I will wait for you

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"Expectations" - Christophe Vacher

martes, 27 de agosto de 2013

Camino a la libertad




"The Way Back" o "Camino a la libertad", del director australiano Peter Weir (2010), es una película que me pareció una joya muy bien trabajada, que logra niveles destacados en todos los aspectos: fotografía a cargo de Russell Boyd, libreto, edición, sonido, maquillaje y una música que armoniza con todo ello.  La banda sonora fue compuesta por Burkhard Dallwitz. Su director Peter Weir nos ha entregado otras bellas piezas de cine, destaco según mi gusto “La sociedad de los poetas muertos” y “Único Testigo”.

Sobre la historia contada en este film Weir ha dicho: "Como una hazaña de resistencia y coraje y la tenacidad de los seres humanos para sobrevivir, me pareció que era excelente. Y se quedó conmigo."

Algunos críticos la encuentran lenta y mal compaginada, pero a mí me pareció notable, en su retrato de una parte de la historia de Europa que debemos tener presente, sobre la II Guerra Mundial, el Holocausto judío, la caída del III Reich, la partición de Europa entre este y oeste y la pérdida de la libertad de pequeñas naciones, primero bajo el totalitarismo nazi y luego bajo el soviético.  La historia parte alrededor de 1940 en Polonia, con la captura e interrogatorio de Janusz (Jim Sturgess),  un joven polaco acusado de criticar al partido comunista y de pertenecer a un grupo contrario a la ocupación soviética.

El libreto es una adaptación de Peter Weir con Keith R.Clarke, sobre una exitosa novela titulada "The Long Walk: The True Story of a Trek to Freedom" (Reino Unido, 1956), relato escrito por Ronald Downing basado en conversaciones con Slavomir Rawicz, libro que ha vendido más de medio millón de copias en todo el mundo y ha sido traducido a 25 idiomas.   

Supuestamente Slavomir Rawicz, (Pinsk 1915 - Nottingham, 2004), ex oficial del ejército polaco, narra en primera persona, cómo, tras la invasión de Polonia por los alemanes (1939), fue arrestado por el ejército soviético y encarcelado en Siberia.  




Luego de escapar del campo durante una tormenta de nieve, protagonizó junto a un grupo de hombres y una joven un extraordinario viaje, a lo largo de seis mil cuatrocientos treinta y siete kilómetros, desde un gulag o campo de prisioneros siberiano hasta la India; pasando por los Himalayas al desierto del Gobi, y atravesando el Tíbet se establecieron en la India británica en 1942.

Witold Glinski (1925 – 1983), veterano de Polonia de la II Guerra Mundial, establecido en el Reino Unido, afirmó que la historia era cierta, pero teniéndolo a él como protagonista y no a Slavomir Rawicz.

Aunque parte como una historia verdadera, varios historiadores han puesto en duda su  veracidad, puesto que hace algunos años se comprobó que su protagonista Slavomir Rawicz no escapó, sino que fue liberado por  los rusos como parte de la amnistía general de 1942, a favor de los polacos en la URSS, y posteriormente transportado a través del mar Caspio a un campo de refugiados en Irán, por lo que los hechos relatados en su libro serían ficticios.
 
Pero sin duda en tiempos tempestuosos debe haber muchas historias como ésta, de héroes anónimos que viven su propia odisea, en su regreso a Ítaca.

Un oficial de inteligencia británico asegura haber entrevistado a un grupo de hombres de demacrada apariencia, en Calcuta en 1942, que aseguraban haber escapado de Siberia y luego caminado hasta llegar a la India.




La película se centra básicamente en lo acontecido a siete prisioneros de guerra, que deciden escapar y regresar a casa, a la paz del hogar, con sus seres queridos que han quedado atrás, sin saber si lograrán encontrarlos. Deberán luchar por sobrevivir ante las inclemencias del clima y la geografía, deberán aprender a superar sus diferencias y mancomunar esfuerzos. Siendo de diferentes nacionalidades y diferentes credos, se despliegan valores universales, como la solidaridad, el valor de la vida, el valor de la libertad, de la esperanza, de la amistad, del amor por el otro.  Juntos viven inolvidables momentos. 





