I will wait for you

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"Expectations" - Christophe Vacher

jueves, 3 de abril de 2014

Chile, país sísmico y solidario

Terremoto y tsunami del 27 de febrero de 2010

Reflexiones preliminares

Estos han sido días difíciles, pero al mismo tiempo nos han entregado grandes lecciones, como país. No estando yo en focos de sismicidad, en esta oportunidad en que se ha desarrollado un enjambre sísmico en el Norte de Chile, principalmente en las regiones de Arica-Parinacota y Tarapacá, he podido sentirme unida a los compatriotas que se encuentran en medio de la zona de catástrofe.  Sentir con ellos, aprender de ellos y rogar porque se aplaque la tierra y el mar y ya no constituyan un peligro para esas familias que hoy sufren miedo, inestabilidad, incertidumbre, falta de agua, de pan, de víveres, de luz eléctrica en algunos casos.  Especialmente los que han perdido seres queridos, ya que se ha informado la muerte de 6 personas por aplastamiento y por infarto cardíaco, también están los que han perdido su casa por colapso total o los que han perdido su fuente de trabajo, como los pescadores de las pequeñas caletas. 

Los efectos del terremoto, como en otras ocasiones, debemos asumirlos todos unidos, ciudadanos y autoridades.  Porque si el estado puede derivar fondos para palear las carencias inmediatas, a través de subsidios, servicios de urgencia y artículos de primera necesidad, acogiéndose al 2% que le permite la ley, es por esfuerzo de todos, a través de nuestro aporte al Ingreso Nacional, por concepto de impuestos. Además podemos ayudar voluntariamente, estando dispuestos a compartir de lo que tenemos, a través de las campañas que se están organizando.

Lo que más me ha impresionado en estos días es la entereza y orden en que han reaccionado los pobladores, como familias y apoyando al que lo necesite, por ejemplo en el traslado de ancianos y enfermos al momento de la evacuación, ante el peligro inminente de tsunami.

Me ha conmovido la determinación de gendarmería al permitir la evacuación libre desde el recinto penitenciario ubicado en zona inundable, de acuerdo al protocolo, pero no exento de calidad humana.  A mismo tiempo, el modo en que las reclusas y reclusos se presentaron al día posterior, voluntariamente, antes de ser requeridos por la fuerza. Esa es una lección que ojalá no olvidemos, el reaccionar frente a la desgracia en forma cohesionada y fraterna.


Los terremotos en Chile (1570-2014)

Los terremotos han sido una constante en toda la historia de Chile. Ubicado en el Cinturón de Fuego del Pacífico, Chile es una de las regiones más sísmicas del planeta, acumulando gigantescas catástrofes en su haber...

Chile se encuentra ubicado sobre la placa Sudamericana, en su borde occidental donde convergen y generan zonas de subducción las placas de Nazca y Antártica, en tanto que  la placa de Scotia se desliza horizontalmente respecto a la placa Sudamericana, en un  borde de placas transcurrente.

Estas interacciones producen una gran deformación del continente Sudamericano, y  generan terremotos en todo Chile. Debido a la alta velocidad de convergencia entre  Nazca y Sudamérica, la sismicidad en esa zona es la más intensa y produce los mayores terremotos en el país.

En el caso de las placas de Nazca y Sudamérica en Chile, la placa oceánica de Nazca, más densa que la placa continental de Sudamérica, penetra bajo el continente, formando  una zona de subducción. El primer contacto entre las placa produce un valle profundo,  llamado fosa o trinchera (“trench”), que ocurre bajo el océano costa afuera del  continente.

Sismos Interplaca.  La fuerza de roce entre las placas traba el movimiento entre las  placas, las que se pueden mover relativamente sólo cuando la fuerza neta en la zona  interplaca es mayor que la fuerza de roce entre ellas. Cada vez que logre moverse,  ocurre un terremoto interplaca. El tamaño del terremoto (magnitud), es proporcional al  área de la zona que logró moverse y a cuánto se movió. Si durante el movimiento  (terremoto), se desplaza el fondo oceánico verticalmente, se genera una ola sobre la  zona de ruptura que al propagarse en el océano se llama “tsunami”. Estos son los sismos  de mayor magnitud, siendo ejemplos de estos sismos el terremoto de Valdivia de 1960  (Mw=9.5), y el terremoto del Maule de 2010 (Mw=8.8).

Sismos “outer-rise”. Son sismos que ocurren costa afuera de la fosa oceánica, debido a  la deformación en la placa de Nazca (“bending”) al tratar de meterse bajo el continente  y que el contacto interplaca no se mueve por estar acoplado (fuerza de roce mayor que  la fuerza neta).  En general tienen magnitudes menores que 8.0. Ejemplo de este tipo de  sismos, es el terremoto de 2001 (Mw=6.7), frente a las costas de Valparaíso.

Sismos Intraplaca-oceánica. Son sismos que ocurren dentro de la placa oceánica  subductada debido al peso de la placa y fuerte acoplamiento interplaca. Se originan a  profundidades mayores que 60 km hasta la máxima profundidad en que la placa siga  siendo frágil y/o ocurran cambios de fase que originen sismos (~700 km). Los 60 km de  profundidad, corresponden aproximadamente a la profundidad que alcanza el contacto  interplaca. El potencial de daños de estos sismos, es mayor que el de los sismos  interplaca de la misma magnitud. Ejemplos de estos sismos son los terremotos de  Chillan en 1939 (Ms=8.3), y Punitaqui en 1997 (Mw=7.1). 

Sismos Intraplaca-continental. Son sismos que ocurren dentro de la placa continental,  en la corteza a profundidades menores que 30 km, debido a deformación generada  principalmente por la convergencia entre las placas y por esfuerzos locales. La principal  deformación generada por la subducción, es el alzamiento de la cordillera de los Andes.  En general, estos sismos ocurren en torno a la cordillera, tanto en Chile como en Argentina. Ejemplo de estos sismos es el terremoto de Las Melosas de 1958 (Mw=6.3),  en el Cajón del Maipo frente a Santiago.

La mayoría de los chilenos recuerda el gran sismo de febrero de 2010. Y probablemente, muchos compatriotas pueden acordarse dónde se encontraban durante los terremotos ocurridos en 1960 y 1985. Incluso los de más edad rememorarán el de Chillán de 1939. Los terremotos han sido una constante en toda la historia de Chile.

