paine  -  Juan Ernesto Jaeger  -  El Mercurio (18.08.2010)



Cuándo De Chile 

Pablo Neruda


OH Chile, largo pétalo
de mar y vino y nieve,
ay cuándo
ay cuándo y cuándo
ay cuándo
me encontraré contigo,
enrollarás tu cinta
de espuma blanca y negra en mi cintura,
desencadenaré mi poesía
sobre tu territorio.

Hay hombres
mitad pez, mitad viento,
hay otros hombres hechos de agua.
Yo estoy hecho de tierra.
Voy por el mundo
cada vez más alegre:
cada ciudad me da una nueva vida.
El mundo está naciendo.
Pero si llueve en Lota
sobre mí cae la lluvia,
si en Lonquimay la nieve
resbala de las hojas
llega la nieve donde estoy.
Crece en mí el trigo oscuro de Cautín.
Yo tengo una araucaria en Villarrica,
tengo arena en el Norte Grande,
tengo una rosa rubia en la provincia,
y el viento que derriba
la última ola de Valparaiso
me golpea en el pecho
con un ruido quebrado
como si allí tuviera
mi corazón una ventana rota.

El mes de octubre ha llegado hace
tan poco tiempo del pasado octubre
que cuando éste llegó fue como si
me estuviera mirando el tiempo inmóvil.
Aquí es otoño. Cruzo
la estepa siberiana.
Día tras día todo es amarillo,
el árbol y la usina,
la tierra y lo que en ella el hombre nuevo crea:
hay oro y llama roja,
mañana inmensidad, nieve, pureza.

En mi país la primavera
viene de norte a sur con su fragancia.
Es como una muchacha
que por las piedras negras de Coquimbo,
por la orilla solemne de la espuma
vuela con pies desnudos
hasta los archipiélagos heridos.
No sólo territorio, primavera,
llenándome, me ofreces.
No soy un hombre solo.
Nací en el sur. De la frontera
traje las soledades y el galope
del último caudillo.
Pero el Partido me bajó del caballo
y me hice hombre, y anduve
los arenales y las cordilleras
amando y descubriendo.

Pueblo mío, verdad que en primavera
suena mi nombre en tus oídos
y tú me reconoces
como si fuera un río
que pasa por tu puerta?

Soy un río. Si escuchas
pausadamente bajo los salares
de Antofagasta, o bien
al sur, de Osorno
o hacia la cordillera, en Melipilla,
o en Temuco, en la noche
de astros mojados y laurel sonoro,
pones sobre la tierra tus oídos,
escucharás que corro
sumergido, cantando.

Octubre, oh primavera,
devuélveme a mi pueblo.
Qué haré sin ver mil hombres,
mil muchachas,
qué haré sin conducir sobre mis hombros
una parte de la esperanza?
Qué haré sin caminar con la bandera
que de mano en mano en la fila
de nuestra larga lucha
llegó a las manos mías?
Ay Patria, Patria,
ay Patria, cuándo
ay cuándo y cuándo
cuándo
me encontraré contigo?

Lejos de ti
mitad de tierra tuya y hombre tuyo
he continuado siendo,
y otra vez hoy la primavera pasa.
Pero yo con tus flores me he llenado,
con tu victoria voy sobre la frente
y en ti siguen viviendo mis raíces.

Ay cuándo
encontraré tu primavera dura,
y entre todos tus hijos
andaré por tus campos y tus calles
con mis zapatos viejos.
Ay cuándo
iré con Elías Lafferte
por toda la pampa dorada.
Ay cuándo a ti te apretaré la boca,
chilena que me esperas,
con mis labios errantes?
Ay cuándo
podré entrar en la sala del Partido
a sentarme con Pedro Fogonero,
con el que no conozco y sin embargo
es más hermano mío que mi hermano.
Ay cuándo
me sacará del sueño un trueno verde
de tu manto marino.
Ay cuándo, Patria, en las elecciones
iré de casa en casa recogiendo
la libertad temerosa
para que grite en medio de la calle.
Ay cuándo, Patria,
te casarás conmigo
con ojos verdemar y vestido de nieve
y tendremos millones de hijos nuevos
que entregarán la tierra a los hambrientos.

Ay Patria, sin harapos,
ay primavera mía,
ay cuándo
ay cuándo y cuándo
despertaré en tus brazos
empapado de mar y de rocío.
Ay cuando yo esté cerca
de ti, te tomaré de la cintura,
nadie podrá tocarte,
yo podré defenderte
cantando,
cuando
vaya contigo, cuando
vayas conmigo, cuándo
ay cuándo.