Sus personajes:  Mr. Smith, (Ed Harris) un enigmático ingeniero estadounidense conocido solamente por su apellido; Valka (Colin Farrel), un criminal ruso sin escrúpulos que controla el gulag; Tomasz, artista y cocinero del grupo; Kazik, un polaco que sufre de ceguera nocturna; Voss, un sacerdote de Letonia; y Zoran, un contador de Yugoslavia; todos ellos comandados por Januz (Jim Sturgges) el oficial polaco. En el trayecto se les unirá Irena (Sarsoise Ronan), también prisionera polaca.





Se trata de una apuesta por un bien mayor, a cualquier precio, hasta agotar la vida, de ser necesario; es un esfuerzo sobrehumano por conseguir el preciado bien de la libertad y la dignidad de los pueblos. “Se trata de la lucha que todos nosotros tenemos por la sobrevivencia diaria", diría el propio Peter Weir.

La odisea de Januz termina cuando regresa a casa en 1989, tras la caída del Muro de Berlín y se reencuentra con su esposa que lo espera.

El rodaje de "The Way Back" se llevó a cabo en Bulgaria, Marruecos y la India.  Los magníficos escenarios son una parte importante en la ambientación de la película.

El director dedicó el film a tres sobrevivientes desconocidos.




The Way Back Movie Trailer Official (HD)





domingo, 25 de agosto de 2013

Que sean niños los niños...



Que sean niños los niños


Que sean niños, y no clientes de las compañías de celulares, o vendedores de rosas en los bares, o estrellas descartables de la televisión.

Niños, no limpiavidrios en los semáforos, o botín de padres enfrentados o repartidores de estampitas en los subtes.


Que no sean niños soldados, los niños. Que sean niños los niños, simplemente. Que no sean foto de un portal pornográfico. Que no sean los habitantes de un reformatorio.

Que no sean costureros en talleres ilegales de ningún lugar del mundo.

Que sean niños los niños, y no un target.

Que no sean los que pagan las culpas. Los que reciben los golpes. Los bombardeados por publicidad. 

Que sean niños los niños. Todo lo aniñados que quieran. Todo lo infantiles que quieran. Todo lo ingenuos que quieran. Que hagan libremente sus niñerías.

Que se dediquen a ser niños y no a otra cosa.




Que no sean los que no juegan, los acosados por las preocupaciones, los tapados de actividades.

Que sean niños los niños y se los deje preguntar sin levantar la mano, formar filas torcidas, llevar alguna vez la Bandera no por ser mejor alumno, sino por ser buen compañero.

Que sean niños los niños y no los incentivados con desmesura a consumir todo lo que saca el mercado.

Que sean niños, y no los que aspiran pegamento en una esquina o fuman paco en la otra, tan de nadie, tan desprotegidos.

Niños, no nombres que tienen que rogar por recibir el apellido paterno o la cuota de alimentos.

Que sean niños los niños.



Y que los niños sean lo intocable, que sea la gran coincidencia en cualquier discusión ideológica; que por ellos se desvelen los economistas de todas las corrientes, los dirigentes de todos los partidos, los periodistas de todos los medios, los vecinos de todas las cuadras, los asistentes sociales de todas las municipalidades, los maestros de todas las escuelas.

Que sean niños los niños, y no el juguete de los abusadores.
Que sean niños, no "el repetidor" o "el conflictivo" o "el que nunca trae los deberes".

Niños, y no los que empujan el carro con cartones.

Que sean niños los niños, simplemente.




Que ejerzan en paz el oficio de recién llegados.

Que se los llame a trabajar con la imaginación o con lápices de colores.

Que se los deje ser niños, todo lo niños que quieran.