Ubicado en el llamado Cinturón de Fuego del Pacífico, Chile es una de las regiones más sísmicas del planeta. Bajo su territorio convergen la placa de Nazca y la placa continental americana, provocando periódicamente movimientos telúricos de diversa magnitud que en ocasiones desencadenan gigantescas catástrofes. Con el pasar del tiempo, los terremotos han pasado a formar parte de la identidad colectiva de los chilenos, quedando registrados en la cultura popular a través de la tradición oral.

Desde tiempos prehispánicos, los pueblos indígenas tejieron una red de interpretaciones simbólicas y religiosas frente a los terremotos. Para la cultura mapuche, por ejemplo, fueron percibidos como manifestaciones de un desequilibrio cósmico que debía ser recuperado a través de ofrendas y ritos propiciatorios a los dioses y a los espíritus de los antepasados. Ya durante los primeros años de la conquista, los españoles debieron sentir los efectos devastadores de la actividad sísmica propia de esta región. En mayo de 1647 ocurrió el mayor terremoto registrado en las crónicas coloniales, el que redujo a escombros la ciudad de Santiago y provocó una aguda crisis económica en un país que, además, había sufrido devastadoras sequías. Similar impacto tuvo el gran sismo de 1751 en Concepción, que incluso provocó el cambio de ubicación de la ciudad. La población, mayoritariamente, atribuía los terremotos a alguna voluntad o castigo divino, desatándose una ola de fervor religioso.

Durante el siglo XIX, dos fueron los terremotos más renombrados: el de 1822 en la zona central y el de 1835 en Concepción y Talcahuano. A ellos puede sumarse el terremoto y maremoto de Arica, en 1868.  En 1906, ocurrió uno de los terremotos más desastrosos de la era republicana. Valparaíso, principal puerto, centro financiero y comercial del país, fue destruido casi completamente. La ciudad, llamada "la perla del Pacífico", quedó reducida a escombros y tuvo que ser reconstruida casi totalmente; sin contar los miles de muertos que quedaron atrapados bajo sus ruinas. Dramáticos fueron también el sismo de Atacama en 1922 y el terremoto de Talca, en 1928.

En 1939 le tocó el turno a la ciudad de Chillán y a toda la región circundante, siendo el más mortífero en la historia de Chile, con una cifra oficial de 5.648 muertos. La destrucción fue tal que obligó, tanto a las autoridades como a la población en general, a una mejor planificación y organización en las labores de reconstrucción y rescate. Esto representó la oportunidad ideal para que el Parlamento aprobara la creación de la Corporación de Fomento y Reconstrucción (CORFO), institución a través de la cual el Estado dirigió la reconstrucción del país y el fomento de la actividad industrial.

Valdivia, 1960


En 1960 un nuevo terremoto, el más fuerte movimiento registrado en el mundo -9,5 en escala Ritcher-, devastó las provincias de Cautín, Valdivia, Osorno, Llanquihue y Chiloé, al situarse su epicentro en el mar, en las cercanías de Valdivia. El sismo fue acompañado por un tsunami que provocó una sucesión de enormes olas que arrasaron con las ciudades costeras. Asimismo, el terremoto hundió algunas zonas que quedaron sumergidas bajo el mar, desatando un derrumbe en el río San Pedro que, de no haber sido solucionado rápidamente, habría arrasado con lo que quedaba de Valdivia.


Terremoto y tsunami en Valdivia 1960


En 1985 un nuevo sismo sacudió la zona central del país. El terremoto puso al descubierto la precariedad de las viviendas de adobe que abundaban en las ciudades y pueblos afectados. Ya en el siglo XXI, en 2007 se produjeron los terremotos de Aysén (por subducción de la placa Antártica) y de Tocopilla que, pese a no dejar un gran número de víctimas, causaron enormes pérdidas materiales. 


Terremoto del centro y sur de Chile - 27 de febrero de 2010


El 27 de febrero del 2010 se produjo un terremoto en la zona centro y sur de Chile, siendo el segundo más destructivo en la historia chilena.  Ocurrió a las 3:34:17 hora local (UTC-3), del 27 de febrero de 2010, alcanzó una magnitud de 8,8 MW de acuerdo al Servicio Sismológico de Chile y al Servicio Geológico de Estados Unidos. El epicentro se ubicó en la costa, frente a la localidad de Cobquecura, aproximadamente 150 km al noroeste de Concepción y a 63 km al suroeste de Cauquenes, y a 47,4 km de profundidad bajo la corteza terrestre.  A efecto del terremoto un fuerte tsunami impactó las costas chilenas, destruyendo varias localidades ya devastadas por el impacto telúrico. El Archipiélago de Juan Fernández, pese a no sentir el sismo, fue impactado por las marejadas que arrasaron con su único poblado, San Juan Bautista, en la Isla Robinson Crusoe. El sismo es considerado como el segundo más fuerte en la historia del país y uno de los diez más fuertes registrados por la humanidad, siendo superado solamente por el terremoto de Valdivia de 1960, el de mayor intensidad registrado por el hombre mediante sismómetros (9,5 en escala Ritcher).

El 11 de marzo de 2010, mientras ocurría la ceremonia de traspaso de mando desde la Presidenta Michelle Bachelet al Presidente Sebastián Piñera, se produjo un nuevo terremoto de 7,2 grados Ritcher, réplica del anterior, con alerta de tsunami.

Las zonas más probables de generar futuros terremotos son aquellas en las cuales ha  transcurrido suficiente tiempo para acumular esfuerzos desde el último gran terremoto, constituyéndose en las llamadas “gaps” o “lagunas” sísmicas.

En lo que va corrido del año, Chile encabeza lista mundial de terremotos más fuertes de 2014.


CONCLUSIÓN

Como dijimos, Chile es uno de los países más sísmicos del mundo, donde han ocurrido grandes terremotos en el pasado, y la proyección permite asegurar que ocurrirán grandes terremotos en el futuro.  Dada esta realidad, estamos obligados a estudiar y entender mejor la cinemática y dinámica de los procesos sísmicos, evaluar el peligro que estos representan en el país y desarrollar todos los procedimientos que permitan mitigar sus efectos, optimizar el diseño y construcción de infraestructura en forma adecuada, y aportar información relevante para la planificación de las acciones preventivas y paliativas ante la acción de las fuerzas de la naturaleza.  Una naturaleza de por sí pródiga, con la que hemos sido bendecidos.