Y que los niños sean lo importante, que por ellos lleguen a un acuerdo los que nunca se ponen de acuerdo; que por ellos se dirijan la palabra los que no se hablan, que por ellos hagan algo los que nunca hicieron nada.

Que sean niños los niños y que no dejen de joder con la pelota.
Que sean niños en su día. Que lo sean todos los días del año. Que sean felices los niños, por ser niños. Inocentes de todo lo heredado.


Mex Urtizberea





Una canción infantil de María Elena Walsh


viernes, 23 de agosto de 2013

Si el hombre pudiera decir lo que ama...





Si el hombre pudiera decir lo que ama

Luis Cernuda



Si el hombre pudiera decir lo que ama,

si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo

como una nube en la luz;

si como muros que se derrumban,

para saludar la verdad erguida en medio,

pudiera derrumbar su cuerpo,

dejando sólo la verdad de su amor,

la verdad de sí mismo,

que no se llama gloria, fortuna o ambición,

sino amor o deseo,

yo sería aquel que imaginaba;

aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos

proclama ante los hombres la verdad ignorada,

la verdad de su amor verdadero.



Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien

cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;

alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina

por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,

y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu

como leños perdidos que el mar anega o levanta

libremente, con la libertad del amor,

la única libertad que me exalta,

la única libertad por que muero.



Tú justificas mi existencia:

si no te conozco, no he vivido;

si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.


jueves, 25 de julio de 2013

Acércate, acércate, acércate



A la rosa sobre la cruz del tiempo

¡Rosa roja, rosa orgullosa, triste rosa de todos mis días! 
Acércate a mí, mientras canto sobre los tiempos antiguos: 
Cuchulain luchando contra la amarga marea; 
Sobre el druida, gris, nutrido por los bosques, con mirada tranquila, 
Que dio a Fergus sueños, y ruina indecible: 
Y sobre tu propia tristeza, que las estrellas, envejecidas 
En su danza de sandalias plateadas sobre el mar, 
Cantan en su triste y solitaria melodía. 
Acércate, para que no cegado ya por el destino humano, 
Pueda yo encontrar bajo las ramas del amor y del odio, 
En todas las pobres cosas tontas que viven un día, 
La belleza eterna recorriendo su camino.

Acércate, acércate, acércate -¡ah, déjame sí 
Un pequeño espacio para que lo llene el aliento de la rosa! 

No vaya a ser que deje yo de oír las cosas comunes que ansían; 
El gusano débil escondiéndose en su pequeña cueva, 
El ratón de campo que corre junto a mí por el pasto, 
Y las pesadas esperanzas mortales que laboran y pasan, 
Y sólo busque escuchar las extrañas cosas dichas 
Por Dios a los corazones brillantes de aquellos muertos hace mucho, 
Y aprender a cantar una lengua que los hombres no conocen. 
Acércate; yo cantaré, antes de que me llegue la hora de partir, 
Sobre la vieja Eire y los tiempos antiguos: 
Rosa roja, rosa orgullosa, triste rosa de todos mis días.


William Butler Yeats


viernes, 12 de julio de 2013

No me atrevo ya a nombrarte pájaro del alma...

Heathcliff Under the tree - Fritz Eichenberg (pintor alemán)



Desolación


No me atrevo ya a nombrarte
pájaro del alma,
ángel terrible —te re
conozco, sé que estás aquí
para no marcharte y llevarme
al corazón de fuego
que me aguarda —boca
rusiente entre los árboles. Allí
seré devorado
de una vez por todas
al consumirme
a fuego lento —fumarola
que nadie ve ni acoge
ningún pecho: ¡Ah ser
nuevamente aspirado, amado!
Pero tú desciendes como
niebla oscura hasta desen
terrarme —dejando abiertas
raíz y entraña al desdén espeso,
Y sin embargo —des
dichado de mí, te invoco
sabiendo quién eres de antemano.


© Miguel Veyrat 

De: “Instrucciones para amanecer” (Calima, 2007)



* * *


* Miguel Veyrat,  escritor, periodista y traductor español (Valencia, 1938). Ha publicado numerosos libros de poesía, narrativa, periodismo y ensayo, estos últimos en el marco de su actividad intelectual y docente como conferenciante y profesor fundador de la primera Facultad de Ciencias de la Información del Estado Español en la Universidad Complutense. En 2007 recibe el Premio Stendhal de traducción por su labor.



"La palabra poética de Miguel Veyrat persigue el pluralismo esencial de la voz humana, liberándose en cada caso del sentido único que sucesivas glaciaciones religiosas y políticas de la historia del pensamiento han encadenado a los significantes propios del arte y las literaturas. Se ocupa así, a través del diálogo entre culturas e inmerso en una intensa vitalidad lírica, del abismo, de la ausencia de amor, libertad o igualdad, y del absurdo de una vida entregada a la muerte que puede alcanzar su redención en la poesía." 
(Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes)





‎Miguel Veyrat en "ojosdepapel.com", sus análisis literarios y artículos sobre su obra. Parte de su poesía.


http://amediavoz.com/veyrat.htm


Para adquirir su libro “Instrucciones para amanecer” (Calima, 2007):


Aquí   o   Aquí

Para adquirir su último libro:  "Poniente"

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Luz que impide ver



Luz que impide ver

Perdidos transitamos sobre polvo
dorado que alienta
bajo infinitas praderas
de latón. Atravesamos destellos
que no nos dejan ver más
allá. Apariencia
de un reino de preguntas
sin respuesta
en que sólo quedaron
reflejos de máscaras
sin la esencia
legítima del barro. Locos
sonámbulos
vagamos en busca del punto
oscuro en que el círculo
se cierra: Arrojados
a la angustia de una noche
en que dormir
no se puede mas tampoco
despertar —espera
interminable de tiempo sin destino,
ilusión de conocimiento
que borre
nuestros rastros
desde un pacto que limite
lo infinito. ¿Ah de
la vida, escuchas? No juguemos
más vida mía —rotas
ya las ventanas
y asediados los compases.
Más cierta será mañana
tu inmensa nada,
que la increada luz que brilla ahora.


© Miguel Veyrat 

De “Poniente”, Bartleby Editores 2012


* Miguel Veyrat,  escritor, periodista y traductor español (Valencia, 1938). Ha publicado numerosos libros de poesía, narrativa, periodismo y ensayo, estos últimos en el marco de su actividad intelectual y docente como conferenciante y profesor fundador de la primera Facultad de Ciencias de la Información del Estado Español en la Universidad Complutense. En 2007 recibe el Premio Stendhal de traducción por su labor.




La palabra poética de Miguel Veyrat persigue el pluralismo esencial de la voz humana, liberándose en cada caso del sentido único que sucesivas glaciaciones religiosas y políticas de la historia del pensamiento han encadenado a los significantes propios del arte y las literaturas. Se ocupa así, a través del diálogo entre culturas e inmerso en una intensa vitalidad lírica, del abismo, de la ausencia de amor, libertad o igualdad, y del absurdo de una vida entregada a la muerte que puede alcanzar su redención en la poesía. (Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes)





‎Miguel Veyrat en "ojosdepapel.com", sus análisis literarios y artículos sobre su obra. Parte de su poesía.



http://amediavoz.com/veyrat.htm



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jueves, 16 de mayo de 2013

¡Oh llama de amor viva...!


© Fotografía: “Llama”



PARA HALLAR LA FUENTE

En el Jardín de Uruk)


¡Oh cisterna de silencio, 
mediodía donde crece 
el vino denso de tu sombra! 
Bebo el camino del amor 
hasta la noche del infierno 
para hallar la fuente 
que haga eterna tu mirada. 
¿La vida quién la retiene? 
Heme aquí perdido: Importa 
más amar que vivir 
pues alentando conoces 
—como si la muerte 
ya te hubiese penetrado. 
¡Ah lejanía! Yo es amor 
y también muerte —llama 
viva, en el centro de la nada.