Cronología

  • 11 de septiembre de 1552 (17:16), Terremoto en Santiago,  7,0 grados en escala de Richter, 12 muertos. 

  • 8 de febrero de 1570 (09:00), Terremoto en Concepción, 8,3 grados en escala Richter,

  • 17 de marzo de 1575 (10:00), Terremoto en Santiago, 7,3 grados en escala Richter, 35 muertos.

  • 16 de diciembre de 1575 (14:30), Terremoto en Valdivia, 8,5 grados en escala Richter,

  • 24 de noviembre de 1604 (12:30), Terremoto en Arica, 8,5 grados en escala Richter,  120 muertos.

  • 16 de septiembre de 1615 (23:30), Terremoto en Arica, 8,8 grados en escala Richter.

  • 13 de mayo de 1647 (22:30),  Terremoto en Santiago, 8,5 grados en escala Richter, devasta la zona central de Chile y provoca una aguda crisis económica, 600 muertos.

  • 15 de marzo de 1657 (19:30), Terremoto en Concepción, 8,0 grados en escala Richter, 34 muertos.

  • 10 de marzo de 1681, Terremoto en Arica, 7,3 grados en escala Richter, 133 muertos.

  • 8 de julio de 1730 (04:45), Terremoto en Santiago y Valparaíso, 8,7 grados en escala Richter.

  • 25 de mayo de 1751 (01:00), Terremoto en Concepción, 8,5 grados en escala Richter,  65 muertos.

  • 30 de marzo de 1796 (06:45), Terremoto en Copiapó, 7,7 grados en escala Richter,  12 muertos.

  • 11 de abril de 1819 (10:00), Terremoto en Copiapó,  8,3 grados en escala Richter,  133 muertos.

  • 19 de noviembre de 1822 (22:30), Terremoto en Copiapó,  8,5 grados en escala Richter,  76 muertos.

  • 8 de octubre de 1831 (06:00),  Terremoto en Arica,  7,8 grados en escala Richter.

  • 18 de septiembre de 1833 (05:45), Terremoto en Arica,  7,7 grados en escala Richter, 18 muertos.

  • 20 de febrero de 1835 (11:30), Terremoto en Concepción,  8,5 grados en escala Richter.

  • 7 de noviembre de 1837 (08:00), Terremoto en Valdivia, 8,0 grados en escala Richter,  12 muertos.

  • 17 de diciembre de 1849 (06:00), Terremoto en Coquimbo, 7,5 grados en escala Richter,  23 muertos.

  • 6 de diciembre de 1850 (06:52), Terremoto en Santiago, 7,3 grados en escala Richter,  105 muertos.

  • 2 de abril de 1851 (06.48),  Terremoto en Copiapó, 7,1 grados en escala Richter,  43 muertos.

  • 5 de octubre de 1859 (08:00),  Terremoto en Copiapó, 7,6 grados en escala Richter,  44 muertos.

  • 13 de agosto de 1868 (16:45), Terremoto y maremoto en Arica, 8,5 grados en escala Richter.

  • 7 de julio de 1873,  Terremoto en La Ligua, 8,9 grados en escala Richter.

  • 11 de noviembre de 1876,  Terremoto en Illapel, 7,5 grados en escala Richter,  20 muertos.

  • 9 de mayo de 1877 (21:16),  Terremoto en Iquique, 8,5 grados en escala Richter, 34 muertos.

  • 15 de agosto de 1880 (08:48), Terremoto en Illapel, 7,7 grados en escala Richter,  25 muertos.

  • 16 de agosto de 1906 (19:48), Terremoto en Valparaíso, es destruido el puerto, 7,9 grados en escala Richter.

  • 4 de diciembre de 1918 (07:47), Terremoto en Copiapó, 8,2 grados en escala Richter, 6 muertos.

  • 10 de noviembre de 1922 (23:53), Terremoto y maremoto en Atacama, 8,4 grados en escala Richter.

  • 21 de noviembre de 1927 (19:17), Terremoto en Aysén, 7,1 grados en escala Richter.

  • 1 de diciembre de 1928 (00:06), Terremoto  que destruye el 75% de la ciudad Talca, 8,3 grados en escala Richter, 300 muertos.

  • 24 de enero de 1939, Terremoto en Chillán, 8,3 grados en escala Richter, 5.648 muertos.

  • 6 de septiembre de 1942,  Terremoto en Caldera, 7,3 grados en escala Richter, 5 muertos.

  • 6 de abril de 1943 (12:07), Terremoto en Ovalle, 8,3 grados en escala Richter, 12 muertos.

  • 2 de agosto de 1946 (15:19), Terremoto en Copiapó, 7,9 grados en escala Richter, 8 muertos.

  • 19 de abril de 1949 (23:19),  Terremoto en Angol,  7,3 grados en escala Richter, 35 muertos.

  • 17 de diciembre de 1949 (02:53), Terremoto en Tierra del Fuego,  7,8 grados en escala Richter, 6 muertos.

  • 6 de mayo de 1953 (13:16), Terremoto en San Carlos, 7,6 grados en escala Richter, 12 muertos.

  • 6 de diciembre de 1953 (22:05), Terremoto en Calama, 7,4 grados en escala Richter, 3 muertos.

  • 4 de septiembre de 1958,  Terremoto en Las Melosas,  Cajón del Maipo, Santiago, 7,3 grados en escala Richter, 4 muertos.

  • 21 de mayo de 1960 (06:02), Terremoto en Concepción, 7,3 grados en escala Richter, 125 muertos.

  • 22 de mayo de 1960 (15:11), Terremoto en la zona sur del país, que asola las provincias de Cautín, Valdivia, Osorno, Llanquihue y Chiloé. Es el de mayor intensidad en la historia chilena y mundial, con 9.5 grados en escala de Richter, 2.000 muertos.

  • 23 de febrero de 1965 (18:11), Terremoto en Taltal, 7,0 grados en escala de Richter, 1 muerto.