Miguel Veyrat


© ”Instrucciones para amanecer” (Calima, 2007)






San Juan de la Cruz

(1542-1591)
Llama de amor viva
1. ¡Oh llama de amor viva,que tiernamente hieres de mi alma en el más profundo centro! Pues ya no eres esquiva, acaba ya, si quieres; ¡rompe la tela de este dulce encuentro! 2. ¡Oh cauterio suave! ¡Oh regalada llaga! ¡Oh mano blanda! ¡Oh toque delicado, que a vida eterna sabe, y toda deuda paga! Matando, muerte en vida la has trocado. 3. ¡Oh lámparas de fuego, en cuyos resplandores las profundas cavernas del sentido, que estaba oscuro y ciego, con extraños primores calor y luz dan junto a su querido! 4. ¡Cuán manso y amoroso recuerdas en mi seno, donde secretamente solo moras: y en tu aspirar sabroso, de bien y gloria lleno ¡cuán delicadamente me enamoras!


* * *

lunes, 6 de mayo de 2013

Tardíamente, en el jardín sombrío

Fujian China (Mainland)


Amor Tardío


Tardíamente, en el jardín sombrío,
tardíamente entró una mariposa,
transfigurando en alba milagrosa
el deprimente anochecer de estío.

Y, sedienta de miel y de rocío,
tardíamente en el rosal se posa,
pues ya se deshojó la última rosa
con la primera ráfaga de frío.

Y yo, que voy andando hacia el poniente,
siento llegar maravillosamente,
como esa mariposa, una ilusión;

pero en mi otoño de melancolía,
mariposa de amor, al fin del día,
qué tarde llegas a mi corazón...


José Ángel Buesa


Poeta cubano nacido en Cienfuegos en 1910 y fallecido en el exilio, en Santo Domingo en 1982.
Publicó su primer libro de poesía a los 22 años de edad. 
Obras más conocidas:  «La Fuga de las Horas», «Oasis», y «Poeta Enamorado».

miércoles, 1 de mayo de 2013

¡Solamente loco! ¡Solamente poeta!...


Friedrich Nietzsche - Edvard Munch


Los Ditirambos Dionisíacos constituyen a la vez el único libro de poesía y el último, que deja publicado Nietzsche ya cercana su muerte, mientras entraba galopando en su locura, en un desdoblamiento inicial, una fuga a su propia interioridad caracterizada por una exaltación y melancolía intermitentes, que lo llevaban a escribir cartas y mensajes sin sentido firmados como El Crucificado, Dionisio o César. Esta exaltación fluye a veces en forma de ensoñación, en tonos melancólicos, en un consumirse en soledad y en un presagio de ocaso inminente.

En el poema Sils María* se hace evidente este desdoblamiento cuando dice: 
"... de uno se hizo dos..." en que alude a los efectos de la demencia en medio de la que terminó sus días este genial filósofo y poeta, que muchos atribuían a secuela de una enfermedad venérea (sífilis) adquirida en su juventud y que ante nuevos estudios científicos, resulta ser demencia frontotemporal o enfermedad de Pick.  Entre esos efectos está el desdoblamiento, que le hace escribir desde un Tú.

"La poesía de Nietzsche se une intrínsecamente a toda su prosa y a su vida, no es autónoma, debe vérsela enmarcada por su obra filosófica. Su lírica deriva de la emoción, abarcando al alma humana en su totalidad, comprendiendo un pensamiento inquisitivo, angustiado, absorbido por las polaridades del ideal y la realidad, el dolor y la felicidad, aspirando a una felicidad ideal de la que depende poder penetrar con su entendimiento la razón de ser de la existencia, su misterio que describe como pavoroso, y la muerte. Nietzsche abreva en la tradición del Romanticismo, pero supera su contenido, su forma y su intensidad." 