  • 28 de marzo de 1965 (12:33),  Terremoto en La Ligua, 7,4 grados en escala de Richter,  280 muertos.

  • 28 de diciembre de 1966 (04:18), Terremoto en Taltal, 7,8 grados en escala de Richter,  6 muertos.

  • 20 de diciembre de 1967 (22:25),  Terremoto en Tocopilla,  7,5 grados en escala de Richter,  10 muertos.

  • 8 de julio de 1971 (23:03),  Terremoto en Illapel, 7,5 grados en escala de Richter,  85 muertos.

  • 13 de marzo de 1975, Terremoto en  Coquimbo, 7,1 grados en escala de Richter,  3 muertos.

  • 16 de octubre de 1981 (00:25), Terremoto en La Ligua, 7,5 grados en escala de Richter.

3 de marzo de 1985 (19:46), Santiago


  • 3 de marzo de 1985 (19:46),  Terremoto en  Algarrobo y Santiago, 7,8 grados en escala de Richter,  178 muertos.

  • 8 de abril de 1985 (21:56), Terremoto en Lago Rapel, Santiago, 7,5 grados en escala de Richter,  13 muertos.

  • 8 de agosto de 1987 (11:48),  Terremoto en Iquique, 7,1 grados en escala de Richter,  3 muertos.

  • 30 de julio de 1995 (01:11), Terremoto en Antofagasta, 7,3 grados en escala de Richter,  3 muertos.

  • 13 de junio de 2005 (18:44),  Terremoto en  Tarapacá,  7,8 grados en escala de Richter,  11 muertos.

  • 21 de abril de 2007 (13:53),  Terremoto y tsunami en Aysén,  6,2 grados en escala de Richter,  10 muertos.

  • 14 de noviembre de 2007 (12:40),  Terremoto en Tocopilla,  7,5 grados en escala de Richter,  2 muertos.

  • 27 de febrero de 2010 (03:34), Terremoto en la zona centro y sur de Chile, Cauquenes, 8,8 grados en escala Richter,  521 muertos.
 
27 de febrero de 2010
  • 11 de marzo de 2010 (11:39), Terremoto en Pichilemu, 6,9 grados en escala de Richter,  2 muertos.

  • 2 de enero de 2011 (17:20),  Terremoto en Tirúa,  6,9 grados en escala de Richter.

  • 25 de marzo de 2012 (19:37),  Terremoto en Constitución, 6,8 grados en escala de Richter,  2 muertos.

  • 30 de enero de 2013 (17:15), Terremoto en  Vallenar, 6,7 grados en escala de Richter,  3 muertos.

1 de abril de 2014 (20:46), Terremoto en Iquique

  • 1 de abril de 2014 (20:46), Terremoto en Iquique, 8,2 grados en escala de Richter,  6 muertos.

  • 2 de abril de 2014 (20:46), Terremoto en Iquique, 7,6 grados en escala de Richter.


* Fuente:
Los terremotos en Chile (1570-2010) - Memoria Chilena: Portal

Sismicidad y Terremotos en Chile
Centro Sismológico Nacional, Universidad de Chile.

Listado de terremotos destructores en Chile

lunes, 24 de marzo de 2014

La muerte de Platero



"Por la cuadra en silencio, encendiéndose cada vez que pasaba por el rayo de sol de la ventanilla, revolaba una bella mariposa de tres colores..."

(CXXXII) De: Platero y yo - Juan Ramón Jiménez

A cien años de 'Platero y yo'





David González - Ilustración 'Platero y él'





PLATERO Y YO




I - Platero

Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se
diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de aza-
bache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro.
Lo dejo suelto y se va al prado, y acaricia tibiamente con su
hocico, rozándolas apenas, las florecillas rosas, celestes y gualdas. . .
Lo llamo dulcemente: "Platero?", y viene a mí con un trotecillo
alegre que parece que se ríe en no sé qué cascabeleo ideal . . .

Come cuanto le doy. Le gustan naranjas, mandarinas, las uvas
moscateles, todas de ámbar, los higos morados, con su cristalina go-
tita de miel . . .

Es tierno y mimoso igual que un niño, que una niña . . .; pero
fuerte y seco como de piedra. Cuando paso sobre él, los domingos,
por las últimas callejas del pueblo, los hombres del campo, vestidos
de limpio y despaciosos, se quedan mirándolo:
-Tiene acero . . .
Tiene acero. Acero y plata de luna, al mismo tiempo.


* * *

Primera edición de 'Platero y yo' (1914)











Juan Ramón Jiménez Mantecón
(Moguer, Huelva, 1881 – San Juan, Puerto Rico, 1958) poeta español, ganador del Premio Nobel de Literatura en 1956, por el conjunto de su obra, designándose como trabajo destacado de la misma, la narración lírica Platero y yo.




Noticias

domingo, 16 de marzo de 2014

... de aquellas flores sombrías...

Pansy  -  Georgia O'Keeffe


Mis Flores Negras


Oye: bajo las ruinas de mis pasiones,
en el fondo de ésta alma que ya no alegras,
entre polvo de ensueños y de ilusiones
brotan entumecidas mis flores negras.

Ellas son mis dolores, capullos hechos
los intensos dolores que en mis entrañas
sepultan sus raíces cual los helechos,
en las húmedas grietas de las montañas,

Ellas son tus desdenes y tus rigores;
son tus pérfidas frases y tus desvíos;
son tus besos vibrantes y abrasadores
en pétalos tornados, negros y fríos.

Ellas son el recuerdo de aquellas horas
en que presa en mis brazos te adormecías,
mientras yo suspiraba por las auroras
de tus ojos... auroras que no eran mías.

Ellas son mis gemidos y mis reproches
ocultos en esta alma que ya no alegras;
son por eso tan negras como las noches
de los gélidos polos... mis flores negras.

Guarda, pues, este triste, débil manojo
que te ofrezco de aquellas flores sombrías;
Guárdalo; nada temas: es un despojo
del jardín de mis hondas melancolías.


* * *

Un poema antiquísimo y no menos bello, del poeta colombiano Julio Flórez Roa, nacido en  Chiquinquirá, Boyacá, 1867 y fallecido en Usiacurí, Atlántico, 1923, a los 55 años de edad. Según cuenta la tradición fue musicalizado por el propio poeta desde la cárcel.