"Nietzsche rompe con las trabas de la lógica en su lirismo. Su pensamiento, acuciado por un ideal de visión perfecta de la verdad oculta avanza en su expresión a saltos, con bruscas sacudidas, convulsiones, desmayos y arrobamientos: pensamiento fraccionado, disuelto por la pasión de pensar en rugidos, en carcajadas sarcásticas, en violentas imprecaciones, en un lirismo rumoroso, en los que palpita la visión de una dicha ansiada. Por momentos Nietzsche quiebra la razón, la reflexividad, aún la construcción gramatical, empleando una doble discursividad merced a la polisemia, que es imposible traducir. Sin embargo su poesía sigue los cánones del ideal poético, aspirando a que la musicalidad y la emotividad sean llevadas al extremo, pero añadiéndole una carga de contenido hasta entonces inédita, pues aun en los momentos de quiebre de la razón deja en pie el sentido."

Juan Carlos Prieto Cané (Prólogo)

Ditirambos Dionisíacos 
Friedrich Nietzsche 

Traducción: Guillermo Teodoro Schuster y Juan Carlos Prieto Cané 
Los libros de Orfeo, Buenos Aires, 1994.




¿Por qué Dionisos? Porque su culto exacerba las emociones al punto de la pérdida de la subjetividad, del olvido de sí, en base  al volcamiento hacia un estado que lo emparenta con sus dioses, es la licencia hacia una comunidad superior que en concordancia con la naturaleza vibra en entusiasmo. La vida se estremece, bulle y danza, se redime, deja atrás el sufrimiento y despierta el gusto por vivir.

"Sé cantar el ditirambo, hermosa canción 
de Dionisos, cuando el rayo del vino llega al alma."

Arquíloco (Enciclopedia Pauly)

* * *

Gustave Courbet – El desesperado (autorretrato) 1843 ca.



¡Solamente loco! ¡Solamente poeta!

Con el desvanecerse de la luz,
cuando ya el consuelo del rocío
se filtra en la tierra,
invisible, inaudible
—pues delicado calzado lleva
el consolador rocío, como todo dulce consuelo—
entonces recuerdas, tú recuerdas, ardiente corazón
cuan sediento estuviste
de lágrimas celestes y gotas de rocío,
abrasado, cansado, sediento,
mientras en sendas de amarilla greda
miradas malignas del sol crepuscular
a través de la negra arboladura en torno a ti corrían,
deslumbrantes, maliciosas, abrasadoras miradas del sol.

«¿Tú el pretendiente de la verdad?» —así se burlaban—.
«¡No! ¡Sólo un poeta!
un animal astuto, saqueador, rastrero,
que ha de mentir,
que premeditadamente, intencionadamente
ha de mentir,
multicolor enmascarado,
máscara para sí mismo,
presa de sí mismo,
¿es eso el pretendiente de la verdad?...

¡Solamente loco! ¡Solamente poeta! 
solamente un multicolor hablar, 
hablar polícromo de enmascarado bufón, 
que trepa por mendaces puentes de palabras, 
sobre un arcoiris de mentiras 
entre falsos cielos 
deslizándose y divagando. 
¡Solamente loco! ¡Solamente poeta!...
¿Es eso el pretendiente de la verdad?...
No inmóvil, rígido, liso, frío,
trocado en estatua,
pilar de dios;
no erigido ante templos,
atalaya de dios;
¡no! Hostil eres a tales ejemplos de virtud,
más recogido te hallas en el desierto que en los templos,
audaz como los gatos
saltas por todas las ventanas
¡husch! y en toda oportunidad,
husmeas toda selva virgen,
tú que por selvas vírgenes
entre fieras de polícromos pelajes
pecadoramente sano y bello y multicolor corrías,
con lascivos belfos,
feliz con el escarnio, feliz en el infierno, feliz y sanguinario
furtivo, ladrón, mentiroso corrías...
O semejante al águila
que fija su mirada largamente en los abismos,
en sus abismos...
—¡oh, girar como ella hacia abajo,
hacia el fondo, hacia adentro,
hacia profundidades más profundas cada vez!—

Entonces,
súbitamente,
en vuelo vertical,
trazo precipitado,
caer sobre corderos,
hacia abajo, voraz,
ávido de corderos,
odiando toda alma de cordero,
odiando furiosamente todo lo que parezca
virtuoso, borreguil, de lana rizada,
necio, con leche de oveja satisfecho...