Existen diversas versiones acerca de la autoría de la música de este pasillo colombiano, la mayoría sostiene que el compositor sería el mismo poeta, autor de la letra. Y se supone que la compuso desde la cárcel en 1903, junto con el pianista y compositor Emilio Murillo Chapull, donde se encontraban confinados por rebeldes, al publicar un pasquín antigobierno durante la Guerra de los mil días (1899-1993). La primera grabación que se hizo de esta popular canción fue la del dueto ecuatoriano Alvarado y Safadi, en 1916. Carlos Gardel lo grabó en 1922. 









Dice de Julio Flórez Roa el escritor Octavio Amortegui: «Tenía mucho del príncipe enlutado de la tragedia. Fuerte en su delgadez, más alto que bajo, negra como la endrina la media melena, tupidas las cejas y soñadores los ojos. Ojos alelados, ausentes y tristes, noblemente tristes, bajo los párpados pesados, quizá por lo gruesos, que daban a sus pupilas una cálida y brumosa lejanía crepuscular. Eran los labios sedientos bajo el bigote delgado y fino de Don Juan. Y entre la frente serenísima y el mentón, señoreando el rostro atezado y mate, la fuerte, sensitiva y tajante nariz. Esa perfecta nariz, tan difícil de encontrar -al decir de Tejada-, como un alma perfecta." Ha sido llamado «el último becqueriano» y «el último romántico», precisamente porque siendo contemporáneo, se mantuvo al margen del Modernismo». Perteneció al grupo llamado la Gruta Simbólica, junto a dos grandes poetas de la época, Candelario Obeso y José Asunción Silva.

Luis María Mora, conocido como «Moratín» dice de ellos:  «Un grupo de soñadores, músicos y poetas, al frente del cual iba él (Julio Flórez), se dirigía al camposanto a eso de la media noche, en las más espléndidas ascensiones de la luna. El grupo salvaba la verja, tomaba el vial del Torreón de Padilla y penetraba en los osarios. Una melancólica música de instrumentos de cuerda sonaba en la cripta. Algunas aves sacudían las alas en los cipreses; cruzaban de lejos las luciérnagas de los fuegos fatuos y la luna iluminaba los mármoles de las tumbas. ¡Eran confidencias con los sepulcros! ¡Eran singulares serenatas a los muertos! Algunos inclinaban la frente contra los troncos de los árboles, y meditaban. Algunas veces Julio Flórez recitaba sus versos a Silva. Luego el grupo tornaba a la ciudad antes que los sorprendiese la claridad del día, y así terminaban las extravagantes visitas a tantos seres idos, ya libres de las cadenas de la carne.»

El poeta colombiano Alfredo Gómez Jaime, quien se desempeñaba también como el poeta en un cargo diplomático en la Embajada de Colombia en España, no mencionó nunca la interpretación de Mis Flores Negras en las veladas que sostuvieron en su piso en la Calle de Atocha de Madrid los dos colombianos en compañía de algunos escritores como Rubén Darío, Francisco Villaespesa, Valleinclán, Manuel y Antonio Machado, José Santos Chocano. Gloria Serpa-Flórez, sobrina del poeta piensa que, si ya estaba compuesto este pasillo, Julio lo habría cantado allí. Alfredo Gómez Jaime relata así estas veladas: «Algunas noches se dignaba ir el gran solitario [Flórez] y nos subyugaba a todos con la magia de su verbo único, y a veces, también, nos hacía soñar con el alma dulce y triste de su tierra colombiana, cantando al piano los bambucos más sentimentales… ¡Oh encanto fúnebre y hondo de aquel Simón el Enterrador al que la voz de Julio ponía algo así como un temblor de lágrimas…». 


Julio Flórez ha pasado a la historia como un bardo popular, que supo interpretar los amores y los dolores de la nación colombiana bajo temas absolutos como la naturaleza, la madre, la patria, la amada y la muerte.


* Fuente:



martes, 19 de noviembre de 2013

"Y quien pensó lo más hondo, ama lo más vivo."




"Y quien pensó lo más hondo, ama lo más vivo."




De: "Poniente"


AQUELLA BALA ESCRITA PARA JACOB



Como previsto, tu último libro fue el primero. Sabías que el sentido del poema queda siempre perdido en el mismo tejido que lo engendra. Yerto tú en la piedra austral escrita en agua y luz, lo buscaste atónito y disperso. ¿Me has escuchado hablar? El libro te disparó una bala, respuesta cifrada por la pena y por la duda. Mas tu limpia mirada, sucia el alma en lucha a muerte con el ángel por los cerros del destierro, gritó gozosa: ¡Naces! Quien nacía era Jacob, confundido su nombre con el tuyo. Hoy renacemos libres en tu jardín oloroso a mareas y jazmines en que deshaces la onda humilde que arde al llegar a las arenas: La unidad se entrega siempre oculta al litoral. Y el tórculo destella en los rompientes impresos de tu voz: ¿Me oyes todavía? ¡Era la sed! Tu propio aliento escupe el mito que tanto daño hizo —con su venda en cruz clavada ante el paredón inmundo y sin misterio, que nunca permite iluminar lo abandonado. Y quien pensó lo más hondo, ama lo más vivo.


El poeta español Miguel Veyrat con su acostumbrada valiosa intertextualidad, en su prosa poética "AQUELLA BALA ESCRITA PARA JACOB", dedicada implícitamente al poeta Emilio Prados, hace una paráfrasis de un verso de Friedrich Hölderlin (1770-1843) de su poema "Sócrates y Alcibíades", que a su vez sirvió de epígrafe al poeta Emilio Prados en su último libro “La Piedra escrita”.

(Información tomada de las notas del libro "Poniente". N° 16)


Aquí pueden encontrar poema y nota


Sócrates y Alcibíades

“Venerado Sócrates, ¿por qué siempre alabas
a este joven? ¿No conoces nada más grande?
¿Por qué con amor
lo miras como a los dioses?”

Quien piensa lo más profundo ama lo más vivo,
comprende la excelsa juventud quien escruta en el mundo
y a menudo los sabios se inclinan
a la postre ante lo bello.