Así,
aguileños, leopardinos,
son los anhelos del poeta,
son tus anhelos entre miles de máscaras,
¡tú, loco!, ¡tú, poeta!...

Tú que consideras al hombre 
tanto dios como oveja—, 
desgarrar al dios en el hombre 
como a la oveja en el hombre 
y desgarrando reír— 
¡ésa, ésa es tu felicidad!
¡felicidad de leopardo y águila, 
felicidad de loco y de poeta!»...

Con el desvanecerse de la luz, 
mientras la hoz de la luna 
se desliza verde y envidiosa 
entre rojos purpúreos, 
—hostil al día, 
segando a cada paso 
las guirnaldas de rosas 
con sigilo, hasta que se hunden, 
pálidas, en el seno nocturno:

así caí yo mismo alguna vez
desde mi desvarío de verdad,
desde mis días afanosos,
del día cansado, enfermo de luz,
—caí hacia abajo, hacia la noche, hacia las sombras,
abrasado y sediento
de una verdad.

—¿recuerdas aún, recuerdas tú, ardiente corazón
cuan sediento estuviste?—
¡sea yo desterrado
de toda verdad!
¡Solamente loco! ¡Solamente poeta!... 


Friedrich Nietzsche

De Ditirambos Dionisíacos 



martes, 9 de abril de 2013

"Oh noche oscura, si por vez primera te viera yo venir, ¿no temblaría...?



© Joakim Back - Moon Tree



¿Se apagó esa gran luz?


Leónidas Lamborghini, 
El genio de nuestra raza: las reescrituras de Leónidas Lamborghini, Buenos Aires, Ediciones Stanton, 2011. Prólogo y edición de Gerardo Jorge)

Nota del editor: 

Reescrituras del soneto "Night and Death" ("Noche y muerte") del poeta anglohispano José María "Blanco White" (1775-1841). Fueron realizadas en el año 1995, publicadas en la revista Diario de Poesía nº 57 (otoño de 1998), y nunca recogidas en libro hasta ahora. La primera de estas versiones, Lamborghini la realizó sin conocer el texto "fuente" de "Blanco White", luego de un llamado telefónico hecho por un integrante de la redacción de Diario de Poesía, convocándolo a participar de un dossier sobre traducción, y "contándole" el argumento del poema por teléfono. 

Lamborghini realizó entonces dos versiones: la primera, improvisando a partir del argumento narrado; y la segunda, cotejando con la materia verbal del original en inglés y de una decena de otras traducciones al español del poema.


Night and Death


José María "Blanco White"
(1928)


Varias versiones


*  José María Blanco Crespo ("Blanco White"), Sevilla, 1775 – Liverpool, 1841), poeta, pensador, teólogo y periodista español. De ascendencia irlandesa, su lírica en castellano puede clasificarse dentro del Prerromanticismo. Destacó como escritor en idioma inglés, con poemas como el soneto Night and Death (1828) que ha tenido numerosas versiones, a lo largo de la historia.


(I Versión de Leónidas Lamborghini)


"¿Se apagó esa gran luz? ¿Volvíame ciego?;
fue tan honda la angustia desatada,
que muy adentro mío oí mi nada
sin consuelo gemir: era mi ruego".

"(Hablo desde ti mismo y no lo niego,
el misterio de hablarte me anonada,
porque es mi voz de Génesis trucada,
de aquel tiempo a este tiempo, sin sosiego)".

"Asomándome, luego, luces en lo alto
vi cambiar; no, esa luz no era la misma,
pero alcanzó a calmar mi sobresalto".