Friedrich Hölderlin (1770-1843)
Versión de José Manuel Recillas



Somos el eterno resplandor de estrellas




Somos el eterno resplandor de estrellas, en un momento polvo, en otro luz. De eso habla "Poniente", el último libro de poesía de Miguel Veyrat, del eterno resurgimiento. Es una poesía cuántica, a ratos parece hermética, sin embargo no se queda en los símbolos, los agota, los llena de significado y no se los guarda; con la sencillez del maestro los comparte, los explica, los pone al alcance de todos. Es una poesía de alto vuelo que como los cometas, guarda el secreto de todo el universo, incluido el hombre. 


Ayer escuchaba una vez más la brillante exposición poética que llevó a cabo su autor hace un año, el sábado 10 de noviembre de 2012, en el local de La Fuga librerías, en Sevilla, organizado por Cercanías en su ciclo “Reflexiones abiertas sobre poesía contemporánea”, donde Miguel Veyrat fue presentado por el joven poeta sevillano José María Gómez Valero.

Mientras escuchaba, me surgió la idea de hacer esta reseña sobre el evento porque lo allí dicho puede, a mi humilde opinión, aportar mucho en la lectura de este poemario. Al final dejo el link para que puedan escuchar el evento completo y otro link para quien desee adquirir el libro.

Así nos introduce a su lectura el poeta Antonio Crespo Massieu, en el prólogo: 

"Este viaje a Poniente es también aceptación de la muerte desde la plenitud de la vida y la palabra, un inclinarse ante el misterio definitivo, fin de un viaje circular que cierra la esfera y es también regreso. ¡Cómo resuena aquí Juan Ramón (el que deseaba ser completado juntando su mitad de luz con su mitad de sombra para ser “equilibrio eterno / en la mente del mundo”) o las palabras de Rilke, lo desvelado por la palabra poética o la tradición hermética! En este regreso a la materia, a lo primordial, origen y fin confluyen. Y este viaje, herido por la belleza del mundo, por la palabra que la salva, es también un regreso: “He ido donde la belleza pareció ser toda nueva / para siempre, y en el último día hallé/ el primero”. Equilibrio del mundo, círculo que se cierra o elipse donde los tiempos se confunden y encuentran." 

José María Gómez Valero, en su presentación nos dice que "Poniente" es un libro hecho para permanecer, y como tal, ambicioso y valiente, que invita a hundirse en la materia buscando su enigma intensa y apasionadamente. Y cita al poeta argentino Roberto Juarroz: 

"Sacar la palabra del lugar de la palabra 
y ponerla en el sitio de aquello que no habla" (...) 

"Hay fragmentos de palabras
adentro de todas las cosas,
como restos de una antigua siembra.
Para poder hallarlos
es preciso recuperar el balbuceo
del comienzo o el fin." (...)

MV dice en "Poniente": "El sol ya sólo existe en las palabras." (Poema "CATÁBASIS")

"En cada palabra late el lenguaje entero, / como en toda estrella el orden libre / del universo." (Poema "LENGUAS, PATRIAS, LABERINTOS) 

"Cuando el viento que siembra / estrellas / penetra un verbo que agita / el lenguaje entero, / vibra el orden / de todo el universo. (Poema "LUZ QUE VEE") 

MV nos dice de "Poniente", bajo una mirada cuántica: "Es un libro sobre la vida y no sobre la muerte, como suele pensarse, es sobre un hombre que sabe que estuvo muerto y renació." 

Perduración de un canto, eco de todas las voces. Tras el Poniente vendrá el Levante. La tierra y el universo entero evoluciona de la nada al caos, del caos al cosmos; e involuciona del cosmos a la nada y a un nuevo Big Bang.

En esta presentación Miguel Veyrat nos da la clave para la lectura de "Poniente" y por proyección, de toda su poesía.


*  Recital completo de Miguel Veyrat en Cercanías, Sevilla, sábado 10 de noviembre de 2012:



*  Para adquirir el libro:





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* Miguel Veyrat,  escritor, periodista y traductor español (Valencia, 1938). Ha publicado numerosos libros de poesía, narrativa, periodismo y ensayo, estos últimos en el marco de su actividad intelectual y docente como conferenciante y profesor fundador de la primera Facultad de Ciencias de la Información del Estado Español en la Universidad Complutense. En 2007 recibe el Premio Stendhal de traducción por su labor.



La palabra poética de Miguel Veyrat persigue el pluralismo esencial de la voz humana, liberándose en cada caso del sentido único que sucesivas glaciaciones religiosas y políticas de la historia del pensamiento han encadenado a los significantes propios del arte y las literaturas. Se ocupa así, a través del diálogo entre culturas e inmerso en una intensa vitalidad lírica, del abismo, de la ausencia de amor, libertad o igualdad, y del absurdo de una vida entregada a la muerte que puede alcanzar su redención en la poesía. (Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes)





‎Miguel Veyrat en "ojosdepapel.com", sus análisis literarios y artículos sobre su obra. Gran parte de su poesía.

sábado, 2 de noviembre de 2013

"El señor Ibrahim y las flores del Corán"

En estos día vi por segunda vez la película francesa de corta duración (94 min.) "El señor Ibrahim y las flores del Corán", con Omar Sharif, dirigida por François Dupeyron, basada en la novela y obra de teatro homónimas, de Éric-Emmanuel Schmitt.




La película trata el despertar de un adolescente al que la vida le ha deparado muchos problemas, fue abandonado por su madre, sus abuelos paternos murieron en el holocausto, su padre abogado, vive en función del trabajo y sumido en una depresión, lo que le hace ser un padre ausente y lejano. 

El niño, de nombre Moses (Pierre Boulanger), a quién llaman Momo, hijo de un judío desprendido de las prácticas religiosas, debe asumir labores domésticas y responsabilidades más allá de su edad. 

A la condición de pobreza, debemos agregar la cesantía del padre y finalmente su suicidio. Antes de tomar esta drástica decisión, le deja a su hijo una carta de despedida.

Todas las dificultades del niño, en esta crítica edad (adolescencia viene de adolescer) se agudizan por la escasez de recursos y por el abandono en que vive. Es una etapa decisiva para la autoconfirmación, para saber quién es y quién quiere ser. A falta de un padre presente, encuentra apoyo en un musulmán, sufí de Anatolia, "la media luna de oro" como él la llama. Su nuevo amigo es un pequeño comerciante de barrio, quien finalmente lo adopta, a solicitud del niño.

Juntos emprenden un viaje que para el anciano es su peregrinación final y para el adolescente, un verdadero viaje iniciático.  El anciano de nombre Ibrahim resulta ser un muy buen maestro. Este viaje es desde Francia donde viven en un barrio marginal y multirracial, hasta Anatolia, en automóvil, atravesando toda Europa.

Este viaje muestra el encuentro entre generaciones, religiones y culturas diferentes y demuestra que toda convivencia es posible cuando hay respeto, tolerancia y amistad.  La experiencias vividas se convierten así en maestras.

Dice el resumen del libro:
"En el París de los años sesenta, Momo, un muchacho judío de 13 años se hace amigo del tendero árabe de la calle Bleu de Paris. Pero las apariencias siempre son engañosas: el Sr. Ibrahim, el tendero, no es árabe, la calle Azul no es azul y el muchacho puede no ser judío."
Premios: César(2003) al Mejor actor (Omar Sharif) y Globo de oro (2003) a la mejor película extranjera.

Enseñanzas de Ibrahim:
"La lentitud es la clave para ser feliz"

"Sonríe siempre... habla con la sonrisa..."

"A las mujeres hay que mirarlas como diciéndoles 'nunca había visto tanta belleza'" 

"Donde quiera que mires, puedes encontrar belleza"

"Tu amor por otra persona es tuyo. Te pertenece a ti.  Si la otra persona lo rechaza, sólo ella está perdiendo.  Lo que tú das es tuyo para siempre.  Lo que tú guardas, se pierde para siempre".

"Escucha"

"No tengas miedo" (una expresión que en la Biblia se encuentra 365 veces, una por cada día del año).

"No me voy a morir, voy a incorporarme a la inmensidad"





En su viaje, al llegar a Turquía, presencian la danza de unos derviches giróvagos, que entran a una especie de éxtasis místico, mientras giran en torno a su corazón, en el que habita Dios, con su cabeza inclinada sobre el hombro derecho, los brazos elevados, la mano derecha mirando hacia el cielo y la mano izquierda hacia la tierra, como signo de unión entre lo divino y lo humano.  Al girar mantienen el equilibrio y se convierten en abrasadas antorchas. Ibrahim le dice a Momo: "El corazón de un hombre es como un pájaro enjaulado... si tú bailas, él canta." 

La historia está contada en primera persona, por Momo y hay un fragmento del libro que se refiere a los efectos que fue dejando ese viaje en el protagonista:

"Teníamos un montón de juegos. Él me hacía entrar en los templos religiosos con una venda en los ojos para que yo adivinara la religión por el olor.

- Aquí huele a velas, es una iglesia católica.
-Pues sí, es San Antonio.

-Aquí huele a incienso, es ortodoxa.
-Sí, es Santa Sofía.

-Y aquí huele a pies, es una mezquita musulmana. ¡Oh, en serio, aquí apesta...!
-¿Qué? ¡Pero si es la Mezquita Azul! ¿Un lugar que huele a persona no es lo suficientemente bueno para ti? ¿Qué pasa, es que a ti no te huelen nunca los pies? Es un lugar de oración que huele a hombre, que está hecho para los hombres, con hombres en su interior, ¿eso te da asco?..."

Película completa (ajustar los subtítulos, en el recuadro)



martes, 27 de agosto de 2013

Camino a la libertad




"The Way Back" o "Camino a la libertad", del director australiano Peter Weir (2010), es una película que me pareció una joya muy bien trabajada, que logra niveles destacados en todos los aspectos: fotografía a cargo de Russell Boyd, libreto, edición, sonido, maquillaje y una música que armoniza con todo ello.  La banda sonora fue compuesta por Burkhard Dallwitz. Su director Peter Weir nos ha entregado otras bellas piezas de cine, destaco según mi gusto “La sociedad de los poetas muertos” y “Único Testigo”.

Sobre la historia contada en este film Weir ha dicho: "Como una hazaña de resistencia y coraje y la tenacidad de los seres humanos para sobrevivir, me pareció que era excelente. Y se quedó conmigo."

Algunos críticos la encuentran lenta y mal compaginada, pero a mí me pareció notable, en su retrato de una parte de la historia de Europa que debemos tener presente, sobre la II Guerra Mundial, el Holocausto judío, la caída del III Reich, la partición de Europa entre este y oeste y la pérdida de la libertad de pequeñas naciones, primero bajo el totalitarismo nazi y luego bajo el soviético.  La historia parte alrededor de 1940 en Polonia, con la captura e interrogatorio de Janusz (Jim Sturgess),  un joven polaco acusado de criticar al partido comunista y de pertenecer a un grupo contrario a la ocupación soviética.

El libreto es una adaptación de Peter Weir con Keith R.Clarke, sobre una exitosa novela titulada "The Long Walk: The True Story of a Trek to Freedom" (Reino Unido, 1956), relato escrito por Ronald Downing basado en conversaciones con Slavomir Rawicz, libro que ha vendido más de medio millón de copias en todo el mundo y ha sido traducido a 25 idiomas.   

Supuestamente Slavomir Rawicz, (Pinsk 1915 - Nottingham, 2004), ex oficial del ejército polaco, narra en primera persona, cómo, tras la invasión de Polonia por los alemanes (1939), fue arrestado por el ejército soviético y encarcelado en Siberia.  




Luego de escapar del campo durante una tormenta de nieve, protagonizó junto a un grupo de hombres y una joven un extraordinario viaje, a lo largo de seis mil cuatrocientos treinta y siete kilómetros, desde un gulag o campo de prisioneros siberiano hasta la India; pasando por los Himalayas al desierto del Gobi, y atravesando el Tíbet se establecieron en la India británica en 1942.

Witold Glinski (1925 – 1983), veterano de Polonia de la II Guerra Mundial, establecido en el Reino Unido, afirmó que la historia era cierta, pero teniéndolo a él como protagonista y no a Slavomir Rawicz.