Desde aquel primer mono fue la duda
y el terror de un final que nos abisma::
¿mas no será cual luz que en otra muda?








(II Versión de Leónidas Lamborghini)


¿Se apagó esa gran luz? ¿Volvíame ciego?; 
fue tan feroz la angustia desatada,
que hondo desde la cueva aullé mi nada:
como un loco gemía, era mi ruego.

(Hablo desde tu adentro y no lo niego,
el misterio de oírme me anonada,
porque es mi voz de Génesis trucada,
de aquel tiempo a este tiempo, sin sosiego).

Asomándome, empequeñecidas,
vi en lo alto luces, no la misma,
mas sospeché una argucia repetida.

Desde el principio, entonces, fue la duda,
el engaño, el terror que nos abisma
y que a mi grito el tuyo propio anuda.



Noche y muerte



Extraña noche: cuando el hombre tuvo reporte
De ti, se enteró sin ver, o le fue revelado,
¿No tembló acaso por este dilecto bordado,
Este brillante, y azul, y glorioso soporte?


Pero bajo un velo de rocío, en su transporte,

Por el ardiente fuego del ocaso bañado,
Con la hueste del cielo el gran Héspero ha llegado:
¡Su vista la creación ensancha de sur a norte!


¡Quién iba a sospechar que yaciera oscuridad

Entre tus rayos, Sol! ¡Quién entrever la verdad
oculta en las moscas, los insectos y las hojas,


O la ceguera que en cada orbe nos arrojas!

¡Débil hombre! ¿Por qué enfrentarse a la muerte tienta?
¿No engañará la vida si la luz aparenta?



Segunda versión de Fernando G. Toledo, 2002




* * *




La noche y la muerte


Oh noche oscura, si por vez primera
te viera yo venir, ¿no temblaría,
temiendo que esta clara luz del día,
este milagro azul se deshiciera?

Pero, si ya el lucero reverbera
al caer de la tarde, y la alegría
de mil estrellas nace, ¿negaría
que brilla más la creación entera?

¡Quién hubiera pensado, oh noche oscura,
que le propio Sol pudiera ensombrecerte,
tenerte entre sus rayos escondida!

Eres gloria de paz y de hermosura.
¿Por qué temer, entonces, a la muerte?
Igual que el Sol, ¿nos cegará la vida?



Traducción al español de Esteban Torre

Primer Premio 
en el II Certamen Nacional de Traducción Poética 
(Cáceres, 1988)


* * * 


La noche



Al ver la noche Adán por vez primera

Que iba borrando y apagando el mundo,
Creyó que, al par del astro moribundo,
La Creación agonizaba entera.


Mas luego, al ver lumbrera tras lumbrera

Dulce brotar y hervir en un segundo
Universo sin fin... vuelto en profundo
Pasmo de gratitud, ora y espera.


Un sol velaba mil; fue un nuevo Oriente

su ocaso; y pronto aquella luz dormida
Despertó al mismo Adán, pura y fulgente.


...¿Por qué la muerte al ánimo intimida?

Si así engaña la luz tan dulcemente,
¿Por qué no ha de engañar también la vida?




Versión de Rafael Pombo, antes de 1882




* * *





El sol y la vida



¡Oh noche! Cuando a Adán fue revelado

quién eras, y aun no vista, oyó nombrarte,
¿no temió que enlutase tu estandarte
el bello alcázar de zafir dorado?


Mas ya el celaje etéreo, blanqueado

del rayo occidental, Héspero parte;
su hueste por los cielos se reparte,
y el hombre nuevos mundos ve admirado.


¡Cuánta sombra en tus llamas ocultabas,

oh Sol! ¿Quién acertara, cuando ostenta
la brizna más sutil tu luz mentida,


esos orbes sin fin que nos velabas?

¡Oh mortal! Y ¿el sepulcro te amedrenta?
Si engañó el Sol, ¿no engañara la vida?


Versión de Alberto Lista, 1837