Aunque parte como una historia verdadera, varios historiadores han puesto en duda su  veracidad, puesto que hace algunos años se comprobó que su protagonista Slavomir Rawicz no escapó, sino que fue liberado por  los rusos como parte de la amnistía general de 1942, a favor de los polacos en la URSS, y posteriormente transportado a través del mar Caspio a un campo de refugiados en Irán, por lo que los hechos relatados en su libro serían ficticios.
 
Pero sin duda en tiempos tempestuosos debe haber muchas historias como ésta, de héroes anónimos que viven su propia odisea, en su regreso a Ítaca.

Un oficial de inteligencia británico asegura haber entrevistado a un grupo de hombres de demacrada apariencia, en Calcuta en 1942, que aseguraban haber escapado de Siberia y luego caminado hasta llegar a la India.




La película se centra básicamente en lo acontecido a siete prisioneros de guerra, que deciden escapar y regresar a casa, a la paz del hogar, con sus seres queridos que han quedado atrás, sin saber si lograrán encontrarlos. Deberán luchar por sobrevivir ante las inclemencias del clima y la geografía, deberán aprender a superar sus diferencias y mancomunar esfuerzos. Siendo de diferentes nacionalidades y diferentes credos, se despliegan valores universales, como la solidaridad, el valor de la vida, el valor de la libertad, de la esperanza, de la amistad, del amor por el otro.  Juntos viven inolvidables momentos. 





Sus personajes:  Mr. Smith, (Ed Harris) un enigmático ingeniero estadounidense conocido solamente por su apellido; Valka (Colin Farrel), un criminal ruso sin escrúpulos que controla el gulag; Tomasz, artista y cocinero del grupo; Kazik, un polaco que sufre de ceguera nocturna; Voss, un sacerdote de Letonia; y Zoran, un contador de Yugoslavia; todos ellos comandados por Januz (Jim Sturgges) el oficial polaco. En el trayecto se les unirá Irena (Sarsoise Ronan), también prisionera polaca.





Se trata de una apuesta por un bien mayor, a cualquier precio, hasta agotar la vida, de ser necesario; es un esfuerzo sobrehumano por conseguir el preciado bien de la libertad y la dignidad de los pueblos. “Se trata de la lucha que todos nosotros tenemos por la sobrevivencia diaria", diría el propio Peter Weir.

La odisea de Januz termina cuando regresa a casa en 1989, tras la caída del Muro de Berlín y se reencuentra con su esposa que lo espera.

El rodaje de "The Way Back" se llevó a cabo en Bulgaria, Marruecos y la India.  Los magníficos escenarios son una parte importante en la ambientación de la película.

El director dedicó el film a tres sobrevivientes desconocidos.




The Way Back Movie Trailer Official (HD)





domingo, 25 de agosto de 2013

Que sean niños los niños...



Que sean niños los niños


Que sean niños, y no clientes de las compañías de celulares, o vendedores de rosas en los bares, o estrellas descartables de la televisión.

Niños, no limpiavidrios en los semáforos, o botín de padres enfrentados o repartidores de estampitas en los subtes.


Que no sean niños soldados, los niños. Que sean niños los niños, simplemente. Que no sean foto de un portal pornográfico. Que no sean los habitantes de un reformatorio.

Que no sean costureros en talleres ilegales de ningún lugar del mundo.

Que sean niños los niños, y no un target.

Que no sean los que pagan las culpas. Los que reciben los golpes. Los bombardeados por publicidad. 

Que sean niños los niños. Todo lo aniñados que quieran. Todo lo infantiles que quieran. Todo lo ingenuos que quieran. Que hagan libremente sus niñerías.

Que se dediquen a ser niños y no a otra cosa.




Que no sean los que no juegan, los acosados por las preocupaciones, los tapados de actividades.

Que sean niños los niños y se los deje preguntar sin levantar la mano, formar filas torcidas, llevar alguna vez la Bandera no por ser mejor alumno, sino por ser buen compañero.

Que sean niños los niños y no los incentivados con desmesura a consumir todo lo que saca el mercado.

Que sean niños, y no los que aspiran pegamento en una esquina o fuman paco en la otra, tan de nadie, tan desprotegidos.

Niños, no nombres que tienen que rogar por recibir el apellido paterno o la cuota de alimentos.

Que sean niños los niños.



Y que los niños sean lo intocable, que sea la gran coincidencia en cualquier discusión ideológica; que por ellos se desvelen los economistas de todas las corrientes, los dirigentes de todos los partidos, los periodistas de todos los medios, los vecinos de todas las cuadras, los asistentes sociales de todas las municipalidades, los maestros de todas las escuelas.

Que sean niños los niños, y no el juguete de los abusadores.
Que sean niños, no "el repetidor" o "el conflictivo" o "el que nunca trae los deberes".

Niños, y no los que empujan el carro con cartones.

Que sean niños los niños, simplemente.




Que ejerzan en paz el oficio de recién llegados.

Que se los llame a trabajar con la imaginación o con lápices de colores.

Que se los deje ser niños, todo lo niños que quieran.

Y que los niños sean lo importante, que por ellos lleguen a un acuerdo los que nunca se ponen de acuerdo; que por ellos se dirijan la palabra los que no se hablan, que por ellos hagan algo los que nunca hicieron nada.

Que sean niños los niños y que no dejen de joder con la pelota.
Que sean niños en su día. Que lo sean todos los días del año. Que sean felices los niños, por ser niños. Inocentes de todo lo heredado.


Mex Urtizberea





Una canción infantil de María Elena Walsh


viernes, 23 de agosto de 2013

Si el hombre pudiera decir lo que ama...





Si el hombre pudiera decir lo que ama

Luis Cernuda



Si el hombre pudiera decir lo que ama,

si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo

como una nube en la luz;

si como muros que se derrumban,

para saludar la verdad erguida en medio,

pudiera derrumbar su cuerpo,

dejando sólo la verdad de su amor,

la verdad de sí mismo,

que no se llama gloria, fortuna o ambición,

sino amor o deseo,

yo sería aquel que imaginaba;

aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos

proclama ante los hombres la verdad ignorada,

la verdad de su amor verdadero.



Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien

cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;

alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina

por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,

y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu

como leños perdidos que el mar anega o levanta

libremente, con la libertad del amor,

la única libertad que me exalta,

la única libertad por que muero.



Tú justificas mi existencia:

si no te conozco, no he vivido;

si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.